El dicho que titula este post tiene mucho de cierto y es casi una filosofía de vida para mi.
Quien me conoce sabe que soy una persona con cierta adicción al riesgo y a ponerme de frente a grandes retos, me he puesto enormes objetivos académicos, laborales, empresariales y personales. Y en esta ocasión, no es la excepción…
Si hay algo que realmente me reta y me pone al límite es el deporte. En varias ocasiones he comentado que es algo en lo que no tengo facilidad y lograr resultados me llega a tomar el doble de tiempo que a muchas otras personas. Sin embargo, contrario a desanimarme, me motiva a esforzarme todavía mas, me lleva al punto de querer destacar.
Sea por suerte, por dedicación, porque el universo lo quiere o porque soy muy aferrado, aunque me cueste mucho trabajo siempre llego a mis objetivos y al dia de hoy no hay día que no pase por mi mente y no reviva esa frustración que Florida me dejó. Simplemente esa sed de llegar a conquistar esa meta no la puedo controlar… y nuevamente me puse un objetivo muy ambicioso.
Decidí enfrentarme al Ultraman de Hawaii este año.
Así es, decidí que quiero ir a Kona y conquistar el Ultraman en la gran isla.
Como saben, el Ultraman es un evento al que solo asistes por invitación. Por lo que oficialmente debo de esperar por ella. No voy a saber si soy aceptado o no hasta un par de meses antes del evento, lo que lo hace todavía mas retador ya que tengo que enfrentarme a todo el entrenamiento solamente con la ilusión de que la respuesta sea positiva. El dia de hoy los atletas oficiales ya fueron invitados. El hecho de haber participado en Florida este año y estar inscrito en el del año que entra me pone en una lista de espera con altas probabilidades de participar, pero nada es seguro.
Este tipo de retos definitivamente son mi motor. Hoy siento una nueva energía que me motiva a esforzarme, una energía que desde el fracaso pasado no sentía.
Si, tengo miedo, pero como lo dije al principio, si te vas a arrepentir de algo, que sea de algo que intentaste, no de algo que dejaste de hacer.
El Ironman de Barcelona ahora queda en standby… todos los recursos, energía y visiones se vuelcan a esta nueva locura, 2 Ultraman con menos de 3 meses de diferencia.
Aunque he tenido ganas de escribir, ha sido muy dificil hacerlo en las últimas semanas. Una razón es por la falta de tiempo, y la mas importante es que no he decidido darme el tiempo.
Quien me conoce sabe lo aferrado que soy y que cuando algo se me mete en la cabeza no hay quien me saque del camino. Por eso mismo, aunque me repito constantemente que “ya lo superé” y aunque se que de voy de regreso en 2016 por la revancha, hay dias en los que revivo esa enorme frustración y vuelvo a revisar que mas hice mal.
He tenido varios encuentros con el fracaso, de cada uno he salido mas fuerte y esta no es la excepción. Lo que me desespera es el tiempo, no puedo adelantar nada, no hay nada que hacer mas que seguir entrenando y esperar a que pase el tiempo para enfrentarme nuevamente a ese monstruo que tengo en la cabeza.
Hoy ya es 100% oficial que estoy dentro, aunque ya había recibido la confirmación de palabra, después la escrita, la invitación formal, y el formulario, hoy se hizo el último trámite que me coloca de nuevo en el startlist del Ultraman.
Ultraman… una simple y absurda palabra. El mismo reto, pero visto desde una nueva perspectiva.
Si de algo estoy convencido, es de que todo es cíclico.
Algunos lo llaman rachas, y en realidad no estoy del todo seguro que sea cuestión de suerte, simplemente así como la energía, el sonido, la luz y prácticamente todo se transmite en ondas creo que de alguna manera el ánimo y energía también.
Regresando de Florida después del fiasco seguí entrenando unos dias, pero de cierta manera no tenía las ganas, quizás era una mezcla de frustración con apatía, y aunque “entrenaba” no me sentía bien, después se fueron juntando otras cuestiones como trabajo o salud que aunque en otro momento he decidido ignorarlas y seguir entrenando, en este caso fueron el pretexto perfecto para tomar una pausa y definir el rumbo a tomar.
Aunque la lista de competidores del Ultraman del siguiente año no se hace oficial hasta Mayo, estoy casi seguro que me van a permitir volver y terminar ese reto. Sin embargo, en esta ocasión he decidido hacer las cosas de una mejor manera y cuando ese reto y yo estemos nuevamente frente a frente, tenga toda la seguridad de que voy perfectamente preparado para vencerlo.
