Nunca he sido fan de los comics, pero si disfruto las peliculas de super héroes, y aunque no estoy seguro de que el tio Ben, le hubiera dicho esas palabras a Peter Parker, es una frase que por alguna razón siempre tengo presente. “Un gran poder lleva una gran responsabilidad”.

Quizás exagero con eso del poder, pero definitivamente para mi es una responsabilidad enorme la que me tocó vivir este fin de semana pasado en el 70.3 de Campeche.

Hace ya casi un año que Marcos Velazquez me invitó nuevamente a ser su guia en un 70.3, ya hace 2 años hicimos el de Cozumel, y he tenido el honor de guiarlo en maratones, sin embargo el 70.3 de Campeche ya tiene cierta fama de ser un triatlón difícil, con subidas pronunciadas y un clima complicado, y si eso llega a ser un reto como un atleta individual, no me imaginaba lo que podría pasar como guia de Marcos.

Es una sensación extraña cada que me mencionan que éste tipo de carreras deben ser super fáciles para mi, el mismo Marcos me lo mencionó varias veces, “¡Esto no es nada para ti Mike, tu eres Ultra!”, y la verdad a veces analizo demasiado lo que hay detrás de ese tipo de afirmaciones, ya que por un lado, pues si, he encontrado mi mayor adicción en competencias exigentes como todos saben, sin embargo jamás me atrevería a perderles el respeto, ni a los ultras ni a cualquier otra carrera por “sencilla” que pudiera parecer. No tiene caso el debatir si ésto es o no cierto, pero la realidad es que psicológicamente esto era un reto que era difícil por la responsabilidad que yo mismo me imponía, tanto de terminar el evento con los 2 a salvo como prioridad, y si era posible, ayudarle a Marcos a mejorar su tiempo y su experiencia en las 2 ediciones previas que el ya llevaba.

El tiempo pasó en chinga y cuando menos me imaginaba ya estaba viajando rumbo a Campeche, después de un viaje super ajetreado por retrasos en todo a las 4 am del sábado ya estaba por fin llegando al destino, a pesar de no tener ninguna prisa mi reloj biológico solo me permitió dormir un par de horas, así que muy temprano me alisté para al menos aprovechar el viaje express y conocer un poco de la ciudad y del ambiente triatleta. La verdad es que era tan temprano que no había mucha actividad mas que algunos grupos de triatletas corriendo o igual que yo “dando el rol”, después me encontré por 1a vez con Marcos y comenzó la aventura.

El dia previo prácticamente lo dedicamos a preparar todo como debe ser, recoger paquetes, revisar bici, meterla a transición, ir a T2 a dejar el resto de las cosas y los espacios intermedios, comer y echar desmadre con Marcos y su familia.

Llegó el dia de la competencia y pues… se me hizo eterno. Eso de que fuera en la tarde no me estaba gustando, sentía que el dia pasaba y entre que me daba flojera y me estaba cansando sin hacer nada no estaba chido. Llegamos a transición y aunque nos tomamos nuestro tiempo para preparar todo, los minutos me pasaban lentísimo, querían evitar que corriéramos con calor, pero al menos en la transición yo ya me estaba rostizando y todavía faltaba 1 hora para arrancar, pero al fin después de un rato ya estábamos en la linea de arranque justo detras de los pro´s y a solo unos minutos de comenzar esta super aventura.

Dan el arranque y salimos corriendo, unos cuantos pasos en el mar y a darle! Todo muy bien, arrancamos a buen ritmo y pues se notaba que ya sabíamos de que se trataba y la confianza que Marcos me tenía, llegamos a la primera boya bastante rápido y todo super chido hasta el momento, pero apenas dimos la vuelta me di cuenta que no iba a ser tan fácil como imaginaba. Teniendo el oleaje de lado comenzó a complicar todo, de pronto comencé a dar brazadas al aire (sensación que me desespera mucho), noté como el oleaje nos desviaba rápidamente de la ruta y me obligaba a nadar en diagonal para compensar el arrastre, después de un rato como que le agarré la onda a la corriente y logré que agarraramos buen ritmo, llegué a la boya que, pensé que era el retorno, sin embargo apenas indicaba 500m. se me habían hecho eternos pero en ese momento estaba seguro que era un error y estaba mal posicionada, no puede ser que fuéramos tan lento, traté de no darle importancia y después de un rato por fin llegamos al retorno, hasta ese momento Marcos no se había detenido en ningún momento lo cual me tranquilizaba porque significaba que iba bien y confiando en mi, yo comenzaba a desesperarme, pero incluso en esta situación no quise desconcentrarlo, así que di las dos vueltas lo mas amplias posibles para no tener que detenerlo para cambiar de dirección, me salió a la perfección, ya ibamos de regreso “sin problema”.

