La vida se vá muy rápido, cuando se termine quiero que mi cuerpo transmita miles de aventuras.

Lo siento, no tengo otra forma mas amable para referirme al periodo que estamos atravesando.

Creo que para muchos ya está dejando de ser “divertido”; comienza a dejar de ser productivo tanto tiempo de meditación o autoconocimiento, los tutoriales para aprender repostería o alguna habilidad nueva ya comienzan a saturarnos y aburrirnos y para los que somos deportistas, el generar endorfinas para únicamente soportar el resto del dia entre 4 paredes ya no parece ayudar tanto como al principio. Algunos podemos salir a la calle para ir a encerrarnos en otro lado, pero no hay mucha diferencia, y se agrega el factor de ser señalado como irresponsable por el buscar proveer a mi familia y los que dependen de mi.

Para muchos de nosotros, o al menos para mi esta crisis vino a traer un nivel de stress y desgaste psicológico que nunca habia sentido y que comienza a volverse dificil de sostener, y al no existir alternativa no queda de otra mas que aprender a vivir con él. No se le ve un fin próximo a esto que vivimos, y para los que nuestro sustento no depende de un salario “seguro” y la reactivación se pronostica lenta aún terminando la cuarentena, podemos hablar de varios meses de lo mismo.

Nadie sabemos como enfrentar esto, incluso los mismos terapeutas que regularmente podrían ayudar a terceros atraviesan por la misma crisis, no hay especialista que sepa como lidiar con una situación cómo esta que no tiene precedentes, es como pedir a un loco de manicomio que ayude a otro que está igual, porque nos guste o nó, en este momento todos estamos atravesando algún grado de demencia y se vuelve complicado determinar quien está mejor y quien está peor.

Nuestra sociedad, al menos en la que yo me desenvuelvo, comienza a notarse cansada, las palabras de aliento, la motivación en todo momento y esa energía positiva que se contagiaba hace unos dias todavía comienza a desvanecerse, nadie tiene la culpa y nadie está excento de perder la cabeza en algún momento, pero al final la sociedad se convierte en ese uróboro, esa figura mítica que se come a si misma en un ciclo sin fin, se puede evitar, pero aún falta más por vivir, esas polaridades que antes eran políticas hoy están saltando a temas cada vez mas personales y cada vez mas sin sentido, solteros vs casados, familias sin hijos vs familias con hijos, escépticos vs crédulos, etc… Lo que si veo es que falta mas gente que acepte que ya no la está pasando bien y que como un alcoholico o un drogadicto, dé el primer paso para sincerarse, para enfrentar que está dañado y poder comenzar a sanar, quien sabe, quizas todos están perfectos y soy el único atravesando esa dificultad para adaptarse o quizás falta que unos cuantos nos sinceremos más.

Creo que este es mi paso, no intento que sea una apología ni estoy seguro de que sirva de algo, sé que para mi esta puta cuarentena me ha llevado a un nivel de ansiedad que nunca habia vivido, me ha sacado de mi presente para vivir pensando en que mañana posiblemente será aún mas dificil de lo que ya es, en donde las ideas, las estrategias y el optimismo comienzan a escasear y se vive como en un grito debajo del agua, que nadie puede escuchar y en donde tomar aire requiere de un esfuerzo mayor y que a donde voltees, ves a muchos en la misma situación.

¿Lo voy a lograr? Lo mas seguro es que sí, no me queda de otra y como siempre, he decidido volverlo un reto personal, no para ser mejor ni presumirlo, si no para salir lo mas cuerdo y sano posible y recordarme siempre que no hay nada mas valioso que la libertad. Lo que no sé es si algún dia volveré a ser el mismo, si el mundo a mi alrededor continuará igual o si esto sea una señal para todos nosotros de que nada lo tenemos seguro y vale la pena correr el riesgo de empezar de cero persiguiendo lo que realmente queremos.

Mike

Nadar en mar abierto, subir una montaña, saltar con paracaídas desde un avión, realizar esfuerzo físico hasta el colapso, bucear, escalar y ahora, ser parte de la historia de la humanidad que atraviesa un pandemia ocasionada por un virus agresivo, pueden parecer cosas diferentes, pero cada dia que pasa las veo mas parecidas entre si, a veces con miedo, idealmente con respeto, pero si no las enfrentas no hay forma de superarlas.

Quizás no estés acuerdo, solamente trato de verlo con una perspectiva muy abstracta y con la mente abierta, pero veo todas estas actividades como experiencias de vida en las que si tú, o alguien involucrado comete algún pequeño error puede matarte, pero si todo sale bien se vuelven una anécota mas en nuestras vidas, casi siempre terminan volviéndote alguien mas fuerte, más experimentado y hasta cierto punto con una mejor capacidad de superar obstáculos o crisis similares en el futuro.

Ya sé que esto que atravesamos llega a sonar aterrador, no dejamos de leer o escuchar lo delicado de la situación, el enorme riesgo y las consecuencias de exponernos al virus que hoy nos ataca a los humanos, sabemos que por todo el planeta se han perdido miles de vidas por este motivo y se insiste en que esto no va terminar pronto, a pesar de los esfuerzos tarde o temprano la gran mayoria de la población mundial terminará infectada, siendo la población más sensible la que corre un mayor riesgo, y la gran mayoría harán frente al virus solamente con su sistema inmunológico, algunos con síntomas más severos que otros, pero al final, venciéndolo por si mismos.

Es aqui donde mi mente y mi razón no me dejan tranquilo, aqui es donde me frustra el sentirme y pensar tan diferente, como si traicionara a mi familia y a mi especie. Siempre he sido necio, bastante testarudo y gracias a eso he crecido mucho como persona, o al menos me hace sentirme bien conmigo mismo, pero nunca había estado en una situación en la que actuar acorde a mis convicciones me conviritieran en un potencial asesino, y eso está de la chingada.

