Pues ya estaba aquí y todo habia comenzado, lo primero que pasó por mi mente al meterme al agua fué que no sentí ningún choque térmico como regularmente ocurría, el agua podía considerarse apenas fria. En esta carrera nunca he tenido problemas de hipotermia ni me ha afectado, sin embargo siempre suele sentirse una baja temperatura, y ahora, después de casi terminar la 1er vuelta tenía la certeza de que en esta ocasión no habría problemas para nadie por este factor, efectivamente así fue.

Mi plan fué salir cada 4 vueltas, es decir, solamente saldría 2 veces a comer e hidratarme, la 1a vez la sentí relativamente rápido y aunque no tenía hambre ni sed, cumplí con el plan para no comenzar a alterar la estrategia, para cuando estaba por la 7a vuelta, una antes de salir, ya empezaba a tener hambre, así que sabía que esta siguiente salida era clave y tenía que salir y alimentarme bien para no tener problemas más adelante. La etapa de la natación pasó sin ninguna relevancia, era simplemente tema de nadar, mantenerse constante y disfrutar, incluso en las últimas vueltas, ya teniendo el sol sobre nosotros, sentía que el neopreno se calentaba y me empezó a dar mucho calor,

Por fin salí del agua, fuí a transición y para mi sorpresa, aunque todavía había bicis, si eran menos de las que esperaba, no había salido tan mal en tiempo, me dijeron que la mayoría traíamos un nivel bastante promedio y parejo y a excepción de los punteros que ya llevaban mas de una hora en la bicicleta, los que no tenemos branquias ni escamas salimos bastante parejos, pero aún así, fuí de los últimos del grupo.

La transición fué rápida, tardé mas secándome para poder cambiarme de ropa que en lo demás, tan pronto como pude tomé mi bici y salí con el objetivo de recuperar al menos una posición, me sentía fuerte y sabía que en este dia es una bici muy rápida y relativamente sencilla, así que si me iba a arriesgar hoy era el dia. La emoción pasó muy pronto, todavía no llevaba ni 10K cuando mi tubular trasero explotó, literal.

Me dió un poco de coraje, pero traté de tomarlo con calma, por la forma en la que tronó era seguro que la pinchadura era muy grande y no había forma de que se fuera a sellar solo con el líquido que traía, asi que directamente procedimos al cambio de rueda, mi primer error fué no prestarle atención a las ruedas de refacción que traía y venían desinfladas, lo que debió ser un cambio rápido nos tomó poco mas de 5 minutos, incluso creo que alguien me pasó en ese momento, ni hablar, había que subirse y seguirle dando.

Realmente no recuerdo mucho de la ruta ese dia, quería simplemente llegar al retorno lo mas pronto posible, así que estaba enfocado en eso y me la llevé rápido y sin paradas adicionales ni complicaciones, cuando me di cuenta ya estaba casi coronando la bufa, y aunque si me di cuenta que muchos, los mejores nadadores, ya iban de regreso cuando yo apenas iba subiendo aún así iba con ganas de hacer chillar las piernas. Había pasado por demasiadas cosas este año para poder estár aqui y venía a divertirme, disfrutarlo y convertir cualquier coraje que pudiera tener en watts.

Mi crew venía super animado, poniendo buenas rolas en la subida y echando cotorreo, yo como me sentía super fresco sentí que subí bastante rápido y sin sufrir, o al menos era un sufrimiento “rico”.

Mi hermano es el único que ha sido mi crew en los 6 Ultras en los que he participado

El regreso de igual manera fué rápido y sin complicaciones, nutrición, hidratación y todo como estaba planeado, no recuerdo haber pasado a nadie, y para ese momento creo que ya me valía madres el lugar, el chip había cambiado, estaba ahi, haciendo lo que mas me gusta, rodeado de toda mi familia y conviviendo con la comunidad mas chingona de atletas que puedo conocer, uno nunca sabe si esto se puede repetir, así que preferí enfocarme en eso positivo y de paso, hacer un Ultra.

OHANA

Llegamos a Fresnillo, lo rodeamos para llegar a la recta final, a lo lejos pude ver la meta, va a sonar romántico y ridículo, pero sentí “chido”, no se como explicarlo, pero no se sentía como cuando llegas a alguna meta X de una carrera, me sentía en paz, como hace mucho, muchísimo no me sentía, y eso lo vale todo.

