Se acerca el fin de año de éste 2026, el cuál siento que se me vino encima demasiado pronto, más que el 2025, y éste a su vez más que el 2024 y asi sucesivamente, por lo menos de aqui a 2020 que siento que es donde comenzó este vórtice que me tiene viviendo en x2.
Podría asumir que es tema de la edad y que cada año es una fracción más pequeña de vida y eso se percibe más conforme los años se acumulan, podría ser que aún me siento acelerado por las aventuras recientes en los ultras de Italia y de México o la suma de todo eso junto con los problemas diarios que me distraen de aquello a lo que quisiera ponerle mas atención o regalarme tiempo para disfrutarlo, pero que al final es imposible y la habilidad de mezclar recuerdos recientes, con sueños y la vida real, es muy importante de desarrollar para mantenerse conciente entre lo real y lo ficticio, si como le pasó a Neo. (No, no me estoy comparando con Neo)
Hace apenas un par de dias pude dedicar un rato a no hacer nada en especial y dejar que mi mente divagara un poco, me di cuenta de que hace menos de 2 meses todo lo que hoy ya son recuerdos apenas estaba por vivirlo y que sentía emoción, nervios, incertidumbre y algo de de miedo; sensaciones que aparentemente son negativas, pero que hoy, después de haberlo vivido, aún está demasiado fresco en la memoria y se sienten las ganas de huir de la realidad nuevamente y volver a esa utopía que se compró a MSI pero se vive muy rápido.
Hace no muchos años, después de terminar una carrera, parecía obligatorio escribir una reseña, fuera un 5, 10 o 21K al principio creo que uno lo hacía para contarle a tu gente cercana tu aventura, en un mundo en donde las redes sociales eran exclusivas para tu familia y amigos. Lo más parecido a contar cómo te fué en tus vacaciones en una comida familiar, hoy ya no es así, ni la reunión familiar, ni las redes sociales. No sé exactamente cuando cambió todo, los comentarios comenzaron a llegar de gente desconocida mientras la familia y amigos cercanos dejaban de hacerse presentes cuando las carreras, distancias y retos se volvieron cada vez mas repetitivos y a la vez difíciles de dimensionar.
Comenzó desde intentar correr 5K sin detenerme a llegar a los Ultras, un desfile de números, ubicaciones, nombres y distancias que por muy importantes que fueran para mi y para un grupo de desconocidos con gustos similares, para aquellos para los que sigues siendo el mismo niño Mike que conocen de toda la vida deja de ser tan interesante el verte coleccionar medallas y pasas a ser el primo/tio/sobrino que corre mucho, así como la tia que pinta o el sobrino que toca el piano. Gustos diferentes que caben en la misma bolsa, la de “fuera de lo normal”.
Hoy quiero contar mi experiencia del Triple Ironman que hice hace un par de semanas, y me caché dándome cuenta de que me estaba agobiando más la decisión de cómo contar la historia, si en un texto, en video, si en un reel o volver a los videos de YouTube, que el preocuparme por pensar antes a detalle que es lo que quiero transmitir. Dudas ya tengo constantemente de porqué sigo haciendo lo que hago y si vale la pena seguir haciéndolo, como para complicarlo con dilemas artísticos de alguien que ni es artista.
As´i que ahi va:
TRIPLE IRONMAN CONTINUO
Comencemos diciendo que desde que decidí inscribirme a esa carrera fué de una manera forzada, no inesperada, en un inicio la tenía pensada como para retarme después del 5tuple de Italia y medir que tan listo me encuentro para el DecaIron, que es el objetivo mayor. La idea era terminar la carrera de Italia y después decidir si me animaba para hacer el triple iron apenas 3 semanas después.
Los que me siguen ya saben que la carrera de Italia terminó en un abandono desde el dia 1, si fué una decisión difícil, más de lo que parece, pero al mismo tiempo siento que fué un golpe de realidad y madurez. Para los que no saben, soy una persona que come un chingo, o al menos me dan ataques de hambre, especialmente en competencia, que si no como y tengo alimento solido en el estómago, no hay gel ni polvo que saquen de mi mente la sensación de hambre, y si a veces tener hambre en un dia normal es incómodo y hasta molesto, imagina en actividad constante. Entonces, para no alargar la historia, en esta carrera, la oferta gastronómica para los atletas era muy deficiente y para tener alimento que me fuera útil y poder continuar, implicaba una logística y gastos nuevos que decidí que no valían la pena invertir, ni la organización, ni la ruta valían el arriesgar los siguientes pasos del viaje por un capricho que ya no me ilusionaba.
El poco tiempo que estuve en la carrera me sentí perfecto, estaba tan mentalizado a no solamente terminarlo, sino a bajar mi tiempo; por primera vez en muchos años me importaba ese número, y el tener que evaluar y decidir que lo mejor en ese momento era dejarlo ir y esperar a la siguiente, automáticamente hizo que el Triple Iron de unas semanas después se mantuviera dando vueltas en mi mente.
Mi gusto hubiera gustado hacer nuevamente el 5tuple y quitarme la espina, pero ni el presupuesto ni los dias de vacaciones me alcanzaban, por más que soy mi propio jefe, no es tan fácil como pareciera.
Una semana antes del arranque todavía no era seguro que estuviera ahi, Beto, el organizador ya sabía de mi intención de participar y tenía mi lugar disponible, esperaba mi confirmacion y yo aún seguía pensándo si era lo que haría un adulto responsable. Al final, tenía el tiempo encima y tenía que tomar una decisión, no sé si fué responsable o no, pero casi sin pensarlo para ya no tener marcha atrás en un impulso, decidí mandar el mensaje: “Hola Beto, pues ya se armó, si me lanzo para el triple”
“Muy bien” contestó.
Una de las cosas que más me hicieron dudar fué el tema del tiempo y la velocidad, si bien en el quintuple es más distancia, tienes más tiempo para repartir entre dormir y comer, en el triple, descansar es un privilegio que desaparece, es muy poco el tiempo que tienes para perder en errores, así que cada minuto es extremadamente valioso como para arriesgarlo, además sabía que en la misma distancia que yo estaba inscrito Betao, amigo atleta de Brasil que un año antes fué campeón en la distancia de 5 Ironman y me ganó por más de 24 horas, así que el objetivo ahora, era mantenerme lo más cerca posible de él y como sé que el practicamente no duerme, sabía que eso sería mi reto, dormir y descansar lo menos posible, ganar distancia cada minuto disponible. Honestamente creí que tarde o temprano me iba a cansar e iba a entrar en modo supervivencia, pero quería intentarlo, esforzarme más allá de lo que conocía. Y lo logré …
NATACIÓN