Durante este periodo he estado dando vueltas en definir cual es el camino a seguir, ya que además de pensar en que competencias enfrentar tengo mas proyectos personales, familiares y de trabajo que equilibrar en la ecuación. Este último par de años he dedicado la mayor parte de mi energía al trabajo, tratando de compaginarlo con la familia y dejando en último al deporte. Pareciera todo lo contrario por el tiempo que le dedicaba en estos últimos meses previo al Ultra, pero la realidad es que la preparación pudo ser mejor, y es muy evidente, mis últimos 2 años deportivamente hablando han sido de malos resultados y de competencias simplemente “terminadas” y eso estaba bien para mi ya que mi prioridad es y siempre será mi familia y tenía en mente que algún día podré entrenar como antes. Pero el hecho de fracasar en Florida me hizo parar en seco y darme cuenta de que si lo que mas me gusta y disfruto no lo hago lo mejor posible quiere decir que me estoy fallando a mi mismo, y si no me puedo comprometer conmigo, mucho menos con alguien mas.
Hasta antes de ser padre, aunque suene egoísta, siempre había creído que uno mismo debe ser prioridad antes de alguien mas, ya que solamente puedes dar lo mejor de ti a un externo cuando trabajas primero en ti. Dando un ejemplo burdo, es como las mascarillas de un avión en caso de emergencia, es importante que te pongas la tuya antes de querer ayudar a alguien mas, ya que de lo contrario en el proceso ambos se pueden quedar sin oxigeno y ni te salvaste ni salvaste a nadie.
Ahora es totalmente diferente, resulta imposible pensar en uno mismo antes que en un hijo, sin embargo sigue habiendo una lógica similar, uno no puede ayudar y equilibrar a un hijo, si no sabe como ayudarse y equilibrarse a si mismo, y es ahí donde me encuentro ahora. Lo normal, al menos par mi, es que un padre inculque a sus hijos independencia y la búsqueda incansable de lo que los haga felices y lo persigan con todas sus ganas. Uno solo debe estar detrás de ellos para apoyarlos en ese proceso. Es ahí donde entra el trabajo de congruencia. Para poder inculcar eso, hay que vivirlo, y me refiero a vivirlo todos los dias, vivirlo a cada segundo, transmitir la pasión y el equilibrio por las cosas que te llenan y te mueven.
Digamos que hoy estoy de vuelta, al menos en mente, faltan algunas piezas por acomodar en mi tablero para que el juego fluya armónicamente y esa “racha” se revierta. Pero al menos ya sé lo que estoy buscando, se las piezas que me faltan y lo mas importante, tengo las ganas no solo de ganar, sino de ser el mejor maestro.
Finalmente aquí está la razón de porque el sueño que perseguí durante un año entero no me fue posible lograrlo y me quedé a años luz de el. Se que tardé un poco en escribir, no por miedo o vergüenza, sino porque se me juntó un chingo de trabajo los dias que no estuve y apenas me pude dar el tiempo. Pero no se preocupen, todavía traigo frescos los recuerdos, casi cada minuto… y la historia va a ser un poco larga.
Desde que llegué a Florida todo fue una aventura contra reloj, será que estoy acostumbrado a otro tipo de rutina pre competencia, en donde uno solo se preocupa por llegar, desempacar, preparar la bici, la transición, competir y recoger la medalla. Generalmente todo eso toma un par de dias, pero a menos que hayas olvidado algo no es nada que te saque de control. En este caso todo es totalmente diferente.
Llegué 2 dias antes de la competencia, y si, iba un poco preocupado porque sabía que la mayoría de los atletas llegaron 3 o 4 dias antes que yo, y que mientras yo apenas bajaba del avión, el resto ya habian cumplido con todo el protocolo de registro. Este fué prácticamente un error de novato, y es que en mi emoción y afán de no quedarme sin vuelo y hotel reservé todo prácticamente 8 meses antes, y conforme se acercaba la fecha y fuí conociendo todo lo que había que hacer antes, me di cuenta de que aunque con 2 dias era posible, iba a ser un poco acelerado, y así fué.
Entonces, llegamos a Orlando al medio dia del miércoles, cuando mi límite de registro era a las 5 de la tarde. Por alguna extraña razón yo estaba seguro de que una vez que llegara al hotel todo era en un radio de 1km y no fué así. Entonces después de ir al hotel y comer algo llegó el momento de ir al lugar donde un mecánico revisaría que mi bici estuviera en condiciones de competir. Y resulta que lo que yo creí que estaba a 1km, en realidad estaba a casi 20 millas, y aprendí que el tráfico de Orlando en hora pico es casi el miso que el de viaducto en la ciudad de México.
Finalmente logré llegar, mi bici seguía en la caja de viaje y les pedí que me prestaran un espacio para poder armarla, pensé que en una de esas igual y me echaban la mano para hacerlo mas rápido, y si, se ofrecieron a ayudarme a poner un par de ruedas y apretar 3 tornillos por la módica cantidad de 85 dólares, decidí hacerlo yo solo, solo me tomó 5 minutos. Para esto ya eran 4:20, yo pensé que la revisión nos les podía tomar mas de 5 minutos, y según yo la autopista de regreso estaba prácticamente libre, asi que rayando, pero llegaba al registro. Mi stress fué aumentando cada minuto cuando veía como todos solo observaban la bici…. caminaban… apretaban un tornillo… platicaban… otro tornillo… cabe aclarar que soy una persona muy acelerada y me desespera cuando la gente vive en cámara lenta, cuando menos me di cuenta ya eran 10 para las 5, imposible llegar a tiempo… suena mi teléfono y es un correo de la directora del evento para avisarme que en ese momento se está cerrando el registro, después de intentar varios códigos y ladas para marcar, logro comunicarme con ellos. No hay ningún problema, me esperan al dia siguiente antes de la junta previa para hacer mi registro, entonces me tranquilizo y mientras veo como el mecánico planea la mejor estrategia para instalar un porta ánforas.