Estoy consciente del riesgo, lo respeto y lo enfrento como lo haría en cualquier situación delicada, pero algo dentro de mi no deja de repetirme que “esconderse” lo único que hace es retrasar lo inevitable, así como cuando en la secundaria el grandulón del salón se la pasaba molestándote hasta que le ponías un alto, no podias pelearte por whatsapp ni a tuitazos, y quedarte en casa era impensable, tenías que hacerle frente y como muchas cosas en la vida, entre mas pronto, mejor, sabías que te podían poner una buena madrina, quizás hasta con la nariz rota podías terminar, pero al menos para mi esa opción era preferible a la de vivir con miedo.

Ahora veo un riesgo mayor en el miedo colectivo que se ha gestado, si, la cuarentena es el mejor paliativo que existe, de eso no tengo duda, ¿pero eso realmente nos está permitiendo adaptarnos? ¿nos hace más fuertes? lo dudo, como mismos especialistas lo dicen, estamos “ganando tiempo” para descubrir un posible tratamiento que sea mas efectivo o el desarrollo de la vacuna. Pero en realidad no estamos solucionando nada, siento que el bully me sigue esperando a la salida, y yo sigo encerrado en el salón esperando que alguien venga y se lo lleve.

Respeto la situación, sé los riesgos y así como es posible que las estádísticas estén a mi favor y no pase gran cosa si me expongo al virus, puedo ser de esos que ya no la cuentan, así es la vida y me la puedo jugar, sin embargo creo que muchos nos paralizamos por otro miedo más grande, el de ser agente que enferme a un tercero que sea mas susceptible, que sea un familiar tuyo y que tú vivas para ser el culpable. Pasan los dias y sigo esperando que aparezca un títere en un triciclo invitándome a jugar un juego..

¿Entonces que hay que hacer? Así como tú, quisiera saberlo, pero al dia de hoy no hay respuesta correcta, seguir ganando tiempo…pero ¿cuánto?

Yo si soy de esos que le tienen mas miedo al daño económico que se puede detonar, vivo en un pais donde el orden y la el equilibrio que hemos visto en otros países de primer mundo dificilmente durará, tarde o temprano dejará de ser divertido estar en cuarentena y los “challenges” pueden salir de instagram y volverse reales, puedo llegar a tenerle mas miedo a la violencia que se puede generar cuando los que menos tienen se queden sin alimentos, a los empleos que tarde o temprano se irán perdiendo conforme el tiempo siga pasando, al dia en el que en la tienda cerca de tu casa lleguen a escasear los alimentos, el dia que tu repartidor se quede con lo que ordenaste a domicilio y el virus sea lo que menos te preocupe cuando y tengas que salir a conseguir trabajo o los víveres del dia. Cuando el caos supere al órden, que de por si anda bastante precario.

Suena muy fatalista, demasiado exagerado, lo sé y quizás no estás de acuerdo conmigo, pero así me siento hoy con las medidas que se tomaron. Nunca habia deseado tanto estar equivocado y es imposible saber en que va a terminar esto, pero alguna vez las películas sobre pandemias también formaron parte del catálogo de ciencia ficción y ve donde estamos hoy, seguiré frustrado, esperando que esto solo sea una mala broma del 2020, mientras tanto tengo que seguir adaptándome a “ganar tiempo”.

Mike

Vivimos una época muy difícil. Ya sé que los gurús y la gente de generaciones anteriores siempre dicen que cada ciertos años se repite la misma frase y siempre todo termina acomodándose para tener unos años más de tranquilidad y crecimiento, en donde la mayoría de la gente vuelve a “dormirse” hasta que la próxima crisis económica, social o cultural detona y el ciclo vuelve a comenzar.

No soy ni muy joven ni muy viejo, pero si lo suficientemente experimentado para decirte que he vivido y enfrentado buenos putazos de la vida. Y no, no he sufrido hambre, siempre he vivido bajo un techo, he tenido a mis padres, a mi familia y a mi pareja a mi lado apoyándome, he sido bendecido con muchas, muchísimas cosas positivas, pero eso no me deja exento de ser un humano que toma decisiones un poco pendejas de vez en cuando, como todos.

¿Que soy? ¿Quien soy? ¿Que hago? En realidad me genera mucho stress responder esas preguntas, desde que era muy joven siempre he querido ser muchas cosas, me molestaba que desde pequeño tenía que decidir que quería ser de grande, y así como recuerdo desear con muchas ganas ser inventor, también quería tocar la guitarra, ser ciclista profesional de BMX, escribir libros y ser director de cine. Creo que hasta ahora ninguno de mis sueños se hicieron realidad de una manera explicita, pero a excepción del área musical en la que siempre he sido un fracaso total, en las otras de una manera u otra he tenido mis momentos, y algunos todavía tengo tiempo de hacerlos realidad.

¿Estoy atravesando otra crisis existencial? Pues no lo sé, pero como lo he dicho en otras publicaciones y en algunos videos, todo esto que escribo de vez en cuando no es otra cosa que una autobiografía que, si puedo, leeré en algún momento cuando llegue a viejo para recordar y revivir mis aventuras, por si uno que otro de los que me leen les sirven mis debrayes y por otro lado, para mis hijos, para que puedan ver que su padre siempre ha estado loco, siempre ha sido un ser humano que la caga y que tienen permiso de perseguir sus sueños, tropezarse y levantarse una y otra vez. Pero sobre todo, quiero que sepan una lección muy importante que hoy tengo plenamente clara.

Focalicen y mantengan el propósito de siempre trabajar en crear y perfeccionar 3 herramientas indispensables, herramientas que son armas y a la vez escudos que los ayudarán en esta vida, son el autoconocimiento, la autosanación y la automotivación.

