La vida se vá muy rápido, cuando se termine quiero que mi cuerpo transmita miles de aventuras.

Si no respetas la distancia, te hará respetarla a la fuerza.

Fracasa mas seguido, no la estás cagando lo suficiente, nunca pierdas la oportunidad de probar algo nuevo y muchas frases más de este tipo, aquellas que hablan de perseverancia y atreverse siempre arriesgar forman parte de mi día a día. Será porque realmente mi vida parece que fue diseñada para convertirme en un costal de golpeo donde a veces llego a dudar que algún día valdrá la pena aguantar tanta putiza. O muy probablemente porque estoy tan envuelto en ese tipo de pensamientos y vibra que sigo atrayendo lo mismo, para cambiar y romper el ciclo decidí enfrentar una nueva aventura con una actitud y expectativa totalmente diferente, y pues aunque nada salió como planeaba, creo que si marcó un antes y un después en mi vida.

Pues resulta que desde el año pasado que se anunció un nuevo evento de ultradistancia, en la modalidad que acostumbro competir, por etapas, decidí que tenía que estar en esa línea de arranque, desde ese momento creí que sería una forma mas fácil de competir, sin tanto desgaste y así se mantuvo esa idea hasta hace solo unos días.

Antes de llegar a esa línea de arranque, todo fue caos y magia a la vez. En los últimos meses mi vida ha sido un verdadero desastre, con cantidades astronómicas de trabajo que parecen no tener fin ni beneficio y por consiguiente una inestabilidad emocional, mental, económica y podría ser que incluso astral, si, suena exagerado, pero estoy seguro que todos nos hemos sentido así alguna vez y de esta manera puedes entenderme. Tanto caos he vivido que a prácticamente una semana del evento tuve que hablar con Van, el director del evento, amigo y hermano ultra, para avisarle con todo el dolor de mi corazón que en esta ocasión no podría participar, aunque no fue cara a cara pude sentir la decepción que eso le ocasionó, pero quería que supera que había agotado todas las opciones y ya no se me ocurría nada que pudiera hacer.

Esta carrera además de ser algo nuevo, me causaba mucha ilusión por el hecho de que me sentía capaz de tener un gran resultado, incluso en algún momento soñé demasiado alto con poder ganarla, por lo mismo que mi vida ha sido bastante desordenada últimamente, mi entrenamiento ha sido irregular y de la misma manera, nada ordenado, pero de algo tendría que servir mi experiencia en este tipo de carreras, no? Así que la sensación era que estaba dejando pasar una oportunidad única.

De pronto ocurrió la magia, de una forma inesperada y que al día de hoy, si no estuviera escribiendo esto, no lo creería posible ni mucho menos sentiría merecerlo, pero todo se alineó para poder participar. Apenas se aseguró, le avisé a Van que siempre si iba y que si el universo quería que estuviera ahí sería para ir a darlo todo, y si lo hice, pero el resultado no fue nada de lo que pasaba por mi mente.

Dia 1

Después de un viaje bastante ajetreado un día antes de la competencia en el que la llegada fue acelerada para ir a dejar la bicicleta en transición, recoger paquete, comer, hidratarse, preparar equipo, ir a la junta y “descansar” por fin estaba en en el círculo, tomado de las manos de grandes atletas que junto conmigo estaban por escribir una nueva historia, y que historia!

Un dia antes de comenzar

 ALOHA, OHANA, KOKUA, 3 de las palabras mas especiales que se han tatuado en mi espíritu dieron inicio a esta travesía de 3 dias. Siempre he sabido que la natación es mi punto mas débil y que tenía que nadar lo mas constante y fluido durante los 5km que seguían, para poder comenzar una persecución por remontar lugares en la bicicleta y así saber si realmente tenía la oportunidad de lograr estar en en el top 5 .

El mar de Cozumel me ha tratado de todas las formas, ha sido muy condescendiente y me ha maltratado hasta el agotamiento extremo, así que no sabia que esperar, solamente sabía que fuera lo que fuera, lo aceptaría y daría lo mejor para de mi para enfrentar lo que poseidón, o su representante en la mitología maya me tuviera planeado.