Salimos de la tienda de bicis y el aire que hace unas horas era fresco, ahora se siente bastante frio…
Junta previa
El dia previo a la competencia inició muy temprano, ya que aunque la cita era a las 8:30 tuve que llegar con tiempo para hacer los trámites correspondientes. Entregar mas de 10 formatos de, firmas, ID´s etc… a cambio me dan un bote gigante anaranjado, como los de gatorade, que va lleno de playeras, pulseras, dorsales y demás documentos que mi Crew y yo utilizaremos en los próximos dias. Me colocan la pulsera y oficialmente soy el último atleta en registrarse y estar listo para competir.
Este evento no es nada parecido a lo que estoy acostumbrado, para empezar a pesar de que somos bastantes atletas no necesitamos mas que un salón pequeño para nosotros y nuestros equipos, empiezo a reconocer a algunos otros que solo nos conocíamos en redes sociales, algunos se ven mucho mas pequeños y delgados de lo que aparentan en foto, quizás lo mismo dicen de mi.
Después de un rato de conocernos y terminar el desayuno de carbohidratos inicia la junta oficial previa al evento. Una carpeta repleta de mapas, indicaciones y reglas es repasada renglón por renglón. Es increíble el detalle con el que todo esto es planeado, en esta parte me siento tranquilo, he estudiado las rutas y los protocolos con lujo de detalle. Hasta que leo algo que llama mi atención “SWIM POSTPONEMENT DETAILS…”
Esta mañana había amanecido bastante fria y la noche anterior hubo vientos muy fuertes, es aqui donde confirmamos que esto era totalmente fuera de lo normal, y lo peor, es que se espera que empeore en el transcurso de la tarde y el dia siguiente. Habia 2 opciones, la primera es retrasar la natación un par de horas por cuestión del frio (lo cual se me hace absurdo, ya que el agua no va a calentar en solo 2 horas), y la otra, cambiar la natación al dia lunes. La decisión ya habia sido tomada, arrancábamos 2 horas mas tarde.
Conforme avanza la junta hacen varias referencias a la temperatura, sugieren a los escoltas de la natación llevar agua caliente para que eso tomemos los atletas ocasionalmente mientras nadamos y no baje mucho nuestra temperatura, nos indican que van a tener disponibles sabanas térmicas en caso de hipotermia, y nos dan la dirección de un par de tiendas de buceo en las que sugieren fuertemente conseguir gorra, guantes y botas de neopreno. Ahi es donde me di cuenta que la temperatura iba a ser un factor importante, pero ¿que tan frio puede ser?
A final de cuentas hice caso a las recomendaciones y fuí a buscar una gorra de neopreno, lo importante es que no se me enfríe la cabeza, pensé, y mientras estoy ahí llega otro atleta preguntando por las botas de neopreno, nos reconocemos y platicamos de las condiciones del agua, y con una cara bastante seria me cuenta que el intentó nadar un dia antes en el lago y que apenas pudo aguantar unos cuantos metros, que el agua estaba helada y muy pronto dejó de sentir los pies, así que decidió comprar el equipo completo. Hago caso a su recomendación y compro también las botas, los guantes se me hicieron bastante gruesos y no creo que sea cómodo nadar con ellos.
Me doy cuenta que no llevo absolutamente nada para clima frio en la bici, solamente la chamarra que llevaba puesta, y, aunque intenté comprar ropa de invierno, cientos de ciclistas se me habían adelantado y lo único que pude conseguir fueron unos guantes. Aún así lo tomé a la ligera, pude haber seguido buscando, pero aunque el aire se sentía muy frio, el sol quemaba, imaginé que a final de cuentas me iba a dar calor. Esa tarde ya nos reunimos con el resto de mi Crew, comimos y todavía le sugerí a mi hermano, que era mi escolta en la natación que se comprara una muda de ropa térmica, porque igual y lo salpicaba o le entra algo de agua al kayak… si supiéramos lo que venía.
Llegó la noche, afinamos detalles, y nos preparamos para lo que sería el fin de semana mas demandante para todos.
Dormí muy bien, quizás solo tuve un pequeño ataque de nervios antes de quedarme dormido, aunque si, la mañana llegó muy rápido y como retrasaron el arranque de la nadada no tuvimos que madrugar, todavía nos dió tiempo de desayunar bastante bien y salir con mucho tiempo de sobra. A mitad del camino empiezo a repasar en mi cabeza si llevo todo lo importante y de pronto por alguna extraña razón creo haber olvidado el wetsuit y ahi vamos de regreso al hotel, para darme cuenta que siempre estuvo en mi mochila, simplemente no logro recordar en que momento lo guardé. Arrancamos de nuevo rumbo al arranque, y ahora si me aseguro de llevar todo, seguimos con tiempo de sobra.