Autoconocimiento de saber lo que realmente quieres hacer con cada segundo de tu vida, es triste, es cruel y muy frustrante el tener que decidir desde una corta edad lo que uno tiene hacer durante el tiempo que te queda de vida, ese es el “deber ser”, pero solo si lo permites. Nadie puede obligarte a elegir algo cuando no estás list@, y siempre puedes cambiar de opinión, pero debes tener claro que cada cambio implica un riesgo y no hay mayor pérdida en cada riesgo que el tiempo perdido. Intenta, ajusta, falla, reconstruye, destruye y reinventa, pero siempre con un objetivo mayor en mente, no desperdicies tiempo valioso “viendo que pasa”, si vas a cagarla, que sea persiguiendo un sueño tan grande que te aterre y que nadie más se atreva a perseguir. Si un dia te descubres improvisando en la vida, despierta, enfócate nuevamente en tu objetivo y persíguelo. Conoce tus gustos, tus límites y tus miedos. Solo así sabrás, cuando y a quien pedir ayuda.

La autosanación es una herramienta de supervivencia, no es un lujo, es una verdadera necesidad en este mundo y su vida tan acelerada. Siempre debes de dar un voto de confianza a la gente, aunque no lo parezca sigue existiendo y existirá siempre gente buena que valga la pena conocer, pero para llegar a ellos tienes que conocer decenas o cientos que te harán daño, a veces sin intención, pero pueden ser daños que si no logras sanar tu mism@, nadie lo podrá hace por ti. Quisiera decirte que es cuestión de suerte, que hay gente que nunca la pasa mal, pero no es asi. No vivas espantado, pero tampoco seas incaut@ si te conoces, si sabes quien eres, lo que vales y como sanar, la vida es una buena aventura que vale la pena disfrutar.

Motívate a ti mism@, nadie lo va a poder hacer por ti, tienes que vivir profundamente enamorad@ de tus ideales, del proceso y con la vista fija en tu objetivo. Si es un sueño grande, como debe de ser, te van a decir loc@, que no es posible, que no te desgastes, van a decirte que necesitas descansar, que no todo en la vida es trabajo y que estás tan obsesionad@ que estás abandonando a los que te quieren. Si tu sueño es tan grande, tienes que ser lo suficientemente egoísta para perseguirlo, es TU vida, es TU sueño y es TU sacrificio. Cuando tienes bien definido hacia donde vas y como quieres lograrlo, la gente correcta aparece a tu lado y juntos descubren como avanzar a la par, pero jamás te permitas frenarte porque los sueños de otros no son tan grandes como los tuyos.

No sé como decir esto de una manera agradable, pero entre mas grandes son tus ambiciones mas solitario es el camino, es por eso que tienes que poner en una balanza tus prioridades, es válido tener una vida tranquila sin la angustia de perseguir algo que quizás nunca alcances, puedes dormir en paz todas las noches sin preocupaciones, pero tus expectativas deben ir acordes a eso, es posible que tengas suerte, pero nunca vivas esperando algo por lo que no has trabajado, porque incluso si llega, probablemente igual de fácil se irá.

En mi caso puedo decirte que la sensación de nunca poder llegar a donde sueño me mantiene vivo, luchando, y es lo que me mueve todos los dias, pero a la vez tienes en tu cabeza y en tu estómago esa sensación de que eres responsable de todo, eres la última linea de defensa, no tienes esas deliciosas excusas para salir del problema, no hay ningún jefe al cual culpar, no puedes culpar al gobierno, ni a tus socios, familia, pareja o amigos. Cuando triunfas, es un gozo compartir el logro y el crédito con todos los que te ayudaron a llegar ahí, pero si fracasas, fracasas en soledad, todos pueden rehacer su vida desde cero mientras te culpan, pero solamente tú tienes que levantarte desde el plano negativo, destruído pero sin oportunidad de lamentarte, depende que tan grande la hayas cagado es que tan profundo es el agujero del que debes salir.

Suena terriblemente dramático, pero es más dramático vivir sin la conciencia de lo que sucede a tu alrededor y solamente reaccionando sin un plan definido.

Quizás exagero, quizás he hecho todo mas grande de lo que en realidad ha sido. Pero si lo que escribo te ayuda en algo, todo este caos que vive en mi mente, ha valido la pena.

Mike

#VidaUltra

El ciclismo es un deporte engañoso, ya que al ser de bajo impacto para el cuerpo, el cansancio que puede generar a nivel muscular puede ser fácilmente subestimado, con un baño de agua fria, un ligero masaje y una buena comida la sensación de recuperación es inmediata y el enfrentar el doble maratón que falta, por momentos no suena tan difícil. A mi particularmente me ha tocado de todo y así como he tenido dobles maratones de la muerte, he tenido otros mas llevaderos, pero éste en particular me inspiraba algo mas que respeto, me daba un pinche miedo que por ratos me generaba micro ataques de pánico solo de pensar en el.

Me ha costado muchos años y un esfuerzo constante el llegar a ser el deportista promedio que hoy soy, quizás al principio me frustraba el ver como otras personas con la 4ta parte del esfuerzo que yo hacía lograba los mismos resultados y con solo un poco más de constancia me terminaban dejando atrás, no sabía si era la genética, algún tema físico, psicológico o simplemente como me lo habían dicho siempre, no había nacido para ser deportista, afortunadamente encontré este mundo en el que sigo siendo malón, pero a pesar de que parece lo contrario, lo disfruto mucho más y he llegado a tener dias buenos con resultados no tan de la chingada, ahora realmente deseaba que este dia que faltaba por competir, fuera uno de esos dias buenos.

Había estado estudiando la altimetría unos dias antes de comenzar y la verdad no sabía que esperar, es cierto que los números y las gráficas no mienten, pero ya me han tocado otras rutas en las que me preparo para lo peor y a la mera hora no suelo pasarla tan mal, y he tenido otras donde todo lo contrario y siempre se me termina el gansito antes de tiempo y termino sufriendo. En este caso, en papel, no se veía taaaan dificil, pero como sabía que el dia 2 de la bici comenzaba justo en la ruta donde ibamos a correr el dia 3 presté atención a los primeros 40 kilómetros, y para mi sorpresa, esa ruta que era rápida y divertida en bici, no parecía que fuera a ser nada amigable corriendo, prácticamente no existía ni un solo tramo plano, o eran subidas largas de baja pendiente, o eran alguas cortas que se veian rompepiernas, y pues los que corremos sabemos que hay bajadas que si son demasiado empinadas dejan de ser agradables y también había bastantes de esas.

