La vida se vá muy rápido, cuando se termine quiero que mi cuerpo transmita miles de aventuras.

Incluir el número 2020 en cualquier historia, anécdota o noticia, desde hoy ya sabemos que va a implicar alguna particularidad fuera de lo “normal”, y ésta carrera no será la excepción.

Desde muchos meses antes, a todos los que finalmente logramos participar en el evento nos implicó cambios en nuestra vida que afectaron de alguna manera nuestra preparación, a unos en mayor medida que a otros, en mi caso, mi vida se puso y continúa totalmente de cabeza. Hablar de la falta de entrenamiento por el encierro y la falta de alberca o lugares para entenar de manera”normal” es un punto que, aunque es importante, es el que menos me preocupaba en realidad. Mis negocios, como los de la gran mayoría han sido fuertemente golpeados por esta situación, el stress y el constante cansancio que me ha generado era lo que realmente llegó a hacer que por mi mente pasara la duda sobre si participar en el UltraMX, si se llegaba a hacer, o no.

Siempre he dicho y cada año lo reafirmo, este evento es un objetivo que he decidido dejar fijo en mi calendario, no solamente por el cariño que le tengo, la historia que se ha construido y mi participación indirecta en él, también me es importante por salud, la física obviamente, pero sobre todo la mental. Quizás no he logrado desarrollar la habilidad de desahogar el stress de una manera sana y constante o la resiliencia para aguantar las presiones diarias de mi vida como una persona normal, he aceptado que soy como una olla de alta presión que a lo largo del año va acumulando pensamientos, ideas y energía negativa, y que solamente en una carrera de este tipo puedo realmente desahogar, poner en orden mis pensamientos, dejar fluir la creatividad y reforzar la autoconfianza.

Así que, aunque en el fondo mi cuerpo y mi mente me pedian que la carrera se cancelara, yo sabía que necesitaba que de alguna manera u otra se hiciera, necesitaba saber que el levantarme por las mañanas a entrenar, aunque fuera apenas lo minimo suficiente, tenía un objetivo y de esta manera continuaría activo. Debo decir que a principios de la pandemia suspendí casi por completo el ejercicio y esto me hizo subir rápidamente casi 10 kilos de peso, que al dia de hoy no logro perder completamente, por lo que cuando confirmaron la ejecución de la carrera unos 3 o 4 meses antes de la fecha, y aunque mi mente no estaba pasando por su mejor momento y mi cuerpo había perdido casi todo lo que le había costado años construir, para mi fué una motivación más para seguir adelante.

No sabía si para esas fechas las pandemia iba a continuar, la situación económica en la que me encontraría y prácticamente ninguno de los proyectos que me han costado años de desarrollo sabía si seguirían vivos, bueno, sin ser dramático, ni siquiera sabría si yo mismo seguiría aqui. Pero justo esa situación, ese despertar de saber que hoy estamos aqui y mañana “quien sabe” me hizo comprometerme nuevamente con este ultra proyecto en todos los aspectos, como lo he venido haciendo los últimos 5 años. Quería demostrarme a mi y a los que me quieren, que aún cuando las cosas parecen no tener salida y la situación está de la chingada, siempre hay algo que hace que valga la pena seguir luchando, seguir construyendo y esforzándose por salirte de todos los estándares y límites mentales.

Sabía que mi entrenamiento era pobre, pero tendría que echar mano de la experiencia y de la memoria muscular. Sabía que ya no tendría donde nadar, asi que los ejercicios de fuerza serían los que me ayudarian en ese aspecto. Sabía que mi familia no podría ser mi crew como lo ha sido cada año, por lo que no habria nadie de mi núcleo esperándome en la meta, afortunadamente, más adelante y sin ninguna insistencia mis hermanos Charlie y Gaby, como siempre, decidieron acompañarme (mil gracias con todo mi corazón).

Faltaban aún algunos meses para estar de nuevo ahi, en esa linea de arranque, y aunque nada, absolutamente nada era seguro a la distancia, sabía que lo único que tenía que enfocarme cada dia, era justo en “el hoy”. Tanto en el trabajo, en la familia, en la salud y el entrenamiento, si algo se “derrumbaba” el pilar que tenía que seguir firme era yo, porque esa meta ya estaba firmemente grabada en mi mente, y aunque fuera algo simbólico, sabía que aferrarme a eso, me ayudaría a esforzarme porque todo lo demás funcionara, para poder llegar.