Llegamos a la orilla del lago, nadie pensaría que eso es una competencia, hay un área de jardín gigantesca y las camionetas, atletas y kayaks solo ocupamos una pequeña sección. La zona de transición es increíblemente pequeña, creo que he visto entrenamientos mucho mas concurridos y con gente mucho mas preocupada, a pesar de todo se siente tranquilidad en el ambiente, a final de cuentas todos sabemos a lo que vamos, es mejor tomarlo con calma.
Cuando menos me doy cuenta estamos a 5 minutos del arranque, todos los atletas hacemos un círculo, nos tomamos de la mano, y la directora del evento recita un poema dedicado a nosotros y al reto que estamos por enfrentar. Es un periodo de profundo respeto y silencio, algunos rezan, otros respiran, yo, cierro los ojos y me concentro. Me siento tranquilo y emocionado a la vez.
Llegó el momento, todos los escoltas salen en su kayak a esperarnos y yo me despido de mi familia, estoy listo, sé a lo que vengo, les digo, camino rumbo al lago y empiezo a meterme lentamente, si está bien pinche fria el agua, me doy cuenta que comprar las botas fué una excelente decisión, y a su vez veo que varios atletas también llevan los guantes, espero que no me hagan falta, los veo y sigo pensando que son muy estorbosos.
5….4…..3…..2…. Fué un arranque muy tranquilo, no hay golpes ni manotazos, tengo todo el espacio que quiero para poder nadar, ubico a mi escolta, paso junto a él y solo grito, vámonos!
Empezamos a avanzar, y rápidamente cada nadador empieza a tomar su lugar y a emparejarse con su escolta, el agua está muy fria pero después de unos metros te empiezas a acostumbrar. Levanto al cabeza para tratar de ubicar hacia donde tengo que ir, vamos 31 atletas, pero todos muy dispersos. Creo ver una boya muy a lo lejos, y me dirijo hacia allá en lo que mi escolta y yo tomamos ritmo.
Van apenas como 5 o 10 minutos y entre brazada y brazada veo como otro kayak se acerca hacia nosotros (o nosotros hacia el) y ambos kayaks quedan muy juntos, voy ligeramente adelante de ellos, y a la siguiente brazada veo el kayak de mi hermano muy inclinado, en ese momento me detengo y veo en cámara lenta como se voltea. Logra salir del kayak, pero si para mi que traigo neopreno siento el agua helada, apenas puedo imaginar el golpe que esa caida significó para el. Nado de regreso rápidamente para ayudarlo, y el otro kayak se sigue y nos deja solos, imagino que para el es difícil nadar ya que trae, irónicamente, demasiada ropa para cubrirse del frio asi que intentamos un par de veces subirlo, pero cada intento se complica mas, ya que el kayak comienza a llenarse de agua, y ya pesa demasiado para poder mantenerlo a flote, no se si fueron segundos o minutos los que pasaron, pero se me hace eterno, cuando al final llega otro kayak que me ayuda a sostener la orilla del kayak y evitar que se hunda por completo, aún así sigue siendo muy pesado para voltearlo y sacar el agua. Entre los dos detenemos cada uno una orilla del kayak, mientras mi hermano sigue luchando contra el frio y el peso del agua para mantenerse a flote… “tu sigue Mike, ahorita te alcanzo!!” grita desesperado, creo que imagino lo que sentía al saber que el debía ayudarme, y ahora los papeles están al revés, “en serio vete, ahorita te alcanzo!” vuelve a gritar, lo ignoro y solo le pregunto repetidamente si está bien, contesta que si.
Finalmente después de lo que se me hace una eternidad llega una lancha, lo ayudan a salir del agua, y me ayudan a voltear el kayak para sacar el agua. Les pregunto si lo pueden regresar y me dicen que no, al mismo tiempo volteo y veo como el ya está saltando de nuevo en el kayak para seguir adelante. Pero realmente me preocupaba el frio, el agua estaba helada pero mojado el aire debía sentirse peor, y había bastante, sin embargo veo que el tiene interés en seguir, le pregunto nuevamente si está bien y puede seguir, enojado me grita que si, solo espero que el sol lo ayude a calentarse un poco.
