MIGUEL ANGEL GARCIA

UltraMX515 2020 Dia 1

Llegó el momento que había estado esperando por semanas, ese que siempre tiene el poder de ponerme los nervios de punta, emocionarme y al mismo tiempo hacer que un ligero terror corra por mis venas. El arranque del Ultraman.

Esta carrera suele comenzar dias antes, con una ceremonia de presentación de atletas, en donde todos nos conocemos y convivimos previo a la carrera, suele generarse un gran ambiente y nuevas amistades surgen. Desafortunadamente en este año eso no sucedió, si coincidí con un par de atletas, Fer y El Capi, en la entrega de kits, y con algunos otros en las entrevistas previas, ya que como saben, yo no solamente participo en el evento como atleta, también formo parte del crew de filmación del video oficial, obviamente no participo activamente durante la carrera, pero trato de apoyar en lo que es posible.

Panal Collective Media crew

El protocolo que mi crew de carrera y yo ya conocemos se llevó a cabo de una manera casi automática y sin mucha presión, llegar al hotel, ir al super a comprar los suministros de los próximos dias, comer, desempacar y preparar el plan de nutrición del dia 1, en realidad ya sabemos bien como llevar a cabo todo, simplemente establecimos el mínimo de nutrición que debía consumir durante el dia y cada cierto tiempo tanto ellos como yo estaríamos en comunicación para asegurarnos que estaba alimentándome bien.

Llegó el momento de ir a dormir, aunque el arranque del primer dia es el que comienza más tarde, en esta ocasión por estar en una locación remota y tener una transición bastante larga, tuvimos que salir un par de horas antes del arranque. Finalmente llegamos y preparamos todo en el carro para que la transición fuera lo mas rápida posible. Contrario a lo sugerido, que era cambiarse al salir de nadar y correr la transición de 1km rumbo a la bici, preferí que mi transición fuera en el auto, de esta manera yo podría tener ese tiempo que tardaría en llegar al carro para calmar las sensaciones post natación, que después de tantas horas pueden ser un poco de mareo, desorientación y a la vez poder secarme para no batallar con la ropa de ciclismo.

Minutos antes del arranque

Incluso, como el clima estaba bastante frio, aproveché para ponerme el wetsuit mientras mis hermanos preparaban la nutrición que comería durante la natación, me sirvió para entrar en calor y para asegurarme que estaba bien puesto, ya me ha pasado que queda algo chueco y creanme que no es nada cómodo nadar 10 Km con una «ligera» molestia que va creciendo con el paso del tiempo. Ya con todo listo, comenzamos a caminar rumbo a la zona de la natación.

La noche estaba en su máximo esplendor, yo como buen habitante de una de las ciudades con mas contaminación lumíninica que existe, estaba enamorado del cielo estrellado, creo que no recuerdo la última vez que había visto un cielo así, y fué el distractor perfecto para lo que estaba por comenzar.

Minutos antes de comenzar tuve tiempo de platicar con buenos amigos, con mi tocayo, Fer, Yosef y varios más, la verdad me sentía demasiado tranquilo, tan tranquilo que cuando me di cuenta de eso el miedo me golpeó como pocas veces, grité a tope, como buscando el eco, rompiendo la calma de ese lugar y buscando la propia. Varios se asustaron pero a la vez creo que entendieron mi sensación, grité un par de veces más y me di cuenta que estábamos a solo unos minutos de arranque. Llegó el momento de embadunarme de antirozaduras en el cuello, ajustarme por última vez el wetsuit, ponerme, gorra, goggles, «despedirme» de mis hermanos y dirigirme a la zona de arranque, el momento había llegado y ya no había marcha atrás.

Llegó el momento

No podía dejar de pensar que llevaba más de 6 meses sin nadar ni un solo metro, me sentía seguro de poder lograrlo, pero a la vez sabía que iba a ser un nado muy cansado y eso era prácticamente inevitable, había llegado el momento de demostrarme que el trabajo de ligas y pesas para nado en seco de los últimos meses lograría ser lo suficientemente efectivo para cumplir con la distancia, no esperaba ningún tiempo, si lograba terminar ya sería considerado una operación exitosa.

