Ya pasó prácticamente un mes, el trabajo, las ocupaciones diarias y proyectos nuevos que me absorben no me habían permitido darme el tiempo de redactar estas lineas. Para mi lo mas importante era transmitir la escencia del Ultra, lo cuál pude hacer en el post anterior, el hecho de contar mi historia y como viví el dia de cierre de esta competencia habla más de mi y pues al final no es tan importante. Tanto así que solo 2 personas me han preguntado por esta publicación, así que por respeto a ustedes que me leen y para dar por terminada esta reseña, vamos a ello.

El dia 3 generalmente suele ser un día que me inspira mucho respeto, creo que es el dia en donde mas gente he visto sufrir y quebrarse, donde mas lágrimas se generan y ¿porqué no decirlo? donde muchos se lesionan, en el afán de terminar la competencia y superar el reto deciden llevar su cuerpo mas allá del dolor sin importar que conscientemente sepamos que esto implicará faltarnos un poco el respeto por unos segundos de ego incontrolable.

El hecho de saber que correría 30 km menos de lo “normal” me hacía sentir un poco mas seguro y con la confianza de arriesgarlo todo, nadie lo sabía, pero unas semanas antes en un entrenamiento pisé la rama de un árbol y eso me generó una lesión de fascitis/tendón de aquiles que aunque era mínima y no me afectaba hasta el momento a la hora de correr, mi cuerpo se encargaba de recordarme ese malestar ocasionalmente, quizás para pedirme que no lo hiciera sufrir, pobre iluso.

Adicional a esto tenía encima la presion de saber que el calor, la humedad y yo no somos precisamente buenos amigos, digamos que sabemos que nos caemos mal pero nos hemos aprendido a tolerar, y pues ya después de 2 dias de estar viéndonos frente a frente, sabía que hoy no habría tregua, era todo o nada y con esa actitud salí a a linea de arranque. Confieso que tenía miedo, mucho mas del normal, no se si sea cuestión psicológica o mi cuerpo realmente tiene un problema térmico pero nada me hace sufrir más que el calor húmedo y sabía que estaba a punto de meterme al mismísimo temazcal del infierno.

Llegó la hora del arranque y todos seguiamos entre pláticas fotos y risas nerviosas, cada minuto era valioso para mi, entre mas pudiera ganarle al sol y al calor menos sería la tortura, no veía la hora en la que se diera el disparo de salida y esos pocos minutos de retraso se me hicieron eternos.

Por fin, arrancamos, no llevaba ni 100 metros cuando podía sentir que el aire que se supone que te da de frente en una carrera y te refresca no existía, Cozumel ya estaba poniéndose cachondito y eso que los rayos del sol apenas y se veían entre las calles del centro de la ciudad.

Arrancando

¿Mi estrategia? -No te midas en el arranque y chíngate todo lo que traigas-

Jamás recomendaría esto y yo mismo jamás lo haría en otras circunstancias, sé que siempre me funciona bien ir de menos a más, sin embargo sabía que el enfrentarme al calor era inevitable y en esta ocasión mi enfoque era en avanzar lo más que se pudiera hasta que el sol hiciera de las suyas. Si arrancaba lento de igual manera el sol me iba a joder y estaría mas lejos del final, así que si podía aguantar al menos 25 km a un ritmo 2-3 fuerte y con un buen tiempo, ya los otros 25 los podría sacar aunque fuera arrastrándome, no era la intención pero prefería dejar ese colchón.

Arranqué en un ritmo que yo sentía cómodo pero mas rápido de lo que lo haría en circunstancias normales, tan así que delante de mi solamente iba Luis, quien era un gran corredor y quedó en 2 lugar general y a mi lado a Jorge, quien fué el campeón indiscutible de la competencia, ya el poder ir a su ritmo sintiéndome “cómodo” me daba confianza y solo esperaba poder aguantar así al menos 2 vueltas.

La primera sin problema se pudo, incluso se me hizo muy rápida, sin embargo apenas comenzaba la segunda cuando el calor ya empezaba a subir y el sol ya comenzaba a subir y a pegar de mi lado derecho, recuerdo perfectamente como lo sentía cada que me daba de lleno y no había un edificio o palmera que ayudara a dar sombra.