No se cuanto tiempo pasó, pero cuando volteo para ver hacia donde debo ir ya no veo absolutamente a nadie, creo que a lo lejos veo un kayak, no sé si es de un atleta o de algún juez, no importa, voy a hacia allá. Veo que mi hermano tiene dificultad para moverse, así que sé que voy a pasar un rato guiándome solo en lo que el logra entrar en calor, lo tomo con calma, se a lo que vengo. Y empiezo nuevamente a nadar…
Desconozco cuanto tiempo nadé, pero fué continuo, guiándome a medias en boyas, y ocasionalmente por mi guia que de pronto se ponía delante de mi, pero demasiado adelante, así que de todos modos tenía que levantar la mirada para ubicarme, por fin llego a la unión entre los 2 lagos de los que se componen los 10K, hay un puente y veo que ahí estaba mi familia esperando verme pasar, ellos apenas se enteran de lo que pasó y piden nuevamente hacer un cambio de guia, pero la juez que está en esa zona no lo permite, en ese momento veo que mi hermano está petrificado por el frio a pesar de que el sol ya había salido bien y ahí fue donde me di cuenta de que esta nadada iba a ser mas larga de lo que esperaba.
Atravesé el 2o lago guiándome en una boya que veía a lo lejos, y justo cuando la alcancé para dar la vuelta de regreso al primer lago veo que se acercan otro kayak y la misma lancha que rescató a mi hermano, volteo a verlo y noto que si se vé muy mal, el juez del kayak me apunta con el dedo hacia donde debo nadar y me indica que siga, veo que traen chamarras y un thermo, ya después me enteré que ahí vieron que mi hermano ya estaba muy pálido y que le ayudaron a ponerse otra chamarra para cubrir la ropa del aire frio, y le ayudan a servirse un cafe caliente para que logre entrar en calor, eso lo reanima un poco. Mientras tanto yo estoy totalmente perdido y nado hacia lo que yo creo que es el puente donde vi a mi famila, ocasionalmente volteo hacia atrás para ver si ya vienen pero (al menos eso sentí) me aventé medio lago yo solo hasta que llegó el juez a guiarme, entonces puedo concentrarme solo en avanzar y no perder tiempo en ubicarme, estoy por llegar nuevamente al puente cuando veo que mi hermano ya está nuevamente al lado de mi. En esa parte del puente el agua era muy baja y podia pararme, así que aproveche y pedí que me diera algo de comer, me pasa un bote que llené de gomitas y puedo comer unas 4 o 5, se que para entonces ya llevo miles de calorias perdidas y que eso no sirve de nada, pero al menos me ayuda a despejarme un poco.
Ahí por fin pude voltear a ver mi reloj y veo con terror que apenas llevo 3.5 Km, pregunto si eso es cierto y me dicen que no, que llevo casi el doble, me tranquilizo, y en ese momento no puse atención en el tiempo, debí hacerlo. Cruzamos el puente y el guía que me ayudó nos avisa que se va y que tengamos cuidado con la corriente que nos espera al dar la siguiente vuelta. Y tal cual lo dijo, apenas entramos de regreso al primer lago siento un golpe de frio aún peor de lo que ya estaba, si hay corriente y de agua aún mas fría, o al menos eso me hace sentir.
Toda esta segunda parte es eterna, realmente eterna, mi guia sigue siendo intermitente, y la corriente también lo mueve demasiado, y me di cuenta que el riesgo de volver a caer es muy alto, así que mejor decido no depender mas de el y dejarlo que se concentre en mantenerse a flote. trato de ubicar una boya y no veo absolutamente nada, pero se que a final de cuentas tengo que rodear el lago y me enfoco en mantenerme en una distancia constante de la orilla, aunque la corriente de repente me acerca demasiado a ella y me doy cuenta que voy nadando en zig zag, hasta que en una de esas la corriente me arrastra tan a la orilla que me es imposible nadar sin que se me entierren los brazos en el fondo, como puedo trato de regresar al centro, pero me sigue aventando, mas adelante veo a mi hermano que se detiene de un muelle y me está esperando, lo alcanzo y me da mi segunda y última ración de gomitas. Me pregunta como me siento, y solo le digo que tengo un chingo de frio, antes de avanzar nuevamente.
Quiero saber cuanto tiempo tengo, así que aprovechando que el agua está baja me detengo a revisar, ya que como habia perdido el gps la pantalla estaba en la ventana equivocada y tengo que buscar el tiempo total. Imagino que llevo como 3 horas y media, y casi me da un infarto cuando veo que llevo casi 5, veo al otro lado del lago lo que creo que es la meta, así que según mis cálculos no deben ser mas de 2 Km. hago cuentas y según yo si logro salir en menos de una hora. En resumen, mas frio, mas corriente, mas frio, mas corriente, me pierdo, regreso y después de poco mas de 6 horas logro salir. Frio, exhausto y desmotivado porque pienso que ya estoy descalificado, pienso seguir, pero me pega el saber que ya es DNF.
Si el agua estaba fria, el aire al salir era mucho peor, me ayudan a llevarme a la carpa de cambio, y no puedo moverme, los brazos y las manos no me responden bien, tiemblo demasiado, tengo mucha hambre y pido el sandwich que sabía que me esperaba, lo como con desesperación (hoy me hacen burla de la forma en que comí), y entre todos me ayudan a cambiarme de ropa y a secarme.
