El valor de la incomodidad: ¿Cómo crecer en los días difíciles?


¿Qué haces cuando la chispa se apaga? Esa es la pregunta que no me deja en paz últimamente. La vida no se detiene, y aquí estamos, tú y yo, en un punto donde las cosas no se sienten como antes. Esto no es un mensaje motivacional ni un cuento para hacerte sentir bien. Es una invitación a incomodarte, porque en esa incomodidad es donde pasan las cosas que realmente valen la pena.

Cuando empecé este camino, lo hice porque necesitaba algo que me sacudiera, algo que me quitara la comodidad y me enfrentara a lo que de verdad importa. Y lo encontré: en los kilómetros interminables, en los días en los que el cuerpo ya no daba, y en las veces que dudé si esto tenía sentido.

Hoy, después de tantos años y tantas metas cumplidas, vuelvo a sentir esa incomodidad. Pero esta vez, no es el reto físico lo que me llama; es la necesidad de reconectar, de darle un nuevo sentido a lo que hago y a por qué lo hago. Porque al final, lo que más pesa no es lo que los demás esperan de ti, sino lo que tú decides esperar de ti mismo y ésto lo convierte es el punto perfecto para decidir: ¿te quedas ahí o vuelves a moverte?


A veces pienso haber caído en la idea equivocada del éxito. Nadie te dice que hay días en los que todo se siente vacío, que la motivación no siempre está y que a veces solo sigues porque tienes que hacerlo. Pero ahí, en esos días de mierda, es donde realmente creces. No por lo que logras, sino por lo que decides no dejar.

Si algo de esto te suena familiar, entonces quédate, nuevos retos y nuevos caminos inciertos comienzan y estarán a la vista de todos. No te prometo respuestas fáciles ni soluciones rápidas. Pero te puedo decir esto: si sigues avanzando, aunque no tengas claro el destino, vas a encontrar algo que valga la pena.


Este no es un lugar cómodo. No más. Es un espacio para pensar, para cuestionarte y, con suerte, para que encuentres algo que te impulse a seguir adelante. Si te hace ruido, bien; si te incomoda, mejor.

Vida Vltra

Nunca quise que fuera así

Me he convertido en lo que juré nunca ser.

Ok, exagero. Suena a frase de villano de película palomera, y si, soy tetísimo. También acepto que he atravesado unos meses bastante duros e introspectivos que además de dudas existenciales me han desbloqueado recuerdos de mi joven yo, lleno de ideales y propuestas de cómo hacer las cosas de manera diferente.

Y no es que lo que soy hoy lo considere un fracaso, creo que todo lo contrario, y es por eso que me pareció un tema interesante para compartirles.

Siempre creí tener muchas respuestas a problemas del futuro, suena ridículo pero no creo ser el único que en algún momento supuso saber cómo iba a educar a sus hijos mejor que nadie antes de tenerlos o sabría cómo dirigir exitosamente un negocio antes de siquiera comenzar a planearlo.

Creí que a mi edad actual ya tendría mi vida “asegurada” y estaría comenzando a planear mi retiro (hasta me doy ternurita) y disfrutando un poco más la vida después de haber trabajado hasta el cansancio para vivir holgadamente. ¿Cansancio? Ptm, si tan solo ese Mike hubiera sabido que nunca en su perra vida había conocido el cansancio, no lo hubiera menospreciado tan estúpidamente.

¿Ahora entiendes porqué me convertí en lo que juré nunca ser? No seas mamón, 9 de cada 10 dias me siento perdido y el que falta, estoy tan cansado que apenas puedo funcionar. Retiro? Solo tengo 3 sílabas al respecto: Ja, ja y ja.

Y ni que décir del ser papá; entre colegiaturas, dentistas y cuidar que mis hijos no se maten entre ellos o a si mismos, difícilmente tengo tiempo de sobra para actividades extracurriculares padre e hijo o para sentarme con ellos frente a la chimenea y hablar profundamente de la vida y sus viscicitudes… y después sentirme un padre erudito al explicarles el significado de viscicitud.

Nel, vivo a prisa, no hay tiempo suficiente, no hay trabajo que alcance y estoy totalmente seguro que no tengo chimenea, si existiera el premio al papá del año, pues estaría mas o menos igual que en el triatlón, con medalla de participación y pues solo esperando no ser el peor.

Y que hago al respecto? Pues lo único que se me pudo ocurrir, escribirlo. Ya estoy haciendo lo que creo que tengo que hacer, ya fué pensado, planeado y está siendo ejecutado. Funcionará? Cambiará algo? No lo se, nadie podria saberlo, solamente sé que seguir cambiando siempre ha sido mi mejor estrategia.

#vidavltra

#dieontheline