Pero fué justo ahi donde terminó lo dificil y comenzó lo cabrón. Las olas que antes nos daban de lado y nos desviaban, ahora me daban totalmente de frente, eran olas pequeñas que no eran “surfeables” entonces prácticamente cada que volteaba al frente para ubicarme recibía un trancazo en la cara, que incluso en un par de ocasiones me movió los goggles e hizo que me entrara agua. Marcos iba perfecto, hasta que ahora si los golpes comenzaron, la gente nos pasaba por encima y por en medio del arnés, había algunos conscientes que se daban cuenta e incluso se disculpaban, a final de cuentas no era su culpa que el mar estuviera asi de rudo, pero como siempre, hubo un par de nacos (porque no encuentro otra palabra) que se atoraban con el arnés entre los 2 y aunque yo trataba de hacer que se soltaran lo único que recibía era patadas, uno de ellos si logró darme en la cara, (tú el de trisuit amarillo sabes quien eres), y otro no se porqué ni como pero hizo que el arnés del lado de Marcos se desabrochara, cuando me dijo eso entré en pánico por 1 segundo, el oleaje estaba cabrón, todos nos pasaban por todos lados, y Marcos buscaba en el agua el arnés, solo fueron unos segundos antes de que lo encontrara y se lo volviera a poner, sin embargo si me estresé por ese tiempo.

Por fin, lograba ver la última boya que indicaba la vuelta rumbo a la salida, cuando llegamos y dimos esa vuelta fué como mágico, la corriente dejó de sentirse y me permitió volver a la calma, me sentía agradecido de que, al parecer, para Marcos la experiencia no había sido tan dificil como para mí. Por fin tocamos tierra, lo peor había pasado. ( si claro)

El arranque de la bici era en una subida que como tandem no nos iba a permitir encliparnos, además de que se atoraba en una rampa por lo largo, asi que tuvimos que iniciar caminando. Nos subimos, 3, 2, 1… no logramos encliparnos, la bici zigzagea, me subo a una pequeña glorieta que afortunadamente tenía la banqueta con “rampita” lo cual me permitió maniobrar para no caernos (si claro, soy un pro en la bici), me le cruzo horrible a otro ciclista que venía detrás, pero afortunadamente no iba rápido y nos pudimos orillar. “No mames casi nos caemos” le digo a Marcos y se rie. “Va de nuevo y no podemos fallar, porque viene la subida y si no nos enclipamos antes ya valimos madres”. 3..2..1, arrancamos, y pum, estamos listos, comienza la subida.

La subida la neta no me preocupaba, pura cadencia y la subimos cual italiano en el Paso Stelvio, pero sabía que la bajada para salir del club estaba muy empinada también y cualquier mal cálculo podia resultar en una caída aparatosa.

Comenzamos a bajar y yo iba con los frenos a tope, los cuales en esas condiciones y con ese peso no servían pa ni madres, la bici se seguía, la iba controlando bien, pero veía que los que iban frente a mi también iban muy lento y algunos medio zigzageando, “donde uno de esos se frene en seco ya valimos madres” pensé, al final logramos salir chido y no pasó nada. Ahora si, a darle!