El tiempo según la teoría, es relativo, y lo pude confirmar ya que por un lado este año se me ha hecho eterno, pero por otro lado, pasó volando y el tiempo de preparación terminó.

24 horas antes del arranque, llegó el momento de viajar a Fresnillo.

Continuará…

Decir que la magia no existe puede ser una frase ridícula, obvia para algunos y como un cristal rompiéndose en pedazos para otros, en especial para aquellos que todavía tienen la esperanza de que un búho entre por la ventana con una carta de aceptación al colegio de sus sueños.

No quiero sonar aguafiestas, saben que siempre hablo desde mi experiencia y trato de ser lo mas neutral posible, sin embargo, cada día veo más gente atribuyendo el éxito y la vida de sus sueños a la magia, al pensamiento positivo, la ley de la atracción o como diría Odyn Dupeyron, al “pensamiento mágico pendejo”, lo veo tanto que me parece imperativo compartir que al menos en mi experiencia, toda esta magia solamente funciona cuando la combinas con los polvos de “pártete la madre trabajando”.

No voy a negar que yo también he pensado y meditado queriendo atraer todo el bienestar y abundancia que quiero para mi y para mi familia, pero en realidad no hay ninguna magia en eso, el tener una actitud positiva es clave para que todo el empeño y trabajo que dedicas para alcanzar tus metas no parezca tan difícil como realmente es, para que mantengas la motivación de seguir luchando y mantengas la cabeza fría y la determinación de continuar cuando las cosas no vayan bien, el cuál en un inicio puede ser un periodo bastante largo y repetitivo, porque inevitablemente la cagas y mucho.

Cada día y año que pasa me doy cuenta que pienso y me comporto cada vez más como mucha gente que desde hace años o décadas admiraba y los veía como aburridos, aquellos que yo veía como gente que se había vuelto exitosa “únicamente” porque la pasaban trabajando día y noche, porque no tuvieron el talento, el carisma, los contactos o la inteligencia de hacerlo con mas calma y glamour. El cual hoy alcanzo a percibir como una máscara más en esta vida que te exige aparentar cuando tu realidad no es lo suficientemente atractiva para el resto del mundo, lo cuál aplica para el 99.99% de la población humana.

A todos nos gusta compartir lo positivo, las grandes experiencias, éxitos, viajes alrededor del mundo, las medallas y los premios que nuestro trabajo y esfuerzo nos van dejando en el camino, sin embargo aún hay mucha gente que no se da cuenta que por cada logro y por cada foto que se publica hay otras 100 que no existen, simplemente porque la vida diaria y el tiempo que pasas en los momentos complicados del trabajo y sacando adelante tu vida no suele ser muy atractivo.

¿Entonces vivimos en una farsa? Únicamente di decides engañarte a ti mismo.

La verdad, por difícil que parezca, es que todos creemos lo que queremos creer, es bien chingón soñar que nuestro golpe de suerte llegará, que si nos concentramos y enfocamos en lo que queremos de alguna manera aparecerá algún dia frente a nosotros, que las cosas se acomodarán y que nuestro destino exitoso se materializará de forma mágica.

Queremos creer que los “influencers” de moda, tuvieron suerte, que no que pasaron meses o años estudiando y aprendiendo el uso de las redes sociales, algoritmos o incluso como editar una fotografía o un video. Es verdaderamente motivante ver que hoy existen cientos de “entrepreneurs” que crecieron de manera instantánea, pero cuando te acercas y platicas con cada uno de ellos te das cuenta que esa instante duró entre 5 y 10 años, en los que muchas noches seguramente no durmió, que estuvo a punto o incluso lo perdió todo, que fué inocente y estafado, y todo esto mientras daba una cara lo mas alegre y positiva posible ante un mundo que es rápido para juzgar y no perdona nada.

Aqui dejo en evidencia que he estado en ambos lados, he sido aquel que se siente omnipotente y triunfador donde otros no lo han hecho porque les faltó visión, así como un dia descubrí esa sensación de ahogo que dura semanas sin razón médica, es solamente la manifestación del pánico de ver como todo sale mal.

Recientemente recibí un comentario muy alentador, una felicitación con una frase que me puso a pensar: “…ya se que eres modesto y de los que relativiza el éxito, pero puedes sentirte bien orgulloso…”. Relativizar el éxito… ¿qué es eso?