Casual disfrutando la estirada

Tuve tiempo de convivir con los demás atletas, tomar un masaje de recuperación y regresar con calma al hotel para cenar y preparar todo para el dia siguiente, creo que tanto para mi familia como para mi habia sido un día muy relajado y a la vez sabíamos que esta tranqulidad había terminado y ahora si , por más relax que quisiera irme y mas zen que pudiera estar, los dos dias siguientes me esperaban tremendas putizas que aunque las disfruto mucho y ya las conozco, no dejan de imponerme bastante respeto.

Tocaba descansar, porque el ultra estaba por comenzar.

#VidaUltra

Si, estás en el post correcto, este es el primer texto de mi reseña sobre el UltraMX515, sin embargo para mi tenía un signficado especial ya que era una forma de cerrar un ciclo y subir un peldaño más en una serie muy personal de objetivos que me acercan y me dan la confianza de seguir avanzando en mis planes deportivos (y de vida) . Son ya 5 ultras al hilo satisfactoriamente terminados, en condiciones muy diferentes cada uno del otro, y puedo decir que éste en particular ha sido muy desgastante en el plano psicológico, y eso lo convirtió en una experiencia totalmente nueva.

Comenzar esta reseña me ha tomado mas de 10 dias, la he comenzado varias veces pero me es muy dificil el determinar donde comenzó realmente la carrera, quienes me conocen y me hacen el honor de leerme en este blog, saben que siempre hago un énfasis particular en la forma en la que el cuerpo, la mente y el plano espiritual deben conectarse en este tipo de competencias para lograr superar todas las trampas que el inconciente te va poniendo a lo largo de los 3 dias, y yo desde hace dias, semanas y meses, no he logrado encontrar esa conexión ni un solo instante en ningún aspecto de mi vida, no es excusa ni lo comento con la intención de generar lástima, sin embargo es mi realidad y pasó por mi mente utilizarlo como la excusa perfecta para no asistir, pero esto para mi hubiera sido un fracaso aún mayor y estoy seguro que el nivel de frustración hubiera sido aún mas desastroso que el ir con el riesgo de no terminar por no estar totalmente listo ni física, ni psicológica y mucho menos espiritualmente, mis chakras tenían mas bloqueos que cualquier autopista de México, y no había mantra, mudra o gurú que pudiera hacer algo por cambiar ésto, tenía que tomar el camino dificil y este se llama UltraMX515.

Todo comenzó varias semanas antes, cuando decidí que sí quería estar ahi y que iba a hacer lo que fuera necesario para que así fuera, en ese momento todo lo veía como un obstáculo y cada paso que daba para acercarme a la competencia y al arranque me generaba mas stress del que alguna vez pude sentir, sobra decir que aunque no tenía ninguna expectativa mas que terminar, y el terminar con 1 minuto de sobra cada dia era un resultado aceptable y realista, las expectativas que se generaban sobre mi a mi alrededor se convertían en una presión extra que no necesitaba y que aunque intentaba ignorar y desechar, mi cerebro sabía muy bien como recordármelas cada 5 min y a veces pasaba demasiado tiempo pensando en esos 3 dias que estaba por venir, aunque faltaban semanas para que comenzara.

Todo comenzo a tomar orden, el crew afortunadamente sin dudar siguió a mi lado al pie del cañón, incluso en esta ocasión tuve la fortuna de tener a toda mi familia y a mis suegros que nos ayudarían a cuidar mis hijos mientras nosotros estábamos en la competencia, todo con el único objetivo de tenerlos conmigo y poder cruzar la meta con ellos, era mi principal motor y la motivación de la que me iba a agarrar los 3 dias para lograr terminar cada etapa de la carrera, Anahi, mi esposa que siempre ha estado conmigo una vez mas iba a la cabeza de mi equipo, y mis hermanos y mis papás que si bien todos han formado parte de mi crew en algún otro ultra, nunca habían ido todos juntos y eso era una motivación extra y presión en algunos momentos, me había decidido a hacer todo lo posible para hacer de esta carrera un recuerdo especial para todos , y se estaba volviendo realidad, ahora solo era yo el que tenía que cumplir mi parte dando todo sin rajarse en todos y cada uno de los km´s que se dejaban venir cada vez mas rápido.

Las semanas avanzaron rápidamente y cuando menos lo noté, una vez más había llegado la semana de la competencia, #raceweek mode was ON!