A pesar de la incomodidad, la 2a vuelta aún así se logró sin mayor dificultad y de ir en 2o ya había perdido unos 3 lugares, lo cuál creo que era un buen indicador de que todos aún íbamos “parejos”.

Muriendo de calor

Apenas comenzaba la 3a vuelta cuando ya jalar aire me costaba trabajo, esa sensación de querer respirar profundo y sentir caliente el aire que entra a tus pulmones me desagrada mucho y en este momento ya era constante. Fué en este momento en el que comencé a enfriarme en cada abastecimiento, no podía permitirme llegar al golpe de calor, así que desde el 1er abastecimiento me dí un baño completo de agua helada, hidratación a full, hielos en la gorra y a darle hasta el siguiente. A esa hora del dia todavía la brisa en conjunto con la ropa mojada ayudaba a refrescar y duraba al menos un par de minutos con la sensación de frio, si lograba mantener esta sensacion de puesto en puesto no sería tan dificil la carrera como imaginé al principio.

Todavía esa 3er ida la pude sacar relativamente bien, sin embargo fué en retorno donde sentí el primer bajón, el calor y el cansancio se juntaron en un mismo momento y después del baño de agua helada me costó trabajo volver a correr y tuve que caminar por primera vez, fueron solo un par de minutos pero suficiente para que mas competidores comenzaran a pasarme. Al menos había logrado mantenerme en “mood competencia” durante 30 Km. ya los 20 que faltaban serían en piloto automático y hasta donde diera el cuerpo.

Siempre hay tiemo para bailar thriller a pesar del cansancio

El regreso de esa 3a vuelta fué dificil, el calor ya me estaba tratando muy mal y además comenzaba a sentir dolor en el tendón de aquiles, no lo había sentido hasta ese momento, pero creo que el hecho de estarme mojando tanto hizo que me ampollara y eso a su vez me hizo correr apoyando mal para compenar la incomodidad, y si le sumamos que ya venía medio tocado de ese pie, pues fué una receta para el caos que ni mandada a hacer.

A pesar de que ya venía medio madreado todavía llegue al retorno para comenzar la última vuelta con bastante actitud para pasarla bien, si de por si ya estaba sufriendo lo menos que podía hacer era poner buena cara, darme el lujo de sufrir en serio y disfrutar cada punzada de dolor, cada respiro de aire caliente y cada segundo de masoquismo puro y legítimo. Una dosis más de #VidaUltra a este cuerpo magullado.

Esta última vuelta fué una verdadera gozada, si, sufrí un chingo, cada paso me dolía mas el tendón, el sol estaba en su punto mas alto y no había ninguna sombra en la cual esconderse ni un segundo de él y aunque de piernas y de condición todavía tenía para continuar por horas, la insolación ya hacía que la cabeza me comenzara a traicionar, sabía que era imposible desertar ya que de hacerlo, de cualquiera manera tenía que cumplir con toda la ruta caminando para llegar a la meta, así que solo era cuestión de si seguir intentando correr, aunque sea por tramos, o definitivamente tiraba la toalla y caminaba los últimos kilómetros. Al final pude continuar caminando y corriendo intermitentemente, en ocasiones platicando con otros atletas y buscando siempre el próximo abastecimiento para poder refrescarme un poco y seguir avanzando.

Por fin estaba a menos de 1km de la meta, el dolor del tendón ya era molesto, pero y no importaba, aunque fué en ese momento que voltee a ver mi pie y mi tobillo ya estaba muy inflamado, el dolor no era tanto para como se veía, pero ya sabía que solo venía un periodo de recuperación, este Ultra ya lo tenía en la bolsa.

Pude trotar los últimos metros e incluso bajar el ritmo ya que venía solo unos metros atras de Lore y la ventaja de estos Ultras es que cada uno de nosotros puede tener una entrada triunfal individual y hasta con música personalizada, y quería que ella tuviera la suya sin prisas.

Por fin llegué a la meta y creo que nunca había disfrutado tanto un cruce, era una sensación rara, porque todavía tenía energía para continuar mucho más tiempo, pero al mismo tiempo estaba destrozado, tomé el listón y lo disfruté como pocas cosas se difrutan en la vida.