Tuve que detenerme mucho a analizar que tanto existía dentro de esa frase, y la verdad creo que es algo que si hago, y en general muchos, al menos en mi país solemos hacerlo. Creemos que el éxito es casualidad, suerte, magia, mientras que el fracaso es por falta de capacidad. Es un mal cultural, crecemos creyéndolo y nos lo repetimos hasta que lo aceptamos; el que tiene el carro, el viaje y las propiedades tuvo suerte o es corrupto, mientras que es bien aceptado ser “pobre pero honrado”, donde la única pobreza es la que existe en esa forma de pensar.

Hoy sigo aprendiendo mucho, sigo viviendo esa lucha entre perseguir el éxito sin perder el pie del piso, sigo buscando ganar amor propio sin necesitar la aprobación de un tercero, busco aceptar lo que se ganó con esfuerzo en lugar de pelearme con él y cada vez decido escuchar menos esas creencias pobres de que el ego es malo, cuando en realidad es totalmente humano, en resumen me tocó crecer en una sociedad a la que le falta mucho darse cuenta del gran valor que tiene.

Mi intención no es desanimarte, todo lo contrario, quiero que sepas que si decides arriesgarte tarde o temprano valdrá la pena, pero debes tener claro que va a requerir un esfuerzo sobrehumano, algo que aún no conoces y que posiblemente te haga descubrir sentimientos y una fuerza diferentes dentro de ti que no sabías que tenías. Entre mas rápido lo aceptes mas fácil podrás evolucionar y aprender a seguir avanzando cuando las cosas se ponen rudas.

Entiende que no tienes que convencer a nadie, ni a tus colaboradores, tu familia y mucho menos tus amigos (muchos de ellos desaparecerán de tu vida), es tu sueño, es tu ambición y debes de ser capaz de defenderlo cuando corresponde y adaptarte rápidamente cuando haga falta, pero nunca puedes dejar de escuchar lo que pasa a tu alrededor, sean cosas positivas o negativas, debes estar pendiente de todo lo que pasa es clave para entender como actuar y aislarte es un lujo que dificilmente podrás recuperar.

Si quieres creer en la magia, está perfecto, pero recuerda que hasta el hechicero más poderoso dedica su vida a perfeccionar cada uno de sus hechizos.

Mike

Vida Ultra

No sé ni porque escribo esto, si de cualquier manera va a generar molestia en algunos y valemadrismo en otros, quizás a alguien le parezca positivo, pero generalmente la crítica es mas común, porque hoy en dia, a nadie le parece nada.

Haz lo que te de la gana, porque:

Si haces ejercicio o no lo haces…

Si comes saludable o pura chatarra…

Si te gusta empedarte o no tomar alcoho…

Si votaste por el verde, el rojo o el azul…

Si no votaste…

Si crees en tus gobernantes o si no lo haces…

Si eres rico o si eres pobre…

Si aparentas o eres auténtico…

Si eres blanco, negro o amarillo..

Si te quedas en tu casa o si no lo haces…

Si trabajas de más o de menos…

Si cuidas el planeta o eres ecocida…

Si gastas o si ahorras…

Si amas tu país o lo juzgas todo el tiempo…

Si te gusta el rock o el reggaeton…

Si eres empleado o tienes negocio propio…

Si tienes pareja o no la tienes…

Si te casas o no lo haces…

Si te divorcias o vives donde no eres feliz…

Si confias en tu pareja o eres una persona tóxica…

Si eres LGBT o no lo eres…

Si apoyas la diversidad o no lo haces…

Si quieres tener hijos o no quieres…

Si los educas como dicen los estereotipos o no lo haces…

Si es parto o cesárea…

Si toman leche materna o fórmula…

Si eres hombre opinando en temas de mujeres…

Si eres mujer opinando en temas de hombres…

Si prefieres no opinar de lo que no sabes…

Si dices groserías o eres muy propio al hablar..

Si eres inclusivo o eres como todes…

Si eres machista, feminista o te abstienes de tomar postura…

Si vas a terapia o no lo haces…

Si te conformas con la realidad que te tocó o te aferras a cambiarla…

Si te quejas o te quedas callado…

Si brillas de más o te quedas apagado…

No importa donde vivas, donde naciste, lo que hagas o dejes de hacer, siempre habrá un tema, siempre habrá alguien que esté en desacuerdo contigo y que hablará de tí, en tu cara o a tus espaldas.

¿Si de cualquier manera habrá alguien que va a joder, porqué te da miedo ser tú?