Debo decir que los primeros 3-4 kilómetros fueron magníficos, me sentía como nunca, nadando con un gran ritmo y fluyendo con el elemento como si fuéramos uno mismo. Pasaban los minutos y la sensación cada vez se apoderaba mas de mi, nunca me di cuenta del lugar en el que iba, pero en esta ocasión si estaba seguro que no era el último, lo cuál me daba mucha paz, hasta que llegó el momento de recorrer el ultimo km, que además de tener corriente en contra, tenía la dificultad de nadar en dirección del sol lo que no me dejaba ver hacia donde dirigirme, y me hizo nadar mucho más de lo planeado. Aún así, logré salir y mi mayor sorpresa fue llegando a transición donde vi que al menos la mitad de las bicicletas seguían ahí, y varios atletas estaban apenas preparándose para salir, era mi oportunidad de “fugarme”, creo que hice la transición mas rápida de mi vida en ultradistancia, en menos de 2 minutos ya  estaba montando la bici, apenas dí una pedaleada cuando escuché a uno de los atletas gritarme “espérate Mike”!, fué en ese momento cuando decidí salir a tope, creí que si estas piernas han podido aguantar casi 24 horas sin dejar de pedalear bien podrían aguantar unos breves 90km a todo lo que dan, ya después vería como recuperarlas para el día 2.

Terminando los 5K

Apenas arranqué pude sentir el aire en contra, pero no me importaba, tenía que “asegurar” al menos mi posición y darme el mayor gap posible con los que venían detrás de mi, iba todo chingón, cuando por ahí del km 15 el primer inconveniente, por la vibración del camino y porque seguramente lo dejé mal puesto, mi garmin voló de la bicicleta AARRGAHG$$&%$!, freno a fondo, me doy vuelta en U y regreso por el, afortunadamente no le paso nada mas allá de golpes y rayones, me aseguro de colocarlo bien y vuelvo a empezar. Si alguna vez te ha pasado algo así, ya sabes lo difícil que es volver a agarrar ritmo y conectarte el cuerpo y la mente nuevamente. Solo un par de minutos más adelante llegue a la horrible zona de viento, en las aerobarras se pedaleaba mejor, pero me movía muy cabrón, ni modo, no podía consentirme, mi delirio de persecución me hizo sentir que tenía a todos detrás de mí, cuando en realidad cada quien va luchando con sus propios demonios. Llegué al retorno mucho mas rápido de lo que pensaba, creí que era un simple puesto de abastecimiento y me estaba siguiendo de frente cuando me hicieron señas para que le bajara y me regresara. Me sentía increíble y pues aquí cometí el primer gran error, me preguntaron que si quería abastecer, me quedaba una botella llena y según yo había visto muchos abastecimientos en el camino, así que no cargue ni agua y me regrese con la idea de abastecer en el siguiente y ver como iba respecto a los demás. Los de adelante ya era imposible alcanzarlos, así que quería al menos mantenerme como iba.

En el regreso vi que llevaba al menos ½ km de ventaja con el que venía detrás de mi, bastante bueno para llevar solo 30 km, el regreso con el “aire a favor” no fue tan fácil como lo esperaba, así que tenía que seguir pedaleando con la misma intensidad para no bajar el ritmo, mi botella de nutrición se estaba agotando mas rápido de lo que esperaba, me alcanzó César, uno de los organizadores en la moto para preguntarme si todo estaba bien, fue cuando le pregunté por el próximo abastecimiento y me dijo que estaba ya a solo “10 km” shit! Me quedaban solo 2 tragos, máximo 3, así que tendría que reservarme un poco para lograr aguantar sin desfallecer por el calor que ya empezaba a sentirse cabrón.

Logré llegar al abastecimiento y tuve que parar para llenar las 2 botellas, todo ok, arranco de nuevo, el próximo retorno estaba a solo 10 k así que estaba cubierto sin problema. Llego al retorno y doy la vuelta sin detenerme una vez más, sabía que en esta ocasión si llegaba sin problema al mismo abasto donde recargué y así lo hice, llegué a rellenar todo para estar cubierto hasta el 30, sabía que ya era solo agua así que aquí empezaría a utilizar la nutrición que traía en la bicicleta.

