Tantas pedaleadas sin ir a ningún lado...
Tantas pedaleadas sin ir a ningún lado…

A veces es difícil transmitir o recordar lo que uno vive en cada entrenamiento para transcribirlo aquí.  Por eso escribí este post pedaleando en la bici sobre el rodillo. Muchas veces mi mente se viaja durísimo mientras entreno, quizás hoy sea uno de esos días.

Estoy a 30 días.  Ni más ni menos,  y a la mitad de la primera de las 2 semanas mas pesadas del entrenamiento.

Realmente es un esfuerzo muy grande el cumplirlo al 100%, cuando esto es solo un hobby. Tengo la fortuna de tener flexibilidad en mis horarios y apoyo de mi familia y mis colegas, pero no deja de ser difícil acomodar de 6 a 8 horas diarias en la agenda para dedicarlas a entrenar, y eso es en los días normales, vienen los verdaderos fondos que llegan a ser prácticamente bricks de distancia Ironman o un poco más.

Como comenté en posts anteriores, el entrenamiento mental también es clave en este punto y empiezan a surgir instantes de incertidumbre sobre la competencia ¿Porqué lo hago? ¿Que gano con exigirme tanto? ¿Que voy a sentir? ¿Llegaré al Nirvana? Se que no encontraré ninguna respuesta, porque no se cuál es la pregunta. Pero estoy seguro que esa prueba me dejará una gran lección de vida

También a veces  empiezo a desesperarme, quiero con ansias que llegue el día.  Por un lado quiero descansar y volver a entrenar como una persona “normal” y por el otro ya está mi mente pensando en el siguiente reto. ¿Que me lleva a hacer todo esto? Juro que no lo sé, según recién leí, nadie de los que hace este tipo de pruebas lo sabe a ciencia cierta, no es la fama, no es el ganar y por supuesto que no es el dinero, porque además de todo pagamos por hacer esto.
Quizás es nuestra forma de encontrar el sentido de la vida y tratar de descifrar nuestra misión en esta dimensión. O al menos la mía.

No se que pensar en este momento, si debería empezar a planear todo a detalle o quizás  este es un pequeño escape de la realidad y de vivir una verdadera aventura de supervivencia de una manera poco racional.
No me enfrentaré a animales salvajes, ni cazaré para alimentarme ni acamparé en medio de la nada. Pero si será clave lidiar con hambre, sed y calor para tener energia, tendré que mantenerme en movimiento constante para a tiempo al punto que será mi “guarida” para poder vivir un día más de aventura y tendré que lidiar durante 2 noches con mi mente y el cansancio para seguir luchando al día siguiente.  Suena tonto, ya les contaré si es real.

Varias veces he imaginado que viajo en el tiempo y le digo a mi yo de hace 10 años que mas adelante voy a ser deportista y que voy a estar entrenando un domingo a las 7 de la mañana,  o que antes de la cena de Navidad voy a estar unas horas en el rodillo y claramente me puedo ver, incrédulo, me cago de risa, enciendo un cigarro y me chingo un whisky.

Yo creo que es hora de dejar de preguntarme en que momento me convertí en lo que hoy soy y mejor me dedico a disfrutarlo y seguir haciendo lo que me apasione. Y si de ponerme filosófico se trata, pues mejor me espero unas semanas, voy a tener mucho tiempo para viajarme con una sobredosis de enforfinas.

Comienza la cuenta regresiva.

#TRI4REAL

Mike

One monthNadar, correr, rodar, nutrirse, fortalecer, estirar, recuperar, visualizar.

Todo parece una receta, tan fácil como seguir al pie de la letra los entrenamientos, acomodar tu vida y cualquier reto está al alcance de tus manos. Pero hay algo que es muy importante, difícil de predecir y que a cualquiera le puede pasar, y es lesionarse.

Afortunadamente eso es algo que rara vez me ha ocurrido, de hecho no recuerdo la última vez, tengo la suerte de tener mucha elasticidad, lo que ayuda mucho, sumando mi gusto por la yoga que hace que mis músculos se acomoden y se mantengan flexibles, así como años de cuidar perfeccionar técnicas me han ayudado.

