Lo siento, no tengo otra forma mas amable para referirme al periodo que estamos atravesando.

Creo que para muchos ya está dejando de ser “divertido”; comienza a dejar de ser productivo tanto tiempo de meditación o autoconocimiento, los tutoriales para aprender repostería o alguna habilidad nueva ya comienzan a saturarnos y aburrirnos y para los que somos deportistas, el generar endorfinas para únicamente soportar el resto del dia entre 4 paredes ya no parece ayudar tanto como al principio. Algunos podemos salir a la calle para ir a encerrarnos en otro lado, pero no hay mucha diferencia, y se agrega el factor de ser señalado como irresponsable por el buscar proveer a mi familia y los que dependen de mi.

Para muchos de nosotros, o al menos para mi esta crisis vino a traer un nivel de stress y desgaste psicológico que nunca habia sentido y que comienza a volverse dificil de sostener, y al no existir alternativa no queda de otra mas que aprender a vivir con él. No se le ve un fin próximo a esto que vivimos, y para los que nuestro sustento no depende de un salario “seguro” y la reactivación se pronostica lenta aún terminando la cuarentena, podemos hablar de varios meses de lo mismo.

Nadie sabemos como enfrentar esto, incluso los mismos terapeutas que regularmente podrían ayudar a terceros atraviesan por la misma crisis, no hay especialista que sepa como lidiar con una situación cómo esta que no tiene precedentes, es como pedir a un loco de manicomio que ayude a otro que está igual, porque nos guste o nó, en este momento todos estamos atravesando algún grado de demencia y se vuelve complicado determinar quien está mejor y quien está peor.

Nuestra sociedad, al menos en la que yo me desenvuelvo, comienza a notarse cansada, las palabras de aliento, la motivación en todo momento y esa energía positiva que se contagiaba hace unos dias todavía comienza a desvanecerse, nadie tiene la culpa y nadie está excento de perder la cabeza en algún momento, pero al final la sociedad se convierte en ese uróboro, esa figura mítica que se come a si misma en un ciclo sin fin, se puede evitar, pero aún falta más por vivir, esas polaridades que antes eran políticas hoy están saltando a temas cada vez mas personales y cada vez mas sin sentido, solteros vs casados, familias sin hijos vs familias con hijos, escépticos vs crédulos, etc… Lo que si veo es que falta mas gente que acepte que ya no la está pasando bien y que como un alcoholico o un drogadicto, dé el primer paso para sincerarse, para enfrentar que está dañado y poder comenzar a sanar, quien sabe, quizas todos están perfectos y soy el único atravesando esa dificultad para adaptarse o quizás falta que unos cuantos nos sinceremos más.

Creo que este es mi paso, no intento que sea una apología ni estoy seguro de que sirva de algo, sé que para mi esta puta cuarentena me ha llevado a un nivel de ansiedad que nunca habia vivido, me ha sacado de mi presente para vivir pensando en que mañana posiblemente será aún mas dificil de lo que ya es, en donde las ideas, las estrategias y el optimismo comienzan a escasear y se vive como en un grito debajo del agua, que nadie puede escuchar y en donde tomar aire requiere de un esfuerzo mayor y que a donde voltees, ves a muchos en la misma situación.

¿Lo voy a lograr? Lo mas seguro es que sí, no me queda de otra y como siempre, he decidido volverlo un reto personal, no para ser mejor ni presumirlo, si no para salir lo mas cuerdo y sano posible y recordarme siempre que no hay nada mas valioso que la libertad. Lo que no sé es si algún dia volveré a ser el mismo, si el mundo a mi alrededor continuará igual o si esto sea una señal para todos nosotros de que nada lo tenemos seguro y vale la pena correr el riesgo de empezar de cero persiguiendo lo que realmente queremos.

Mike

Nadar en mar abierto, subir una montaña, saltar con paracaídas desde un avión, realizar esfuerzo físico hasta el colapso, bucear, escalar y ahora, ser parte de la historia de la humanidad que atraviesa un pandemia ocasionada por un virus agresivo, pueden parecer cosas diferentes, pero cada dia que pasa las veo mas parecidas entre si, a veces con miedo, idealmente con respeto, pero si no las enfrentas no hay forma de superarlas.

Quizás no estés acuerdo, solamente trato de verlo con una perspectiva muy abstracta y con la mente abierta, pero veo todas estas actividades como experiencias de vida en las que si tú, o alguien involucrado comete algún pequeño error puede matarte, pero si todo sale bien se vuelven una anécota mas en nuestras vidas, casi siempre terminan volviéndote alguien mas fuerte, más experimentado y hasta cierto punto con una mejor capacidad de superar obstáculos o crisis similares en el futuro.