Nos formamos para el pase de lista con nuestra respectiva sana distancia y después de unas breves palabras de Van Sanchez, el director de carrera, comenzamos a entrar al agua, en esta ocasión el arranque sería desde adentro. Me habían dicho que esperara un choque térmico fuerte, quizás lo esperaba tanto que en realidad no lo sentí, por el contrario, me sentí muy cómodo e incluso lo disfruté, resulta que extrañaba nadar.

Apenas estaba poniendo en marcha mi reloj cuando comenzó la cuenta regresiva, damn! me caga que eso me pase, y me pasa mas comúnmente de lo que debería, me aseguro de que este seleccionada la modalidad correcta y apenas logro hacerlo cuando suena el disparo de salida. ¡Llegó el momento!

Comienzo a nadar y los primeros cientos de metros me encuentro rodeado de varios más, me siento bien, tranquilo ya que al parecer aún sabía nadar y no quedé automáticamente hasta atrás como esperaba, traía un buen ritmo, aunque sabía que era la adrenalina haciendo de las suyas y que en un rato la realidad iba a llegar de golpe. Llego al retorno muy rápido, o al menos así lo sentí… ¿neta es solo ésto? si no fuera porque regresamos varios juntos juraría que me había equivocado y me había faltado una bolla o algo así, pero no.

1..2…3 vueltas y todo perfecto, tranquilo, relax, muy relax. Había quedado salir en la 4a vuelta, pero me empezó a dar sed, así que hice una salida bastante rápida desde la 3, tome toda el agua que pude y regresé a nadar. En esa salida comencé a temblar de frio, me di cuenta que el aire estaba mucho más frio que el agua y el sol aún no pegaba fuerte, con el agua a esta temperatura y con ese clima en otras ediciones ya se habrían dado casos de hipotermia, pero aquí nada de eso, venía puro atleta guerrero, y desde ahí, ya se veía que el nivel iba a estar fuerte y parejo.

Seguí, vueltas 4, 5 6, 7… todo iba bien, aunque si comencé a sentirme mas lento, lo achaqué al cansancio, aunque me tranquilizaba que seguía viendo a varios a mi alrededor, así que no iba tan pior. Salí ya en la vuelta 7 y aunque ya me sentía un poco cansado, me sentía muchísimo mejor de lo que esperaba, aproveché para comer bien, echarme un bote completo de nutrición y electrolitos, y de vuelta al agua. Cual es mi sorpresa que apenas comienzo a dar la vuelta a la boya, el agua comienza a golpearme en la cara, el viento había aumentado y una corriente en contra que antes no existía se habia desatado con todo, inmediatamente comencé a sentir como me costaba mucho mas avanzar y mantener la dirección ya que te aventaba de lado, al grado que como a la mitad del lago comencé a tocar las plantas del fondo, y para mi sorpresa, un par de brazadas mas adelante encallé cual cachalote; la corriente me había aventado a la orilla y supongo que dejé de orientarme durante un buen rato hasta que me sacó, me costó muchísimo regresar a la ruta y llegar a la boya de regreso, cuando por fín lo logré esperaba que el regreso fuera muy fácil, pero no era así, la corriente era suficiente para hacerte sufrir de ida pero el regreso no era nomás dejarte ir, tenias que seguir nadando y pues ahora si ya me estaba cansando y desesperando.

Cuando todavía iba entero

Termino por fín la vuelta 9 y en el fondo de mi corazón esperaba que me hubiera confundido y que en realidad ya hubiera terminado, me detengo a preguntar y me dicen que nel, que me falta la última, fue en ese momento en el que vi que ya varios estaban saliendo y aunque no era el último, el lago ya comenzaba a verse vacio. Me faltaba otra tortura de 500 m. de corriente en contra, pero bueno, ya solo eran 500, puro trámite.

Por fin terminé, salí sintiéndome mejor de lo que esperaba, pero el cuello si se me había rozado bastante y quemaba brutal, ni modo, gajes del oficio, apenas me quito el wetsuit decido ponerme los tenis y salir rumbo al carro que estaba a 1km de ahí, para ahi hacer mi transición, mientras en el camino iba comiendo, secándome y orientándome, me ha pasado que después de nadar 10K sales medio apendejado y no es nada agradable en la bici, así que prefiero que se me pase mientras voy a transición, y funcionó bien, cuando llego al carro ya me siento recuperado, me cambio rápido y salgo a madres en bici… not.