Fué raro, porque en lugar de que la música sonara, todos guardaron silencio, no sabía que pasaba, como si mi llegada les hubiera dado hueva o me estuvieran haciendo la ley del hielo. Ya después se acercó Van a darme el teléfono y era Anahi, que en esta ocasión, por primera vez, no pudo acompañarme, encontró la manera de estar ,como siempre, a mi lado en la meta. Neta que no sé que hice bien en otra vida para merecérmela. (Si estás leyendo esto, te amo un chingo).

Another one bites the dust

Después de hablar con ella y con mis hijos, por fin me doy cuenta de que una vez más se logró el objetivo, terminar una carrera que moría de ganas por hacer y que a pesar de que estuve a punto de ni siquiera arrancarla, el universo me dió la oportunidad de, nuevamente, tener 3 dias para vaciarme totalmente de cualquier excusa que tuviera y llenarme de esa energía pura que solo el esfuerzo físico y el amor por hacer lo que te apasiona te puede dar.

#VidaUltra

Mike

“I get by with a little help from my friends…” -Lenon-

Suelo escribir y leer muchas reseñas relacionadas con el triatlón, además de que es algo que disfruto, es inevitable por obvias razones. Algo que comunmente noto es que muchos de los atletas van(mos) tan metidos en lo nuestro y quizás por el saber que estás pagando por algo, no notas la enorme cantidad de trabajo y esfuerzo que hay detrás de cada evento, por pequeño o grande que sea.

Por suerte (y por metiche) he tenido la gran fortuna de conocer todo lo que hay detrás de la organización de algunos eventos, principalmente en los de la marca UltraMX, desde el 1er año, un evento que nació como un gigantesco sueño en la cabeza de 2 chamacos (con todo respeto) y que con puras ganas y una pasión desmedida por este hermoso deporte han logrado escalar a lo que hoy ya es un evento conocido internacionalmente.

Gracias a esto me he vuelto muy sensible de poder observar y entender el trabajo que cada una de las personas que hacen que a nosotros como atletas no nos falte nada, he podido entender que siempre, sin importar el tamaño del evento habrá errores, porque hay seres humanos tan imperfectos como uno mismo y que habrá “milagros” realizados por el staff y los voluntarios para satisfacer nuestros berriches que generalmente serán ignorados y pasados por alto.

Este UltraM355 no fué la excepción, tuve la suerte de que nuevamente me permitieran involucrarme un poco detrás de bastidores y al día de hoy no dejo de estar sorprendido del gran trabajo, casi sobre humano, que realizó todo el staff para sacar adelante este evento con todo tipo de recursos extremadamente limitados, en el que las responsabilidades eran cruzadas ya que todos hacían mas del 300% de tus actividades por el puro compromiso de hacer que nuestra experiencia como atletas fuera excepcional.

Quiero agradecer a Susy que con sus manos mágicas durante 3 dias se dividió en 100 para atender los calambres, contracturas y achaques de mas de 20 atletas para poder tener un 100% de finishers. Ustedes quizás no lo notan, pero estoy seguro que muy pocos podrian aguantar a mas tantos atletas cansados y quejumbrosos 3 dias seguidos, eso requiere talento y Susy lo tiene.

Erik Vidal, Juanito Project, y Eduardo Badillo que aunque sé que tenían responsabilidades específicas, dieron mucho más, durmiendo muy pocas horas al dia para garantizar que toda la logística, toma de tiempos, abastecimientos, apoyo en ruta, fotos, video, special needs y 100 cosas mas salieran como se esperaba, y en la gran mayoría, lograron mucho más.

Los voluntarios son piezas clave que pocos valoran y que sin su apoyo prácticamente ningún evento existiría, niños y adultos que aguantan muchas horas bajo el sol, siempre con una sonrisa y la actitud al 100% y un compromiso total para que los atletas no desfallezcamos en el intento, Quiero dar un agradecimiento especial a Oswaldo, Vadí y Sam, quienes durante los 3 dias mostraron una disposición tal que hoy estoy seguro que sin ellos no hubiera podido terminar, mas allá del agua helada y hielos que siempre tenían listos para mis empapadas constantes para calmar el calor, eran sus palabras de ánimo y sus miradas de admiración las que no me permitián defraudarlos, se la super rifaron.