Totalmente reventado, pero no se aceptar la derrota.

Apenas un par de km después de salir del abasto paso el único tope que había en todo el camino y fuck! Sale volando mi botella, sé que la necesito y no me puedo dar el lujo de dejarla en el piso, freno en seco y regreso por ella, una vez mas, me desconecto y tengo que empezar de cero a agarrar ritmo, pastilla de sal, gel y a darle! Llego nuevamente a la zona del viento en punta sur, y es ahí donde comienza a darme un bajón  de energía que me hace bajar el ritmo, solo me faltaban 5 km para el retorno, así que saco otro gel… no, ya no había nada, mi bolsa de comida se había abierto a la mitad y lo que me quedaba de nutrición había desaparecido, ni geles, ni sales, y para colmo por estar buscando se me cae mi herramienta, co2 y todo lo que seguía ahí, $%&$$%&, una vez mas me tengo que detener, pero esta vez ya enojado y frustrado, recojo mis cosas, acomodo todo y fue en ese momento cuando me empiezan a pasar varios. Me subo a la bici y trato de no perderlos de vista y mantenerme donde estoy, pero la “pájara” ya había llegado, se me fue toda la energía y el calor además ya me había golpeado.

Fue justo en el retorno donde casi todos me pasaron, ya derrotado me detuve, me bañé totalmente en agua helada, rellené botellas y comencé el regreso esperando que mi cuerpo comenzara a comerse mi grasa para agarrar energía, si funcionó, y pude acelerar nuevamente faltando menos de 20 km, pero no fue suficiente, ya no había forma de recuperar lugares, llego al punto de abastecimiento de 10km antes de la meta y vuelvo a bañarme en agua helada ya solo para llegar lo mejor posible. Justo ahí me vuelven a pasar un par más, llegué a la meta ya con una dosis de realidad que me calmó el ego a chingadazos y con nuevas ganas de dar lo mejor y disfrutar los próximos 2 dias.

Continuara…

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Se que a pesar de ignorar muchas cosas y seguir siendo un padawan de la vida muchas veces, más de las que yo considero que debería, tengo el atrevimiento de hablar (o escribir) de como vivir o pensar y como a mi me ha funcionado les va a funcionar a los demás, siendo esto la lección mas absurda que pueda existir.

Hace ya bastantes años escuché una entrevista de Steve Jobs, antes de que esa entrevista y él fueran famosos y que se supiera de su estilo tiránico de dirigir, en ella hablaba de la pasíon que debes de tener y del amor que debe existir por cualquier proyecto que te propongas realizar, porque inevitablemente llegará un momento en que se volverá tan dificil que no habrá ninguna razón lógica que te haga continuar, lo único que te permitirá atravesar esa red de frustración y cansancio será esa pasión y la actitud que pongas en cada paso.

Entrena tu cuerpo y tu mente.

Creo que desde ese dia me propuse encontrar aquello que me llenara de esa manera, algo tan grande que fuera capaz de mantenerme en un estado de lucha constante por el simple y sencillo reto de ver cuanto es lo mas que podía aguantar.

Puedo decir que lo encontré, y no es una sola cosa, no es algo pueda resumir, es todo un estilo de vida que involucra muchos factores, laborales, personales, familiares y deportivos. Un mix que únicamente funciona para mi y que me ha permitido vivir momentos de éxtasis inigualables y me ha tirado y pisoteado de una manera que no le deseraría a nadie, sin embargo, eso me ha llevado a donde estoy hoy y a generar (eso quiero creer) un nivel de conciencia en el que he terminado de aceptar que nada crece en donde no hay esfuerzo y que no existe camino fácil. La vida se camina en arenas movedizas, y los que sobreviven y crecen son los que aprenden a caminar sobre ellas, los que se rinden y se hunden, el resto de su vida culparán a las mismas arenas de su fracaso, a la gente que decidió avanzar y salvarse a si misma y jamás aceptarán que decidieron rendirse.

