Llegó el momento que había estado esperando por semanas, ese que siempre tiene el poder de ponerme los nervios de punta, emocionarme y al mismo tiempo hacer que un ligero terror corra por mis venas. El arranque del Ultraman.

Esta carrera suele comenzar dias antes, con una ceremonia de presentación de atletas, en donde todos nos conocemos y convivimos previo a la carrera, suele generarse un gran ambiente y nuevas amistades surgen. Desafortunadamente en este año eso no sucedió, si coincidí con un par de atletas, Fer y El Capi, en la entrega de kits, y con algunos otros en las entrevistas previas, ya que como saben, yo no solamente participo en el evento como atleta, también formo parte del crew de filmación del video oficial, obviamente no participo activamente durante la carrera, pero trato de apoyar en lo que es posible.

Panal Collective Media crew

El protocolo que mi crew de carrera y yo ya conocemos se llevó a cabo de una manera casi automática y sin mucha presión, llegar al hotel, ir al super a comprar los suministros de los próximos dias, comer, desempacar y preparar el plan de nutrición del dia 1, en realidad ya sabemos bien como llevar a cabo todo, simplemente establecimos el mínimo de nutrición que debía consumir durante el dia y cada cierto tiempo tanto ellos como yo estaríamos en comunicación para asegurarnos que estaba alimentándome bien.

Llegó el momento de ir a dormir, aunque el arranque del primer dia es el que comienza más tarde, en esta ocasión por estar en una locación remota y tener una transición bastante larga, tuvimos que salir un par de horas antes del arranque. Finalmente llegamos y preparamos todo en el carro para que la transición fuera lo mas rápida posible. Contrario a lo sugerido, que era cambiarse al salir de nadar y correr la transición de 1km rumbo a la bici, preferí que mi transición fuera en el auto, de esta manera yo podría tener ese tiempo que tardaría en llegar al carro para calmar las sensaciones post natación, que después de tantas horas pueden ser un poco de mareo, desorientación y a la vez poder secarme para no batallar con la ropa de ciclismo.

Minutos antes del arranque

Incluso, como el clima estaba bastante frio, aproveché para ponerme el wetsuit mientras mis hermanos preparaban la nutrición que comería durante la natación, me sirvió para entrar en calor y para asegurarme que estaba bien puesto, ya me ha pasado que queda algo chueco y creanme que no es nada cómodo nadar 10 Km con una “ligera” molestia que va creciendo con el paso del tiempo. Ya con todo listo, comenzamos a caminar rumbo a la zona de la natación.

La noche estaba en su máximo esplendor, yo como buen habitante de una de las ciudades con mas contaminación lumíninica que existe, estaba enamorado del cielo estrellado, creo que no recuerdo la última vez que había visto un cielo así, y fué el distractor perfecto para lo que estaba por comenzar.

Minutos antes de comenzar tuve tiempo de platicar con buenos amigos, con mi tocayo, Fer, Yosef y varios más, la verdad me sentía demasiado tranquilo, tan tranquilo que cuando me di cuenta de eso el miedo me golpeó como pocas veces, grité a tope, como buscando el eco, rompiendo la calma de ese lugar y buscando la propia. Varios se asustaron pero a la vez creo que entendieron mi sensación, grité un par de veces más y me di cuenta que estábamos a solo unos minutos de arranque. Llegó el momento de embadunarme de antirozaduras en el cuello, ajustarme por última vez el wetsuit, ponerme, gorra, goggles, “despedirme” de mis hermanos y dirigirme a la zona de arranque, el momento había llegado y ya no había marcha atrás.

Llegó el momento

No podía dejar de pensar que llevaba más de 6 meses sin nadar ni un solo metro, me sentía seguro de poder lograrlo, pero a la vez sabía que iba a ser un nado muy cansado y eso era prácticamente inevitable, había llegado el momento de demostrarme que el trabajo de ligas y pesas para nado en seco de los últimos meses lograría ser lo suficientemente efectivo para cumplir con la distancia, no esperaba ningún tiempo, si lograba terminar ya sería considerado una operación exitosa.

Nos formamos para el pase de lista con nuestra respectiva sana distancia y después de unas breves palabras de Van Sanchez, el director de carrera, comenzamos a entrar al agua, en esta ocasión el arranque sería desde adentro. Me habían dicho que esperara un choque térmico fuerte, quizás lo esperaba tanto que en realidad no lo sentí, por el contrario, me sentí muy cómodo e incluso lo disfruté, resulta que extrañaba nadar.

Apenas estaba poniendo en marcha mi reloj cuando comenzó la cuenta regresiva, damn! me caga que eso me pase, y me pasa mas comúnmente de lo que debería, me aseguro de que este seleccionada la modalidad correcta y apenas logro hacerlo cuando suena el disparo de salida. ¡Llegó el momento!