La verdad es que como saben no soy muy buen nadador, y cuando llevaba mas de 6 meses sin tocar el agua, pues peor, los brazos y los hombros si terminaron mas puteados de lo que esperaba y no lograba acomodarme en la bici, las piernas iban bien, pero me faltaba agarrar ritmo. 10..20 kilómetros y nada, seguía medio guango y el viento en contra no ayudaba, ni hablar, si asi va a ser todo el camino, pues a apretar lo mas que se pueda, creo que fué hasta después del km 50 donde sentí que reviví, justo subiendo vetagrande, esa subida que es la antesala a la bufa y que era el punto de retorno, ahí fue donde el cuerpo siento que agarró la onda de donde estaba y ya sabe que este cabrón no se va a rajar, así que puso de su parte y nos conectamos para empezar un regreso mucho mas rápido y cómodo. Me sentía muy muy chingón, por fin las piernas se soltaron y aunque el cuello seguía quemando por la rozada y la mezcla de sudor con bloqueador escurriendo de mi cabeza, pues no me quedó de otra mas que aguantarme y aprovechar que las piernas ya andaban finas.

Cerrando fuerte

Cuando menos me di cuenta ya estaba subiendo el puente que te lleva a Fresnillo, ya era puro trámite lo que faltaba, todavía traía power y aunque sabía que desde la natación mi tiempo era terrible y difícilmente podría recuperar en los días que seguían, quería disfrutar al máximo el tener la dicha de estar ahí, sentirme tan afortunado de poder sentir esos dolores que el esfuerzo propio genera, poder estar haciendo lo que tanto me apasiona, y aunque me faltaba una parte muy importante de mi crew, venían conmigo 2 de las personas mas importantes de mi vida, a pesar de la situación y del cansancio que bien saben que este compromiso representa, una vez mas venían cuidándome la espalda (literal) y rifándose como nunca haciendo entre los 2 el trabajo que normalmente hacen 4.

Con todo esto en mi cabeza me empecé a emocionar, entré a Fresnillo con toda la energía y una alegría que no podía ocultar, me encontré a Fer, el juez de la etapa de ciclismo, a 1 Km de la meta y sabía que ya no faltaba nada así que empecé a meterle con todo, tengo el compromiso propio de dejarlo todo en cada día que viva, porque ahora más que nunca tengo esa consciencia de que nada es seguro, y si mañana por algo, no terminaba, quería estar seguro que en esta rodada no iba a quedar nada a medias.

Di la última vuelta, la que te lleva a la meta y ufff, me sentí como si fuera mi primer ultra, mejor aún yo creo, no cabe duda que la perspectiva de lo que realmente vale y da valor a tu vida te abre los ojos y te permite valorar cada pequeño logro.

Por fin entro a la explanada donde estaba la meta, emoción total, un rush de energía indescriptible y una felicidad que no podia controlar.

En ese instante no había mañana, no había dia 2, se había logrado el reto del dia y me di el lujo de disfrutar esa enorme satisfacción.

Disfrutando al 1000

Aunque en la realidad, esto apenas había comenzado… se acercaba el dia que más disfruto, pero también donde la estrategia es clave.

Vida Ultra

UltraMX 2020 Prefacio

Incluir el número 2020 en cualquier historia, anécdota o noticia, desde hoy ya sabemos que va a implicar alguna particularidad fuera de lo «normal», y ésta carrera no será la excepción.

Desde muchos meses antes, a todos los que finalmente logramos participar en el evento nos implicó cambios en nuestra vida que afectaron de alguna manera nuestra preparación, a unos en mayor medida que a otros, en mi caso, mi vida se puso y continúa totalmente de cabeza. Hablar de la falta de entrenamiento por el encierro y la falta de alberca o lugares para entenar de manera»normal» es un punto que, aunque es importante, es el que menos me preocupaba en realidad. Mis negocios, como los de la gran mayoría han sido fuertemente golpeados por esta situación, el stress y el constante cansancio que me ha generado era lo que realmente llegó a hacer que por mi mente pasara la duda sobre si participar en el UltraMX, si se llegaba a hacer, o no.