Así que después de una buena recuperación, comer bien y un buen masaje de mi masajista personal (mi mamá) traté de dormirme lo mas temprano posible para darle chance al cuerpo y a las piernas de amanecer lo mejor posible. Creo que si dormí de corrido, pero cuando desperté para revisar la hora, fué justo cuando sonó el despertador, la noche se me había hecho demasiado corta y no quedaba mas que esperar un dia bastante largo.

Listos para la última etapa

Salimos con menos stress ese dia, todavía todos un poco cansados nos subimos al carro rumbo a la zona de arranque, llegamos y al parecer ya todos los competidores estaban ahi, faltaban 15 min para el arranque y hubo todavía un ligero retraso, asi que tocó esperar como media hora para el disparo de salida, una espera que se me hacia eterna, no porque precisamente quisiera ya correr, pero tampoco quería seguir con esa ansia, ya sabía que me tocaba una buena chinga, y entre mas pronto comenzara mas pronto terminaría.

Nótese el grito cuando comenzo la cuenta regresiva

Por fin comenzó la cuenta regresiva, lo malo de ésta es que no hay “choque” que te haga entrar en el mood, es decir, en la natación que también me genera stress, al menos cuando entras al agúa, esa sensación hace que tu mente cambie de chip y te ponga en modo de competencia, aqui no hay eso, una vez que comienza la carrera, solo comienzas a correr a un ritmo tan guango y con una mezcla de sueño, cansancio, euforia y hambre (en mi caso) que no sabes ni que sentir, solo te dejas llevar lo mejor que puedes pero nunca sabes si lo mejor es suficiente.

Siempre me pasa que empiezo demasiado “rápido”, en realidad trato de no hacerlo, voy al ritmo mas cómodo que tengo, pero a excepción de Jorge que después de 2 km de trote se arrancó como Kipchoge, me quedé durante varios kilómetros en el primer grupo, siempre me pasa y tarde o temprano termino tronándome antes de tiempo y quiero evitarlo, así que bajo ligeramente el ritmo para despegarme y ellos se puedan ir, pero vuelvo a alcanzarlos y aunque no me termina de gustar la idea, me siento bien y me quedo ahi varios kilómetros mas hasta que ellos aprietan y yo me aferro a mi ritmo para no cagarla.

El amanecer tardó mas de lo que esperaba, sentía que llevaba horas corriendo y el sol nomás no salía con todo, no sé precisamente porque quería que fuera de día si al final de cuentas lo que tarde o temprano iba a terminar evitando era el sol y el calor, pero no se si nuevamente era por tener esa “prisa” de que el dia pasara rápido y poder evitar el sufrimiento si era posible.

Poco a poco empezaba a clarear y la vista se fué poniendo mas chula, las montañas a mi lado derecho eran un bello distractor que una vez mas se adornaba con las nubes esponjosas que siempre aparecen en esa zona, trato de no ver el reloj y como en otras ocasiones, no me quiero fijar en tiempo ni en distancia al menos hasta llegar al retorno, pero no puedo evitarlo, fué todo lo contrario, me la pasaba viendo el reloj cada 5 min y hoy creo que eso fué algo de lo que me afectó ese dia, realmente no me podía conectar con mis sensaciones, o al menos me desconcentraba a cada rato y éste al ser un dia tan mental estaba desperdiciando energía valiosa. Mi primer objetivo era llegar a la marca de los 42K, la cuál estaba alrededor de mi kilómetro 35, con eso me estaría dando una idea de cuanto tiempo me faltaría para llegar al retorno y el tiempo para el primer maratón, generalmente mi objetivo es hacer los 60K en máximo 6 horas, de esa manera tener 6 horas para los 24 restantes lo hace un mero trámite y hasta caminando salen, pero tomando en cuenta la altimetría este año me dí el tiempo de 50K en las 6 horas, de esa manera los correría mas tranquilo y aún así con un buen colchón para el resto. Cuando llegué al retorno me di cuenta que veníamos bastantes muy juntos, lo cuál no sabía si era bueno o malo, pero al menos estábamos casi todos en un tramo de 3 kilómetros esparcidos, aquí es justo después del primer maratón, donde se empieza a poner cabrón y donde las cosas empiezan a cambiar, llegué al 42 sintiéndome todavía bastante bien y con energía hasta para bromear, veía el reloj y tenía muy buen tiempo de sobra para llegar al km 50 en el objetivo que me había puesto y parecía que el día iba a ser bueno y sin complicaciones.

No hay foto que le haga justicia a la vista en la vida real
Father & son

Si llegué al km 50 notando que ya las piernas me empezaban a pesar y mi zancada se recortaba, es una sensación que conozco, pero generalmente no me ocurre hasta después de correr 60K, lo cual no era un buen indicador tomando en cuenta que todavía faltaba bastante y venía un tramo con unas subidas perras, muy perras. Mi crew venía con todo el ánimo, poniendo buenas rolas, se turnaban para bajar a correr conmigo y aunque esto siempre me genera mucho conflicto mental decidí dejarlos que ellos solos se decidieran y organizaran y traté de no influir en su logística.

Desde que arranqué, el estómago me había estado molestando, no tenía una sensación clara de que era lo que tenía, simplemente lo sentía raro y aunque no tenía ganas de ir al baño ni de vomitar ni nada, simplemente ya me estaba desesperando y eso estaba jugando tambien con mi cabeza. Hubo un momento en el que de plano ya me desesperó y decidí hacer una parada técnica, era la primera vez en la vida que tenía que “dejar ir” lo que me molestaba en plena carrera y vaya que es incómodo, pero definitivamente me ayudó al menos a tener una molestia y un pedo mental menos rondando mi cabeza.