No me considero masoquista, sin embargo cada dia me sorprende encontrarme con mas gente que busca desesperadamente caminos fáciles en donde no existen, quieren sentir la misma gratificación que alguien que ha dedicado su vida a chingarle, en tan solo unas semanas, veo proyectos ambiciosamente absurdos en los que quieren resumir 10 mil horas de experiencia viendo un video de 3 minutos mientras cagan y peor aún, después vender esa experiencia como propia.

Suena fuerte, si suena agresivo, pero es real y crece todos los dias. Cada vez son mas los que se engañan creyendo que existen atajos mágicos y siempre habrá algo o alguien que les llene esa necesidad, aunque en el fondo sepan que una vez más fallará.

Soy padre, amigo, entrenador y con mucho orgullo y sin sentir merecerlo algunos me han tomado con fuente de inspiración, y con esa responsabilidad encima, ni el intelecto, la inteligencia o la creatividad me han permitido encontrar y transmitir hasta hoy una alternativa al trabajo duro, al sacrificio y a las acciones contundentes y constantes en la persecución de sueños y objetivos ambiciosos.

No se si algún dia cambie ésto, hasta hoy es así y sigue siendo bastante dificil, pero como dijo Jobs, te tiene que apasionar porque será doloroso, y lo unico que queda al final para poder seguir adelante, es la actitud.

#VidaUltra

Mike

Es una frase que me repito de manera continua, cuando menos me lo imagino ya estoy pronunciándola nuevamente y aplica en muchos aspectos de mi vida.

Nada ha sido como lo he planeado, de hecho es todo lo contrario, conforme más me aferro a tener el control y planear cada detalle de cualquier proyecto que me propongo, más sale todo de mi control y tiende al caos.

OK, si, fué un inicio muy dramático, sin embargo, es la idea central de este post y no quería perder la idea, es decir, una vez mas intenté planear de más para escribir una buena y al final no se si lo lograré el resultado deseado.

En fin, ya saben que tengo esa extraña manía de andarme metiendo en proyectos “raros” y muchas veces sin analizarlo hasta que ya estoy bien ensartado, es como una extraña necesidad que tengo de explorar todo y aprovechar cualquier oportunidad que se me presenta, y una que otra que me toca desarrollar por el puro gusto de sentir que el mundo se me viene encima.

Somos pocos sin embargo nos terminamos encontrando, he tenido cada vez mas suerte de conocer gente un poco parecida a mi que tiene ese mismo chip, que también colapsa varias veces al dia y que, aunque se nos presente la oportunidad de “soltar” sin culpa ni castigo algun proyecto que ya tenemos en la cabeza, dificilmente lo dejamos ir nomás porque si.

¿A dónde voy con todo esto?

Pues resulta que, afortunádamente, con muchas de las locuras que se me ocurren hacer de vez en cuando, mis ideas y textos de desahogo y una que otra frase mamerta que se me ocurre, ha habido gente que se ha identificado con todo eso y de una manera u otra le he servido de inspiración. Y como comenté en algún post anterior, se siente muy chingón y a la vez algo de miedo. Porque si bien, estoy profundamente enfocado en vivir mi vida lo mejor que puedo y avanzar en mis proyectos, es imposible no pensar en ocasiones que tengo la oportunidad de generar un impacto positivo en el mundo y eso a su vez genera en mi un sentido de responsabilidad que no puedo dejar de lado.

Cada vez es mas común el que me pregunten que ¿cómo le hago? y pues quizás te ha tocado recibir mi extensa respuesta: “No tengo idea”. Porque aunque en mi cabeza y en mi “gut” (usted disculpe, no supe como transmitirlo en español), el plan maestro parece estar perfectamente detallado, cada dia me doy cuenta de que no tengo ni idea de como se alinean las cosas.

Es algo difícil de explicar, extremadamente confuso a la vez. Si un dia cualquiera, antes de dormir, pienso en lo que hice, decidí o dejé de hacer, siempre tengo esa sensación de que no hice nada, desperdicié un dia, una oportunidad, en otras palabras, fracasé. Pero si miro hacia atrás y veo como algunas cosas se han ido alineando y como muchos de esos fracasos parecían necesarios en la ecuación, retomo un poco la confianza y me ayuda a seguir adelante y seguir, así tal cual con la personalidad adictiva que tengo, un día más a la vez.