Salgo de la carpa y apenas puedo ponerme el casco, me queda chueco pero ya no importa, solo quiero arrancar y entrar en calor, intento subirme y fallo, no puedo ponerme el pedal, 2do intento, vuelvo a fallar, voy por la 3a y logro avanzar. No duró mucho porque pronto llegué al primer cruce y venían carros, así que mejor me detengo y de una vez pongo la ruta a seguir en mi computadora de la bici. Sé que con los guantes que traigo y la poca habilidad que tengo por el frio no voy a poder hacerlo en movimiento.
Logro llegar a un pedaleo constante y establecer un ritmo, no sé cuanto tiempo llevo en la bici, pero me enfoco en subir mi velocidad lo mas pronto posible, se que manteniendome al menos a 30km/h llego sin problemas antes de las 9 de la noche, que es la hora límite. Creo que apenas llevo como 10K cuando veo por primera vez a mi crew a la orilla de un retorno, se que no tengo tiempo que perder, pero también muero de hambre, y les pido algo mas de comer. Lo como lo mas rápido que puedo y arranco nuevamente, mi objetivo es recuperar calorias y poder entrar en calor. Me rebasa mi crew y grita de emoción para avisarme que sigo oficialmente dentro de la competencia, solo tengo que llegar antes de las 9 de la noche!
Mi ritmo empieza a mejorar, mi velocidad se estabiliza, y según mi computadora si llego con mas de 20 minutos de sobra al deadline, solo me enfoco es pedalear sin parar, comer e hidratarme. agradezco el haber hecho la mayor parte de mi entrenamiento en rodillo y estar acostumbrado a pedalear por horas sin descansar.
10, 20, 50, 80K, todo va muy bien, pero pronto empieza a caer la noche, y empieza a bajar la temperatura nuevamente. además de que el aire empieza a hacer de las suyas, habia logrado mantenerme en la velocidad que quería, pero poco a poco empieza a bajar y me cuesta mantenerme. Llega el momento en el que estoy en plena obscuridad en una autopista de alta velocidad y aunque ocasionalmente tengo a mi crew detrás de mi, no pueden hacerlo todo el tiempo ya que eso es mas peligroso aún para todos.
Llegó el momento en el que un juez me esperaba y me orilla, me dice que es extremadamente peligroso que siga en esa carretera, así que nos tienen que mover a otra carretera, en la cuál haremos un circuito de 20 Km para compensar la distancia y de ahi ya contiuaría a la meta. Ahí fué donde todo valió madres…
Me subo al carro y siento delicioso el calor, y se que no puedo darme ese lujo, les pido que bajen todas las ventanas, y trato de mantenerme lo mas frio posible sacando la cabeza y las manos cuando puedo, pero cuando por fin llegamos al punto donde debo retomar la ruta y me bajo de la camioneta llegó la peor sensación de mi vida, me petrifico del golpe de frio que siento nuevamente y me cuesta mucho trabajo caminar hasta mi bicicleta, subirme a ella y pedalear nuevamente. Todo el rimto y ventaja que había ganado la pierdo en un segundo, empiezo a pedalear y apenas y puedo llegar a 20km/h, los brazos me tiemblan demasiado y tengo muy poco control del manubrio, pero se que a lo que vengo, y como puedo sigo adelante.
10K, llegó a primer punto del circuito, vuelta en U, 20K llego al segundo punto, vuelta en U y ahora si derecho hasta la meta. Veo mi computadora y ya en ese momento me marca -1° y veo como empieza a bajar, el arie se siente cada vez mas fuerte, mis rodillas duelen de una manera horrible, cada pedealeada siento como si me clavaran pequeñas agujas de hielo, mis pies ya no me duelen, no los siento, absolutamente nada, trato de mover los dedos de los pies y no se si en realidad se mueven porque no siento absolutamente nada en los pies. Sigo pedaleando….
Siento como mis piernas empiezan a temblar, espasmos en los muslos y en las nalgas, no importa, debo seguir, me golpeo en las piernas para tratar de calmar los espasmos y sigo adelante…. los brazos me tiemblan mucho y de pronto doy volantazos involuntarios que me traen de un lado a otro del carril, afortunadamente la carretera es solo para mi, llevo mucho tiempo con frio y siento que ya no puedo respirar bien, tengo que jalar muy fuerte el aire para poder llenar mis pulmones… eso no me gusta.
Veo el mapa, mi velocidad y la distancia que me falta y me doy cuenta que ni en mis mejores condiciones podria llegar, toda la ventaja que tenía ahora se habia vuelto negativa, fué el momento de la verdad, en ese momento supe que en esta ocasión no me convertiría en Ultraman…
Le pido a mi escolta que viene a mi lado que se detenga, tengo que abandonar, me siento muy mal, lloro de desesperación y frustración por no poder seguir. Apenas me bajo de la bicicleta no pude moverme mas, apenas y pude caminar y subirme a la camioneta y mi cuerpo entra en modo de stand by. No siento los pies, las manos, la nariz, tiemblo sin control y aunque no les digo, me cuesta trabajo respirar…
Apenas unos metros adelante nos encontramos al juez y le avisamos que ya no pude seguir, el me confirma que me estaba esperando para darme la misma noticia. Le confirmo que nos vemos el siguiente dia, por supuesto que planeo regresar y terminar este reto aunque no sea oficial.