Pero hay algo que inevitablemente cambia y es la edad, y eso es algo que es muy importante tomar en cuenta ya que el cuerpo comienza a volverse mas rígido conforme pasan los años y aunque en los 30´s uno todavía es considerado joven, hay estragos que empiezan a notarse.

Este último fin de semana exactamente a 40 dias del Ultra, en una rodada de rutina pasó algo nuevo, mientras rodaba en una subida bastante pronunciada, que me exigía demasiado, de pronto sentí una punzada entre la base de la pantorrilla y el talón, fué intenso en su momento, pero pasó rápido y seguí.

Terminé de rodar y aunque no era dolor lo que sentía, tenía una incomodidad en esa zona que no me dejaba tranquilo. El dia avanzó y poco a poco la sensación fué desapareciendo, quizás porque todo el dia estuve en movimiento y nunca dejé que mis músculos se enfriaran. Hoy por la mañana, tocaba correr “solo” medio maratón a ritmo tranquilo, me levanté y la incomodidad ya no estaba, fué hasta el kilómetro 2 que lo volví a sentir, algo tan imperceptible que decidí continuar, hasta que un par de Km´s después, en una subida, ahora corriendo, lo volví a sentir. Me detuve, y decidí regresar a un ritmo muy relajado.

Y es que mas vale reposar y “perder” un par de dias de entrenamiento a realmente tirar a la basura todo por lo que me he esforzado y trabajado.

Estoy seguro al 99% que solo fué un tirón y que simplemente el ligamento quedó adolorido y que podría seguir entrenando a la misma intensidad y aún así estaría como si nada en un par de dias. Pero creo que también hay que escuchar al cuerpo y darle lo que pide, no pierdo nada con dejar de correr o rodar fuerte 2 o 3 dias mientras me enfoco en nadar y seguir fortaleciendo el torso, que es tan o más importante que las piernas.

Soy demasiado necio y estoy seguro que en cualquier otra ocasión, preparándome para cualquier otro evento, no me hubiera detenido, pero es tanto lo que he dedicado a este Ultraman que he decidido cuidarme en todos los sentidos. Además hay una diferencia abismal en este evento y es que son 3 dias, en una carrera normal puedes untarte mil pomadas o tomar algún medicamento que desinflame y oculte el dolor mientras compites y una vez terminado, ahora si, dedicarte a recuperarte, y sabemos que aquí esto sería mucho mas difícil.

Así que ahora a bajar la intensidad y a prepararnos para la última fase del entrenamiento, la más perra, la que me dejará ver de que estoy hecho.

Mike

#TRI4REAL

CactiEl año apenas inicia, y esto representa que me encuentro a 50 dias del Ultra, no sé si sea mucho o poco tiempo, pero yo siento que ya es prácticamente mañana.

De cierta manera me gustaría que así fuera, yo creo que en todo entrenamiento de alto volumen llega un día en el que ya te sientes fuerte y listo para poder enfrentar la competencia. Y así me siento hoy, no sé que resultado tendría, pero estoy seguro de que podría terminar.

Así que aprovechando las fiestas y toda la parafernalia que hay alrededor del fin de año, decidí modificar un poco mi entrenamiento y cerrar el año corriendo un maratón. A un ritmo tranquilo, sin ritmo planeado, sin ruta definida, simplemente salir y correr hasta juntar 42 K.

Soumaya
Soumaya

Por lo mismo de que quería darle mas variedad al entrenamiento, por ahí del Km. 2 decidí ir buscando lugares emblemáticos de la ciudad, así me distraía un poco pensando hacia donde ir después y hacer algo diferente a los entrenamientos rutinarios, a final de cuentas lo importante era correr. Mi primer parada fué en el museo Soumaya, lo malo es que todavía faltaba mucho para que saliera el sol y estaba en total penumbra. Pero no deja de ser un lugar con una arquitectura muy original.