Siempre he dicho y cada año lo reafirmo, este evento es un objetivo que he decidido dejar fijo en mi calendario, no solamente por el cariño que le tengo, la historia que se ha construido y mi participación indirecta en él, también me es importante por salud, la física obviamente, pero sobre todo la mental. Quizás no he logrado desarrollar la habilidad de desahogar el stress de una manera sana y constante o la resiliencia para aguantar las presiones diarias de mi vida como una persona normal, he aceptado que soy como una olla de alta presión que a lo largo del año va acumulando pensamientos, ideas y energía negativa, y que solamente en una carrera de este tipo puedo realmente desahogar, poner en orden mis pensamientos, dejar fluir la creatividad y reforzar la autoconfianza.

Así que, aunque en el fondo mi cuerpo y mi mente me pedian que la carrera se cancelara, yo sabía que necesitaba que de alguna manera u otra se hiciera, necesitaba saber que el levantarme por las mañanas a entrenar, aunque fuera apenas lo minimo suficiente, tenía un objetivo y de esta manera continuaría activo. Debo decir que a principios de la pandemia suspendí casi por completo el ejercicio y esto me hizo subir rápidamente casi 10 kilos de peso, que al dia de hoy no logro perder completamente, por lo que cuando confirmaron la ejecución de la carrera unos 3 o 4 meses antes de la fecha, y aunque mi mente no estaba pasando por su mejor momento y mi cuerpo había perdido casi todo lo que le había costado años construir, para mi fué una motivación más para seguir adelante.

No sabía si para esas fechas las pandemia iba a continuar, la situación económica en la que me encontraría y prácticamente ninguno de los proyectos que me han costado años de desarrollo sabía si seguirían vivos, bueno, sin ser dramático, ni siquiera sabría si yo mismo seguiría aqui. Pero justo esa situación, ese despertar de saber que hoy estamos aqui y mañana «quien sabe» me hizo comprometerme nuevamente con este ultra proyecto en todos los aspectos, como lo he venido haciendo los últimos 5 años. Quería demostrarme a mi y a los que me quieren, que aún cuando las cosas parecen no tener salida y la situación está de la chingada, siempre hay algo que hace que valga la pena seguir luchando, seguir construyendo y esforzándose por salirte de todos los estándares y límites mentales.

Sabía que mi entrenamiento era pobre, pero tendría que echar mano de la experiencia y de la memoria muscular. Sabía que ya no tendría donde nadar, asi que los ejercicios de fuerza serían los que me ayudarian en ese aspecto. Sabía que mi familia no podría ser mi crew como lo ha sido cada año, por lo que no habria nadie de mi núcleo esperándome en la meta, afortunadamente, más adelante y sin ninguna insistencia mis hermanos Charlie y Gaby, como siempre, decidieron acompañarme (mil gracias con todo mi corazón).

Faltaban aún algunos meses para estar de nuevo ahi, en esa linea de arranque, y aunque nada, absolutamente nada era seguro a la distancia, sabía que lo único que tenía que enfocarme cada dia, era justo en «el hoy». Tanto en el trabajo, en la familia, en la salud y el entrenamiento, si algo se «derrumbaba» el pilar que tenía que seguir firme era yo, porque esa meta ya estaba firmemente grabada en mi mente, y aunque fuera algo simbólico, sabía que aferrarme a eso, me ayudaría a esforzarme porque todo lo demás funcionara, para poder llegar.

El tiempo según la teoría, es relativo, y lo pude confirmar ya que por un lado este año se me ha hecho eterno, pero por otro lado, pasó volando y el tiempo de preparación terminó.

24 horas antes del arranque, llegó el momento de viajar a Fresnillo.

Continuará…

La magia no existe

Decir que la magia no existe puede ser una frase ridícula, obvia para algunos y como un cristal rompiéndose en pedazos para otros, en especial para aquellos que todavía tienen la esperanza de que un búho entre por la ventana con una carta de aceptación al colegio de sus sueños.

No quiero sonar aguafiestas, saben que siempre hablo desde mi experiencia y trato de ser lo mas neutral posible, sin embargo, cada día veo más gente atribuyendo el éxito y la vida de sus sueños a la magia, al pensamiento positivo, la ley de la atracción o como diría Odyn Dupeyron, al «pensamiento mágico pendejo», lo veo tanto que me parece imperativo compartir que al menos en mi experiencia, toda esta magia solamente funciona cuando la combinas con los polvos de «pártete la madre trabajando».