Los primeros 20-30 km, poca madre, ibamos a una velocidad y cadencia envidiables, pasando a mucha gente casi sin esfuerzo, la ventaja de la inercia que generábamos con esa bici, muy rápido estabamos pasando por la zona de la t2, tan rápido que no había nadie para vernos todavía, seguimos con ese ritmo hasta la zona de las subidas, que si, estaban perras, pero con una buena estrategia las estábamos pasando una tras otra sin mayor complejidad, por fin ibamos de regreso rumbo al retorno para dar la 2a vuelta cuando se sintió la chinga, el aire se puso perro y ya ibamos a menos de la mitad de la velocidad que ibamos antes, quemaba piernas pero aguantamos, dimos vuelta en U y nuevamente pudimos acelerar y relajar las piernas. Sabía que esta 2a vuelta iba a ser mas dificil porque ya no veníamos tan frescos y las subidas podían costar mas, en realidad no fué tan difícil, pero si hubo un momento donde tuvimos que parar a comer, refrescarnos, relajar un poco el cuerpo y remotivarnos, perdimos tiempo pero al menos a mi me ayudó un chingo, apenas nos volvimos a subir me sentí como nuevo, listo para enfrentar el aire que nos esperaba.

Foto: Gilberto Mendoza

Me quemaban más las piernas en estos últimos kilómetros, pero eran tantas mis ganas de llegar que aceleraba, ya después me las ingeniaría para correr, en ese momento el objetivo era llegar.

Por fin lo logramos y Marcos se seguía viendo fresco y con una actitud super chida, no podía mas que motivarme para dar lo mejor de mi y seguir con el objetivo de ayudarlo a terminar lo mejor posible. Entre broma y broma le decía que se preparara porque lo iba a presionar en la carrera y que nada de “rajarse”, 1, 2, 3, 5, 10 kilómetros y llevábamos un super ritmo, después de varias carreras que hemos hecho creo que nunca habíamos corrido tan bien de manera constante, algo que rompe mucho el ritmo para nosotros son los abastecimientos, ya que nos obliga a pararnos en seco y orillarnos para que el pueda hidratarse, pero en esta ocasión así como parábamos, arrancábamos, como si nada.

Definitivamente las porras se hacían notar y creo que eso nos motivaba a ambos para mantenernos, veía a Marcos con una super actitud y yo buscaba ayudarlo a dar lo mejor de si, evitando que se quemara antes de tiempo, si lo iba a dar todo, tenía que ser para cerrar duro en el último kilómetro.

Nos falló un poco y 3 km antes de la meta si hubo la necesidad de caminar, pero en realidad fué muy poco, sabíamos que no faltaba nada y que valía la pena apretar. Por las condiciones de la ruta fué imposible mejorar su récord en la distancia, pero al menos teníamos que esforzarnos por hacer lo mejor posible.

Cuando ya estábamos de nuevo en el centro sabíamos que el trámite ya estaba hecho, la cantidad de porras que recibía Marcos eran increíbles y eso nos ayudaba a acelerar cada vez mas, para mi era un poco dificil el que corriéramos ahí porque era adoquin y era muy fácil que tropezara, pero lo veía tan motivado y apretando el paso que lo dejé que se fuera con todo y yo nada mas iba al pendiente para tratar de atraparlo por si se llegaba a tropezar. Nada de eso pasó, ya estábamos en la recta final, solo unos metros nos separaban de la meta y el ambiente estaba a tope, cientos de personas haciendo una linea para entrar a la zona de meta gritaban y aplaudían a Marcos, por fin, ya estábamos en el arco de meta, una vez más, la meta se había cumplido, mi trabajo estaba hecho y no podía sentirme más feliz y satisfecho.

Una vez mas tuve el privilegio de cumplir mi misión, quizás yo era su guía, pero él fué el que me ayudó una vez mas a cargarme de buena vibra y darme cuenta que a pesar de las circunstancias, siempre hay motivos para sonreir.

Gracias Marcos

Mike

#Vida Ultra

No sé realmente como escribir este post, a ver que sale.

Desde ya hace varios años he estado compartiendo mi vida con ustedes, un público que en su mayoría no conozco, ya sea por medio de este vlog, en redes sociales, en videos y cada vez mas, en persona, ya sea que nos encontremos en algún lado o que nos veamos en el mejor lugar del mundo, ya saben, en Tristore.

