Ya que recuperé el aliento y la energía después de la larga rodada pasé un rato recostado tratando de que las piernas se relajaran. En ese momento me hubiera encantado tener al menos una tina con agua helada, en especial después de ver que varios atletas llevaban sus Compex y Normatec para recuperarse, aunque en mi caso las medias de compresión siempre me han funcionado bien y en esta ocasión nuevamente hicieron su trabajo.
Entonces llegó el momento de la cena y la plática de retroalimentación, la cuál fué un poco mas breve ya que correspondía el intercambio navideño, para mala suerte mía lo olvidé por completo, pero gracias a Sway y a que ella puso mi regalo, pude formar parte del intercambio y llevarme una tarjeta de Starbucks por 15 USD.
Al dia siguente debíamos salir muy temprano por lo que teníamos que tratar de dormir lo mas posible, en mi caso tenía mucho cansancio en las piernas y me costó trabajo dormirme, creo que lo logré hasta la media noche, sentí que fueron solo 5 minutos cuando nuevamente ya estaba sonando el despertador a las 4am.
Me costó trabajo levantarme, pero no tanto como imaginé, de hecho me sentía muy bien, adolorido como cualquier dia de entrenamiento normal, me tomé el tiempo necesario para prepararme, revisé que en esta ocasión mi monitor si estuviera cargado y bajé a desayunar. Era muy notorio el cambio en el ambiente, las pláticas y las risas ya eran casi nulas, todos operábamos en modo automático eligiendo nuestro desayuno y prácticamente dormíamos con los ojos abiertos. La ruta en la que correríamos estaba a casi 1 hora de distancia en carro, así que muy pronto llegó el momento de salir, en esta ocasión el clima estaba perfecto, así que no parecía que nos fuera afectar en ningún aspecto.

Poco antes de las 6 de la mañana llegamos a la zona de entrenamiento, la obscuridad era tal que no veías nada mas allá de lo que daban las luces de los carros. Bajé y tomamos la foto, sin embargo yo planeaba dejar mi mochila con alguien mas, pensando que algún carro nos iba a ir siguiendo, pero después me di cuenta que no, que en esta ocasión serían dos vueltas de 20K totalmente autoabastecidas, por lo que regresé al carro y tuve que re ordenar mis cosas, cargar mi cinturón con geles, mi botella con Perpetuem y ademas guardar llaves, cámara, etc.
Cuando me di cuenta y voltee todos se habían ido, solo quedaban algunos de los crews, así que aventé todo en la cajuela del carro y arranque totalmente solo en medio de la nada. Literalmente no veía absolutamente nada mas que las luces de las lámparas de todos los que iban ya a mas de medio Km. de distancia adelante de mi. Una lección mas aprendida, hay que llevar lámpara para correr.
Decidí dejar de presionarme e ir a mi ritmo, si me perdía no tenía mas que esperar a que amaneciera, y a final de cuentas sabía que era un circuito y algún dia regresaría al mismo lugar, lo único que en realidad me preocupaba era pisar un hoyo o patear alguna piedra, como saben, corro con huaraches y si algo de esto pasaba sería muy doloroso.
https://youtu.be/_NVaGt7Ssuc
Después de algunos kilómetros empezó a aclarar la mañana y ya se alcanzaba a distinguir el camino, lo que me dió confianza de acelerar un poco mas, en eso momento ya no veía absolutamente a nadie, lo que me desmotivó un poco, ya que sé que no soy el mas rápido, pero también confiaba en que a alguien debía alcanzar eventualmente y ese momento simplemente no llegaba. Pensé en intentar correr a un ritmo rápido, pero a la vez era necesario conocer como respondería mi cuerpo el dia de la competencia, así que me apegué al plan y seguí corriendo al ritmo que me parecía cómodo y que podría soportar por muchos kilómetros mas.
Me sentía muy bien, entero en realidad, pero en Febrero no sé como me vaya a sentir en esta zona, ya que estaré pasando por aquí alrededor del medio dia, todo este trayecto abarca la primera mitad del 2° maratón, por lo que ya con mas de 50Km. encima enfrentar esta ruta puede ser muy diferente.
El amanecer al fin llegó y con el llegaron las sorpresas que nos tenían preparadas, una serie larguísima de colinas, una tras otra sin parar, y por lo que escuché en comentarios, una vez que empezaban estas no se detenían hasta el Km. 80, así que era el momento de ver como respondían las piernas. A final de cuentas las subidas son mi fuerte y es mi forma de entrenar siempre, así que no había nada a que temerle.
Al llegar a la cima de la primera alcancé a ver 2 o 3 corredores subiendo las siguientes, me emocionó ver que a pesar de ir a un ritmo muy cómodo era suficiente para recortar lugares, así que seguí con mi paso y esperé ver como avanzaba la situación.