Comienzo a nadar y los primeros cientos de metros me encuentro rodeado de varios más, me siento bien, tranquilo ya que al parecer aún sabía nadar y no quedé automáticamente hasta atrás como esperaba, traía un buen ritmo, aunque sabía que era la adrenalina haciendo de las suyas y que en un rato la realidad iba a llegar de golpe. Llego al retorno muy rápido, o al menos así lo sentí… ¿neta es solo ésto? si no fuera porque regresamos varios juntos juraría que me había equivocado y me había faltado una bolla o algo así, pero no.

1..2…3 vueltas y todo perfecto, tranquilo, relax, muy relax. Había quedado salir en la 4a vuelta, pero me empezó a dar sed, así que hice una salida bastante rápida desde la 3, tome toda el agua que pude y regresé a nadar. En esa salida comencé a temblar de frio, me di cuenta que el aire estaba mucho más frio que el agua y el sol aún no pegaba fuerte, con el agua a esta temperatura y con ese clima en otras ediciones ya se habrían dado casos de hipotermia, pero aquí nada de eso, venía puro atleta guerrero, y desde ahí, ya se veía que el nivel iba a estar fuerte y parejo.

Seguí, vueltas 4, 5 6, 7… todo iba bien, aunque si comencé a sentirme mas lento, lo achaqué al cansancio, aunque me tranquilizaba que seguía viendo a varios a mi alrededor, así que no iba tan pior. Salí ya en la vuelta 7 y aunque ya me sentía un poco cansado, me sentía muchísimo mejor de lo que esperaba, aproveché para comer bien, echarme un bote completo de nutrición y electrolitos, y de vuelta al agua. Cual es mi sorpresa que apenas comienzo a dar la vuelta a la boya, el agua comienza a golpearme en la cara, el viento había aumentado y una corriente en contra que antes no existía se habia desatado con todo, inmediatamente comencé a sentir como me costaba mucho mas avanzar y mantener la dirección ya que te aventaba de lado, al grado que como a la mitad del lago comencé a tocar las plantas del fondo, y para mi sorpresa, un par de brazadas mas adelante encallé cual cachalote; la corriente me había aventado a la orilla y supongo que dejé de orientarme durante un buen rato hasta que me sacó, me costó muchísimo regresar a la ruta y llegar a la boya de regreso, cuando por fín lo logré esperaba que el regreso fuera muy fácil, pero no era así, la corriente era suficiente para hacerte sufrir de ida pero el regreso no era nomás dejarte ir, tenias que seguir nadando y pues ahora si ya me estaba cansando y desesperando.

Cuando todavía iba entero

Termino por fín la vuelta 9 y en el fondo de mi corazón esperaba que me hubiera confundido y que en realidad ya hubiera terminado, me detengo a preguntar y me dicen que nel, que me falta la última, fue en ese momento en el que vi que ya varios estaban saliendo y aunque no era el último, el lago ya comenzaba a verse vacio. Me faltaba otra tortura de 500 m. de corriente en contra, pero bueno, ya solo eran 500, puro trámite.

Por fin terminé, salí sintiéndome mejor de lo que esperaba, pero el cuello si se me había rozado bastante y quemaba brutal, ni modo, gajes del oficio, apenas me quito el wetsuit decido ponerme los tenis y salir rumbo al carro que estaba a 1km de ahí, para ahi hacer mi transición, mientras en el camino iba comiendo, secándome y orientándome, me ha pasado que después de nadar 10K sales medio apendejado y no es nada agradable en la bici, así que prefiero que se me pase mientras voy a transición, y funcionó bien, cuando llego al carro ya me siento recuperado, me cambio rápido y salgo a madres en bici… not.

La verdad es que como saben no soy muy buen nadador, y cuando llevaba mas de 6 meses sin tocar el agua, pues peor, los brazos y los hombros si terminaron mas puteados de lo que esperaba y no lograba acomodarme en la bici, las piernas iban bien, pero me faltaba agarrar ritmo. 10..20 kilómetros y nada, seguía medio guango y el viento en contra no ayudaba, ni hablar, si asi va a ser todo el camino, pues a apretar lo mas que se pueda, creo que fué hasta después del km 50 donde sentí que reviví, justo subiendo vetagrande, esa subida que es la antesala a la bufa y que era el punto de retorno, ahí fue donde el cuerpo siento que agarró la onda de donde estaba y ya sabe que este cabrón no se va a rajar, así que puso de su parte y nos conectamos para empezar un regreso mucho mas rápido y cómodo. Me sentía muy muy chingón, por fin las piernas se soltaron y aunque el cuello seguía quemando por la rozada y la mezcla de sudor con bloqueador escurriendo de mi cabeza, pues no me quedó de otra mas que aguantarme y aprovechar que las piernas ya andaban finas.