Debo ser honesto, el dia antes de viajar no tenía NADA listo, mi bici que a veces la empacaba un fin de semana antes seguía esperando meterla a la maleta unas horas antes de viajar, la nutrición que iba a utilizar en esta ocasión consistió en comida normal mezclada con un cocktel de geles y productos de nutrición deportiva variados y algunos caducos, prácticamente decidí agarrar todas las sobras de geles y muestras que tenía y confiar en que me iban a funcionar y que mi estómago de perro callejero iba a resistir como siempre lo ha hecho, me concentré en guardar toda la ropa que iba a utilizar en la competencia, la revisé un par de veces y una vez que estaba seguro que llevaba lo mínimo necesario solamente rellené con algunas cosas que pudiera necesitar, en menos de 1 hora mi equipaje estaba listo, tenía tanto miedo en esta ocasión que sabía que de lo único que tenía que preocuparme era de mi cabeza, no iba a importar si llevaba chef o un baul lleno de nutrición avanzada y ropa ultraligera y aerodinámica, si yo debaja que mi cuerpo y mi mente me sabotearan, no habría nada que lo impidiera, así que lo importante no era nada material, era solamente yo y mis demonios.

El dia de viajar a Zacatecas llegó, y afortunadamente todo fué sin complicaciones, me sentía ya tan familiar con Fresnillo que llegamos y el primer dia que era de recoger paquetes y hacer entrevistas como parte del equipo de filmación oficial del evento fluyó tranquilo, pude conocer a todos los atletas en persona, reencontrarme con buenos amigos, ex atletas, todo el equipo de organizadores y por supuesto los dueños del show Judith y Van.

Todos listos

El dia previo que es dedicado a hacer una ceremonia para presentar a los atletas y recibir las reglas, rutas e indicaciones de la carrera también pasó demasiado rápido, tuvimos todavía la oportunidad de viajar a Zacatecas para ir por mis suegros que acompletarian al crew y de paso comer en la capital, que, increíblemente a pesar de viajar cada año no nos habíamos dado la oportunidad de conocerla y en esta ocasión aunque de manera express pudimos hacerlo, regresamos por la tarde a Fresnillo, cargamos gasolina, hicimos el super para tener toda la alimentación de la competencia y muy temprano ya estábamos en el hotel “descansando” para arrancar la competencia. El viernes a las 8 am comenzaba la aventura y 12 horas antes yo seguía sintiendo un hueco en el estómago y una incertidumbre terrible de si podría lograrlo, simplemente mi mente estaba en todo menos en donde debía.

Class of 2019

La noche pasó sin complicaciones, pude dormir sin problemas, incluso creo que dormí mejor que cualquier noche de los últimos meses, eso era un buen indicador y así quería sentirme todo el dia, muy temprano ya estaba listo así que como tenía que irme en bicicleta ya que ésta no cabía en la camioneta con todo el crew, decidí arrancar antes que todos y en pocos minutos ya estaba en Los Jales, el parque donde se lleva la etapa de natación y aunque aún había tiempo me comencé a angustiar ya que yo era el último en llegar y mi crew no aparecía.

Una vez que llegaron me metí al parque y comencé a montar mi transición rápidamente, no me tomó ni 3 minutos, creo que ya confiaba tanto en mi equipo que sabía que ellos tendrían todo listo al salir, así que simplemente deje todo con mi bici y me fuí a la zona de arranque para poder ponerme el wetsuit, embadurnarme de skinstrong y tratar de calmarme antes de comenzar, creo que apenas y terminé de ponerme el traje cuando comenzó la ceremonia de honores a la bandera, el tiempo iba pasando demasiado rápido y no me daba tiempo ni de pensar, estaba nervioso como nunca lo había estado, pero con una mezcla muy chida de emoción, estaba aterrado pero a la vez sabía que ahi era donde tenía que estar y estaba feliz de haber decidido enfrentar el reto una vez más, sabía que estaba por comenzar una tremenda chinga y ahora me doy cuenta y confirmo que nada me hace sentir mas vivo que eso, si, lo acepto, soy un terrible masoquista.

Faltaban solo unos minutos y todos guardamos silencio para tomarnos de las manos y escuchar a Van dar unas palabras previas al arranque, se sentían los nervios, había platicas, gritos, creo que vi un par de lágrimas en algunos atletas y yo trataba de calmar y motivar a quienes se me acercaban cuando yo por dentro sentía como me faltaba el aire…

Comenzó la cuenta regresiva, trato de respirar profundo, no puedo, 3…2…1…. arranca la competencia. Entro despacio al agua… respiro profundo, cierro los ojos y me aviento al agua, solo son 10Km pienso… vamos por uno a la vez.