Una colina mas adelante alcancé a la primera, quien prácticamente subía caminando, la saludé y la motivé a trotar un poco mas, unos segundos después ya la había dejado atrás. Así continué hasta recortar un par de lugares mas, lo mas emocionante es que me sentía perfecto, ya iban casi 15 Km. y sentía como tranquilamente podía correr al menos otros 40 sin ninguna dificultad. Empecé a ver como había gente que venía en sentido contrario, eso solo significaba que el retorno estaba cerca y que la ruta en realidad no era tan larga como habían dicho, el entrenamiento no será tan pesado después de todo, efectivamente los cruces fueron cada vez mas continuos hasta que alcancé a ver nuevamente el punto de donde arrancamos.
Aproveché para rellenar mi botella, algo nuevo en esta ocasión fué que la llevé cargando en todo momento, por las prisas rompí la liga que la mantenía dentro del cinturón y eso hacía que se cayera por lo que tuve que llevarla cargando y contrario a lo que siempre pensé, me sentí cómodo y no tuve pesadez alguna en los brazos, creo que si es mas cómodo llevarla así que en el cinturón, será cuestión de entrenarlo.
Una vez que empecé el regreso decidí que al igual que el dia anterior me iba a enfocar en entrenar las pendientes, la distancia la puedo entrenar cualquier dia, pero si algo me iba a dejar aprendizaje en esta ocasión era el esfuerzo en estas condiciones. Así que regresé la mitad del camino hasta donde las pendientes iniciaban y de nuevo volví atrás.
Llegó un momento en el que me sentía tan cansado y a la vez tan bien que decidí detenerme y disfrutar el momento, me tomó 3 dias de intenso entrenamiento llegar a ese estado de paz y satisfacción que me tenía que permitir vivirlo.

Yá, no necesitaba mas, había vencido mis miedos y enfrentando a mis demonios, la prueba que hace unos meses me había derrotado y había drenado toda mi energía hoy era solo un trámite.
Una vez mas confirmé que todo es cuestión de actitud y que la mente te puede llevar hasta donde tu quieras. En este último mes he aprendido mas de la vida que en toda la vida misma. Me di cuenta que me había empeñado tanto en “cumplir” los retos y de satisfacer un estándar que había dejado de disfrutarlo, había dejado de sonreir, había estado mas enfocado en las fallas que en los aciertos, y ese no soy yo.
Sabía que no necesitaba mas y empecé el camino de regreso, no se si iba tan relajado y disfrutando tanto el momento y el estar ahi que sentí que fué en un instante. Muy a lo lejos vi que se acercaban los punteros, así que decidí seguir corriendo hasta encontrarme con ellos, aproveché un par de subidas mas y regresé .
Ahroa si, quedan poco menos de 60 dias, y el entrenamiento apenas comenzó.
MIKE
#ForwardForever








La preparación para enfrentar nuevamente el Ultraman ha sido radicalmente diferente en esta ocasión, mientras que hace un año me encontraba ya entrenando volúmenes elevados y con mayor disciplina ahora lo tomo con una filosofía más relajada y sin mayor expectativa que dar lo mejor de mi y divertirme.