Me sentía extremadamente tranquilo, hace menos de 1 mes había nadado los 19Km de la etapa de natación en Italia, aún con la complicación de no tener comida y unos problemas con el wetsuit que me hicieron detenerme un par veces todo salió bien y en un tiempo razonable, así que para los 11.4Km que venían, la intención era hacerlo bien, bien comido, a ritmo constante, sin competir con ningún otro atleta pero sin reservarme ni consentirme. Solamente hacer lo que sé que sé hacer y que me costó varios años aprender, nadar un chingo, dejarme llevar y disfrutarlo.
As´i fué, sin complicaciones ni nada extraordinario, la nadada fluyó y despés de poco más de 4 horas, se terminó, para usted querido lector nadador, puede que 4 horas le suene mucho, pero mientras nadaba recordé varias veces mi primer Ultraman y como nade casi 7 horas en solamente 10K, asi que bajarle casi 3 horas y sumarle 1.4 km de distancia, me dejó una sensación super satisfactoria.
CICLISMO
Despu´es de nadar tienes que trasladarte a la zona de ciclismo, un circuito de 6km que recorrería decenas de veces por al menos 24 horas, apenas comenzaba la tarde, así que apenas llegamos a la zona de arranque, terminé de vestirme de ciclista y comencé a rodar, queria aprovechar cada rayo de sol de ese dia hasta el último minuto y tratar de ganar cada kilómetro posible. Estaba decidido a no dormir, pero lo que yo quiera y lo que mi cerebro decida son cosas diferentes, y aunque estoy acostumbrado a forzarme en muchas cosas, pedalear con sueño es algo que aún me da miedo forzar, en el pasado me he quedado dormido un par de segundos mientras pedaleo y es una sensación medio aterradora, porque, al menos a mi, mi cerebro me deja saber que estoy dormido y que sigo en la bici, y aunque es quizás un cabeceo, en el mundo de los sueños se siente como una eternidad y sabemos que en la bici un par de segundos sin control son suficientes para salirte del camino.