Amaneciendo
Amaneciendo

Ya después de la respectiva foto, me dirigí a Chapultepec, que, sin exagerar, lo he recorrido cientos de veces, pero no deja de ser un buen lugar para acumular kilómetros evitando los problemas de esperar a que cambien los semáforos y estar esquivando carros como en el resto de la ciudad. Sin embargo no contaba que justo este dia iba a estar lleno de corredores por la carrera de San Silvestre, así que hubo tramos que no fueron tan tranquilos ni tan accesibles por todos los carros estacionados, sin embargo, seguí recorriendo cada rincón del bosque hasta llegar a correr a un lado de la escultura de Tlaloc, y de ahi recorrer el circuito de las víboras.

Km 25
Km 25

Entonces tocó pasar a otra sección del bosque recorrer el circuito del castillo, el lago, el monumento a los niños héroes, las mismas esculturas que siempre paso de lado, ahora me di la oportunidad de apreciarlas. Bajar el ritmo y observar.

Faltaban todavía casi 20 Km, decidí cruzar hacia la Condesa y recorrer el circuito de la avenida Amsterdam y el parque México en lo que pensaba donde iba a cerrar el entrenamiento, aunque creo que desde el principio ya lo sabía. Fué entonces que comencé el regreso hacia la avenida Reforma.

Ya casi
Ya casi

Mi sorpresa fué que la avenida estaba totalmente vacía, ya que estaba cerrada en varios puntos por la fiesta de fin de año que se iba a realizar en la noche, así que un buen tramo lo pude correr a media avenida, totalmente para mi, sin carros, sin bicis, absolutamente nadie. Solo algunos trabajadores que estaban montando el escenario para el festejo me volteaban a ver con la misma cara que muchos ponen cuando ven a un loco correr con huaraches. Pero era imposible no llamar la atención cuando no hay nadie mas alrededor.  Veía el reloj tratando de medir la distancia que faltaba para ver si mi destino final iba a ser suficiente o me iban a faltar kilómetros para juntar los 42, según mis cálculos iba a ser casi exacto.

Última parada
Última parada

Así que por fin llegué a uno de mis lugares favoritos de esta ciudad, el Palacio de Bellas Artes, me gusta tanto que en mi casa tengo un foto mural del mismo. y no deja de maravillarme. Sabía que mi aventura del día ya había terminado, era solo cuestión de regresar a casa para terminar con el entrenamiento del día. A final de cuentas terminó siendo como un kilómetro mas, pero sé que en este mes voy a correr mucho mas que esos 42 Km varias veces, así que decidí disfrutarlo. Y la verdad es que terminé sintiéndome perfecto, se que podía seguir corriendo mucho tiempo mas.  Y aunque mi ritmo era muy relajado hice 4 horas y media que creo que son bastante decentes. No hubo meta, no hubo nadie esperándome, no hubo medalla, solo una enorme satisfacción de hacer lo que me gusta.

Y así inicia un nuevo año, nuevos retos, nuevo todo, el Ultraman ya lo veo como mío, no es que me confíe, simplemente ya me visualizo cruzando esa meta.

Solo 50 dias….

Mike

#TRI4REAL

Never give upConozco mucha gente que por experiencia o solo imaginarlo jamás harían una competencia de larga distancia en los primeros meses del año, el entrenar a tope en la época de las fiestas es algo casi impensable, y es que en realidad es un reto bastante fuerte.

Uno pensaría que tener la voluntad es lo mas difícil, ya que no solo tienes que levantarte temprano, además tienes que salir a entrenar en dias muy frios, en los que correr puede ser algo difícil (especialmente si corres con huaraches) y rodar todavía peor ya que tienes que salir cubierto con varias capas para aguantar el frío, para después ir cargando toda esa ropa cuando ya te acaloraste. O en la mayoría de los casos para mi, pasar varias horas sobre el rodillo, que, aunque no lo parece, llega a ser mas pesado porque son muchas horas de pedalear sin descansar, rodando afuera al menos descansas en las bajadas.