Cerrando fuerte

Cuando menos me di cuenta ya estaba subiendo el puente que te lleva a Fresnillo, ya era puro trámite lo que faltaba, todavía traía power y aunque sabía que desde la natación mi tiempo era terrible y difícilmente podría recuperar en los días que seguían, quería disfrutar al máximo el tener la dicha de estar ahí, sentirme tan afortunado de poder sentir esos dolores que el esfuerzo propio genera, poder estar haciendo lo que tanto me apasiona, y aunque me faltaba una parte muy importante de mi crew, venían conmigo 2 de las personas mas importantes de mi vida, a pesar de la situación y del cansancio que bien saben que este compromiso representa, una vez mas venían cuidándome la espalda (literal) y rifándose como nunca haciendo entre los 2 el trabajo que normalmente hacen 4.

Con todo esto en mi cabeza me empecé a emocionar, entré a Fresnillo con toda la energía y una alegría que no podía ocultar, me encontré a Fer, el juez de la etapa de ciclismo, a 1 Km de la meta y sabía que ya no faltaba nada así que empecé a meterle con todo, tengo el compromiso propio de dejarlo todo en cada día que viva, porque ahora más que nunca tengo esa consciencia de que nada es seguro, y si mañana por algo, no terminaba, quería estar seguro que en esta rodada no iba a quedar nada a medias.

Di la última vuelta, la que te lleva a la meta y ufff, me sentí como si fuera mi primer ultra, mejor aún yo creo, no cabe duda que la perspectiva de lo que realmente vale y da valor a tu vida te abre los ojos y te permite valorar cada pequeño logro.

Por fin entro a la explanada donde estaba la meta, emoción total, un rush de energía indescriptible y una felicidad que no podia controlar.

En ese instante no había mañana, no había dia 2, se había logrado el reto del dia y me di el lujo de disfrutar esa enorme satisfacción.

Disfrutando al 1000

Aunque en la realidad, esto apenas había comenzado… se acercaba el dia que más disfruto, pero también donde la estrategia es clave.

Vida Ultra

El ciclismo es un deporte engañoso, ya que al ser de bajo impacto para el cuerpo, el cansancio que puede generar a nivel muscular puede ser fácilmente subestimado, con un baño de agua fria, un ligero masaje y una buena comida la sensación de recuperación es inmediata y el enfrentar el doble maratón que falta, por momentos no suena tan difícil. A mi particularmente me ha tocado de todo y así como he tenido dobles maratones de la muerte, he tenido otros mas llevaderos, pero éste en particular me inspiraba algo mas que respeto, me daba un pinche miedo que por ratos me generaba micro ataques de pánico solo de pensar en el.

Me ha costado muchos años y un esfuerzo constante el llegar a ser el deportista promedio que hoy soy, quizás al principio me frustraba el ver como otras personas con la 4ta parte del esfuerzo que yo hacía lograba los mismos resultados y con solo un poco más de constancia me terminaban dejando atrás, no sabía si era la genética, algún tema físico, psicológico o simplemente como me lo habían dicho siempre, no había nacido para ser deportista, afortunadamente encontré este mundo en el que sigo siendo malón, pero a pesar de que parece lo contrario, lo disfruto mucho más y he llegado a tener dias buenos con resultados no tan de la chingada, ahora realmente deseaba que este dia que faltaba por competir, fuera uno de esos dias buenos.

Había estado estudiando la altimetría unos dias antes de comenzar y la verdad no sabía que esperar, es cierto que los números y las gráficas no mienten, pero ya me han tocado otras rutas en las que me preparo para lo peor y a la mera hora no suelo pasarla tan mal, y he tenido otras donde todo lo contrario y siempre se me termina el gansito antes de tiempo y termino sufriendo. En este caso, en papel, no se veía taaaan dificil, pero como sabía que el dia 2 de la bici comenzaba justo en la ruta donde ibamos a correr el dia 3 presté atención a los primeros 40 kilómetros, y para mi sorpresa, esa ruta que era rápida y divertida en bici, no parecía que fuera a ser nada amigable corriendo, prácticamente no existía ni un solo tramo plano, o eran subidas largas de baja pendiente, o eran alguas cortas que se veian rompepiernas, y pues los que corremos sabemos que hay bajadas que si son demasiado empinadas dejan de ser agradables y también había bastantes de esas.

Así que después de una buena recuperación, comer bien y un buen masaje de mi masajista personal (mi mamá) traté de dormirme lo mas temprano posible para darle chance al cuerpo y a las piernas de amanecer lo mejor posible. Creo que si dormí de corrido, pero cuando desperté para revisar la hora, fué justo cuando sonó el despertador, la noche se me había hecho demasiado corta y no quedaba mas que esperar un dia bastante largo.

Listos para la última etapa

Salimos con menos stress ese dia, todavía todos un poco cansados nos subimos al carro rumbo a la zona de arranque, llegamos y al parecer ya todos los competidores estaban ahi, faltaban 15 min para el arranque y hubo todavía un ligero retraso, asi que tocó esperar como media hora para el disparo de salida, una espera que se me hacia eterna, no porque precisamente quisiera ya correr, pero tampoco quería seguir con esa ansia, ya sabía que me tocaba una buena chinga, y entre mas pronto comenzara mas pronto terminaría.