A lo que voy, es que me he llevado la sorpresa de que hay gente que piensa que soy “pro” o que me dedico al deporte, y aunque estrictamente hablando si, no lo hago de manera profesional, ni remotamente, estoy a años luz de eso. Sin embargo, tanto por mi trabajo como por amor, lo he integrado al 100% en mi vida y eso me ha permitido llevar una vida que da la apariencia de ser de un atleta elite, con la única y sutil diferencia que yo me doy esos “tiempos libres” para entrenar en medio de una agenda que comienza varias horas antes del amanecer y termina por ahi de la media noche.

¿Si pudiera, me dedicaría de tiempo completo a entrenar y competir?

La verdad es que no, a final de cuentas para mi siempre ha sido un hobby y aunque si me gustaría poder entrenar de manera mas regular y no tener siempre el tiempo contado para cada sesión, y aunque tuviera el talento para dedicarme a esto, creo que perdería el atractivo que hoy tiene para mi. Son varias las actividades que realizo, además de tener una familia y pasar tiempo con ellos, todas y cada una de esas actividades las disfruto a su manera, y esa variedad me permite tener la mente siempre activa en diferentes temas, que, aunque todo se relaciona, le da un dinamismo algo extremo a mi vida.

Y pues todo este choro no es mas que para decirte a ti, que si realmente tienes las ganas, puedes hacerlo, lo puedes hacer con tanta pasión y entusiasmo que la gente podrá pensar que hasta te pagan por eso, cuando es todo lo contrario, y quien sabe, en una de esas, si tu así lo quieres si podrías convertirlo en un modo de vivir.

Lo único que tienes que hacer es exactamente lo mismo que han hecho todos los que han encontrado y desarrollado una vida basada en su pasión. Persiste, aunque parezca imposible, aunque te digan que estás mal y que no puedes lograrlo o que eres mas bueno en otra cosa. No habrá logro mas satisfactorio que poder dedicar tu vida a lo que mas amas, y ser verdaderamente adicto a eso, porque será la única forma en la que podrás nadar contra corriente toda la vida, será la única forma en la que podrás aguantar ese camino que para cualquier otro podrá parecer una verdadera tortura.

Resiste, y si duele, resiste un poco más.

Mike

Vida Ultra

El título puede sonar bastante dramático, por no decir mamador. No podemos negar que estamos bombardeados por cientos de publicaciones motivacionales incitando a ir en contra de la adversidad en todo momento (si, me incluyo), y aunque me critico a mi mismo, es algo que pienso seguir haciendo.

¿A dónde va todo esto? Precisamente al punto del título, a llevar este estilo de vida resiliente a un nivel mas allá, convertir la batalla diaria en un arte.

Al menos a mi me da un sentimiento algo triste ver tanta gente “dormida”, acostumbrada a enfrentar la monotonía de su vida con tal automatización que dificilmente enfrentarán un reto superior por decisión propia. Cierto, hay ninguna obligación en complicarse la vida, de hecho, suena muy chingón el que todo salga siempre a la perfección, y no niego que hay algunas personas que parece que viven con toda la suerte de su lado y las complicaciones nunca llegan, por más que lo propongan. Pero siendo objetivos, el común denominador es el controlar el caos que el mismo universo nos regala.

Para algunos, parece que buscar el caos es un deporte extremo que se nos dá con facilidad, y más tardamos en medio solucionar un problema cuando por puro gusto ya nos echamos otros 2 encima. Esto es exagerado y si les soy honesto es bastante agotador, pero puedo asegurar que el extremo opuesto puede ser igual o mas desgastante. Quizás no por stress, pero si por una falta de sentido y objetivos a superar.

Me atrevo a afirmar que todos nacimos para “crecer”, no solo en edad , estatura y arrugas, sino en experiencias de vida, en superación diaria, en autorealización, y para lograr esto tenemos que aprender a enfrentarnos a nuestros miedos, ponernos objetivos que constantemente nos sacudan y nos provoquen algo de caos y descontrol para que vayamos aprendiendo lo que somos capaces de hacer.