Después de parar por algo de comer por fin llegamos al hotel, puedo caminar pero me siento peor de lo que nunca me habia sentido, cada paso duele, calambres en las piernas, brazos, espalda. Camino muy despacio también porque sigo sin sentir los pies y tengo miedo de falsear y lastimarme, y me espera un doble maratón en 2 dias. Logro llegar al cuarto y me meto a bañar, apenas siento el agua caliente empiezo a temblar sin control, me cuesta trabajo mantenerme en pie, pero se que si me siento quizás no pueda levantarme, así que aguanto lo mas que pueda el agua caliente y el choque térmico que esto genera. Después de unos minutos logro calmarme, y empiezo a sentir mis pies, eso es bueno, pienso.
Tenía mucha hambre, pero a la vez no tenía ganas de comer, pero se que mi cuerpo necesita muchísimas calorias para reponerme, y como lo mas que puedo, antes de despedirme e irme a la cama. Les aviso que el dia siguiente nos vemos temprano.
Me acuesto con toda la intención de arrancar el dia siguiente, pero en esta ocasión la noche fué muy larga, apenas me muevo ligeramente y empiezo a temblar nuevamente, me toma horas lograr calmarme totalmente, y mi respiración aún no vuelve a la normalidad.
No quiero ver la hora, solo trato de concentrarme en descansar, dormir y recuperarme, no se cuanto tiempo pasó, pero por fin me quedé dormido, siento que solo dormí 5 minutos cuando suena el despertador. Me siento fatal, me siento en la cama para empezar el siguiente reto y veo que mi cuerpo aún no me responde totalmente, volteo a ver a mi esposa y no se si sigue dormida o solo esta fingiendo, me muevo y trato de evaluar como me siento… mi brazo tiembla un poco, y los dedos de mis pies se empieza a abrir solos, un calambre, me muevo para evitarlo y ahora es una nalga la que tiembla sin control, el antebrazo, otro calambre… Anahí despierta me ve y me pregunta si voy a ir…
El año apenas inicia, y esto representa que me encuentro a 50 dias del Ultra, no sé si sea mucho o poco tiempo, pero yo siento que ya es prácticamente mañana.
De cierta manera me gustaría que así fuera, yo creo que en todo entrenamiento de alto volumen llega un día en el que ya te sientes fuerte y listo para poder enfrentar la competencia. Y así me siento hoy, no sé que resultado tendría, pero estoy seguro de que podría terminar.
Así que aprovechando las fiestas y toda la parafernalia que hay alrededor del fin de año, decidí modificar un poco mi entrenamiento y cerrar el año corriendo un maratón. A un ritmo tranquilo, sin ritmo planeado, sin ruta definida, simplemente salir y correr hasta juntar 42 K.
Soumaya
Por lo mismo de que quería darle mas variedad al entrenamiento, por ahí del Km. 2 decidí ir buscando lugares emblemáticos de la ciudad, así me distraía un poco pensando hacia donde ir después y hacer algo diferente a los entrenamientos rutinarios, a final de cuentas lo importante era correr. Mi primer parada fué en el museo Soumaya, lo malo es que todavía faltaba mucho para que saliera el sol y estaba en total penumbra. Pero no deja de ser un lugar con una arquitectura muy original.
Amaneciendo
Ya después de la respectiva foto, me dirigí a Chapultepec, que, sin exagerar, lo he recorrido cientos de veces, pero no deja de ser un buen lugar para acumular kilómetros evitando los problemas de esperar a que cambien los semáforos y estar esquivando carros como en el resto de la ciudad. Sin embargo no contaba que justo este dia iba a estar lleno de corredores por la carrera de San Silvestre, así que hubo tramos que no fueron tan tranquilos ni tan accesibles por todos los carros estacionados, sin embargo, seguí recorriendo cada rincón del bosque hasta llegar a correr a un lado de la escultura de Tlaloc, y de ahi recorrer el circuito de las víboras.
Km 25
Entonces tocó pasar a otra sección del bosque recorrer el circuito del castillo, el lago, el monumento a los niños héroes, las mismas esculturas que siempre paso de lado, ahora me di la oportunidad de apreciarlas. Bajar el ritmo y observar.
Faltaban todavía casi 20 Km, decidí cruzar hacia la Condesa y recorrer el circuito de la avenida Amsterdam y el parque México en lo que pensaba donde iba a cerrar el entrenamiento, aunque creo que desde el principio ya lo sabía. Fué entonces que comencé el regreso hacia la avenida Reforma.