Continua…

#VidaUltra

Esta es una frase que me gusta, que de cierta manera se ha vuelto en un tipo de mantra para mi y que se puede tomar de una manera tan literal que cada vez entiendo mejor a algunas personas que admiro. Algunos han sido catalogados como genios por su forma de pensar o de vivir y cada vez me queda mas claro que no había ninguna genialidad en ellos, simplemente una pasión obsesiva casi enfermiza por hacer realidad algo que solo ellos entendían y que los mas cercanos veían imposible. Creo que muchas veces he pasado por ese estado, es algo que solamente en tu cabeza tiene vida y te lleva al grado de poder “viajarte” sin ninguna otra droga externa, solo la mas fuerte, la imaginación.

Desde que tengo memoria siempre he tenido ese “talento” de meterme en broncas existenciales y terrenales por andar queriendo correr antes de caminar, ahora que he pensado en eso me doy cuenta de que muchas, en realidad un chingo de frustraciones y cagadas que me he ganado han sido totalmente evitables, solamente necesitaban un poco de pensamiento crítico, pero por andar de ocurrente y de intenso, caigo una y otra vez, y a pesar de todo, ese estilo de vida me hace sentir mejor conmigo mismo y creo que dificilmente podria funcionar o dejaría de ser yo, si lo dejara de lado.

¿Y ésto es bueno? No sé, creo que depende..

Creo que el obsesionarte con algo puede ser mal visto e incluso criticado, pero a su vez es la única forma en la que puedes intentar cosas nuevas y en una de esas crear algo que no existe, hablo de verdaderos retos, esos que realmente parecen inalcanzables, cuando se los dices a alguien más, incluso a ti mismo.

Tengo que decirte que vivir así tiene unos altibajos muy fuertes, cuando todo va bien vives en un estado de trance que parece casi imposible que sea real, pero cuando la torre de naipes se derrumba necesitas tener un estómago de acero y una via de escape (que en mi caso es el ejercicio) que te ayude a aguantar y mantenerte en ese estado por largos, muy largos, periodos de tiempo, el tiempo que las ideas nuevas tardan en madurar, incubarse, materializarse, fallar, fallar, fallar y quizás, si aguantas lo suficiente hacerlo funcionar otra vez. Necesitas una inversión enorme, una que vas mas allá del dinero y el tiempo, eso es lo fácil, lo complicado es tener una carga de inversión emocional lo bastante elevada para que te permita aguantar el tiempo que se requiere materializar una idea.

Escribir esto no es con la intención de desmotivarte, todo lo contrario es para que te avientes, te atrevas a hacer eso que tanto quieres, pero que estés consicente de que puede tomar un poco mas de lo que planeas, y que nadie, por muy experto que sea te va a saber decir cuanto es lo que debes aguantar.

Aqui lo importante es considerar 3 cosas: Hazlo para ti, hazlo por diversión y hazlo gratis. Si uno de esos 3 factores no te cuadra o te parece absurdo, es porque seguramente no lo deseas tanto como crees y en realidad no te apasiona como creías.

Muy probablemente en algún momento habrá una recompensa del tamaño de tu paciencia, pero mientras eso sucede tendrás que continuar dia a dia con una incertidumbre gigantesca y aguantando muchas opiniones no solicitadas sobre tus decisiones.

No importa la edad que tengas, aún hay tiempo. No importa que no tengas nada para empezar, lo puedes conseguir y sobre todo no importa que no tengas ni la mas remota de cual es el primer paso, arranca como puedas, ya en el camino iras aprendiendo.

No se si esto funciona, yo sigo en ese camino. Aguantando, disfrutando e invirtiendo. Solo para poder seguir dándome ese viaje que solo tiene un pasajero y en donde el destino aún es incierto.

#VidaUltra

“Seguir cuando crees que no puedes más es lo que te hace diferente a los demás.” -Rocky Balboa-

Después de una buena convivencia en la meta y ver el nivel de atletas con los que me estaba enfrentando, cambió totalmente mi mentalidad y mi estrategia, así que el día 2 tendría que aprovechar el poco tiempo que teníamos sin sol y con el viento “tranquilo” para que la 2ª vuelta saliera con puro corazón y si de algo servía, esperar que la experiencia que he ganado me sirviera de algo. En esta ocasión la salida era individual por lo que era un poco mas “fácil” ubicar que tan bien o mal iba y así podía ser mas conservador, una vez mas creo que no fui el único que pensó así, pude notar en la 1ª vuelta que, a excepción de los punteros que iban a tope, el resto íbamos a un ritmo similar, bastante controlado y así como algunos me pasaban, durante muchos kilómetros se mantenían a la vista a un ritmo similar al mio y de igual manera los que iban detras de mi. Prácticamente en los retornos y abastecimientos era donde se daban los rebases, pero al menos durante 100 km vi que todo se mantuvo constante.