Todos comenzamos por algo pequeño, y ya es decisión de cada quien saber cuando subirá el nivel de dificultad en la siguente aventura, asi que no te preocupes si ves que alguien más está avanzando mas rápido que tú, mientras no te estanques, estás creciendo, estás aprendiendo y estás poco a poco dominando este fino arte que solamente unos pocos se atreven a enfrentar.

Quizás este texto no signifique tanto para ti si en este momento tu vida va tranquila, todo son ciclos y en este momento el mio va en una etapa de mucho caos y a la vez mucho crecimiento, lo cuál me alborota más el cerebro, y como buen artista que soy, le sigo echando chorros de caos a esto que llamo vida.

Si termino hecho pedazos, pues ni hablar, me lo habré ganado, pero si me salen los planes, esta vida será la aventura mas chingona que pude haber decidido vivir.

¿Y tú, como andas de caos?

#VidaUltra

Mike

Suena a frase trillada, pero la realidad es que tiene una carga de valentía y crudeza bastante grande, y es que una vez que decides enfrentarte a algo que te aterra y lo superas logras volverte mas sensible y aprendes a actuar cada vez mejor en este tipo de situaciones. No es que pierdas el miedo, es solo que sabes que si quieres vivir esa nueva experiencia que tienes dándote vuelta en la cabeza te vas a tener que aventar aunque por dentro estés que te cagas.

Hoy, de manera oficial , inicia nuevamente mi camino rumbo al UltraMX515, que no es mi única carrera del año, pero si una de las que mas me van a exigir, y el hecho de que sea una carrera que hago año con año me hace recibir comentarios como “Eso ya no es nada para ti”, “Está facil para ti porque ya la conoces” o la típica “¿Oooootra vez? Ya párale!”, y si, quizás podría hacer otras, pero así como tu quizás siempre pides el mismo platillo en tu restaurant favorito aunque el menú es amplio, o llevas años tomando el mismo café, de la misma marca y a la misma hora, para mi, hasta el momento, esta carrera es la que me da equilibrio y un objetivo constante por el cual mantenerme enfocado.

Y ahi voy nuevamente

Y contrario a lo que piensan, no es ni mas fácil, ni es que ya la conozca, la distancia para mi siempre ha sido motivo de respeto, y por mas que ya sepa a lo que voy, siempre sigue existiendo ese “miedito” de no saber si en esta ocasión tendré que enfrentarme nuevamente a la cara con el fracaso. Son tantas las cosas ridíuculas y poco probables que pueden pasar, que no lo crees hasta que a ti o alguien mas les pasan y aprendes a no tomarlo a la ligera.

Este año, además de el ultra, decidí subirle 2 rayitas al miedo, y aunque todavía hay algunos detalles que ajustar para que todo salga como lo tengo planeado en mi mente, el objetivo es pasar una semana y media de competencia casi continua, pasando primero por un penta ironman (5 irons en 5 dias) para, una vez terminando, viajar a Zacatecas y comenzar el UltraMX515 2 dias después.

Sin marcha atrás

Si les soy honesto, me emociona mucho el poder hacerlo, si también me da un chingo de miedo, pero después de varios años preparando mi cuerpo y sobre todo mi mente y mi espíritu, creo que estoy listo para buscar un poco mas. La verdad, lo que mas me preocupa es el poder encontrar como rascarle minutos extras al dia (si, más) para poder entrenar correctamente sin desatender a mi familia, mi negocio ni mi equipo, pero sobre todo, para poder tener todo en orden para poder pasar tantos dias alejado del trabajo.

El reto ya está, el compromiso lo tengo tatuado, las ganas están que se desbordan y lo único que me resta es encontrar el “como si” cada dia hasta estar en la(s) linea(s) de arranque.

Hazlo, y si te da miedo, hazlo con miedo.