Nótese el grito cuando comenzo la cuenta regresiva

Por fin comenzó la cuenta regresiva, lo malo de ésta es que no hay “choque” que te haga entrar en el mood, es decir, en la natación que también me genera stress, al menos cuando entras al agúa, esa sensación hace que tu mente cambie de chip y te ponga en modo de competencia, aqui no hay eso, una vez que comienza la carrera, solo comienzas a correr a un ritmo tan guango y con una mezcla de sueño, cansancio, euforia y hambre (en mi caso) que no sabes ni que sentir, solo te dejas llevar lo mejor que puedes pero nunca sabes si lo mejor es suficiente.

Siempre me pasa que empiezo demasiado “rápido”, en realidad trato de no hacerlo, voy al ritmo mas cómodo que tengo, pero a excepción de Jorge que después de 2 km de trote se arrancó como Kipchoge, me quedé durante varios kilómetros en el primer grupo, siempre me pasa y tarde o temprano termino tronándome antes de tiempo y quiero evitarlo, así que bajo ligeramente el ritmo para despegarme y ellos se puedan ir, pero vuelvo a alcanzarlos y aunque no me termina de gustar la idea, me siento bien y me quedo ahi varios kilómetros mas hasta que ellos aprietan y yo me aferro a mi ritmo para no cagarla.

El amanecer tardó mas de lo que esperaba, sentía que llevaba horas corriendo y el sol nomás no salía con todo, no sé precisamente porque quería que fuera de día si al final de cuentas lo que tarde o temprano iba a terminar evitando era el sol y el calor, pero no se si nuevamente era por tener esa “prisa” de que el dia pasara rápido y poder evitar el sufrimiento si era posible.

Poco a poco empezaba a clarear y la vista se fué poniendo mas chula, las montañas a mi lado derecho eran un bello distractor que una vez mas se adornaba con las nubes esponjosas que siempre aparecen en esa zona, trato de no ver el reloj y como en otras ocasiones, no me quiero fijar en tiempo ni en distancia al menos hasta llegar al retorno, pero no puedo evitarlo, fué todo lo contrario, me la pasaba viendo el reloj cada 5 min y hoy creo que eso fué algo de lo que me afectó ese dia, realmente no me podía conectar con mis sensaciones, o al menos me desconcentraba a cada rato y éste al ser un dia tan mental estaba desperdiciando energía valiosa. Mi primer objetivo era llegar a la marca de los 42K, la cuál estaba alrededor de mi kilómetro 35, con eso me estaría dando una idea de cuanto tiempo me faltaría para llegar al retorno y el tiempo para el primer maratón, generalmente mi objetivo es hacer los 60K en máximo 6 horas, de esa manera tener 6 horas para los 24 restantes lo hace un mero trámite y hasta caminando salen, pero tomando en cuenta la altimetría este año me dí el tiempo de 50K en las 6 horas, de esa manera los correría mas tranquilo y aún así con un buen colchón para el resto. Cuando llegué al retorno me di cuenta que veníamos bastantes muy juntos, lo cuál no sabía si era bueno o malo, pero al menos estábamos casi todos en un tramo de 3 kilómetros esparcidos, aquí es justo después del primer maratón, donde se empieza a poner cabrón y donde las cosas empiezan a cambiar, llegué al 42 sintiéndome todavía bastante bien y con energía hasta para bromear, veía el reloj y tenía muy buen tiempo de sobra para llegar al km 50 en el objetivo que me había puesto y parecía que el día iba a ser bueno y sin complicaciones.

No hay foto que le haga justicia a la vista en la vida real
Father & son

Si llegué al km 50 notando que ya las piernas me empezaban a pesar y mi zancada se recortaba, es una sensación que conozco, pero generalmente no me ocurre hasta después de correr 60K, lo cual no era un buen indicador tomando en cuenta que todavía faltaba bastante y venía un tramo con unas subidas perras, muy perras. Mi crew venía con todo el ánimo, poniendo buenas rolas, se turnaban para bajar a correr conmigo y aunque esto siempre me genera mucho conflicto mental decidí dejarlos que ellos solos se decidieran y organizaran y traté de no influir en su logística.

Desde que arranqué, el estómago me había estado molestando, no tenía una sensación clara de que era lo que tenía, simplemente lo sentía raro y aunque no tenía ganas de ir al baño ni de vomitar ni nada, simplemente ya me estaba desesperando y eso estaba jugando tambien con mi cabeza. Hubo un momento en el que de plano ya me desesperó y decidí hacer una parada técnica, era la primera vez en la vida que tenía que “dejar ir” lo que me molestaba en plena carrera y vaya que es incómodo, pero definitivamente me ayudó al menos a tener una molestia y un pedo mental menos rondando mi cabeza.