Y quienes al final lograron armar toda esta orquesta para que nos tocara el mejor son, Van Sanchez, Cesar Lopez y Judith Rojas, los directores de carrera, esos “chamacos” soñadores que siguen rompiendo esquemas y demostrando que no hay herramienta mas grande ni recurso mas efectivo que el amor desmedido por lo que haces. Son dignos de admiración, ya quisiéramos muchos emprendedores tener ese nivel de talento y sobre todo, haberlo desarollado a esa corta edad.

Creo que cualquier reconocimiento que se pueda hacer a todo este equipo se queda corto, pero si tu formas parte de él y lees esto quiero agradecerte por brindarme una de las mejores experiencias de mi vida, lleno de recuerdos que dificilmente serán reemplazados, ya que ayudaste a crear la 1a generación de atletas UltraMX355, y no importa lo que pase más adelante, esto ya hizo historia.

¡Gracias!

MIKE

#VidaUltra

Pues si, inevitáblemente el año llega a su fin , es momento de decir adios, arrivederci, tschüss, sayonara y hacer todos los cierres que necesitemos en nuestra vida, continuar con los que no se rigen precisamente por el calendario gregoriano y lo mas importante, prepararnos para dar inicio a nuevas etapas.

Uno de los principales cierres a los que llego es a lo que fué un Ultra mas en mi vida, los que me conocen saben que para mi este evento es mucho más que una carrera en mi calendario, es una carrera que lleva una parte importante de mi ya que estoy involucrado y comprometido de diferentes maneras, y una de las principales es en la producción del video documental de la carrera, el cuál es igual o más difícil como la carrera misma.

Para los que no sepan, la producción de videos es algo que me apasiona y formo parte de una casa productora que, si bien le hace a todo, lo que nos apasiona son los videos deportivos, y justo este evento se ha convertido en la cereza del pastel año tras año. Para crear algo asi se requiere de la colaboración de grandes artistas visuales (Jorge Ozorno, Hugo Damián, Eduardo Badillo y Bertín Garcia) quienes bajo la dirección de Jorge logran una obra maestra que transmite todo lo que los atletas viven (vivimos) durante esos 3 dias.

Y es justo con el lanzamiento de este video que se cierra el ciclo Ultra de cada año, después de meses de entrenamiento, de planear la carrera y todo lo que me corresponde detrás de ella, llega el momento de competir, y a su vez ayudar en lo que se puede para la creación de este documental, que después de varias semanas más, por fin sale a la luz para terminar con todo lo correspondiente a este año, y a su vez, comenzar a planear todo lo nuevo para el siguiente.

Sin mas por el momento, y si es que no lo han visto, quiero compartir con ustedes el video de la edición 2018 del UltraMX515.

#VidaUltra

El video mas esperado del año

Ya pasaron 3 semanas de que se cruzó esa meta, la reseña está lista y aún estoy preparando el video, pero a final de cuentas la carrera ya terminó y es hora de enfocar la mente en lo que sigue… ¿Y que sigue?

Si bien uno de los efectos después de una competencia tan demandante y que te lleva al límite como un Ultra es entrar en un periodo de “depresión”, es totalmente válido y necesario el tomar un periodo de descanso físico y mental para terminar de asimilar la vivencia y realmente darnos el gusto de disfrutar el logro, pero es importante controlar que ese descanso no se convierta en un abandono de uno mismo.

Una persona que se enfrenta a este tipo de retos es muy probablemente alguien con una personalidad tipo A, por lo que el sentido de urgencia y el inminente deseo inmediato de pensar “que sigue?” es inevitable y es justo eso lo que lo lleva a buscar cada vez más, en pocas palabras tendemos a ser personas con un comportamiento adictivo y no es para menos con las altas dosis de adrenalina y endorfinas que nos ganamos después de una severa chinga como un Ultra.

Llevas meses entrenando, rascándole minutos al dia para poder cumplir con tu plan, y una vez que lo logras sueles tener tanto tiempo libre que no sabes ni que hacer con él, y es en este periodo donde tu mente comienza a divagar y puede surgir la famosa depresión post competencia, la cuál, si no es sustituida por un nuevo reto, sin importar el tiempo que tome cumplirlo, te puede llevar al lado obscuro, que es justo el estilo de vida opuesto al que viviste durante meses, ahora te puedes convertir en una persona adicta a los malos hábitos, mala alimentación y sedentarismo extremo.