#VidaUltra

Mike

La noche pasó demasiado rápido, entre el tiempo que a veces toma preparar todo para el siguiente dia, masaje de recuperación, bañarse, cenar y revisar que nada haga falta a veces se te va el tiempo hasta casi media noche, o al menos a mi me pasa. Afortunádamente el cansancio del 1er dia, especialmente por la natación, me permite dormir profundamente una vez que logro conciliar el sueño.

Sonó el despertador y estuve seriamente tentado a aplicar el famoso “5 min más”, y aunque sabía que tenía otras 2 alarmas programadas y que no había prisa, decido encender la luz y sentarme para evitar sorpresas.

En realidad ya no hay mucho que hacer, todo había quedado listo una noche antes y solamente es cuestión de subir las cosas al auto y salir, así que mientras mi hermano se baña, me aseguro que todo esté ok y nos preparamos para salir.

Aunque en esta ocasión no iban mis hijos a verme al arranque, de todos modos no quepo en la camioneta asi que una vez mas me tengo que ir rodando a la zona de arranque, son solo un par de km, pero ahora ya con menos adrenalina y un poco de cansancio acumulado, (además de saber la mega chinga que venía), voy con un poco de frio y un toque de miedo del chido, de ese que te hace tener los pies en la tierra y te dice que aunque ya te la sabes, todo puede pasar y te debes poner chingón para que no la cagues.

Llego a la zona de arranque y ya están la mayoría de los atletas, veo a algunos con mucha energia, a otros algo nerviosos y yo pues… lo importante es que tengo salud.

Llega el momento de juntarnos todos detrás del arco de arranque, solo faltan un par de minutos y trato de concentrarme, se que tengo un dia muy largo y no hay prisa pero realmente deseo conectar mi cuerpo con el cerebro porque parece que cada uno ha estado trabajando por su lado hasta el momento, si les funcionó trabajar así un dia antes pero en este dia es escencial que todo esté en orden si no quiero sufrir mas de lo necesario.

Como si todo hubiera pasado en cámara rápida, cuando menos me doy cuenta ya comenzó el dia 2 y doy las primeras pedaleadas. Si les soy honesto, en este momento ya no recuerdo bien que pasó antes, no recuerdo cuando me despedí de mi familia, podría inventar que nos abrazamos e hicimos una porra, pero la neta cualquier historia que diga podría ser verdad y no podría desmentirla. Solo sé que los primeros kilómetros para salir de Fresnillo fueron mucho mas intensos que en años anteriores, se supone que era un arranque controlado hasta el km 10 aproximadamente, pero eso de controlado no tenía nada, en menos de 5 min recuerdo haber visto el velocimetro a 36 km/h y el grupo rápidamente se desvanecía.

Iba en el grupo frontal junto con otros 3 o 4 cuando de pronto empezaron a acelerar, preferí apegarme a mi estrategia y no dejarme llevar, me quedé sólo con Valenti quien me preguntó si mas adelante antes de “soltarnos” en la carreteria nos reagruparían, creo que el estaba respetando la indicación de iniciar lento y en grupo, pero en cuanto le dije que lo mas seguro es que los de adelante ya estaban buscando fugarse, de solo 2 pedaleadas arrancó y me dejó solo en medio de la nada. Volteaba hacia atrás y si veía luces pero ya estaban bastante lejanas, y adelante veía como el grupo de ataque se alejaba rápidamente.

Libertad total amaneciendo sobre la bici

Aún estaba totalmente obscuro y la luz que llevaba apenas y me ayudaba a ver el camino, afortunadamente ya íbamos en una zona libre de tránsito y con una carretera con asfalto en buenas condiciones, así que solo tenía que seguir con el ritmo cómodo que llevaba y ver como se iban acomodando las cosas. Comenzaba el amanecer y fué justo en ese momento donde los carros de los crews comenzaban a pasar buscando a sus atletas y y el mio no tardó en llegar, ya iba mucho mas tranquilo y disfrutando mucho este momento, viendo el amanecer, con el aire frio pero que se sentia y olía increíblemente puro (esto se valora mucho cuando vives en la ciudad en la que yo vivo) y con una vibra poca madre. Me atrevo a decir que estos 15-20 minutos fueron los mejores del día y que son estas sensaciones las que quedan perfectamente grabadas en tu memoria.