Ultra couple en acción

Sabía que me esperaba una subida interminable, así que no dejaba de preguntar a mi crew por la altimetría y calcular en que punto íbamos, sabía que eran casi 10K en ascenso y que una vez pasando eso todo sería mas “fácil” así que ese era mi objetivo, coronar ese puerto y ya después dejarme ir como gorda en tobogán, apreté y apreté hasta llegar al anhelado punto, que era por el km 70, ya después de eso ya “solo” faltaban 14, no era nada… si como no.

Cuando empecé a descender me comenzaron a doler los muslos, las nalgas y el pecho, si el pecho, como nunca me había pasado, era un dolor muscular de cansancio y de tanto zangoloteo que no había experimentado antes, si me dejaba ir las piernas no respondían y se me iban como muñeco de trapo y sentía que en una de esas podía apoyar mal y lastimarme o caerme, y si controlaba el descenso venía este dolor que eran como agujas, no era otra cosa que las roturas de las fibras musculares, algo normal, pero que se sentía de la chingada, no me gusta tomar analgésicos ni medicamentos en general, pero si en ese momento hubiera tenido a la mano yo creo que me hubiera metido de todo, hasta terminar como en Requiém por un sueño.

Esos 15 K se me hicieron realmente eternos, veía Fresnillo a la distancia y por mas que avanzaba no lograba llegar, además de todo, la lluvia amenazaba con dejarse venir, el cielo estaba ya totalmente nublado y cada vez mas gris, para como me sentía, no sabía si la lluvia me ayudaría o me jodería mas, así que ya me urgía llegar para no investigarlo. Por fin llegamos al punto donde arrancamos, lo cuál indicaba que estábamos como a 7 kilómetros de la meta, ya no era nada, pero a la vez todavía sentía que faltaba una eternidad. Fué en ese tramo donde varios me alcanzaron y me dejaron atrás, trataba de irme con ellos a su ritmo pero simplemente las piernas ya no me daban, intentaba intercalar caminata con trote, pero ya tampoco era opción, cada que me detenía y volvía a arrancar las piernas me dolían aún mas y era mas fácil aguantar el dolor una vez que llevaba un par de minutos “corriendo”, pero mi ritmo era realmente patético, no era caminar, no era correr, nomás avanzaba pero no se como se podría llamar a eso.

6 ultras y me sigue acompañando

Por fin entramos a Frensillo, 4k me separaban de la meta, me quedaba casi hora y media para llegar en tiempo, pero ya no podía confiarme, podía tener tiempo de sobra o podía no lograrlo, no me iba a permitir no terminar después de tal tortura pero para mi sorpresa, había mas subidas, ni siquiera sabia que existían, solamente las había pasado en carro o en bici y pues así ni te das cuenta que existen, pero cuando ya estás destrozado por fuera y por dentro se sienten como montañas.

El cielo estaba cada vez mas negro y ya no faltaba mucho para que comenzara a llover, sabía que la cuesta que veía al frente era la última, así que comencé a darlo todo para poder correr y llegar ya a la meta, las gotas comenzaban a caer y fué justo en ese momento donde comencé a pensar en mis hijos, que ya me esperaban en la meta y mi objetivo era que todos cruzáramos caminando, al ritmo de Killian, el más pequeño, había imaginado tantas veces ese momento y no lo iba a arruinar por mi debilidad, así que con un verdadero dolor que no conocía que podía sentir comencé a correr y a subir esa cuesta, iba cegado, no podía ya detenerme porque sabía que si lo hacía no podría volver a correr, mis hermanos ya se habían adelantado a la meta y venía Anahi a mi lado y mis papas atrás de mi, ahora me decían que le bajara, al parecer ya no me veía bien y pues faltaban todavía un par de kilómetros y les preocupaba que me tronara antes de tiempo.

Por fin terminó la cuesta, ya solo 1 km me separaba de la meta, pero fué justo ese momento donde la tormenta se dejó venir con todo, esa recta en la que un dia antes se veía la meta a lo lejos ahora no se veía nada, sabia que estaba ahi pero la lluvia hacia que todo se sintiera mas lejano y el tiempo pasara en cámara lenta, recuerdo ese tramo con mucho ruido y a la vez mucho coraje de saber que me tardé demasiado y que mis hijos ya no podrían cruzar la meta conmigo con esa lluvia tan fuerte, no pasó ni un minuto y se comenzó a formar un rio en la avenida en la que iba corriendo, traía una ampolla desde kilómetros atrás y recuerdo que en ese momento fué en el único momento en el que me dolío…la lluvia, mis hijos, el dolor, el tiempo, todo se empezó a juntar en mi cabeza, ya no podía, en serio ya no podía, nunca me había sentido así, estaba realmente colapsando y apenas alcanzaba a ver la meta, aún faltaban algunos cientos de metros y mi cuerpo ya estaba por apagarse, eso no me podía estar pasando, no tan cerca…

Veía 2 dinosaurios, jajaja, si, mis hermanos esperándome en la meta con los disfraces, estaba tan madreado que no me causaba gracia, pero eso significaba que ya no faltaba nada, ya estaba ahi, solo tenía que resistir un minuto mas, quizás menos, pero definitivamente fué el minuto mas largo de mi vida. Discutía con Anahi sobre los niños, la lluvia, el cruzar la meta, al punto en el que la desesperé y empezó a gritar a mis suegros que le dieran a Killian, no ibamos a cruzar como lo imaginé, pero al menos si ibamos a cruzar todos.