Ya sé que esto que atravesamos llega a sonar aterrador, no dejamos de leer o escuchar lo delicado de la situación, el enorme riesgo y las consecuencias de exponernos al virus que hoy nos ataca a los humanos, sabemos que por todo el planeta se han perdido miles de vidas por este motivo y se insiste en que esto no va terminar pronto, a pesar de los esfuerzos tarde o temprano la gran mayoria de la población mundial terminará infectada, siendo la población más sensible la que corre un mayor riesgo, y la gran mayoría harán frente al virus solamente con su sistema inmunológico, algunos con síntomas más severos que otros, pero al final, venciéndolo por si mismos.

Es aqui donde mi mente y mi razón no me dejan tranquilo, aqui es donde me frustra el sentirme y pensar tan diferente, como si traicionara a mi familia y a mi especie. Siempre he sido necio, bastante testarudo y gracias a eso he crecido mucho como persona, o al menos me hace sentirme bien conmigo mismo, pero nunca había estado en una situación en la que actuar acorde a mis convicciones me conviritieran en un potencial asesino, y eso está de la chingada.

Estoy consciente del riesgo, lo respeto y lo enfrento como lo haría en cualquier situación delicada, pero algo dentro de mi no deja de repetirme que “esconderse” lo único que hace es retrasar lo inevitable, así como cuando en la secundaria el grandulón del salón se la pasaba molestándote hasta que le ponías un alto, no podias pelearte por whatsapp ni a tuitazos, y quedarte en casa era impensable, tenías que hacerle frente y como muchas cosas en la vida, entre mas pronto, mejor, sabías que te podían poner una buena madrina, quizás hasta con la nariz rota podías terminar, pero al menos para mi esa opción era preferible a la de vivir con miedo.

Ahora veo un riesgo mayor en el miedo colectivo que se ha gestado, si, la cuarentena es el mejor paliativo que existe, de eso no tengo duda, ¿pero eso realmente nos está permitiendo adaptarnos? ¿nos hace más fuertes? lo dudo, como mismos especialistas lo dicen, estamos “ganando tiempo” para descubrir un posible tratamiento que sea mas efectivo o el desarrollo de la vacuna. Pero en realidad no estamos solucionando nada, siento que el bully me sigue esperando a la salida, y yo sigo encerrado en el salón esperando que alguien venga y se lo lleve.

Respeto la situación, sé los riesgos y así como es posible que las estádísticas estén a mi favor y no pase gran cosa si me expongo al virus, puedo ser de esos que ya no la cuentan, así es la vida y me la puedo jugar, sin embargo creo que muchos nos paralizamos por otro miedo más grande, el de ser agente que enferme a un tercero que sea mas susceptible, que sea un familiar tuyo y que tú vivas para ser el culpable. Pasan los dias y sigo esperando que aparezca un títere en un triciclo invitándome a jugar un juego..

¿Entonces que hay que hacer? Así como tú, quisiera saberlo, pero al dia de hoy no hay respuesta correcta, seguir ganando tiempo…pero ¿cuánto?

Yo si soy de esos que le tienen mas miedo al daño económico que se puede detonar, vivo en un pais donde el orden y la el equilibrio que hemos visto en otros países de primer mundo dificilmente durará, tarde o temprano dejará de ser divertido estar en cuarentena y los “challenges” pueden salir de instagram y volverse reales, puedo llegar a tenerle mas miedo a la violencia que se puede generar cuando los que menos tienen se queden sin alimentos, a los empleos que tarde o temprano se irán perdiendo conforme el tiempo siga pasando, al dia en el que en la tienda cerca de tu casa lleguen a escasear los alimentos, el dia que tu repartidor se quede con lo que ordenaste a domicilio y el virus sea lo que menos te preocupe cuando y tengas que salir a conseguir trabajo o los víveres del dia. Cuando el caos supere al órden, que de por si anda bastante precario.

Suena muy fatalista, demasiado exagerado, lo sé y quizás no estás de acuerdo conmigo, pero así me siento hoy con las medidas que se tomaron. Nunca habia deseado tanto estar equivocado y es imposible saber en que va a terminar esto, pero alguna vez las películas sobre pandemias también formaron parte del catálogo de ciencia ficción y ve donde estamos hoy, seguiré frustrado, esperando que esto solo sea una mala broma del 2020, mientras tanto tengo que seguir adaptándome a “ganar tiempo”.

Mike