Unos minutos mas adelante pasamos por una zona que estaban reparando y fueron un par de kilómetros bastante molestos, con terracería y piedras que no te dejaban ni pensar por la vibración que llevas y que además te obligan a ir cuidando cada metro que avanzas para minimizar el riesgo de ponchar, me desesperó un poco esta parte y en su momento se me hizo eterna, la verdad es que preferí ir despacio para no jugármela con alguna ponchadura o caída.

Por fin salimos de esa zona y de ahi al kilómetro 120 aprox, siempre todo es perfecto, lo sabía y lo estaba disfrutando, durante un par de km pude ir platicado con Victor y  llevábamos un ritmo bastante cómodo pero a la vez ibamos ganando posiciones, sabía que el venía con un objetivo competitivo y que en cualquier momento aceleraría, mi estrategía seguía siendo basarme en las sensaciones y controlar el ritmo al menos hasta comenzar el camino que me llevaría de regreso a Zacatecas.

Hubo un tramo que fué algo lento y hasta cierto punto molesto ya que nos topamos con una peregrinación, que en algunos tramos te obligaba a bajar el ritmo drásticamente para poder esquivarlos ya que ocupaban el ancho del camino, y como muchos iban en bicicleta, había algunos que se echaban carreritas, que en principio era divertido, pero después de que uno casi provoca un accidente, prefería alejarme lo mas posible y evitar arriesgarme.

Por fin después de algunas horas logré llegar al primer checkpoint, el cuál tenía que aprovechar para comer y mentalizarme, ya que a partir de ese momento comenzaba un falso plano que prácticamente no terminaría hasta comenzar el ascenso a la Bufa por 2a ocasión, paré unos 5 minutos, comí lo mejor que pude, descansé un poco las piernas y arranqué esta sección que es 100% mental, con subida constante que no permite descansar prácticamente las piernas y una recta interminable en la que no hay mayor vista que el asfalto y los carros que te pasan a toda velocidad.

Afortundamente en este tramo me alcanzó el Roro y pudimos  platicar un rato, me contó todo sobre su caída un dia antes y comenzamos a debatir temas de interés sobre el futuro de la nación… naaa la neta platicamos pura tontería y pues al menos a mi me sirvió para distraerme. Noté que el traía un buen ritmo y que además venía con buena motivación, así que le di chance de que se adelantara (la neta venía valiendo madres) para que ya cada quien agarrara su ritmo. Y así me seguí, ocasionalmente me iba topando con varios compañeros y ayudaba a hacer que este tramo se fuera mas fácil, quería reservar las piernas para la subida a la bufa, pero creo que fué un error porque de cualquier manera ya me estaba cansando y ahora el daño sería doble, había perdido tiempo y de cualquier manera me iba a costar subir si seguía así.

¡Por fin llegó la desviación que me llevaría a Vetagrande! Sabía que venía una megachinga, pero nada me dá mas felicidad que dejar esa carretera atrás, aprieto el paso para acercarme lo mas posible al inicio de la bufa y hago una última parada para conectar el garmin a la pila, comer nuevamente y echarme un redbull para despertarme, la neta es que hasta sueño me estaba dando y si necesitaba un punch que me ayudara, En menos de 5 minutos ya estaba nuevamente subiendo, me sentía bien así que apreté el paso una vez mas, no me importaba quemarme las piernas, iba a subir lo mas rápido que pudiera aunque tuviera que regresar con las piernas reventadas.