Ultra couple en acción

Sabía que me esperaba una subida interminable, así que no dejaba de preguntar a mi crew por la altimetría y calcular en que punto íbamos, sabía que eran casi 10K en ascenso y que una vez pasando eso todo sería mas “fácil” así que ese era mi objetivo, coronar ese puerto y ya después dejarme ir como gorda en tobogán, apreté y apreté hasta llegar al anhelado punto, que era por el km 70, ya después de eso ya “solo” faltaban 14, no era nada… si como no.

Cuando empecé a descender me comenzaron a doler los muslos, las nalgas y el pecho, si el pecho, como nunca me había pasado, era un dolor muscular de cansancio y de tanto zangoloteo que no había experimentado antes, si me dejaba ir las piernas no respondían y se me iban como muñeco de trapo y sentía que en una de esas podía apoyar mal y lastimarme o caerme, y si controlaba el descenso venía este dolor que eran como agujas, no era otra cosa que las roturas de las fibras musculares, algo normal, pero que se sentía de la chingada, no me gusta tomar analgésicos ni medicamentos en general, pero si en ese momento hubiera tenido a la mano yo creo que me hubiera metido de todo, hasta terminar como en Requiém por un sueño.

Esos 15 K se me hicieron realmente eternos, veía Fresnillo a la distancia y por mas que avanzaba no lograba llegar, además de todo, la lluvia amenazaba con dejarse venir, el cielo estaba ya totalmente nublado y cada vez mas gris, para como me sentía, no sabía si la lluvia me ayudaría o me jodería mas, así que ya me urgía llegar para no investigarlo. Por fin llegamos al punto donde arrancamos, lo cuál indicaba que estábamos como a 7 kilómetros de la meta, ya no era nada, pero a la vez todavía sentía que faltaba una eternidad. Fué en ese tramo donde varios me alcanzaron y me dejaron atrás, trataba de irme con ellos a su ritmo pero simplemente las piernas ya no me daban, intentaba intercalar caminata con trote, pero ya tampoco era opción, cada que me detenía y volvía a arrancar las piernas me dolían aún mas y era mas fácil aguantar el dolor una vez que llevaba un par de minutos “corriendo”, pero mi ritmo era realmente patético, no era caminar, no era correr, nomás avanzaba pero no se como se podría llamar a eso.

6 ultras y me sigue acompañando

Por fin entramos a Frensillo, 4k me separaban de la meta, me quedaba casi hora y media para llegar en tiempo, pero ya no podía confiarme, podía tener tiempo de sobra o podía no lograrlo, no me iba a permitir no terminar después de tal tortura pero para mi sorpresa, había mas subidas, ni siquiera sabia que existían, solamente las había pasado en carro o en bici y pues así ni te das cuenta que existen, pero cuando ya estás destrozado por fuera y por dentro se sienten como montañas.

El cielo estaba cada vez mas negro y ya no faltaba mucho para que comenzara a llover, sabía que la cuesta que veía al frente era la última, así que comencé a darlo todo para poder correr y llegar ya a la meta, las gotas comenzaban a caer y fué justo en ese momento donde comencé a pensar en mis hijos, que ya me esperaban en la meta y mi objetivo era que todos cruzáramos caminando, al ritmo de Killian, el más pequeño, había imaginado tantas veces ese momento y no lo iba a arruinar por mi debilidad, así que con un verdadero dolor que no conocía que podía sentir comencé a correr y a subir esa cuesta, iba cegado, no podía ya detenerme porque sabía que si lo hacía no podría volver a correr, mis hermanos ya se habían adelantado a la meta y venía Anahi a mi lado y mis papas atrás de mi, ahora me decían que le bajara, al parecer ya no me veía bien y pues faltaban todavía un par de kilómetros y les preocupaba que me tronara antes de tiempo.

Por fin terminó la cuesta, ya solo 1 km me separaba de la meta, pero fué justo ese momento donde la tormenta se dejó venir con todo, esa recta en la que un dia antes se veía la meta a lo lejos ahora no se veía nada, sabia que estaba ahi pero la lluvia hacia que todo se sintiera mas lejano y el tiempo pasara en cámara lenta, recuerdo ese tramo con mucho ruido y a la vez mucho coraje de saber que me tardé demasiado y que mis hijos ya no podrían cruzar la meta conmigo con esa lluvia tan fuerte, no pasó ni un minuto y se comenzó a formar un rio en la avenida en la que iba corriendo, traía una ampolla desde kilómetros atrás y recuerdo que en ese momento fué en el único momento en el que me dolío…la lluvia, mis hijos, el dolor, el tiempo, todo se empezó a juntar en mi cabeza, ya no podía, en serio ya no podía, nunca me había sentido así, estaba realmente colapsando y apenas alcanzaba a ver la meta, aún faltaban algunos cientos de metros y mi cuerpo ya estaba por apagarse, eso no me podía estar pasando, no tan cerca…

Veía 2 dinosaurios, jajaja, si, mis hermanos esperándome en la meta con los disfraces, estaba tan madreado que no me causaba gracia, pero eso significaba que ya no faltaba nada, ya estaba ahi, solo tenía que resistir un minuto mas, quizás menos, pero definitivamente fué el minuto mas largo de mi vida. Discutía con Anahi sobre los niños, la lluvia, el cruzar la meta, al punto en el que la desesperé y empezó a gritar a mis suegros que le dieran a Killian, no ibamos a cruzar como lo imaginé, pero al menos si ibamos a cruzar todos.

Como pude cargué a Killian y le dí la mano a mi hija, siendo honesto no se si recuerdo el cruzar la meta o es un recuerdo creado por el video que vi despúes, pero si recuerdo que mis piernas ya no aguantaban, apenas crucé mi cuerpo ya no pudo sostenerme más, los siguientes minutos son recuerdos muy borrosos, así como esos que tienes en la peor borrachera de tu vida, así los recuerdo yo, mucho ruido, gente preguntándome si estaba bien, un segundo estaba tirado en el piso y al siguiente sentado en una silla sintiéndome hecho pedazos, no se cuanto tiempo pasé, ni a donde me fuí, pero les puedo asegurar que mi cerebro, ahi no estaba.