Arranque en modo TT

Lo que si era evidente era que los punteros cada vez se separaban mas, era impresionante ver la velocidad que mantenían a pesar de que el calor y el aire cada vez se ponían mas rudos. No hice ni el mas mínimo intento por acelerar o recortar la distancia, no tenía ningún caso, además cualquier ayuda que le pudiera dejar a mi cuerpo para enfrentar los 50Km que faltaban de carrera en el 3er dia era bastante buena.

La primera vuelta pasó sin complicaciones, podría decir que incluso fue aburrida, solo aguantando el ritmo disfrutando el paisaje, el aire que aunque estaba fuerte desde el inicio aún no era tan caliente, y por ratos si pude darme el gusto de desconectarme de cualquier otra cosa que no fuera “el momento y el lugar” en el que estaba, un momento muy zen, de paz y equilibrio, como pocas veces me puedo dar el lujo de disfrutar en ésta etapa de mi vida, nada que ver con el dia anterior donde de pronto me sorprendía pensando en impuestos mientras pedaleaba, si, así de patético.

Una vez que terminé la 1er vuelta y llegué al retorno era momento de recargar energía, nutrición, agua y arrancar un poco mas fuerte, me estresó un poco el hecho de que llegué con la intención de hacer un abastecimiento lo mas rápido posible y no encontraban mi bolsa de special needs, no podía irme sin hacer esa recarga, ya que ahi llevaba la nutrición estratégica que iba a necesitar. por un momento pensé que nunca iba a aparecer y ya estaba calculando si con lo que traía iba a ser suficiente, afortunadamente si apareció y volvió la calma.

Todavía gozándola

Baño de agua helada, nutrición, lista, mente lista, y arrancamos por otros 90K de pura gozada, en este tramo creo que pasé y me pasaron varias veces, evitaba al máximo engancharme y acelerar, simplemente me iba al mejor ritmo que las piernas y el aire me permitían, tenia que llegar al retorno aún sintiéndome fresco para que, ahora si, de regreso poder dejarme ir como gorda en tobogán. El calor ya no me dejó disfrutar este tramo como la 1a vuelta, el calor y yo nunca hemos sido buenos amigos, (se los dice alguien que entrenando a 10°c ha sufrido golpe de calor por ir demasiado abrigado), en el abastecimiento intermedio tuve que parar a darme otro baño de agua helada, lo bueno es que los voluntarios de ese puesto ya me conocían y sabían lo que quería y en cuanto llegaba ya tenían todo listo para empaparme, paré apenas unos segundos y aún así fue suficiente para ser rebasado un par de veces mas, pero definitivamente prefería eso a malviajarme si la temperatura hacía de las suyas. Se me hizo muy rápida la llegada al retorno, a pesar del viento que ya estaba mas fuerte, creo que iba mas rápido, una vez mas hice un abastecimiento total, cambio de ánforas que dejé preparadas en special needs, baño total de agua y arrancamos de regreso!

A punto de empezar la 2a vuelta

Ibamos como 4 o 5 en “persecución”, quizás era alucinación mia, pero sentía que si había cierta competencia entre nosotros, divertida y de cuates, pero competencia a final de cuentas. Me siento tan fresco que por ratos me puedo dar el lujo de acelerar para ver si me separaba del grupo, un par de veces fué parejo, de repente me la aplicaron y recibí un par de rebases que preferí no responder, no era el momento, segúi a mi ritmo, quería regresar a la zona de manglar para comenzar a cerrar, los últimos 20Km iban a ser decisivos y quería poder mantenerme.