Como pude cargué a Killian y le dí la mano a mi hija, siendo honesto no se si recuerdo el cruzar la meta o es un recuerdo creado por el video que vi despúes, pero si recuerdo que mis piernas ya no aguantaban, apenas crucé mi cuerpo ya no pudo sostenerme más, los siguientes minutos son recuerdos muy borrosos, así como esos que tienes en la peor borrachera de tu vida, así los recuerdo yo, mucho ruido, gente preguntándome si estaba bien, un segundo estaba tirado en el piso y al siguiente sentado en una silla sintiéndome hecho pedazos, no se cuanto tiempo pasé, ni a donde me fuí, pero les puedo asegurar que mi cerebro, ahi no estaba.

Se logró

Me sentía “bien”, es decir, no tenía fuerza ni energía en ese instante para demostrarlo, pero estaba satisfecho de haberlo logrado, conforme volvía en mi, recuerdo gente que no conocía queriendo darme refresco y comida como para reanimarme, no me entraba ni tenía fuerza o ganas para rechazarlo, estaba inerte, era un momento que quería disfrutar pero en mi viaje notaba todo el caos que se estaba viviendo, los cientos de personas que había de pronto ya estaban todos metidos en un par de carpas de 3×6 tratando de esconderse de la lluvia, la avenida ya era un rio y todos, atletas, crews y organizadores estaban con los pies empapados, yo seguía viajando, pero poco a poco regresaba.

Lo primero que recuerdo cuando reaccioné fue tener a Fabianna, mi hija, a mi lado mirándome fijamente, parecía espantada de verme en ese estado, pero a la vez asomaba una ligera sonrisa, no pude mas que abrazarla y soltarme a llorar como pocas veces he llorado en la vida, no sé si hago lo correcto ni estoy seguro de estar dando el ejemplo de la manera apropiada, pero todo lo que hago es para ellos y el tenerla a mi lado en ese preciso instante me hacía sentir que todo valía la pena. Esto era mas que una simple carrera, era una reafirmación más de que a la vida hay que exprimirle todo, toda la energía del cuerpo, toda la determinación de la mente, todo el miedo, el dolor y las lágrimas, solo tenemos una vida, un cuerpo y una oportunidad para acabártelo haciendo cosas chingonas, y en ese momento sabía que había logrado ir un poco más allá de mis límites una vez más.

Esto hace que todo valga la pena

Y así una vez más, se logró el objetivo.

Con este son 5.

Vida Ultra

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-Durante 5 años he contado con el apoyo y compañía de mi familia para poder continuar con este estilo de vida y en mi persecución por muchos sueños mucho mas grandes que hay en la lista.

Carlos, Gaby, los amo más de lo que puedan imaginarse, son mucho más que mis hermanos, son parte de mi.

A mis padres, sin ustedes y ese ejemplo de vida que siempre me han dado definitivamente no tendría la dedicación y perseverancia para poder enfrentar la vida y retos como éste, gracias por darme tanto que no se si algún dia encontraré la manera de devolverles al menos un poco.

Anahi, una vez más estuviste ahi para mi y creo que nunca encontraré la manera de transmitirte el agradecimiento y el amor que tengo por ti. No importa que tan lejos decida ir en cada locura, siempre sigues corriendo a mi lado.

Fabianna, Killian, todo lo que hago siempre es pensando en ustedes.

Algún dia me voy a detener, será el dia que deje de respirar. ¡Vamos por mas aventuras!

Pues ya estaba aquí y todo habia comenzado, lo primero que pasó por mi mente al meterme al agua fué que no sentí ningún choque térmico como regularmente ocurría, el agua podía considerarse apenas fria. En esta carrera nunca he tenido problemas de hipotermia ni me ha afectado, sin embargo siempre suele sentirse una baja temperatura, y ahora, después de casi terminar la 1er vuelta tenía la certeza de que en esta ocasión no habría problemas para nadie por este factor, efectivamente así fue.