Se logró

Me sentía “bien”, es decir, no tenía fuerza ni energía en ese instante para demostrarlo, pero estaba satisfecho de haberlo logrado, conforme volvía en mi, recuerdo gente que no conocía queriendo darme refresco y comida como para reanimarme, no me entraba ni tenía fuerza o ganas para rechazarlo, estaba inerte, era un momento que quería disfrutar pero en mi viaje notaba todo el caos que se estaba viviendo, los cientos de personas que había de pronto ya estaban todos metidos en un par de carpas de 3×6 tratando de esconderse de la lluvia, la avenida ya era un rio y todos, atletas, crews y organizadores estaban con los pies empapados, yo seguía viajando, pero poco a poco regresaba.

Lo primero que recuerdo cuando reaccioné fue tener a Fabianna, mi hija, a mi lado mirándome fijamente, parecía espantada de verme en ese estado, pero a la vez asomaba una ligera sonrisa, no pude mas que abrazarla y soltarme a llorar como pocas veces he llorado en la vida, no sé si hago lo correcto ni estoy seguro de estar dando el ejemplo de la manera apropiada, pero todo lo que hago es para ellos y el tenerla a mi lado en ese preciso instante me hacía sentir que todo valía la pena. Esto era mas que una simple carrera, era una reafirmación más de que a la vida hay que exprimirle todo, toda la energía del cuerpo, toda la determinación de la mente, todo el miedo, el dolor y las lágrimas, solo tenemos una vida, un cuerpo y una oportunidad para acabártelo haciendo cosas chingonas, y en ese momento sabía que había logrado ir un poco más allá de mis límites una vez más.

Esto hace que todo valga la pena

Y así una vez más, se logró el objetivo.

Con este son 5.

Vida Ultra

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-Durante 5 años he contado con el apoyo y compañía de mi familia para poder continuar con este estilo de vida y en mi persecución por muchos sueños mucho mas grandes que hay en la lista.

Carlos, Gaby, los amo más de lo que puedan imaginarse, son mucho más que mis hermanos, son parte de mi.

A mis padres, sin ustedes y ese ejemplo de vida que siempre me han dado definitivamente no tendría la dedicación y perseverancia para poder enfrentar la vida y retos como éste, gracias por darme tanto que no se si algún dia encontraré la manera de devolverles al menos un poco.

Anahi, una vez más estuviste ahi para mi y creo que nunca encontraré la manera de transmitirte el agradecimiento y el amor que tengo por ti. No importa que tan lejos decida ir en cada locura, siempre sigues corriendo a mi lado.

Fabianna, Killian, todo lo que hago siempre es pensando en ustedes.

Algún dia me voy a detener, será el dia que deje de respirar. ¡Vamos por mas aventuras!

El riesgo de que algo salga mal en una competencia de este tipo es mucho mas alto que en cualquier otra, son tan pocos competidores, tantas horas en la ruta y tantos factores externos que no se pueden controlar que en culquier momento algo puede fallar en la estrategia o en el equipo y dejarte fuera, sin embargo, el dia 1 tiene pocas probabilidades de que sea el dia en el que la historia se acabe, tiene que pasar algo extremo y ser un novato, como me pasó hace algunos años, pero suponiendo que todo sale como debe ser, sin averías ni fallas, el dia 1 es simple trámite y el dia 2 es donde el riesgo se incrementa exponencialmente y es donde el Ultra realmente comienza.

Es un dia con el que tengo una relación de amor/odio que fluctua a lo largo del dia, por un lado tienes lo chingón que es poder andar en bici, disfrutar las vistas, el viento en la cara, sentir el trabajo en tus piernas y ese ritmo hipnótico que da el pedealeo en combinación con los sonidos que genera tu bici, pura chulada, pero por otro vienen ratos donde el cansancio te incomoda cada vez más en partes del cuerpo que ni siquiera entiendes porqué, las subidas que comienzas disfrutando se vuelven cada vez mas desgastantes y el viento fresco del amanecer cuando menos lo sientes se convierte en una bruma cálida que a veces ni la velocidad logra disipar del todo, en fin es un dia en el que realmente tienes que tenerle cierto amor a la bicicleta para poder superar, en mi caso todo salió bien, pero fácil no fué.

Amaneciendo en la carretera

Arrancamos todavía con el cielo totalmente oscuro y un clima fresco, pero realmente no era frio, podria decir que era el clima perfecto para entrar en calor, ni lo suficientemente frio como para tener que llevar nada extra mas que un rompevientos, ni lo demasiado caliente como para estár muriendo de calor a los pocos minutos de arrancar, que es algo que me pasa muy comunmente, mi termostato está descompuesto y suelo acalorarme muy fácilmente. Los primeros kilómetros de este dia son algo que disfruto muchísimo, ya que al ser un arranque controlado podemos ir platicando, bromeando y de cierta manera vamos disipando el stress del arranque. Lo mejor de todo en en este dia, es el poder ver el amanecer en una carretera con un paisaje espectacular en el que en la cercanía ves un tramo semidesértico pero al fondo las montañas visten el escenario, y si tienes suerte las nubes “pachoncitas” que no se porqué pero se ven muy diferentes en esta region, complementan la foto, te distraen por algunos minutos de lo que estás y lo que te espera.