A pesar del viento siento que la primer vuelta se va relativamente rápido, entrando a la ciudad me emociono porque por fin voy a poder ver aunque sea por un par de segundos a mi familia, y si, fueron solo unos segundos que bastaron para llenarme nuevamente de energía para dar un poco mas y estar mas pronto de vuelta frente a ellas. Rápidamente estoy de vuelta en la zona de viento y lo siento mas intenso, no se si realmente creció demasiado o me empiezo a cansar, veo como empiezo a bajar mi velocidad y empiezo a sentir mis piernas cada vez mas pesadas, me preocupa que se me esté terminando la energía tan pronto, en especial porque he rodado “cómodo” todo el tiempo y no tendría porque quemarme, fué entonces que lo sentí, una llanta ponchada, ahora creo que esta comenzó a bajarse lentamente y eso era lo que dificultaba el pedaleo. Justo a la hora en la que el sol está en lo mas alto y no hay una sola sombra, tengo la suerte de encontrar un lugar debajo de un árbol solo unos metros mas adelante.
Me bajo y con calma comienzo a quitar la llanta, para mala suerte fué la trasera, que siempre suele ser mas complicada, y empiezo a ver como a todos los que había pasado me comienzan a pasar, así que mejor aprovecho la pausa y tomo mi tiempo para cambiar la cámara ya que es preferible hacerlo con calma pero bien a tener que repetir todo por montar mal la cámara o la llanta, así que después de un largo rato estuve de vuelta en la carretera. No se si fué el “descanso” o el cambio de llanta, pero me siento nuevamente fuerte y rápido. Aunque ahora si estoy seguro que el aire está mucho mas intenso, veo a todos como van zigzageando ya que el aire te mueve por todos lados. Agacho la cabeza y veo mi brazo “breathe, focus, smile…control your mind”, le hago caso, sonrìo, y sigo adelante.
Llego a special needs y decido tomar mi bolsa y buscar nuevamente una sombra, me siento a comer lo que ahora veo fué la mejor comida que pude elegir, nuggets de pollo, mi plan original era dejar una rebanada de pizza, pero ya que no encontré una pizza decente una noche antes elegí los nuggets, me supieron a gloria. Me hidrate, me mojé y seguí adelante.
La 3a y última vuelta la pasé casi totalmente en trance, el cansancio empezaba a llegar y el aire empeoraba, en esta ocasión ya los rebases prácticamente no existían, mas que ir hacia adelante, me di cuenta que muchos nos enfocábamos en mantenernos en nuestro lugar y evitar que el aire nos aventara. Después de sufrir un rato y de socializar los últimos kilómetros que me sirvieron mucho para distraerme llegó el momento de bajar de la bici y ahora si, dejar que el Ironman comenzara.
Se llama Johnny y es un bombero español quien venía a completar su 8° Iron, a pesar de tener una prótesis en la cadera que le dificulta el correr lo sigue haciendo por una promesa y pasión propia. Fué algo extraño, son de esas personas que aparecen y desaparecen en tu vida, pero llegan en el momento justo para darte una gran lección, no se si lo vuelva a ver, pero definitivamente siempre lo recordaré. En fin, caminamos casi 3 kilómetros compartiendo experiencias, apoyándonos y que me sirvieron mucho para cargar energía y retomar este juego, casi al llegar al 1er retorno me despedí de el y seguí corriendo.
Efectivamente las escuché unos metros antes de llegar a la vuelta en U, por lo que “aceleré” para dar la vuelta lo antes posible y encontrarme con ellas. Me emocioné de verlas, las saludé y les prometí que mi iba a apurar para ya terminar y poder irnos, así que me despedí con un beso de las 2 y arranqué a la vuelta final.