Mi plan fué salir cada 4 vueltas, es decir, solamente saldría 2 veces a comer e hidratarme, la 1a vez la sentí relativamente rápido y aunque no tenía hambre ni sed, cumplí con el plan para no comenzar a alterar la estrategia, para cuando estaba por la 7a vuelta, una antes de salir, ya empezaba a tener hambre, así que sabía que esta siguiente salida era clave y tenía que salir y alimentarme bien para no tener problemas más adelante. La etapa de la natación pasó sin ninguna relevancia, era simplemente tema de nadar, mantenerse constante y disfrutar, incluso en las últimas vueltas, ya teniendo el sol sobre nosotros, sentía que el neopreno se calentaba y me empezó a dar mucho calor,

Por fin salí del agua, fuí a transición y para mi sorpresa, aunque todavía había bicis, si eran menos de las que esperaba, no había salido tan mal en tiempo, me dijeron que la mayoría traíamos un nivel bastante promedio y parejo y a excepción de los punteros que ya llevaban mas de una hora en la bicicleta, los que no tenemos branquias ni escamas salimos bastante parejos, pero aún así, fuí de los últimos del grupo.

La transición fué rápida, tardé mas secándome para poder cambiarme de ropa que en lo demás, tan pronto como pude tomé mi bici y salí con el objetivo de recuperar al menos una posición, me sentía fuerte y sabía que en este dia es una bici muy rápida y relativamente sencilla, así que si me iba a arriesgar hoy era el dia. La emoción pasó muy pronto, todavía no llevaba ni 10K cuando mi tubular trasero explotó, literal.

Me dió un poco de coraje, pero traté de tomarlo con calma, por la forma en la que tronó era seguro que la pinchadura era muy grande y no había forma de que se fuera a sellar solo con el líquido que traía, asi que directamente procedimos al cambio de rueda, mi primer error fué no prestarle atención a las ruedas de refacción que traía y venían desinfladas, lo que debió ser un cambio rápido nos tomó poco mas de 5 minutos, incluso creo que alguien me pasó en ese momento, ni hablar, había que subirse y seguirle dando.

Realmente no recuerdo mucho de la ruta ese dia, quería simplemente llegar al retorno lo mas pronto posible, así que estaba enfocado en eso y me la llevé rápido y sin paradas adicionales ni complicaciones, cuando me di cuenta ya estaba casi coronando la bufa, y aunque si me di cuenta que muchos, los mejores nadadores, ya iban de regreso cuando yo apenas iba subiendo aún así iba con ganas de hacer chillar las piernas. Había pasado por demasiadas cosas este año para poder estár aqui y venía a divertirme, disfrutarlo y convertir cualquier coraje que pudiera tener en watts.

Mi crew venía super animado, poniendo buenas rolas en la subida y echando cotorreo, yo como me sentía super fresco sentí que subí bastante rápido y sin sufrir, o al menos era un sufrimiento “rico”.

Mi hermano es el único que ha sido mi crew en los 6 Ultras en los que he participado

El regreso de igual manera fué rápido y sin complicaciones, nutrición, hidratación y todo como estaba planeado, no recuerdo haber pasado a nadie, y para ese momento creo que ya me valía madres el lugar, el chip había cambiado, estaba ahi, haciendo lo que mas me gusta, rodeado de toda mi familia y conviviendo con la comunidad mas chingona de atletas que puedo conocer, uno nunca sabe si esto se puede repetir, así que preferí enfocarme en eso positivo y de paso, hacer un Ultra.

OHANA

Llegamos a Fresnillo, lo rodeamos para llegar a la recta final, a lo lejos pude ver la meta, va a sonar romántico y ridículo, pero sentí “chido”, no se como explicarlo, pero no se sentía como cuando llegas a alguna meta X de una carrera, me sentía en paz, como hace mucho, muchísimo no me sentía, y eso lo vale todo.

Casual disfrutando la estirada

Tuve tiempo de convivir con los demás atletas, tomar un masaje de recuperación y regresar con calma al hotel para cenar y preparar todo para el dia siguiente, creo que tanto para mi familia como para mi habia sido un día muy relajado y a la vez sabíamos que esta tranqulidad había terminado y ahora si , por más relax que quisiera irme y mas zen que pudiera estar, los dos dias siguientes me esperaban tremendas putizas que aunque las disfruto mucho y ya las conozco, no dejan de imponerme bastante respeto.

Tocaba descansar, porque el ultra estaba por comenzar.

#VidaUltra

Desde que terminé el ULTRAMX515 son muchas las personas que se han acercado a preguntarme mi opinión del mismo y si vale la pena para “dar el salto”

Antes que nada y desde mi muy humilde y amateur opinión, si quieres dar “el salto”, no hay opción fácil, un triatlón de ultradistancia será siempre exigente y en mas de una ocasión durante el camino te preguntarás que haces ahí, dudarás de tu capacidad de seguir y de seguir soportando el dolor y el cansancio,no habrá glamour, no habrá excusas y aunque tu equipo de apoyo irá todo el tiempo a tu lado, pasarás mucho tiempo sol@ con tus pensamientos, y serán solo unos cuantos segundos al día donde recibirás apoyo o porras de un tercero, fuera de eso nadie sabrá quien eres ni que haces ahi. Así de simple, así de hermoso.