Una vez que agarre ritmo, amaneció completamente y entré en calor, hice un parada express para quitarme la chamarra que traía y cambiar botellas de hidratación, esa parte de la ruta, aunque son puros columpios, tiende a ser demasiado rápido ya que las bajadas te ayudan a recortar las subidas y así prácticamente son casi 100 km, por lo que quería utilizar eso a mi favor, sin embargo no pasaron ni 5 minutos de que hice esa parada cuando entramos en una tremenda neblina en la que por tramos era difícil ver mas allá de 10 metros, por lo que la estrategia de meterle ya no era tan factible, ahora era dificil el leer las subidas, no sabías si alguna se acercaba hasta que prácticamente ya estabas en ella, y en las bajadas era dificil “dejarte ir” con confianza, al no poder ver nada al frente era inseguro el no saber si podía aparecer de pronto algun hoyo en el camino o algún carro en sentido contrario, de igual manera la visión iba algo limitada, era imposible usar lentes, estos se empañaban totalmente con la humedad que había y al quitártelos el viento frio hacía que los ojos se resecaran y ardían. Y pues ni que decir de ir totalmente empapado por ir practicamente atravesando una nube, así pasamos aproximadamente una hora, en ese tramo no hubo prácticamente acción, puro pedaleo constante y un rato de plática con Samy, la hoy campeona femenil, que me alcanzó y nos fuimos juntos unos minutos mientras ambos crews nos escoltaban.

Para cuando la neblina terminó ya estábamos cerca de Jerez, el único pueblo que ibamos a cruzar en la ruta, es un tramo corto pero en el que tienes que estar atento para no perderte, son prácticamente 10 min antes de volver a tomar la carretera, que te llevará al retorno en donde la verdadera chinga comienza, como ya sé lo que me espera trato de disfrutar lo mas que se puede ese tramo, trato de no exigirle de mas a las piernas y terminar de “fusionarme” con la bici, si, suena medio fumado el conectarte con cosas materiales, pero en ese momento éramos mi bici y yo los que ibamos a colaborar para sacar el dia, así que me dí a la tarea de hacerme consciente del momento, sentir el pedaleo, la forma en la que los guantes se adhieren a las barras, ese sonido delicioso e hipnotizante de las ruedas cortando el aire, e incluso sentir como el pulso pasa por mi frente y roza con el casco en ciertos momentos, toda una onda zen al pedaleo.

Tanto mi crew como yo hasta ese dia creo que hemos llevado una mañana tranquila, llevamos ya 100 km y faltan un poco más para llegar al retorno, sé que nos esperan poco mas de 100 km de subida, primero un falso plano con viento en contra que por ratos se vuelve aburrido, para terminar rematando en la bufa, una vez más.

Llegamos al retorno y hago una parada de 5 min, la única planeada en el dia para rellenar botellas comer bien, ir al baño y relajar un poco las piernas, creo que por primera vez coincidimos varios atletas ahí además de Van y Damián, mientras estoy ahi retornan también como 5 atletas que no se detienen, espero poder alcanzarlos mas adelante, pero prefiero comer bien para no después pasarla mal mas adelante en la ruta, o peor aún, en la subida de la bufa.

Parada técnica antes de lo bueno

Una vez que termino de abastecerme tomo la bici y arranco de nuevo, incluso recuerdo haber pedido un sandwich más “para llevar” no recuerdo si me salté alguna comida o calculé mal, pero tenía hambre y eso no era bueno y pues preferí llevar el tanque lleno.

Los siguientes 100K fueron tal cual los recordaba, interminables, falso plano, subidas leves que no te dejan agarrar ritmo y bajadas con un ligero viento en contra que ni siquiera puedes aprovechar, no hay de otra mas que pedalear, pedealear, pedalear y tratar de hacerte el rato lo mas ameno posible.

Algo que nunca me había pasado y que no se si en esta ocasión tenía que ver por llevar una rueda diferente por el hecho de que la que utilizo regularmente se había dañado el dia anterior, la cabeza que nomás buscaba como chingar o nomás porque soy un ser mas sensible y en contacto con mi entorno (esa mamada que jajaja), pero sentía todas las vibraciones del camino que no es un asfalto que podamos decir “liso”, entonces por ratos lo utilizaba a mi favor para ir buscando el “caminito” mas liso y distraerme, pero también habia tramos donde ya me desesperaba el sentir la vibración y hasta me forzaba a meterle un poco mas para ya salir de ahi.

Casi 3 horas después ya estaba prácticamente llegando a la bufa ¡por fin!, aprovecho para hacer una parada rápida, comer algo y nuevamente cambiar botellas y descansar un poco las piernas, en realidad me siento excelente, incluso me doy cuenta de que me excedí con eso de llevármela tranquila y le pude meter más, cuando veo a mi crew como llevan tantas horas detrás de mi hay veces que quisiera ya cortarle para que puedan descansar, la verdad soy afortunado de que me sigan acompañando en estas aventuras y no se si un dia me manden a volar y todo cambie, pero por ahora, ya estaba ahí y pues ahora el reto era subir la bufa lo mejor posible para todos dar por terminada la etapa, se que es dificil mejorar el dia 1 ya que traes prácticamente 200k encima, pero al menos la actitud seguía chingona.

Comienzo a subir y lo único que me molesta es el calor, para ser preciso la forma en la que el sol me está quemando, cometí el error de no ponerme bloqueador y nadie me obligó como regularmente pasa, así que para ese momento ya traigo la piel tostada y arde el brazo y la pierna que quedan del lado del sol, trato de mojarme para refrescar pero la sensación de descanso dura 1 segundo, así que mejor no desperdicio agua y me enfoco en tratar de subir mas rápido para al menos en cada vuelta ir cambiando el lugar donde el sol me pegue y tener un rostizado parejo, cual pollo.

Subo un buen rato y no veo a nadie, lo cual quiere decir que no voy tan atrás y a la vez que la mayoría van muy compactos, comienzo a ver a la mayoría en el último kilómetro de la subida, prácticamente vienen todos retornando, pero también todos se ven enteros, puras máquinas pedaleando otra máquina, no creo que ninguno de ellos baje el ritmo en los 60Km que faltan, así que igual pienso apretar para tratar de mantenerme o incluso bajar algún minuto si es posible.