Suena dramático, pero si vives en este mundo del deporte y te pones a pensar, seguramente hay alguien que conoces que dio este radical cambio en su vida, y después de alguna competencia exigente como un ultramaratón o un ironman se tomaron un periodo de descanso que lleva años y no parece tener fin. Bicicletas llenas de polvo u oxidadas, pantalones de tallas cada vez mas grandes y una continua promesa de que iniciando el próximo mes “regresa” a entrenar son características comunes en atletas con este problema.

Afortunádamente, al dia de hoy, este no es mi caso, todo lo contrario, como lo dije en un post anterior, mi “carrera” de atleta es un plan a largo plazo que apenas comienza, todo lo que he hecho forma parte de una base de preparación para retos mas agresivos que quisiera completar en unos años. Soy consciente de que en ésta época de mi vida, siendo emprendedor con un negocio que me requiere de tiempo completo, una familia con hijos pequeños que requieren mi atencion y un comportamiento obsesivo de participar en todos los proyectos que me son posibles, el tiempo que me queda para ser atleta es únicamente el suficiente para permanecer siendo un entusiasta aprendiz de la resistencia.

Por lo pronto, para 2019 ya tengo un objetivo definido, inscrito ya estoy y le traigo tantas ganas que ni siquiera tuve un periodo de descanso total, quizás me tome unos dias en este fin de año, pero la idea es mantenerme activo para seguir con el “vuelito” que traigo y que sea mas fácil comenzar el entrenamiento para el reto tan demandante que me espera y del que prónto les hablaré.

Me tomó varios años y varios ultras el llevar mi cuerpo y mi mente a este punto en el que realmente disfruto cada instante de algo que en un inicio parecía demandante y es por eso que ahora me siento con la confianza de subir el nivel sin temor de perder el gusto o dañar a mi cuerpo. Lo cuál siempre será mi recomendación #1 como entrenador, haz las cosas por gusto, se trata de disfrutarlo, ten paciencia y aprende de ti mismo.

¿Y tú has vivido alguna depresión post competencia?

#VIDAULTRA

Mike

Afortunadamente el dia 2 terminó mucho mejor de lo esperado, no, el tiempo no era ni cercano a mi mejor tiempo, pero la diferencia es que terminé entero y con el ánimo hasta el cielo, será que no me excedí en la bici (mas bien me la llevé super relax), que por fin pude ver a mis hijos recibiéndome en la meta o simplemente que he tenido tantas dificultades rondando mi cabeza en los últimos meses que ésto realmente eran como vacaciones para mi. Probablemente la suma de todo.

Terminé la rodada y todavía tuvimos muy buen tiempo para ir a cenar unas gordas y grasosas hamburguesas que se me habían antojado un dia antes, en fin que necesitabac calorias y se iban a digerir sin problema, compramos los víveres para el dia que faltaba y de paso comencé a empacar la bici y lo que pude adelantar, ya que el lunes salíamos a las 6 am y prefería sacrificar un poco de tiempo esta misma noche que después de correr un doble maratón, además como al dia siguiente era la cena de premiación, de por si ya tendría menos tiempo disponible.

En cuanto pude me fuí a dormir, tenía la ventaja que con el cambio de horario tendría una hora mas para dormir y quería aprovecharla, ya que de cualquier manera el arranque es muy temprano y es un dia que requiere tener un poco mas de cabeza desde el inicio.

Suena el despertador y despierto bastante animado, algo muy raro, en todas mis experiencias previas el momento mas dificil del dia 3 es levantarse de la cama y en esta ocasión ni siquiera tengo ganas de seguir durmiendo, mas bien ya me urgía que comenzara la carrera, no se si porque ya quería que terminara todo o porque realmente después de todos estos años mi cuerpo y mente al fin están adquiriendo la madurez para este tipo de pruebas, siempre he dicho que mi “carrera” como atleta de ultradistancia es un plan a largo plazo y hasta ahora todo ha sido aprendizaje y adaptación, amo tanto esto que quiero hacerlo hasta que sea un anciano, así que no tengo prisa, mi prioridad es cuidar mi cuerpo y que mi mente aprenda a disfrutar todo el proceso, y creo que estoy llegando al punto donde podemos subirle 2 rayitas a este desmadre.