Una vez llegando ahi, me fuí con todo, sin voltear a ver si alguien me seguía y con el único objetivo de rescatar los minutos que fueran posibles, siento que traigo un buen ritmo, lo voy disfrutando al máximo y voy viendo en la computadora como cada vez el mapa me acerca más al anhelado punto verde para terminar la etapa del dia, un par de veces volteo y no veo a nadie ni siquiera a lo lejos, de igual manera no alcanzo a ver a nadie al frente, siento que todos estamos aplicando la misma estrategia y mientras nadie se queme todos llegaremos parejos. Faltaban aprox. 12 km cuando bajo el ritmo para sacar una última pastilla de sal cuando de pronto me pasa Aldo hecho la madre. Fuck! me la aplicó, y no estoy seguro pero creo que todavía me echó porras como queriendo decir “ya te chingué”, trato de responder pero apenas dí 2 pedaleadas y ya se me había ido, ni hablar, no había de otras mas que volver a apretar para ya terminar de una vez por todas. Paso por el último abastecimiento y apenas logré agarrar la botella, un sorbo, último baño de agua fria y a darle hasta que las piernas chillen, y aunque creo que si iban chillando, por fin logre llegar a una zona de curvas donde se hace interminable porque sabes que estás por llegar a la meta pero cada que crees que va a aparecer, siempre seguía faltando un poco mas.

Se logró el dia 2

Por fin a lo lejos alcanzo a escuchar la música y descanso, se había terminado esta madrina. Satisfecho por quedar realmente vacio, creo que no hubiera aguantado 1km más a ese ritmo, acalorado, agitado como se debe, lo había dejado todo y eso me era suficiente. Me recibe Jack Sparrow en la meta y todo vuelve a la calma, pero solo unos segundos… el aquí y el ahora se van a la fregada, no puedo evitar pensar que al dia siguiente ese mismo calor me acompañaría para correr 50km.

Mike

#VidaUltra

Nunca he sido fan de los comics, pero si disfruto las peliculas de super héroes, y aunque no estoy seguro de que el tio Ben, le hubiera dicho esas palabras a Peter Parker, es una frase que por alguna razón siempre tengo presente. “Un gran poder lleva una gran responsabilidad”.

Quizás exagero con eso del poder, pero definitivamente para mi es una responsabilidad enorme la que me tocó vivir este fin de semana pasado en el 70.3 de Campeche.

Hace ya casi un año que Marcos Velazquez me invitó nuevamente a ser su guia en un 70.3, ya hace 2 años hicimos el de Cozumel, y he tenido el honor de guiarlo en maratones, sin embargo el 70.3 de Campeche ya tiene cierta fama de ser un triatlón difícil, con subidas pronunciadas y un clima complicado, y si eso llega a ser un reto como un atleta individual, no me imaginaba lo que podría pasar como guia de Marcos.

Es una sensación extraña cada que me mencionan que éste tipo de carreras deben ser super fáciles para mi, el mismo Marcos me lo mencionó varias veces, “¡Esto no es nada para ti Mike, tu eres Ultra!”, y la verdad a veces analizo demasiado lo que hay detrás de ese tipo de afirmaciones, ya que por un lado, pues si, he encontrado mi mayor adicción en competencias exigentes como todos saben, sin embargo jamás me atrevería a perderles el respeto, ni a los ultras ni a cualquier otra carrera por “sencilla” que pudiera parecer. No tiene caso el debatir si ésto es o no cierto, pero la realidad es que psicológicamente esto era un reto que era difícil por la responsabilidad que yo mismo me imponía, tanto de terminar el evento con los 2 a salvo como prioridad, y si era posible, ayudarle a Marcos a mejorar su tiempo y su experiencia en las 2 ediciones previas que el ya llevaba.

El tiempo pasó en chinga y cuando menos me imaginaba ya estaba viajando rumbo a Campeche, después de un viaje super ajetreado por retrasos en todo a las 4 am del sábado ya estaba por fin llegando al destino, a pesar de no tener ninguna prisa mi reloj biológico solo me permitió dormir un par de horas, así que muy temprano me alisté para al menos aprovechar el viaje express y conocer un poco de la ciudad y del ambiente triatleta. La verdad es que era tan temprano que no había mucha actividad mas que algunos grupos de triatletas corriendo o igual que yo “dando el rol”, después me encontré por 1a vez con Marcos y comenzó la aventura.

El dia previo prácticamente lo dedicamos a preparar todo como debe ser, recoger paquetes, revisar bici, meterla a transición, ir a T2 a dejar el resto de las cosas y los espacios intermedios, comer y echar desmadre con Marcos y su familia.