Y es por eso que “no tengo idea” o al menos no tengo aún el tutorial con los “10 pasos para hacer que tu vida sea perfecta y todo salga a la perfección”, es todo lo contrario, he aceptado que gracias a las metas que elegí, mi vida es y será incómoda por mucho tiempo y quizás toda ella, pero a su vez esa incomodidad es la que me dá esas breves satisfacciones cada que algo sale bien, y me motiva a seguir arriesgando porque cada que se logra algún objetivo mayor, tengo la oportunidad de sentirme el mas chingón del mundo, y discúlpa mi egolatría, pero esos segundos se sienten poca madre.

He aceptado que nunca voy a lograr que un proyecto sumamente ambicioso funcione si no estás dispuesto a recibir putazos diarios, cortesía de la vida, y menos aún, si no estás dispuesto a trabajar hasta el cansancio extremo 11 de cada 10 dias, y todavía darte el tiempo para calmar tu mente y dar tu mejor cara, aunque a veces tampoco les será suficiente. Para que todo esto se pueda, primordialmente tienes que ser tu mejor amigo y a la vez tu peor crítico, tienes que saber autoanalizarte y hacerte pedazos cada día, porque si todos los dias, a todas las horas “te la crees” que eres el mejor, entonces no tendrías nada que mejorar.

En pocas palabras, tienes que aceptar que para ser el mejor vas a vivir una vida incómoda, sumamente incómoda, en la que solamente tú te pondrás en esa situación por el puro gusto y por la sola idea de que algún dia valdrá la pena.

¿Llegará ese dia? No lo sé, pero esa pequeña probabilidad de que algún dia suceda es suficiente y hace que valga la pena chingarle un día mas.

Mike

#VidaUltra

Nunca he sido fan de los comics, pero si disfruto las peliculas de super héroes, y aunque no estoy seguro de que el tio Ben, le hubiera dicho esas palabras a Peter Parker, es una frase que por alguna razón siempre tengo presente. “Un gran poder lleva una gran responsabilidad”.

Quizás exagero con eso del poder, pero definitivamente para mi es una responsabilidad enorme la que me tocó vivir este fin de semana pasado en el 70.3 de Campeche.

Hace ya casi un año que Marcos Velazquez me invitó nuevamente a ser su guia en un 70.3, ya hace 2 años hicimos el de Cozumel, y he tenido el honor de guiarlo en maratones, sin embargo el 70.3 de Campeche ya tiene cierta fama de ser un triatlón difícil, con subidas pronunciadas y un clima complicado, y si eso llega a ser un reto como un atleta individual, no me imaginaba lo que podría pasar como guia de Marcos.

Es una sensación extraña cada que me mencionan que éste tipo de carreras deben ser super fáciles para mi, el mismo Marcos me lo mencionó varias veces, “¡Esto no es nada para ti Mike, tu eres Ultra!”, y la verdad a veces analizo demasiado lo que hay detrás de ese tipo de afirmaciones, ya que por un lado, pues si, he encontrado mi mayor adicción en competencias exigentes como todos saben, sin embargo jamás me atrevería a perderles el respeto, ni a los ultras ni a cualquier otra carrera por “sencilla” que pudiera parecer. No tiene caso el debatir si ésto es o no cierto, pero la realidad es que psicológicamente esto era un reto que era difícil por la responsabilidad que yo mismo me imponía, tanto de terminar el evento con los 2 a salvo como prioridad, y si era posible, ayudarle a Marcos a mejorar su tiempo y su experiencia en las 2 ediciones previas que el ya llevaba.

El tiempo pasó en chinga y cuando menos me imaginaba ya estaba viajando rumbo a Campeche, después de un viaje super ajetreado por retrasos en todo a las 4 am del sábado ya estaba por fin llegando al destino, a pesar de no tener ninguna prisa mi reloj biológico solo me permitió dormir un par de horas, así que muy temprano me alisté para al menos aprovechar el viaje express y conocer un poco de la ciudad y del ambiente triatleta. La verdad es que era tan temprano que no había mucha actividad mas que algunos grupos de triatletas corriendo o igual que yo “dando el rol”, después me encontré por 1a vez con Marcos y comenzó la aventura.