Me preparo en chinga y ya que casi todo está listo, oh sorpresa, olvidé mi playera con la que iba a correr, de hecho, no llevaba ninguna playera para correr, afortunádamente mi hermano llevaba la playera de crew que había utilizado el año anterior y me hace el paro, la verdad había pasado por mi mente correr los primeros kilómetros con una playera cualquiera de algodón y cuando comenzara el calor correr sin playera, pero creo que el cuerpo de perro callejero que tengo ahorita no iba a ser atractivo a la vista así que opté por el plan A. ¡Playera Ultra 2017, huaraches y actitud listos, no necesito mas!

¡Estámos listos!

Llegamos a la zona de arranque, siento una mezcla de adrenalina y miedo que me pone chido, esa droga tan adictiva que espero por meses para poder sentir corre por primera vez en mi cuerpo en todo el fin de semana. Me despido de Anahi a quien no veré junto con los chamacos hasta los kilómetros finales de la carrera, me pongo el chip mental de corredor y me voy a la linea de arranque, estoy listo.

Creo que no recuerdo bien el arranque, pero recuerdo perfecto el ir saliendo de Fresnillo, un año antes arranqué a tope y desde los primeros kilómetros iba a la punta, en esta ocasión nuevamente controlo ese ímpetu y dejo que todos los punteros se vayan para poder enfocarme en mi ritmo, afortunádamente me emparejo con Beto y Carlos que traen exactamente el mismo ritmo que yo y nos vamos juntos echando el chisme, que si el ultra, que si el deca, que la bufa, que la fregada, nos vamos casi 21 km juntos y pues al menos a mi se me van en chinga, los siento como si me hubiera echado un 5k color run. Llega el momento en el que me toca mi primer alimento “fuerte” y el estar comiendo me hace perder un poco el ritmo que traía con ellos y me quedó unos metros atrás, me esfuerzo por alcanzarlos nuevamente pero siento que me estoy saliendo de mi zona y prefiero seguirme solo, a final de cuentas esto iba a pasar en algún momento y pues ya puedo irme solo con mis demonios.

Los 3 ultras

Voy poca madre, tanto que no lo puedo creer, me siento tan sobrado que me dan ganas de meterle pero a la vez me controlo porque se que el regreso es donde se pone cabrón y ahi es donde me va a servir ese punch mientras me dure, traía un ritmo para llegar al maratón en 4 horas y aunque estoy chido prefiero bajarle un poco, me voy cotorreando con mi crew que por tramos me empiezan a acompañar, la neta es que en estos 3 dias se la han rifado como los grandes, mis hermanos ya tienen toda la experiencia y me conocen, pero es la primera vez que nos acompaña mi cuñado Edgar y la verdad es que también hizo un trabajo extraordinario, llevaba el control de mi alimentación al pie de la letra y aunque no es corredor pues también se baja por tramos a hacerla de pacer. 

Comienzan a pasar los primeros atletas de regreso y veo que los lugares no van como yo esperaba, ni van tan lejos de mi, pero sin duda traen un ritmo impresionanti, ¿como puede alguien correr a ese ritmo después de un maratón? Ya estoy a un par de km del retorno cuando me doy cuenta que unos metros atrás traigo al Roro atacando cual Keniano, el duelo de titanes continúa y se pone cardiaco porque ya solo falta un maratón para definir quien será el ultramamador mas chinguetas de este duo y pues toca sacar el colmillo. 

Mi hermano rifándosela con todo y brazo roto.

Veo que Roro también viene fresco y que incluso se quiere echar un sprint para botarme, pero nada de eso, lo agarré del hombro para que me jalara y pués ni me jaló y nomás me la mentó, seguimos hombro con hombro rumbo al primer maratón que ya se alcanza a ver, le digo que se vaya, que le dejo el triunfo del primer maratón y no lo acepta, me dice que nos vamos juntos, de pronto unos metros después vuelve a sprintear y pues como cuando le dije que se fuera no lo aceptó me vuelvo a “colgar” de el, creo que sus palabras fueron “hijo de tu rechingada…” y la neta me cagué de risa y Charlie que en ese momento iba corriendo conmigo también. Al final si llegamos juntos, casi de la mano al primer maratón cuando me dice que el se va detener a cambiarse de tenis, comer y peinarse, porque si de vanidad hablamos absolutamente nadie se la mata.