No voy a negar que yo también he pensado y meditado queriendo atraer todo el bienestar y abundancia que quiero para mi y para mi familia, pero en realidad no hay ninguna magia en eso, el tener una actitud positiva es clave para que todo el empeño y trabajo que dedicas para alcanzar tus metas no parezca tan difícil como realmente es, para que mantengas la motivación de seguir luchando y mantengas la cabeza fría y la determinación de continuar cuando las cosas no vayan bien, el cuál en un inicio puede ser un periodo bastante largo y repetitivo, porque inevitablemente la cagas y mucho.

Cada día y año que pasa me doy cuenta que pienso y me comporto cada vez más como mucha gente que desde hace años o décadas admiraba y los veía como aburridos, aquellos que yo veía como gente que se había vuelto exitosa «únicamente» porque la pasaban trabajando día y noche, porque no tuvieron el talento, el carisma, los contactos o la inteligencia de hacerlo con mas calma y glamour. El cual hoy alcanzo a percibir como una máscara más en esta vida que te exige aparentar cuando tu realidad no es lo suficientemente atractiva para el resto del mundo, lo cuál aplica para el 99.99% de la población humana.

A todos nos gusta compartir lo positivo, las grandes experiencias, éxitos, viajes alrededor del mundo, las medallas y los premios que nuestro trabajo y esfuerzo nos van dejando en el camino, sin embargo aún hay mucha gente que no se da cuenta que por cada logro y por cada foto que se publica hay otras 100 que no existen, simplemente porque la vida diaria y el tiempo que pasas en los momentos complicados del trabajo y sacando adelante tu vida no suele ser muy atractivo.

¿Entonces vivimos en una farsa? Únicamente di decides engañarte a ti mismo.

La verdad, por difícil que parezca, es que todos creemos lo que queremos creer, es bien chingón soñar que nuestro golpe de suerte llegará, que si nos concentramos y enfocamos en lo que queremos de alguna manera aparecerá algún dia frente a nosotros, que las cosas se acomodarán y que nuestro destino exitoso se materializará de forma mágica.

Queremos creer que los «influencers» de moda, tuvieron suerte, que no que pasaron meses o años estudiando y aprendiendo el uso de las redes sociales, algoritmos o incluso como editar una fotografía o un video. Es verdaderamente motivante ver que hoy existen cientos de «entrepreneurs» que crecieron de manera instantánea, pero cuando te acercas y platicas con cada uno de ellos te das cuenta que esa instante duró entre 5 y 10 años, en los que muchas noches seguramente no durmió, que estuvo a punto o incluso lo perdió todo, que fué inocente y estafado, y todo esto mientras daba una cara lo mas alegre y positiva posible ante un mundo que es rápido para juzgar y no perdona nada.

Aqui dejo en evidencia que he estado en ambos lados, he sido aquel que se siente omnipotente y triunfador donde otros no lo han hecho porque les faltó visión, así como un dia descubrí esa sensación de ahogo que dura semanas sin razón médica, es solamente la manifestación del pánico de ver como todo sale mal.

Recientemente recibí un comentario muy alentador, una felicitación con una frase que me puso a pensar: «…ya se que eres modesto y de los que relativiza el éxito, pero puedes sentirte bien orgulloso…». Relativizar el éxito… ¿qué es eso?

Tuve que detenerme mucho a analizar que tanto existía dentro de esa frase, y la verdad creo que es algo que si hago, y en general muchos, al menos en mi país solemos hacerlo. Creemos que el éxito es casualidad, suerte, magia, mientras que el fracaso es por falta de capacidad. Es un mal cultural, crecemos creyéndolo y nos lo repetimos hasta que lo aceptamos; el que tiene el carro, el viaje y las propiedades tuvo suerte o es corrupto, mientras que es bien aceptado ser «pobre pero honrado», donde la única pobreza es la que existe en esa forma de pensar.

Hoy sigo aprendiendo mucho, sigo viviendo esa lucha entre perseguir el éxito sin perder el pie del piso, sigo buscando ganar amor propio sin necesitar la aprobación de un tercero, busco aceptar lo que se ganó con esfuerzo en lugar de pelearme con él y cada vez decido escuchar menos esas creencias pobres de que el ego es malo, cuando en realidad es totalmente humano, en resumen me tocó crecer en una sociedad a la que le falta mucho darse cuenta del gran valor que tiene.