Subiendo La Bufa…una vez más

Una vez en el retorno trato de bajar lo mas rápido posible, pero también tengo el recuerdo de mi amigo Roro que un año atrás chocó de frente con un auto que venía en sentido contrario y auque afortunadamente lo controló para no dañar mas que la bici (lloro en silencio), a én no le paso nada grave, bajo con un poco mas de precaución, viene conmigo toda la familia y no vale la pena arriesgar de más por 1 min de diferencia.

Una vez abajo ya no hay de otra mas que darle hasta que truenen las piernas, y le doy con todo lo que me guardé, me siento fenomenal y traigo una velocidad y ritmo buenazos, en esa recta que une Zacateca con Fresnillo es prácticamente plana y creo que hasta el viento ayuda, así que exprimo cada watt que mis piernas puedan generar, voy de maravilla, sin complicaciones, llego por fin hasta el puente que nos desvía a Fresnillo y puedo ya sentir que todo terminó por ese dia, aprox. 15 km me separan de la meta, no alcanzo a ver a nadie a lo lejos asi que supongo que ya es dificil alcanzar a alguien más, así que lo único que queda es pedalear hasta que no quede nada… y pues ahora si, se me acabó el gansito.

A casi nada de la meta, prácticamente ya entrando a la ciudad, justo antes de dar la vuelta en el tunel que me lleva hacia el centro de la ciudad y la meta, siento como me da un bajón durísimo, creo que le metí fuerte al final y a la vez me relajé demasiado al llegar que mi cuerpo pensó que ya había terminado y todo el power que traía se me vá en un segundo. Prefiero para 1 minuto y pedir una bomba de calorias, cucharada de Nutella, Coca Cola, Red Bull y un sandwich para llevar comiendo fueron mis indicaciones, me sentí cual piloto de F1, con una parada en pits, bajaron en chinga a darme todo y de vuelta al pedaleo, me faltaban como 6 km y pues nomás estaba esperando que pegara la tacha para ya cerrar como venía.

Justo en este momento me encuentro a Fer, el mero mero en la logística de la carrera y Juez de ciclismo, se me empareja en la moto y justo coincidió en que me vió en el peor momento, cuando no traía nada de power, justo en esos momentos de flaqueza en las que dices tonterias y pues donde le avisé que ya no regresaba, que ese era mi último año…3 doritos despúes, toda la bomba de azucar que me metí hizo efecto y cual gringo en rave, con el rush a todo me paré en pedales y comencé a cerrar lo mejor que podía, había algunos puentes y tráfico que me cortaban el ritmo pero ya no quería sentir que aflojaba, me urgía llegar y solo pensaba en cruzar la meta.

Por fin llegué a la última avenida, 1km me separaba de la meta que la veía nuevamente a lo lejos, me siento a toda madre y en el trayecto ya se comienza a escuchar el audio, se oyen porras y la gente del camellón grita para apoyar, me faltan mis hijos, me hubiera encantado verlos, en la meta, pero en esta ocasión no se pudo, de cualquier manera me siento contento de haberlo logrado una vez más, por fin terminó el dia 2…

…pero la historia no termina aqui…

Dia 2 en la bolsa

Este año además de venir como atleta, por 1a vez venía también en papel de entrenador de 2 atletas, Jorge y Eduardo. Jorge que venía con un objetivo muy agresivo y competitivo ya había llegado mas de una hora atrás y ya estaba prácticamente recuperado, masajeado y solamente esperándonos, sin embargo Eduardo aún venía detrás de mi y aunque aun faltaba tiempo quería estar seguro de que llegar en tiempo y sano.

Aprovechamos el tiempo que estuvimos ahi para recuperarnos, mi crew aprovechó para estirar las piernas después de todo un dia en el carro y pues seguir recibiendo a los demás atletas que venían detrás de mi, todos se veía que llegaban bastante bien y sin complicaciones, sin embargo los minutos pasaban y no teníamos noticias de Eduardo, me comienzo a estresar un poco ya que faltan menos de 10 minutos y por más que pregunto nadie me sabe decir a que distancia está de la meta, así que estoy con el jesús en la boca.

Se ve que viene un atleta a lo lejos, empiezan a decir que es el último ya que solo faltan 5 minutos, espero que sea Eduardo, pero conforme se acerca veo que no, es Daniel quien con un gran cierre entra con unos minutos todavía de sobra.

Como ya no hay noticias de nadie más, anuncian que la meta está por cerrarse, no sé ni que pensar, la última vez que vi a Eduardo fue subiendo la bufa y no iba tan atrás, tendría que haber aflojado demasiado el ritmo para que no le diera tiempo de regresar.

Faltando 1 minuto para el cierre se oye a lo lejos bullicio anunciando que viene un atleta más, literalmente el segundero va en cuenta regresiva y todavía no alcanzo a ver quien es, en eso veo como se levanta en pedales y alcanzo a distinguir el uniforme, ES EDUARDO!, viene sprinteando con todo, y como a 200m de la meta veo como la bici da un giro brusco, parecía que se iba a caer, pero al parecer por venir con todo no alcanzó a ver un hoyo en el piso y creo que hasta rompió su rueda en ese momento.

Faltan solo unos segundos y por fin llega, no puedo describir la emoción que me dió ese momento, solo estoy seguro que me emocioné mas que de mi propia llegada, los 3 miembros del equipo ya estábamos ahi y teníamos 2/3 partes terminadas, aún faltaba el 3 er dia y el mas dificil, pero en ese momento, en ese instante, sentí mucha felicidad y me sentía un poco mas tranquilo y satisfecho de mi papel de entrenador.

El team está completo OHANA

Después de tanta euforia, llegó el momento de ir a descansar, creo que en un segundo se notó como todos, atletas, organizadores y crews, queriamos lo mismo, comer y descansar, y prácticamente en unos minutos ya todos íbamos a eso.

Comer, y tratar de descansar lo mejor que se pudiera, aunque fuera una ruta nueva, sabía que nos esperaba una chinga descomunal al dia siguiente y nadie se iría sin sufrirla aunque fuera un poquito.

El pequeño Ultra

Vida Ultra