Llegó el dia de la competencia y pues… se me hizo eterno. Eso de que fuera en la tarde no me estaba gustando, sentía que el dia pasaba y entre que me daba flojera y me estaba cansando sin hacer nada no estaba chido. Llegamos a transición y aunque nos tomamos nuestro tiempo para preparar todo, los minutos me pasaban lentísimo, querían evitar que corriéramos con calor, pero al menos en la transición yo ya me estaba rostizando y todavía faltaba 1 hora para arrancar, pero al fin después de un rato ya estábamos en la linea de arranque justo detras de los pro´s y a solo unos minutos de comenzar esta super aventura.

Dan el arranque y salimos corriendo, unos cuantos pasos en el mar y a darle! Todo muy bien, arrancamos a buen ritmo y pues se notaba que ya sabíamos de que se trataba y la confianza que Marcos me tenía, llegamos a la primera boya bastante rápido y todo super chido hasta el momento, pero apenas dimos la vuelta me di cuenta que no iba a ser tan fácil como imaginaba. Teniendo el oleaje de lado comenzó a complicar todo, de pronto comencé a dar brazadas al aire (sensación que me desespera mucho), noté como el oleaje nos desviaba rápidamente de la ruta y me obligaba a nadar en diagonal para compensar el arrastre, después de un rato como que le agarré la onda a la corriente y logré que agarraramos buen ritmo, llegué a la boya que, pensé que era el retorno, sin embargo apenas indicaba 500m. se me habían hecho eternos pero en ese momento estaba seguro que era un error y estaba mal posicionada, no puede ser que fuéramos tan lento, traté de no darle importancia y después de un rato por fin llegamos al retorno, hasta ese momento Marcos no se había detenido en ningún momento lo cual me tranquilizaba porque significaba que iba bien y confiando en mi, yo comenzaba a desesperarme, pero incluso en esta situación no quise desconcentrarlo, así que di las dos vueltas lo mas amplias posibles para no tener que detenerlo para cambiar de dirección, me salió a la perfección, ya ibamos de regreso “sin problema”.

Pero fué justo ahi donde terminó lo dificil y comenzó lo cabrón. Las olas que antes nos daban de lado y nos desviaban, ahora me daban totalmente de frente, eran olas pequeñas que no eran “surfeables” entonces prácticamente cada que volteaba al frente para ubicarme recibía un trancazo en la cara, que incluso en un par de ocasiones me movió los goggles e hizo que me entrara agua. Marcos iba perfecto, hasta que ahora si los golpes comenzaron, la gente nos pasaba por encima y por en medio del arnés, había algunos conscientes que se daban cuenta e incluso se disculpaban, a final de cuentas no era su culpa que el mar estuviera asi de rudo, pero como siempre, hubo un par de nacos (porque no encuentro otra palabra) que se atoraban con el arnés entre los 2 y aunque yo trataba de hacer que se soltaran lo único que recibía era patadas, uno de ellos si logró darme en la cara, (tú el de trisuit amarillo sabes quien eres), y otro no se porqué ni como pero hizo que el arnés del lado de Marcos se desabrochara, cuando me dijo eso entré en pánico por 1 segundo, el oleaje estaba cabrón, todos nos pasaban por todos lados, y Marcos buscaba en el agua el arnés, solo fueron unos segundos antes de que lo encontrara y se lo volviera a poner, sin embargo si me estresé por ese tiempo.

Por fin, lograba ver la última boya que indicaba la vuelta rumbo a la salida, cuando llegamos y dimos esa vuelta fué como mágico, la corriente dejó de sentirse y me permitió volver a la calma, me sentía agradecido de que, al parecer, para Marcos la experiencia no había sido tan dificil como para mí. Por fin tocamos tierra, lo peor había pasado. ( si claro)

El arranque de la bici era en una subida que como tandem no nos iba a permitir encliparnos, además de que se atoraba en una rampa por lo largo, asi que tuvimos que iniciar caminando. Nos subimos, 3, 2, 1… no logramos encliparnos, la bici zigzagea, me subo a una pequeña glorieta que afortunadamente tenía la banqueta con “rampita” lo cual me permitió maniobrar para no caernos (si claro, soy un pro en la bici), me le cruzo horrible a otro ciclista que venía detrás, pero afortunadamente no iba rápido y nos pudimos orillar. “No mames casi nos caemos” le digo a Marcos y se rie. “Va de nuevo y no podemos fallar, porque viene la subida y si no nos enclipamos antes ya valimos madres”. 3..2..1, arrancamos, y pum, estamos listos, comienza la subida.

La subida la neta no me preocupaba, pura cadencia y la subimos cual italiano en el Paso Stelvio, pero sabía que la bajada para salir del club estaba muy empinada también y cualquier mal cálculo podia resultar en una caída aparatosa.