Mi intención no es desanimarte, todo lo contrario, quiero que sepas que si decides arriesgarte tarde o temprano valdrá la pena, pero debes tener claro que va a requerir un esfuerzo sobrehumano, algo que aún no conoces y que posiblemente te haga descubrir sentimientos y una fuerza diferentes dentro de ti que no sabías que tenías. Entre mas rápido lo aceptes mas fácil podrás evolucionar y aprender a seguir avanzando cuando las cosas se ponen rudas.

Entiende que no tienes que convencer a nadie, ni a tus colaboradores, tu familia y mucho menos tus amigos (muchos de ellos desaparecerán de tu vida), es tu sueño, es tu ambición y debes de ser capaz de defenderlo cuando corresponde y adaptarte rápidamente cuando haga falta, pero nunca puedes dejar de escuchar lo que pasa a tu alrededor, sean cosas positivas o negativas, debes estar pendiente de todo lo que pasa es clave para entender como actuar y aislarte es un lujo que dificilmente podrás recuperar.

Si quieres creer en la magia, está perfecto, pero recuerda que hasta el hechicero más poderoso dedica su vida a perfeccionar cada uno de sus hechizos.

Mike

Vida Ultra

De cualquier manera

No sé ni porque escribo esto, si de cualquier manera va a generar molestia en algunos y valemadrismo en otros, quizás a alguien le parezca positivo, pero generalmente la crítica es mas común, porque hoy en dia, a nadie le parece nada.

Haz lo que te de la gana, porque:

Si haces ejercicio o no lo haces…

Si comes saludable o pura chatarra…

Si te gusta empedarte o no tomar alcoho…

Si votaste por el verde, el rojo o el azul…

Si no votaste…

Si crees en tus gobernantes o si no lo haces…

Si eres rico o si eres pobre…

Si aparentas o eres auténtico…

Si eres blanco, negro o amarillo..

Si te quedas en tu casa o si no lo haces…

Si trabajas de más o de menos…

Si cuidas el planeta o eres ecocida…

Si gastas o si ahorras…

Si amas tu país o lo juzgas todo el tiempo…

Si te gusta el rock o el reggaeton…

Si eres empleado o tienes negocio propio…

Si tienes pareja o no la tienes…

Si te casas o no lo haces…

Si te divorcias o vives donde no eres feliz…

Si confias en tu pareja o eres una persona tóxica…

Si eres LGBT o no lo eres…

Si apoyas la diversidad o no lo haces…

Si quieres tener hijos o no quieres…

Si los educas como dicen los estereotipos o no lo haces…

Si es parto o cesárea…

Si toman leche materna o fórmula…

Si eres hombre opinando en temas de mujeres…

Si eres mujer opinando en temas de hombres…

Si prefieres no opinar de lo que no sabes…

Si dices groserías o eres muy propio al hablar..

Si eres inclusivo o eres como todes…

Si eres machista, feminista o te abstienes de tomar postura…

Si vas a terapia o no lo haces…

Si te conformas con la realidad que te tocó o te aferras a cambiarla…

Si te quejas o te quedas callado…

Si brillas de más o te quedas apagado…

No importa donde vivas, donde naciste, lo que hagas o dejes de hacer, siempre habrá un tema, siempre habrá alguien que esté en desacuerdo contigo y que hablará de tí, en tu cara o a tus espaldas.

¿Si de cualquier manera habrá alguien que va a joder, porqué te da miedo ser tú?

Mike

Tu vida, tus decisiones.

He querido escribir casi todos los dias desde que comenzó esta cuarentena, así como he querido iniciar tantos otros proyectos que creí que por fín tendría el tiempo para hacerlo gracias al paro forzado que hemos tenido. Hoy, 100 dias mas adelante, me doy cuenta de algo que siempre he sabido y hoy me cae como balde de agua fria. NUNCA voy a tener tiempo de sobra.

Los primeros dias los pasé prácticamente aterrado, paralizado por el miedo y la incertidumbre de lo que pasaría con mi negocio, reaccionando y haciendo cualquier ocurrencia para mantener el barco a flote y a mi familia segura. Ésto no ha parado, sigo prácticamente igual, pero como suele pasar, vas encontrando la forma de hacerlo un poco mejor y conforme algunas cosas van funcionado vas ganando confianza y recuperas un poco la fé en ti mismo para seguir adelante.