Roro al ataque

Doy la vuelta en U sin parar y pues como no sé cuanto tiempo piensa detenerse utilizo el “duelo de titanes” como pretexto para apretar un poco más en lo que me alcanza. Le digo que mi crew que mi objetivo es acelerar y seguir así al menos hasta llegar a las 6 horas de carrera, sé que puedo hacerlo sin bronca y mientras mas kilómetros sume en ese tiempo ya el resto será relativamente fácil, mientras pueda caminar podré terminar.

Sigo avanzando, atravieso de vuelta el pueblito que indica que indica el comienzo de esa carretera larga e interminable de regreso a fresnillo, en este tramo logro pasar un par de atletas, sigo sin creer lo bien que me siento y aunque mi ritmo ya no es el mejor sigue siendo bastante aceptable tomado en cuenta que ya vamos en un falso plano y que de repente incluye subidas mas pesadas que conforme aumentan los kilómetros aumentan de inclinación y distancia.

Mi hermana de Pacer

Llegan las 6 horas y realmente no puedo creer lo fuerte y motivado que me siento, me entra un chip muy diferente al que estoy acostumbrado y mi objetivo cambia a no dejar de correr hasta cruzar la meta, mi crew se pone la camiseta y me ayudan para que esto suceda, llevan mi nutrición al tiro, comienzan a poner musica “de mis tiempos” que me tiene prendido por un buen rato, Gaby que tampoco corre mucho se baja un buen rato a correr a mi lado, igual Edgar está super al pendiente de mi alimentación y mi hermano ni se diga, con todo y brazo roto aprovecha cada que puede para correr conmigo y además de grabar y tomar fotos.

Show de disfraces para el cotorreo

Cabe resaltar que como un año atrás llevábamos una botarga de dinosaurio que causó sensación, este año hubo un poco mas de creativdad y llevaban disfraces y máscaras que ayudaban a distraer y tener un gran recuerdo.

Solo faltan 21K

Por fin pasé la marca del medio maratón y casi lloro de felicidad por lo bien que me sentía, un año atrás en ese momento tuve que detenerme por un masaje, y en pocas palabras fué donde la carrera se convirtió en un martirio, sin embargo en esta ocasión pasé la zona de largo, creo que durante unos minutos incluso aceleré el paso, no voy a negar que para estas alturas las piernas ya comenzaban a cansarse y sentía algo de carga en las pantorrillas y t ambos tendonres de aquiles, pero no quiero detenerme, me mentalizo para soportar y empiezo a pedir todo el “chocho” que me pudiera ayudar, no suelo tomar nada fuera de la nutrición normal, pero ahora si le entro al redbull, gel de cafeína y hasta paracetamol, (lo sé, soy todo un junkie), el tiempo me pasa volando, me doy cuenta de esto cuando me dicen que en media hora se van a adelantar para ir a recoger a Anahi y a los niños para terminar todos juntos, y les digo que están locos que es muy pronto, y cual va siendo mi sorpresa que en realidad ya me estaba acercando a Plateros, que es la entrada a Fresnillo.

Como sé que entrando a Fresnillo hay una subida bastante ruda les digo que en ese tramo seguramente voy a caminar y que solo me dejen una botella con electrolitos para que se puedan ir por mi porra que me muero por ver. Nos separamos y veo de frente esa pinche subida que recuerdo con odio. Me decido a no dejarme vencer y voy a subir trotando hasta donde pueda, subo mas de la mitad hasta que las pantorrillas me queman y me pongo un límite de 30 pasos a ritmo rápido para recuperarme, los cuento obsesivamente y comienzo a trotar nuevamente, casi llego a la parte mas alta y las pantorrillas otra vez gritan, camino nuevamente, ahora son 50 pasos hasta llegar a la parte mas alta. Volteo hacia atrás y veo que vengo totalmente solo, nadie viene detrás de mi lo suficientemente cerca como para que pueda alcanzarme en los kilómetros que faltan, muy a lo lejos veo a un atleta delante de mi que va caminando, mas adelante lo alcancé y vi que era Beto, quien venía bien, pero cuando le digo que se pegue conmigo me dice que las piernas ya no le daban más, le dejo la mejor de las vibras y sigo adelante, empieza otra subida, un poco mas leve y es ahi donde escucho gritos de mi porra, ¡ya llegaron!