Comenzamos a bajar y yo iba con los frenos a tope, los cuales en esas condiciones y con ese peso no servían pa ni madres, la bici se seguía, la iba controlando bien, pero veía que los que iban frente a mi también iban muy lento y algunos medio zigzageando, “donde uno de esos se frene en seco ya valimos madres” pensé, al final logramos salir chido y no pasó nada. Ahora si, a darle!

Los primeros 20-30 km, poca madre, ibamos a una velocidad y cadencia envidiables, pasando a mucha gente casi sin esfuerzo, la ventaja de la inercia que generábamos con esa bici, muy rápido estabamos pasando por la zona de la t2, tan rápido que no había nadie para vernos todavía, seguimos con ese ritmo hasta la zona de las subidas, que si, estaban perras, pero con una buena estrategia las estábamos pasando una tras otra sin mayor complejidad, por fin ibamos de regreso rumbo al retorno para dar la 2a vuelta cuando se sintió la chinga, el aire se puso perro y ya ibamos a menos de la mitad de la velocidad que ibamos antes, quemaba piernas pero aguantamos, dimos vuelta en U y nuevamente pudimos acelerar y relajar las piernas. Sabía que esta 2a vuelta iba a ser mas dificil porque ya no veníamos tan frescos y las subidas podían costar mas, en realidad no fué tan difícil, pero si hubo un momento donde tuvimos que parar a comer, refrescarnos, relajar un poco el cuerpo y remotivarnos, perdimos tiempo pero al menos a mi me ayudó un chingo, apenas nos volvimos a subir me sentí como nuevo, listo para enfrentar el aire que nos esperaba.

Foto: Gilberto Mendoza

Me quemaban más las piernas en estos últimos kilómetros, pero eran tantas mis ganas de llegar que aceleraba, ya después me las ingeniaría para correr, en ese momento el objetivo era llegar.

Por fin lo logramos y Marcos se seguía viendo fresco y con una actitud super chida, no podía mas que motivarme para dar lo mejor de mi y seguir con el objetivo de ayudarlo a terminar lo mejor posible. Entre broma y broma le decía que se preparara porque lo iba a presionar en la carrera y que nada de “rajarse”, 1, 2, 3, 5, 10 kilómetros y llevábamos un super ritmo, después de varias carreras que hemos hecho creo que nunca habíamos corrido tan bien de manera constante, algo que rompe mucho el ritmo para nosotros son los abastecimientos, ya que nos obliga a pararnos en seco y orillarnos para que el pueda hidratarse, pero en esta ocasión así como parábamos, arrancábamos, como si nada.

Definitivamente las porras se hacían notar y creo que eso nos motivaba a ambos para mantenernos, veía a Marcos con una super actitud y yo buscaba ayudarlo a dar lo mejor de si, evitando que se quemara antes de tiempo, si lo iba a dar todo, tenía que ser para cerrar duro en el último kilómetro.

Nos falló un poco y 3 km antes de la meta si hubo la necesidad de caminar, pero en realidad fué muy poco, sabíamos que no faltaba nada y que valía la pena apretar. Por las condiciones de la ruta fué imposible mejorar su récord en la distancia, pero al menos teníamos que esforzarnos por hacer lo mejor posible.

Cuando ya estábamos de nuevo en el centro sabíamos que el trámite ya estaba hecho, la cantidad de porras que recibía Marcos eran increíbles y eso nos ayudaba a acelerar cada vez mas, para mi era un poco dificil el que corriéramos ahí porque era adoquin y era muy fácil que tropezara, pero lo veía tan motivado y apretando el paso que lo dejé que se fuera con todo y yo nada mas iba al pendiente para tratar de atraparlo por si se llegaba a tropezar. Nada de eso pasó, ya estábamos en la recta final, solo unos metros nos separaban de la meta y el ambiente estaba a tope, cientos de personas haciendo una linea para entrar a la zona de meta gritaban y aplaudían a Marcos, por fin, ya estábamos en el arco de meta, una vez más, la meta se había cumplido, mi trabajo estaba hecho y no podía sentirme más feliz y satisfecho.

Una vez mas tuve el privilegio de cumplir mi misión, quizás yo era su guía, pero él fué el que me ayudó una vez mas a cargarme de buena vibra y darme cuenta que a pesar de las circunstancias, siempre hay motivos para sonreir.

Gracias Marcos

Mike

#Vida Ultra