Después puse atención a resolver pendientes tanto en el trabajo como en casa, ordenar archivos, pintar paredes, limpiar cajones, etc…; con sentimiento de derrota total les puedo decir que hice mucho y al dia de hoy no he terminado nada, aún tengo paredes por pintar, cajones y bolsas de documentos por revisar y ni que decir de ordenar la información en mi computadora, puedo dedicar dias completos a eso para darme cuenta que necesitaría aislarme del mundo por semanas para realmente lograr un avance.

Para la segunda mitad de todo este encierro hubo cosas que se pusieron terribles, creo que fué prácticamente a la mitad de esta cuarentena cuando todo lo poco que se había logrado de pronto se perdió, obligándome a comenzar de cero, el miedo retomó fuerza y ese correr en círculos queriendo llegar a algún lado regresó. Pero, eso es algo que no puedo darme el lujo de hacer, por más que quisiera culpar a alguien, al gobierno, al virus, a los delincuentes, al universo o a la pachamama que reclama su espacio; la única y verdadera realidad es que solo yo soy responsable de mi vida.

Ni el libro que llevo años escribiendo avanzó, ni este blog, ni nuevos proyectos, ni nada, una vida en caos seguía avanzando sin destino ni control.

Aquí es donde comienza la espiral, esa que mientras las cosas parecen caer sin control a la vez te permiten poner las cosas en perspectiva para hacer algo que hace mucho no hacía, darme un poco de crédito y no ser tan duro conmigo por no tener todas las respuestas ni cumplir todos los planes.

No te voy a mentir, es muy difícil aceptarlo, me atrevo a decir que es mas fácil mostrarle al mundo tu vulnerabilidad, que mostrártelo a ti mismo, todo mientras te dices «está bien», «no pasa nada», y acto seguido te perdonas por algo que nomás no terminas de entender, pero aún asi decides seguir adelante.

Son en momentos así donde muchas cosas que dabas por hecho en tu vida desaparecen y algunas otras que quizás subestimabas, como el tener a tu familia, amistades y todos con buena salud comienzan a tomar un valor único.

Y así es como llego a hoy, con cerca de 100 dias viviendo mucho más consiciente del impacto en cada cosa que hago o digo, con la oportunidad de conocer realmente a todos los que me rodean y valorar el impacto que puedo generar en sus vidas pero principalmente, ellos en la mia. Han sido muchos dias confirmando que la motivación solamente puede venir de uno mismo y que entregarte al miedo daña más a tu salud que cualquier virus externo.

Se habla de una nueva normalidad, pero al menos en lo que yo alcanzo a ver, no veo nada nuevo, veo a la misma gente criticando al que piensa diferente, juzgando a quien no conoce, creyendo o desacreditando la realidad por lo que se vé detrás de una pantalla, viviendo con los mismos malos hábitos que enferman y consumiendo en lugar de crear. Con una mano puedo contar a los que, yo considero, han aprovechado este tiempo para ser mejores personas. Aún no puedo incluirme en esa lista, estoy poniendo todo de mi parte por revertirlo, me falta bastante y mi objetivo es mantenerme consciente de eso.

El punto mas importante de todo esto es que hoy puedo decir (o escribir) ésto, pensando solamente en mi, una cuarentena bastó para darme cuenta de que no hay nada que yo pueda compartir con el afán de motivar un cambio en alguien que no quiere hacerlo, no puedo enseñarle nada a nadie que no haya vivido la vida que yo he vivido ni mucho menos puedo juzgar la vida de alguien más si no tengo la mas remota idea de lo que es vivir en sus zapatos.

He sido tan soberbio que en algún momento llegué a pensar que a través de mi vida podía impactar a alguien de manera positiva y cambiarla, pero hoy sé que no es así, las mentes y las voluntades se conjugan cuando el objetivo es el mismo y se separan cuando deja de serlo. Y me suena tan trillado que hasta pierde sentido mientras lo escribo, quizás si aprendí algo en todo este tiempo, o quizás una vez mas estoy cometiendo errores solo que ahora con total confianza de saber que si la cago, no pasa nada, la cago solo para mi y la vida sigue…o quizás no; y eso, también está bien.

Mike