Aguantando vara

Estamos como a 5 km de la meta, vengo motivado a madres, me emociono de verlos y comienzan a correr conmigo, llegamos por fin a cruzar el puente que indica que ya estamos dentro de la ciudad y que solo un par de kilómetros me separan de la meta, una moto nos empieza a guiar y parar el tráfico, acelero lo mas que puedo, pero las piernas ya no están como para sprintear, asi que me detengo unos segundos para recuperar el ritmo y poder seguir como iba, me imagino la meta y vuelvo a correr, vienen todos conmigo, hay gente en la ciudad que echa porras y carros que pasan por un lado tocan el claxon y gritan para apoyar, me prendo nuevamente y comienzo a acelerar, vengo con el corazón en llamas, quiero gritar, llorar, reirme, de todo, neta que me siento como si estuviera por ganar los juegos olímipicos.

Falta un km cuando veo a lo lejos a otro atleta, lo alcanzo y veo que es Carlos, justo los 2 atletas con los que comencé me los vuelvo a encontrar en la recta final, le digo también que se pegue pero cuando volteo veo que no aceleró, me dice la moto que estamos a nada de llegar, que topando con pared vuelta a la izquierda y ya estaría a 2 cuadras de la meta, me entra un rush, la última reserva que viene de lo mas profundo de mi, me siento increíble y ya la vez siento que ya  no puedo mas, creo que por un segundo vi borroso, pero no iba a dejar que esto terminara en drama, asi que acelero, o al menos eso siento, y le digo a mi crew que se adelante ya a la meta a esperarme, traían mascaras y queríamos llegar como si me persiguieran, todo un show para el mame, al final creo que ni salió pero la verdad yo estaba super emocionado de entrar con todos ellos y sobre todo con mis hijos, al pobre de Killian lo traia como balón de americano todo sangoloteado y a Fabianna le digo que ella sea la que tome el listón. 

Se acabó

5 metros, 4…3… 2…1… todo ha terminado.

Recuerdo la llegada como en cámara lenta, escucho las porras y los gritos de todos, pero muy lejanos, sin lograr distinguir con claridad nada de lo que dicen, veo a mi hija que también se ve como emocionada y confundida, aunque es la 2a vez que me acompaña en una meta de Ultra, es la primera vez que tiene realmente conciencia de lo que pasa y creo que incluso se espanta de ver mi cara, quizás me veo muy madreado. Me ayudan a cargar a mi hijo y creo que es en ese momento donde tengo ese segundo de profunda paz, ese segundo que tanto había anhelado, en el que todos los problemas desaparecen y prácticamente todo se detiene. Sigo escuchando todo lejano y la vista se me nubla, sigo con una oleada de emociones que terminan cuando sin controlarlo rompo en llanto. 

Me siento totalmente devastado y a la vez increíblemente pleno, son estos momentos los que me llenan el alma y me motivan a soportar todo. 

Mi todo

Doy un par de pasos, todo comienza a regresar y lo primero que veo es a Anahi, como siempre frente a mi, aguantándome, motivándome y sobre todo amándome como si lo mereciera, la abrazo con toda mi fuerza y vivo ese instante como si fuera el último, estoy muy feliz aunque creo que no puedo transmitirlo, mi cuerpo está en otro plano de energía y quisiera quedarme para siempre en ese lugar.

Completamente vacio y a la vez completamente pleno.

Poco a poco vuelvo en mi, vuelve el sonido, vuelve la vista y vuelve a funcionar mi cuerpo. Me siento como una super estrella, la gente se me acerca y me doy cuenta de lo afortunado que soy y la vibra tan chingona que recibo de tanta gente aún sin conocer a muchos, y sin ninguna razón para merecerlo. 

He vivido los 3 dias mas chingones de mi vida, y los he cerrado con broche de oro, rodeado de la gente que mas amo y con un nivel de autorealización para el que no existen palabras con el que lo pueda describir. 

Mike

#VidaUltra

Sin ellos no soy nada.