El dia previo prácticamente lo dedicamos a preparar todo como debe ser, recoger paquetes, revisar bici, meterla a transición, ir a T2 a dejar el resto de las cosas y los espacios intermedios, comer y echar desmadre con Marcos y su familia.

Llegó el dia de la competencia y pues… se me hizo eterno. Eso de que fuera en la tarde no me estaba gustando, sentía que el dia pasaba y entre que me daba flojera y me estaba cansando sin hacer nada no estaba chido. Llegamos a transición y aunque nos tomamos nuestro tiempo para preparar todo, los minutos me pasaban lentísimo, querían evitar que corriéramos con calor, pero al menos en la transición yo ya me estaba rostizando y todavía faltaba 1 hora para arrancar, pero al fin después de un rato ya estábamos en la linea de arranque justo detras de los pro´s y a solo unos minutos de comenzar esta super aventura.

Dan el arranque y salimos corriendo, unos cuantos pasos en el mar y a darle! Todo muy bien, arrancamos a buen ritmo y pues se notaba que ya sabíamos de que se trataba y la confianza que Marcos me tenía, llegamos a la primera boya bastante rápido y todo super chido hasta el momento, pero apenas dimos la vuelta me di cuenta que no iba a ser tan fácil como imaginaba. Teniendo el oleaje de lado comenzó a complicar todo, de pronto comencé a dar brazadas al aire (sensación que me desespera mucho), noté como el oleaje nos desviaba rápidamente de la ruta y me obligaba a nadar en diagonal para compensar el arrastre, después de un rato como que le agarré la onda a la corriente y logré que agarraramos buen ritmo, llegué a la boya que, pensé que era el retorno, sin embargo apenas indicaba 500m. se me habían hecho eternos pero en ese momento estaba seguro que era un error y estaba mal posicionada, no puede ser que fuéramos tan lento, traté de no darle importancia y después de un rato por fin llegamos al retorno, hasta ese momento Marcos no se había detenido en ningún momento lo cual me tranquilizaba porque significaba que iba bien y confiando en mi, yo comenzaba a desesperarme, pero incluso en esta situación no quise desconcentrarlo, así que di las dos vueltas lo mas amplias posibles para no tener que detenerlo para cambiar de dirección, me salió a la perfección, ya ibamos de regreso “sin problema”.

Pero fué justo ahi donde terminó lo dificil y comenzó lo cabrón. Las olas que antes nos daban de lado y nos desviaban, ahora me daban totalmente de frente, eran olas pequeñas que no eran “surfeables” entonces prácticamente cada que volteaba al frente para ubicarme recibía un trancazo en la cara, que incluso en un par de ocasiones me movió los goggles e hizo que me entrara agua. Marcos iba perfecto, hasta que ahora si los golpes comenzaron, la gente nos pasaba por encima y por en medio del arnés, había algunos conscientes que se daban cuenta e incluso se disculpaban, a final de cuentas no era su culpa que el mar estuviera asi de rudo, pero como siempre, hubo un par de nacos (porque no encuentro otra palabra) que se atoraban con el arnés entre los 2 y aunque yo trataba de hacer que se soltaran lo único que recibía era patadas, uno de ellos si logró darme en la cara, (tú el de trisuit amarillo sabes quien eres), y otro no se porqué ni como pero hizo que el arnés del lado de Marcos se desabrochara, cuando me dijo eso entré en pánico por 1 segundo, el oleaje estaba cabrón, todos nos pasaban por todos lados, y Marcos buscaba en el agua el arnés, solo fueron unos segundos antes de que lo encontrara y se lo volviera a poner, sin embargo si me estresé por ese tiempo.

