¿En que %#%”* me metí?

Es una frase que me repito de manera continua, cuando menos me lo imagino ya estoy pronunciándola nuevamente y aplica en muchos aspectos de mi vida.

Nada ha sido como lo he planeado, de hecho es todo lo contrario, conforme más me aferro a tener el control y planear cada detalle de cualquier proyecto que me propongo, más sale todo de mi control y tiende al caos.

OK, si, fué un inicio muy dramático, sin embargo, es la idea central de este post y no quería perder la idea, es decir, una vez mas intenté planear de más para escribir una buena y al final no se si lo lograré el resultado deseado.

En fin, ya saben que tengo esa extraña manía de andarme metiendo en proyectos “raros” y muchas veces sin analizarlo hasta que ya estoy bien ensartado, es como una extraña necesidad que tengo de explorar todo y aprovechar cualquier oportunidad que se me presenta, y una que otra que me toca desarrollar por el puro gusto de sentir que el mundo se me viene encima.

Somos pocos sin embargo nos terminamos encontrando, he tenido cada vez mas suerte de conocer gente un poco parecida a mi que tiene ese mismo chip, que también colapsa varias veces al dia y que, aunque se nos presente la oportunidad de “soltar” sin culpa ni castigo algun proyecto que ya tenemos en la cabeza, dificilmente lo dejamos ir nomás porque si.

¿A dónde voy con todo esto?

Pues resulta que, afortunádamente, con muchas de las locuras que se me ocurren hacer de vez en cuando, mis ideas y textos de desahogo y una que otra frase mamerta que se me ocurre, ha habido gente que se ha identificado con todo eso y de una manera u otra le he servido de inspiración. Y como comenté en algún post anterior, se siente muy chingón y a la vez algo de miedo. Porque si bien, estoy profundamente enfocado en vivir mi vida lo mejor que puedo y avanzar en mis proyectos, es imposible no pensar en ocasiones que tengo la oportunidad de generar un impacto positivo en el mundo y eso a su vez genera en mi un sentido de responsabilidad que no puedo dejar de lado.

Cada vez es mas común el que me pregunten que ¿cómo le hago? y pues quizás te ha tocado recibir mi extensa respuesta: “No tengo idea”. Porque aunque en mi cabeza y en mi “gut” (usted disculpe, no supe como transmitirlo en español), el plan maestro parece estar perfectamente detallado, cada dia me doy cuenta de que no tengo ni idea de como se alinean las cosas.

Es algo difícil de explicar, extremadamente confuso a la vez. Si un dia cualquiera, antes de dormir, pienso en lo que hice, decidí o dejé de hacer, siempre tengo esa sensación de que no hice nada, desperdicié un dia, una oportunidad, en otras palabras, fracasé. Pero si miro hacia atrás y veo como algunas cosas se han ido alineando y como muchos de esos fracasos parecían necesarios en la ecuación, retomo un poco la confianza y me ayuda a seguir adelante y seguir, así tal cual con la personalidad adictiva que tengo, un día más a la vez.

Y es por eso que “no tengo idea” o al menos no tengo aún el tutorial con los “10 pasos para hacer que tu vida sea perfecta y todo salga a la perfección”, es todo lo contrario, he aceptado que gracias a las metas que elegí, mi vida es y será incómoda por mucho tiempo y quizás toda ella, pero a su vez esa incomodidad es la que me dá esas breves satisfacciones cada que algo sale bien, y me motiva a seguir arriesgando porque cada que se logra algún objetivo mayor, tengo la oportunidad de sentirme el mas chingón del mundo, y discúlpa mi egolatría, pero esos segundos se sienten poca madre.

He aceptado que nunca voy a lograr que un proyecto sumamente ambicioso funcione si no estás dispuesto a recibir putazos diarios, cortesía de la vida, y menos aún, si no estás dispuesto a trabajar hasta el cansancio extremo 11 de cada 10 dias, y todavía darte el tiempo para calmar tu mente y dar tu mejor cara, aunque a veces tampoco les será suficiente. Para que todo esto se pueda, primordialmente tienes que ser tu mejor amigo y a la vez tu peor crítico, tienes que saber autoanalizarte y hacerte pedazos cada día, porque si todos los dias, a todas las horas “te la crees” que eres el mejor, entonces no tendrías nada que mejorar.

En pocas palabras, tienes que aceptar que para ser el mejor vas a vivir una vida incómoda, sumamente incómoda, en la que solamente tú te pondrás en esa situación por el puro gusto y por la sola idea de que algún dia valdrá la pena.

¿Llegará ese dia? No lo sé, pero esa pequeña probabilidad de que algún dia suceda es suficiente y hace que valga la pena chingarle un día mas.

Mike

#VidaUltra

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