Sufriendo para llegar

La llegada al primer puerto ocurrió sin bronca y relativamente rápido, o al menos asi la sentí, en este tramo nuevamente vi a muchos bajar, así que sabía que si apretaba en el regreso podría alcanzar al menos a un par y eso me motivó, faltaban menos de 500m para llegar al 2o puerto, checkpoint y retorno cuando sentí que las piernas perdieron todo su punch, ya no traía fuerza y prácticamente iba pedaleando con el cuerpo entero para poder mover la bici, quería llegar rápido pero me estaba constando un chingo, por fin llegué al mirador que está a metros del retorno cuando veo a Roro bajando y me grita, “allá arriba están tus mujeres” aunque ya lo sabía, el saber que ya estaba a unos cuantos metros de ver a Anahi y a mis hijos me dió el kickstart que necesitaba, lo malo es que solo duró unos segundos porque justo llegando me encuentro con un autobus de pasajeros queriendo dar vuelta en “U” en una carretera de 2 carriles, sus movimientos de giro literalmente eran de 30 cm, perdí casi 5 min ahi, de plano tengo que comenzar a echarle aguas al camión y fungir de “viene viene” para que pudiera dejarme pasar, en una de esas aparece caminando por un costado Carlos Peña que estaba del otro lado esperando igual que yo, pasa enojado y mentando madres, con justa razón, la neta que con o sin competencia, fué una maniobra tonta la que estaba haciendo…

La mejor porra del mundo (y yo tragando para variar)

Por fin logro pasar y veo a todos, esperándome, doy la vuelta rápido y me detengo a saludar, me emociona ver a todos y mientras como algo lo mas rápido posible, aunque sabía que con todo el tiempo que perdí con el tema del autobus, alcanzar a alguien en la distancia que queda ya es muy difícil, pero no me voy a quedar con las ganas de intentarlo.

Me despido de todos y comienzo a bajar lo mas rápido que puedo, a la vez no puedo evitar ser el doble de precavido tomando la experiencia del dia anterior del Roro, pero estoy recién comido, recargado por ver a mi familia y dopado con redbull, así que vengo bajando como gringo en rave con la euforia a tope. Nuevamente se me pasa en chinga y cuando menos me doy cuenta ya estoy cruzando la caseta y sintiéndome a toda madre.

No es justo poner una cervecera en el camino…

No puedo dejar de ver el velocímetro y traigo un ritmazo, si lo logro mantener durante 40Km mas habré recuperado mucho de lo que perdí en la mañana, cada vez me siento mas cerca de Fresnillo, estoy a unos 20 km cuando comienzo a sentirme nuevamente muy lento y pesado, supongo que se me “acabó el gansito” y pues ya solo me enfoco en avanzar lo mejor que puedo, ya después de llegar a la meta mi crew me confesó que notaron que el tubular trasero se bajó un poco, seguramente ponché y se auto selló, pero con la pérdida de presión de aire la carga para mis piernas fue demasiada, no quisieron avisarme ya que faltaba poca distancia y la llanta no estaba “tan baja”, pero definitivamente hubiera sido mejor inflar rápidamente, ni hablar, el hubiera no existe.

Llego a Fresnillo y comienzo a rodear el club que alberga la meta, solo un par de km me separan de terminar la etapa de la bici, a pesar de todo me siento bien, muy contento y entero, incluso pensé que preferiría correr el doble maratón de una vez para ya acabar con todo.

‘Lo logramos una vez mas!

Llego a la recta de meta y nuevamente a lo lejos escucho las porras de todos y veo a mi crew esperandome. Se logró el dia 2 y todo estuvo increíble!

Definitivamente no fué mi mejor tiempo pero nada se compara con la sensación de llegar sintiéndote entero y disfrutando cada momento, conviviendo con los demás atletas, con Anahi, mis hermanos, mi cuñado y por supuesto mis hijos.

Amor Ultra

Hasta este dia este Ultra ha sido una gozada, solo me resta esperar que el dia 3 pudiera terminar aunque sea ligeramente similar, lo malo es que nunca he tenido un buen doble maratón, así que me queda la incertidumbre de si en realidad este ultra podría realmente terminar siendo perfecto.

Duelo de titanes

Mi crew me deja en la zona de recuperación esperando el masaje mientras ellos regresan al hotel a descansar y poder mas tarde salir a cenar y comprar los víveres que hagan falta para terminar la aventura.

Mi idea en este momento es que ya solo falta 1 maratón, porque el primero de los 84 sale sin bronca, el reto es el de regreso, a final de cuentas, como siempre digo, un maratón solamente se corre después de otro maratón o no se corre…

Dia 3…

Mike