Por fin, lograba ver la última boya que indicaba la vuelta rumbo a la salida, cuando llegamos y dimos esa vuelta fué como mágico, la corriente dejó de sentirse y me permitió volver a la calma, me sentía agradecido de que, al parecer, para Marcos la experiencia no había sido tan dificil como para mí. Por fin tocamos tierra, lo peor había pasado. ( si claro)

El arranque de la bici era en una subida que como tandem no nos iba a permitir encliparnos, además de que se atoraba en una rampa por lo largo, asi que tuvimos que iniciar caminando. Nos subimos, 3, 2, 1… no logramos encliparnos, la bici zigzagea, me subo a una pequeña glorieta que afortunadamente tenía la banqueta con “rampita” lo cual me permitió maniobrar para no caernos (si claro, soy un pro en la bici), me le cruzo horrible a otro ciclista que venía detrás, pero afortunadamente no iba rápido y nos pudimos orillar. “No mames casi nos caemos” le digo a Marcos y se rie. “Va de nuevo y no podemos fallar, porque viene la subida y si no nos enclipamos antes ya valimos madres”. 3..2..1, arrancamos, y pum, estamos listos, comienza la subida.

La subida la neta no me preocupaba, pura cadencia y la subimos cual italiano en el Paso Stelvio, pero sabía que la bajada para salir del club estaba muy empinada también y cualquier mal cálculo podia resultar en una caída aparatosa.

Comenzamos a bajar y yo iba con los frenos a tope, los cuales en esas condiciones y con ese peso no servían pa ni madres, la bici se seguía, la iba controlando bien, pero veía que los que iban frente a mi también iban muy lento y algunos medio zigzageando, “donde uno de esos se frene en seco ya valimos madres” pensé, al final logramos salir chido y no pasó nada. Ahora si, a darle!

Los primeros 20-30 km, poca madre, ibamos a una velocidad y cadencia envidiables, pasando a mucha gente casi sin esfuerzo, la ventaja de la inercia que generábamos con esa bici, muy rápido estabamos pasando por la zona de la t2, tan rápido que no había nadie para vernos todavía, seguimos con ese ritmo hasta la zona de las subidas, que si, estaban perras, pero con una buena estrategia las estábamos pasando una tras otra sin mayor complejidad, por fin ibamos de regreso rumbo al retorno para dar la 2a vuelta cuando se sintió la chinga, el aire se puso perro y ya ibamos a menos de la mitad de la velocidad que ibamos antes, quemaba piernas pero aguantamos, dimos vuelta en U y nuevamente pudimos acelerar y relajar las piernas. Sabía que esta 2a vuelta iba a ser mas dificil porque ya no veníamos tan frescos y las subidas podían costar mas, en realidad no fué tan difícil, pero si hubo un momento donde tuvimos que parar a comer, refrescarnos, relajar un poco el cuerpo y remotivarnos, perdimos tiempo pero al menos a mi me ayudó un chingo, apenas nos volvimos a subir me sentí como nuevo, listo para enfrentar el aire que nos esperaba.

Foto: Gilberto Mendoza

Me quemaban más las piernas en estos últimos kilómetros, pero eran tantas mis ganas de llegar que aceleraba, ya después me las ingeniaría para correr, en ese momento el objetivo era llegar.

Por fin lo logramos y Marcos se seguía viendo fresco y con una actitud super chida, no podía mas que motivarme para dar lo mejor de mi y seguir con el objetivo de ayudarlo a terminar lo mejor posible. Entre broma y broma le decía que se preparara porque lo iba a presionar en la carrera y que nada de “rajarse”, 1, 2, 3, 5, 10 kilómetros y llevábamos un super ritmo, después de varias carreras que hemos hecho creo que nunca habíamos corrido tan bien de manera constante, algo que rompe mucho el ritmo para nosotros son los abastecimientos, ya que nos obliga a pararnos en seco y orillarnos para que el pueda hidratarse, pero en esta ocasión así como parábamos, arrancábamos, como si nada.

Definitivamente las porras se hacían notar y creo que eso nos motivaba a ambos para mantenernos, veía a Marcos con una super actitud y yo buscaba ayudarlo a dar lo mejor de si, evitando que se quemara antes de tiempo, si lo iba a dar todo, tenía que ser para cerrar duro en el último kilómetro.