Platicaba con algunos compañeros que participaron en el ULTRAMX515 y coincidíamos en que el ego que muchas veces te lleva a querer exponerte a nuevos límites queda de lado en este tipo de eventos, es una prueba donde el cuerpo y la mente llegan pronto a su límite y van cediendo paso a ese plano espiritual que cada quien conoce dentro de si y que si no tienes claro y arraigado el porqué deseas estar ahí, es muy fácil perderse en el camino.

Van a pensar que estoy fumando de la buena, pero afortunadamente mi mayor gran fracaso deportivo fue al enfrentarme por primera vez a este tipo de pruebas. Tuve la oportunidad de saber lo que es estar un dia en la cima, con el ego a tope y las expectativas mas altas y unas horas después terminar destrozado, desmoralizado y totalmente perdido en una oscuridad que me absorbió y que tomó un largo y doloroso proceso de superar.

Y entonces ¿Como estuvo el ULTRAMX515?

¡MAGNÍFICO!

Como lo mencioné hace algunos posts, como atleta, como empresario y como persona aposté 100% por este evento por el simple hecho de que iba a ser en mi país y porque estaba dirigido por una de las personas que mas admiro y que me motivaron a hacer este tipo de pruebas. Conforme fue avanzando el tiempo me di cuenta de a pesar de que este evento era nuevo, organizado por gente sin experiencia y con recursos limitados, tenía algo que al dia de hoy no he visto en ningún otro y se llama PASIÓN.

Todas las personas que están detrás del ULTRAMX515 te hacen sentir parte de algo especial desde el primer contacto, no importa las dudas que tengas siempre están para responderte, están al pendiente de tus necesidades y hacen que prácticamente cuando llegues al evento ya sepas perfectamente bien a lo que vienes y de que se trata. Contrario a mi primer experiencia en la que muchísimas dudas no se resuelven hasta un dia antes del evento y muchas otras en el transcurso de la misma.

La ruta no puedo decir que sea mas fácil ni mas difícil que otras, como lo mencioné antes, todas son diferentes y tus fortalezas y debilidades se van mostrando en diferentes etapas de la competencia. La etapa de la natación puedo decir que (a pesar de mi lentitud) es relativamente fácil, si hubo muchos atletas con frio ya que la temperatura del agua no era precisamente templada, sin embargo todos terminaron la etapa de natación y aunque no lo crean no siempre es así, la ventaja de poder salir, comer y aclimatarse cada 800 metros es insuperable, no hubo necesidad de usar guantes, gorra y botas de neopreno y no existe corriente alguna. La verdad nunca supe la temperatura del agua en Los Jales, pero después de haber nadado 10 Km ininterrumpidos sin un rayo de sol  en agua apenas por arriba de los 10°C, esto lo sentí como un entrenamiento largo de aguas abiertas.

La bici me fascinó, si me lleve una sorpresa ya que la verdad la había subestimado y no me preparé como debía, las gráficas que según yo había estudiado se sentían muy diferentes en la vida real, pero nadie dijo que esto es fácil así que había que irse a un lugar tranquilo en la mente y pedalear hasta terminar. El 99% de la ruta es seguro y se puede rodar sin problema, eso si, con tu crew cuidándote ya que aunque no nos guste, la cultura de cuidado al ciclista aún es muy pobre y nunca falta un #°&#*$% que te saque un susto.

La carrera es muy retadora pero el lugar que eligieron para esta sección es perfecta, permite que de igual manera el apoyo de tu equipo sea continuo y las condiciones del camino son perfectas, el riesgo de perderte es nulo y aunque pasas la mayor parte del camino en una carretera, el apoyo de la gente al cruzar los pueblos te inyectan una energía inigualable, esto si es algo que JAMÁS vivirás fuera de México.

La experiencia en general es maravillosa. Sería absurdo hacer una comparación, quienes conocen el cariño y la hermandad de los mexicanos saben perfectamente que no se encuentra en ningún otro lugar. Si hay y siempre habrá áreas por mejorar, pero son mínimas comparadas con todo lo que lograron.

Me siento orgulloso de haber formado parte de esto y que me hayan brindado la oportunidad de poner un grano de arena. Judith, Van, Alex, todo el STAFF y todos los voluntarios; si leen esto quiero felicitarlos por tan extraordinaria labor, han creado algo inigualable y digno de ser reconocido como un evento de clase mundial. No quiero hablar por los demás atletas, pero estoy seguro que todos coincidimos en que es un halago formar parte de la Ohana ULTRAMX515, simplemente ¡La mejor!

fb_img_1479514980784

ultratshirtMuchas gracias nuevamente a todos los que me siguieron, durante el evento, a todos los que me han escrito y me siento profundamente honrado de servir de inspiración para alguien. Gracias a mis patrocinadores, a mi familia, a mi crew, al Tristaff a todos los que se han tomado unos minutos diarios para leerme y compartir mi experiencia, de todo corazón. ¡GRACIAS!

Mike