Mi plan era no parar hasta que llegara ese momento en el que ni la cafeína me ayudara a mantenerme despierto, y ahí dormir 1 hora, eso pasó alrededor de las 3 am y fué mi parada mas larga. Tomé una ducha que tuvo que ser fria porque no había agua caliente a esa hora, pero que al final me ayudo a despertar un poco para poder cambiarme de ropa por algo limpio, cenar algo sustancioso y proteínico que me ayudara a recuperar fuerza mientras dormía, y así, ya vestido, comido y casi con las zapatillas puestas, en pocas palabras listo para despertar ponerme el casco y comenzar a pedalear, con una hora de alarma programada en el reloj, me metí a dormir, sabiendo que una vez que sonara, no volvería a parar hasta terminar los 540 Km. totales, de los cuales apenas y llegaba a la mitad.

Fué todavia un rato largo el que me tocó pedalear de noche, a mi cerebro de repente si le fué el pedo un par de veces, no se si fueron alucinaciones o sustos reales, porque asi cómo si puede ser que haya visto una jauría de perros entre la maleza y una serpiente en la ruta que ese enroscó antes de pasarle con la bicicleta encima, puede que haya sido un rato de mucho sueño. La serpiente estoy casi seguro que fué real, los perros, no tanto, aunque horas después, ya pasando el amanecer, si hubo perros, en otro lado, en una de esas eran los mismos que vi vagar por la noche.

Mi plan original de terminar la bici a las 24 horas de haber comenzado no se cumplió, me pasé por unas 4 horas, pero tampoco estaba tan mal, tenia menos de 36 horas de competencia y ya tenía terminadas 2 etapas, eso me dio confianza para una parada larga más, en esta ocasión apenas comenzaba la noche, así que la dinámica fué diferente, pude bañarme con agua caliente, comer un poco y cambié la hora de sueño por un masaje rápido que me ayudara a poder correr desde el principio de la etapa de la carrera. Sabía que esa noche ya no dormiría y que tenía que recorrer la mayor cantidad de kilómetros posibles antes de que saliera el sol y el calor de esa zona que ya se que me mata, apareciera.

CARRERA
Y as´i fue, apenas terminé el masaje, me cambié para correr, short, un pants ligero para la noche fria que venía, playera y un par de sudaderas para cambiar por capas, sabía que los ratos que aguantara correr continuo me daría calor pero que apenas caminara el frio se sentiría fuerte. Ary había estado al pie del cañón hasta el momento, pero ya una vez terminada la etapa de bici el stress disminuye, así que mi intención era prepararme para auto abastecerme y hacer los cambios de ropa necesarios durante la noche sin parar ni depender de ayuda, una vez más se volvió una noche larga y rara, por ratos caminando en modo zombie, por ratos trotando, cómo fuera, y con la novedad de que lo que se sentía como una pequeña rozadura entre las nalgas por la bici, por olvidar ponerme antirozaduras al inicio, se convirtió en una rozadura bastante dolorosa al correr, sabía que ese iba a ser mi reto mental a superar en esta ocasión, pero con el único objetivo de no detenerme hasta el amanecer y ganar la mayor cantidad de kilometros posibles, dejé de quejarme sentado y mejor pasé la noche quejándome mientras corria, duele igual, pero le bajas kilómetros.