Nos falló un poco y 3 km antes de la meta si hubo la necesidad de caminar, pero en realidad fué muy poco, sabíamos que no faltaba nada y que valía la pena apretar. Por las condiciones de la ruta fué imposible mejorar su récord en la distancia, pero al menos teníamos que esforzarnos por hacer lo mejor posible.

Cuando ya estábamos de nuevo en el centro sabíamos que el trámite ya estaba hecho, la cantidad de porras que recibía Marcos eran increíbles y eso nos ayudaba a acelerar cada vez mas, para mi era un poco dificil el que corriéramos ahí porque era adoquin y era muy fácil que tropezara, pero lo veía tan motivado y apretando el paso que lo dejé que se fuera con todo y yo nada mas iba al pendiente para tratar de atraparlo por si se llegaba a tropezar. Nada de eso pasó, ya estábamos en la recta final, solo unos metros nos separaban de la meta y el ambiente estaba a tope, cientos de personas haciendo una linea para entrar a la zona de meta gritaban y aplaudían a Marcos, por fin, ya estábamos en el arco de meta, una vez más, la meta se había cumplido, mi trabajo estaba hecho y no podía sentirme más feliz y satisfecho.

Una vez mas tuve el privilegio de cumplir mi misión, quizás yo era su guía, pero él fué el que me ayudó una vez mas a cargarme de buena vibra y darme cuenta que a pesar de las circunstancias, siempre hay motivos para sonreir.

Gracias Marcos

Mike

#Vida Ultra

No sé realmente como escribir este post, a ver que sale.

Desde ya hace varios años he estado compartiendo mi vida con ustedes, un público que en su mayoría no conozco, ya sea por medio de este vlog, en redes sociales, en videos y cada vez mas, en persona, ya sea que nos encontremos en algún lado o que nos veamos en el mejor lugar del mundo, ya saben, en Tristore.

A lo que voy, es que me he llevado la sorpresa de que hay gente que piensa que soy “pro” o que me dedico al deporte, y aunque estrictamente hablando si, no lo hago de manera profesional, ni remotamente, estoy a años luz de eso. Sin embargo, tanto por mi trabajo como por amor, lo he integrado al 100% en mi vida y eso me ha permitido llevar una vida que da la apariencia de ser de un atleta elite, con la única y sutil diferencia que yo me doy esos “tiempos libres” para entrenar en medio de una agenda que comienza varias horas antes del amanecer y termina por ahi de la media noche.

¿Si pudiera, me dedicaría de tiempo completo a entrenar y competir?

La verdad es que no, a final de cuentas para mi siempre ha sido un hobby y aunque si me gustaría poder entrenar de manera mas regular y no tener siempre el tiempo contado para cada sesión, y aunque tuviera el talento para dedicarme a esto, creo que perdería el atractivo que hoy tiene para mi. Son varias las actividades que realizo, además de tener una familia y pasar tiempo con ellos, todas y cada una de esas actividades las disfruto a su manera, y esa variedad me permite tener la mente siempre activa en diferentes temas, que, aunque todo se relaciona, le da un dinamismo algo extremo a mi vida.

Y pues todo este choro no es mas que para decirte a ti, que si realmente tienes las ganas, puedes hacerlo, lo puedes hacer con tanta pasión y entusiasmo que la gente podrá pensar que hasta te pagan por eso, cuando es todo lo contrario, y quien sabe, en una de esas, si tu así lo quieres si podrías convertirlo en un modo de vivir.

Lo único que tienes que hacer es exactamente lo mismo que han hecho todos los que han encontrado y desarrollado una vida basada en su pasión. Persiste, aunque parezca imposible, aunque te digan que estás mal y que no puedes lograrlo o que eres mas bueno en otra cosa. No habrá logro mas satisfactorio que poder dedicar tu vida a lo que mas amas, y ser verdaderamente adicto a eso, porque será la única forma en la que podrás nadar contra corriente toda la vida, será la única forma en la que podrás aguantar ese camino que para cualquier otro podrá parecer una verdadera tortura.

Resiste, y si duele, resiste un poco más.

Mike

Vida Ultra