Pero eso no es lo mas difícil, el hecho de tener que organizar tus dias y tus entrenamientos acorde a los compromisos propios de la fecha, si es una verdadera aventura, 24 horas son apenas justas para cumplir con la agenda “planeada”, por lo que los imprevistos prácticamente no tienen cabida, y cualquiera que se presente te mueve todo y la creatividad tiene que estar al máximo para saber como reponer el entrenamiento perdido, o de plano volverte multi task, aunque esto realmente es prácticamente imposible aplicarlo en el deporte. Además, el entrenamiento no es solo físico, la parte mental juega un papel importante en el mismo, y soy de la idea de que no importa que tu cuerpo esté por horas esforzándose, si tu mente no está ahi.

No voy a negar que escucho música o veo alguna película mientras estoy en el rodillo, pero a veces eso también cansa y prefiero visualizar la competencia e imaginar que voy a tope y ganando. Nada se pierde con soñar, y además eso hace que pase el tiempo mas rápido.

Estoy a 56 dias y voy entrando a la parte mas dificil del entrenamiento, no tengo idea de como le voy a hacer para acomodar las semanas de entrenamiento extremo, pero definitivamente creo que se puede lograr un equilibrio con el trabajo y la familia.

¿Porque no me pudieron gustar (y ser bueno) las competencias cortas y explosivas?

Quizás tengo tantas cosas en la cabeza que necesito de todas esas horas de entrenamiento para acomodarlas, o a lo mejor si estoy loco como siempre me dicen.

De cualquier manera creo que cuando menos me de cuenta ya habré terminado esta aventura, y estaré planeando la siguiente.

Mike

#TRI4REAL

IMG_20141217_163815Los dias siguen pasando y solo quedan 65 para el Ultraman.

Es una sensación extraña, ya que aunque la fecha se acerca y el entrenamiento se ha estado cumpliendo casi en su totalidad, aún no siento el desgaste que imaginaba. Es cierto que hasta ahora no he hecho nada nuevo que no haya hecho antes, y quizás sea un buen indicador de que en realidad estoy progresando, ya que aunque los volúmenes siguen en aumento no ha habido un dia en el que termine exhausto.

De hecho, esta es la primera semana que tengo de descarga y aunque sé que las siguientes van a ser brutales, llevo 3 dias de entrenamiento relax y ya me desesperé, hay dias que solo me toca correr o rodar 1 hora y hasta me da mas flojera hacerlo, siento que es tan poco que es lo mismo no hacer nada. Así que trato de ponerle algo mas de reto como hacer intervalos o ejercicios de técnica y fuerza en la bici.

¡7000!
¡7000!

No deja de emocionarme y sorprenderme ver la resistencia que voy ganando. Por ejemplo, nadar que siempre ha sido mi coco y que de cierta manera me aburre ahora se ha convertido en un gran reto por mejorar. Siento que entre mejor sea en la natación mejor voy a ser en las otras 2 disciplinas y hasta hoy está funcionando.  Hace unos dias por primera vez en la vida nadé mas de 5000 m. que es regularmente mi tope en entrenamiento para Ironman, y que ahora ya se está volviendo el mínimo de cada que entro a la alberca. Lo mejor de todo es que no solo logré romper la barrera física y que me sentí bien, sino que mentalmente también logré mantenerme concentrado y con paz mental para seguirle dando hasta el final En todo aspecto fue diferente, al empezar a nadar compartía el carril con 3 personas mas como regularmente pasa, y al terminar me di cuenta que la alberca era totalmente mia.

Se acerca lo mas dificil, dias de entrenamiento muy largos que además se deben de combinar con el trabajo y la familia. Hasta ahora he logrado mantener todo en equilibrio, y me seguiré esforzando para que asi sea. Quizás no sea tan malo el que se atraviese la temporada navideña, así tendré unos dias con tiempo extra para entrenar. Mientras la gente “normal” come el recalentado y estrena sus regalos, yo estaré unas cuantas horas montado sobre la bici o corriendo en una ciudad casi vacia.

Mike