Mike

He querido escribir casi todos los dias desde que comenzó esta cuarentena, así como he querido iniciar tantos otros proyectos que creí que por fín tendría el tiempo para hacerlo gracias al paro forzado que hemos tenido. Hoy, 100 dias mas adelante, me doy cuenta de algo que siempre he sabido y hoy me cae como balde de agua fria. NUNCA voy a tener tiempo de sobra.

Los primeros dias los pasé prácticamente aterrado, paralizado por el miedo y la incertidumbre de lo que pasaría con mi negocio, reaccionando y haciendo cualquier ocurrencia para mantener el barco a flote y a mi familia segura. Ésto no ha parado, sigo prácticamente igual, pero como suele pasar, vas encontrando la forma de hacerlo un poco mejor y conforme algunas cosas van funcionado vas ganando confianza y recuperas un poco la fé en ti mismo para seguir adelante.

Después puse atención a resolver pendientes tanto en el trabajo como en casa, ordenar archivos, pintar paredes, limpiar cajones, etc…; con sentimiento de derrota total les puedo decir que hice mucho y al dia de hoy no he terminado nada, aún tengo paredes por pintar, cajones y bolsas de documentos por revisar y ni que decir de ordenar la información en mi computadora, puedo dedicar dias completos a eso para darme cuenta que necesitaría aislarme del mundo por semanas para realmente lograr un avance.

Para la segunda mitad de todo este encierro hubo cosas que se pusieron terribles, creo que fué prácticamente a la mitad de esta cuarentena cuando todo lo poco que se había logrado de pronto se perdió, obligándome a comenzar de cero, el miedo retomó fuerza y ese correr en círculos queriendo llegar a algún lado regresó. Pero, eso es algo que no puedo darme el lujo de hacer, por más que quisiera culpar a alguien, al gobierno, al virus, a los delincuentes, al universo o a la pachamama que reclama su espacio; la única y verdadera realidad es que solo yo soy responsable de mi vida.

Ni el libro que llevo años escribiendo avanzó, ni este blog, ni nuevos proyectos, ni nada, una vida en caos seguía avanzando sin destino ni control.

Aquí es donde comienza la espiral, esa que mientras las cosas parecen caer sin control a la vez te permiten poner las cosas en perspectiva para hacer algo que hace mucho no hacía, darme un poco de crédito y no ser tan duro conmigo por no tener todas las respuestas ni cumplir todos los planes.

No te voy a mentir, es muy difícil aceptarlo, me atrevo a decir que es mas fácil mostrarle al mundo tu vulnerabilidad, que mostrártelo a ti mismo, todo mientras te dices “está bien”, “no pasa nada”, y acto seguido te perdonas por algo que nomás no terminas de entender, pero aún asi decides seguir adelante.

Son en momentos así donde muchas cosas que dabas por hecho en tu vida desaparecen y algunas otras que quizás subestimabas, como el tener a tu familia, amistades y todos con buena salud comienzan a tomar un valor único.

Y así es como llego a hoy, con cerca de 100 dias viviendo mucho más consiciente del impacto en cada cosa que hago o digo, con la oportunidad de conocer realmente a todos los que me rodean y valorar el impacto que puedo generar en sus vidas pero principalmente, ellos en la mia. Han sido muchos dias confirmando que la motivación solamente puede venir de uno mismo y que entregarte al miedo daña más a tu salud que cualquier virus externo.

Se habla de una nueva normalidad, pero al menos en lo que yo alcanzo a ver, no veo nada nuevo, veo a la misma gente criticando al que piensa diferente, juzgando a quien no conoce, creyendo o desacreditando la realidad por lo que se vé detrás de una pantalla, viviendo con los mismos malos hábitos que enferman y consumiendo en lugar de crear. Con una mano puedo contar a los que, yo considero, han aprovechado este tiempo para ser mejores personas. Aún no puedo incluirme en esa lista, estoy poniendo todo de mi parte por revertirlo, me falta bastante y mi objetivo es mantenerme consciente de eso.

El punto mas importante de todo esto es que hoy puedo decir (o escribir) ésto, pensando solamente en mi, una cuarentena bastó para darme cuenta de que no hay nada que yo pueda compartir con el afán de motivar un cambio en alguien que no quiere hacerlo, no puedo enseñarle nada a nadie que no haya vivido la vida que yo he vivido ni mucho menos puedo juzgar la vida de alguien más si no tengo la mas remota idea de lo que es vivir en sus zapatos.