Y así fué, antes de que el sol saliera había cruzado ya el primer maratón y un poco más, calculo iban unos 52K.
Menos de 2 maratones por recorrer y 24 horas disponibles, no solamente sonaban ya facilmente realizables, ahora si eran un reto conmigo mismo de que tanto podía forzarme y aguantar sin colapsar, sin dramas ni lloriqueos de mi parte. Si, muy estóico o necio el pedo, como ustedes lo quieran llamar, pero andaba aferrado a ser lo mas perro que pudiera ser, física y mentalmente, avanzar no matter what.
En este momento ya no ponía atención a los kilómetros, solamente tenía en la mente un objetivo, por la mañana Katana me acompañó durante unos kilómetros y me ayudó a que los kilómetros pasaran un poco más rápido, me esforcé por no detenerme, me forcé lo más que pude aguantar en el dia y hasta donde el calor me hizo bajar tanto el ritmo que llegó el momento de dar un descanso más a la mente, una parada para comer y parar los escalofrios que una posible descompensación+deshidratación estaban causando, estirar un poco las piernas y la espalda, más una siesta de 20 minutos hicieron la magia, salí con la conviccioń de no detenerme hasta terminar, sabía que faltaban pocos kilómetros, menos de 20 seguramente, así que solamente tenía que aferrarme a no detenerme ni bajar el ritmo, incluso correr si era posible.

Si intenté correr ese último tramo, pero fué una mala decisión, se me acabó la gasolina y hasta caminar lo hacía mas lento de lo que lo venía haciendo, faltaban menos de 10K pero más de 5, era una distancia que se veía tan corta y al mismo tiempo se comenzaba a sentir tan larga que pude sentir esa desesperación de querer correr y que las piernas no te dieran mas que para caminar y que además tu cerebro empiece a irse de viaje nuevamente sin control.
Yo recordaba que en el 5tuple Ironman tuve una etapa muy emocional, casi espiritual, lloré mucho, de dolor y de la emoción de que después de varios fracasos por fin lo estaba logrando!

La comunicación con Ary, que es clave para fluir durante la carrera, fué casi perfecta. Quizás un par de berrinches de mi parte cuando el sueño me golpeaba, pero cuento con que ella siempre está dispuesta a cachetearme para exprimir lo mejor de mi, lo cuál logra y siempre le agradeceré.
Se me estaba yendo el pedo, ya no pense en comer, estirar ni descansar el cuerpo, pero si tenía que resetear el cerebro, con 5 vueltas pendientes me metí directo al catre, 20 minutos en la alarma serían mi último descanso y después de eso, un 5K, igual al que alguna vez soñé poder correr, sería el último reto a enfrentar. Un 5K mucho mas rudo que el primero hace 20 años, pero satisfecho de saber que por primera vez, estaba decidiendo como terminar mi carrera por mi mismo, no era el reloj, no era el dolor, no había prisa. Era yo con mi estrategia y la satisfacción de haberme conocido, controlado y superado.
Comenzó la ultima vuelta, un par de atletas mas seguían en la ruta y Beto, el organizador salió a recibirme en la meta. Unos metros antes de cruzar, pasé por la casa de campaña y desper´te a Ary para preguntarle si quería cruzar conmigo, dijo que sí, Katana también.

Caminamos los 3 juntos los últimos 50 metros, con sueño, con frio y con una perra satisfacción, cruzamos la meta.
Unos cuantos aplausos rompieron el silencio de la noche.
El silencio volvió, sueño ya no tenía, pero tampoco quería hacer otra cosa.
Pude disfrutar el logro mientras me lavaba los dientes e ibamos a dormir sin cronómetros ni alarmas por primera vez en 3 dias.
Sab´ia que me había esforzado en serio, estaba muy cansado, pero mientras el cuerpo se relajaba y mi cerebro entendía que ahora si podía dormir, en mi mente solamente se repetían 2 palabras.
“Quiero más”
#VidaVLtra