He sido tan soberbio que en algún momento llegué a pensar que a través de mi vida podía impactar a alguien de manera positiva y cambiarla, pero hoy sé que no es así, las mentes y las voluntades se conjugan cuando el objetivo es el mismo y se separan cuando deja de serlo. Y me suena tan trillado que hasta pierde sentido mientras lo escribo, quizás si aprendí algo en todo este tiempo, o quizás una vez mas estoy cometiendo errores solo que ahora con total confianza de saber que si la cago, no pasa nada, la cago solo para mi y la vida sigue…o quizás no; y eso, también está bien.

Mike

Lo siento, no tengo otra forma mas amable para referirme al periodo que estamos atravesando.

Creo que para muchos ya está dejando de ser “divertido”; comienza a dejar de ser productivo tanto tiempo de meditación o autoconocimiento, los tutoriales para aprender repostería o alguna habilidad nueva ya comienzan a saturarnos y aburrirnos y para los que somos deportistas, el generar endorfinas para únicamente soportar el resto del dia entre 4 paredes ya no parece ayudar tanto como al principio. Algunos podemos salir a la calle para ir a encerrarnos en otro lado, pero no hay mucha diferencia, y se agrega el factor de ser señalado como irresponsable por el buscar proveer a mi familia y los que dependen de mi.

Para muchos de nosotros, o al menos para mi esta crisis vino a traer un nivel de stress y desgaste psicológico que nunca habia sentido y que comienza a volverse dificil de sostener, y al no existir alternativa no queda de otra mas que aprender a vivir con él. No se le ve un fin próximo a esto que vivimos, y para los que nuestro sustento no depende de un salario “seguro” y la reactivación se pronostica lenta aún terminando la cuarentena, podemos hablar de varios meses de lo mismo.

Nadie sabemos como enfrentar esto, incluso los mismos terapeutas que regularmente podrían ayudar a terceros atraviesan por la misma crisis, no hay especialista que sepa como lidiar con una situación cómo esta que no tiene precedentes, es como pedir a un loco de manicomio que ayude a otro que está igual, porque nos guste o nó, en este momento todos estamos atravesando algún grado de demencia y se vuelve complicado determinar quien está mejor y quien está peor.

Nuestra sociedad, al menos en la que yo me desenvuelvo, comienza a notarse cansada, las palabras de aliento, la motivación en todo momento y esa energía positiva que se contagiaba hace unos dias todavía comienza a desvanecerse, nadie tiene la culpa y nadie está excento de perder la cabeza en algún momento, pero al final la sociedad se convierte en ese uróboro, esa figura mítica que se come a si misma en un ciclo sin fin, se puede evitar, pero aún falta más por vivir, esas polaridades que antes eran políticas hoy están saltando a temas cada vez mas personales y cada vez mas sin sentido, solteros vs casados, familias sin hijos vs familias con hijos, escépticos vs crédulos, etc… Lo que si veo es que falta mas gente que acepte que ya no la está pasando bien y que como un alcoholico o un drogadicto, dé el primer paso para sincerarse, para enfrentar que está dañado y poder comenzar a sanar, quien sabe, quizas todos están perfectos y soy el único atravesando esa dificultad para adaptarse o quizás falta que unos cuantos nos sinceremos más.

Creo que este es mi paso, no intento que sea una apología ni estoy seguro de que sirva de algo, sé que para mi esta puta cuarentena me ha llevado a un nivel de ansiedad que nunca habia vivido, me ha sacado de mi presente para vivir pensando en que mañana posiblemente será aún mas dificil de lo que ya es, en donde las ideas, las estrategias y el optimismo comienzan a escasear y se vive como en un grito debajo del agua, que nadie puede escuchar y en donde tomar aire requiere de un esfuerzo mayor y que a donde voltees, ves a muchos en la misma situación.

¿Lo voy a lograr? Lo mas seguro es que sí, no me queda de otra y como siempre, he decidido volverlo un reto personal, no para ser mejor ni presumirlo, si no para salir lo mas cuerdo y sano posible y recordarme siempre que no hay nada mas valioso que la libertad. Lo que no sé es si algún dia volveré a ser el mismo, si el mundo a mi alrededor continuará igual o si esto sea una señal para todos nosotros de que nada lo tenemos seguro y vale la pena correr el riesgo de empezar de cero persiguiendo lo que realmente queremos.

Mike