Ya casi
Mi sorpresa fué que la avenida estaba totalmente vacía, ya que estaba cerrada en varios puntos por la fiesta de fin de año que se iba a realizar en la noche, así que un buen tramo lo pude correr a media avenida, totalmente para mi, sin carros, sin bicis, absolutamente nadie. Solo algunos trabajadores que estaban montando el escenario para el festejo me volteaban a ver con la misma cara que muchos ponen cuando ven a un loco correr con huaraches. Pero era imposible no llamar la atención cuando no hay nadie mas alrededor. Veía el reloj tratando de medir la distancia que faltaba para ver si mi destino final iba a ser suficiente o me iban a faltar kilómetros para juntar los 42, según mis cálculos iba a ser casi exacto.
Última parada
Así que por fin llegué a uno de mis lugares favoritos de esta ciudad, el Palacio de Bellas Artes, me gusta tanto que en mi casa tengo un foto mural del mismo. y no deja de maravillarme. Sabía que mi aventura del día ya había terminado, era solo cuestión de regresar a casa para terminar con el entrenamiento del día. A final de cuentas terminó siendo como un kilómetro mas, pero sé que en este mes voy a correr mucho mas que esos 42 Km varias veces, así que decidí disfrutarlo. Y la verdad es que terminé sintiéndome perfecto, se que podía seguir corriendo mucho tiempo mas. Y aunque mi ritmo era muy relajado hice 4 horas y media que creo que son bastante decentes. No hubo meta, no hubo nadie esperándome, no hubo medalla, solo una enorme satisfacción de hacer lo que me gusta.
Y así inicia un nuevo año, nuevos retos, nuevo todo, el Ultraman ya lo veo como mío, no es que me confíe, simplemente ya me visualizo cruzando esa meta.
El entrenamiento avanza y las sensaciones van mejorando. A pesar de que las distancias aumentan semana con semana, después de cada entrenamiento sigo con energía y sintiéndome fuerte, lo cuál es un buen indicador. Aunque no debo confiarme ya que todavía falta un largo camino por recorrer.
Una de las partes mas importantes de cualquier entrenamiento, incluso la mas importante de todas, es el entrenamiento mental. El cuerpo se prepara para cualquier prueba a la que te enfrentes, pero todo esfuerzo físico tiene un límite, y el sobrepasarlo y lograr cosas que muchos creen sobrehumanas, no es mas que un arduo trabajo mental y concentración en lo que quieres lograr. Incluso hay atletas profesionales que tienen sesiones de entrenamiento 100% mental, simplemente visualizándose ganando la competencia.
Este fin de semana para mi fue una sesión mas o menos de ese estilo, ya que se llevó a cabo el Campeonato Mundial de Ultraman en Hawaii y aunque la difusión es mínima, pude seguirlo por medio de los competidores a lo largo de los 3 dias.
Aunque aún no he competido en un Ultraman, simplemente por ver las fotos y breves videos del evento puedo notar que es una experiencia muy diferente a cualquier competencia que haya realizado, quizás tenga que ver con que solamente son 40 personas pero la hermandad que proyectan entre todos es inspiradora. Y realmente transmiten que todos los atletas son parte de la misma Ohana (familia), a la que uno pertenece al participar en esta distancia.
¿Y porqué fue entrenamiento mental? Simplemente porque al ver cada foto o video, podía imaginarme en el momento de la competencia. Me imaginé lo que es salir del agua después de nadar 10K, sentir que el suelo se te mueve y tomarte esos segundos para retomar la orientación y sentirte aliviado de que ya terminaste las primera parte. Logre percibir esa sensación de cansancio, pero a la vez de fuerza en las piernas mientras pedaleas la bicicleta, incluso me imaginé a mi mismo pedaleando cansado pero a la vez emocionado porque ya “solo” faltaban 50 Km.
Pero lo que mas pude sentir, y lo siento cada vez mas vívido es el correr el doble maratón, me imagino perfectamente terminando los primeros 42 Km y sintiéndome todavía con energía para poder seguir (menos mal, si no estaría en problemas) y claramente imagino ver la meta ya a solo unos metros de distancia, en mi mente no la he cruzado, creo que eso dejaré que sea sorpresa.
Es muy inspirador y una verdadera demostración de la fortaleza mental que uno debe adquirir, el ver a los atletas concluir una prueba tan demandante, y todavía tener la energía y fuerza para seguir apoyando a los que vienen atrás.
El ver este evento me ha puesto las cosas en mejor perspectiva, tengo una mejor idea de lo que debo preparar, de lo importante que es mi equipo y me confirma una vez mas que esta prueba es 90% fisica y la otra mitad mental.
Este ha sido tema de conversación mas veces de las que imaginan, a veces por trabajo, la mayoría porque me ven entrenando, en carreras o en fotos.
Y es que el correr con huaraches, en específico con Luna Sandals, fué algo que me atrapó desde la primera vez que las probé, y que me ha ayudado a experimentar el correr de una manera muy diferente. Hace poco mas de un año vi el producto en una pagina de internet, y desde ahí llamo me llamó mucho la atención, y como a veces me pasa, me obsesioné con el probar y saber que se sentía correr de esa manera.
Mas tardé en investigar que en lo que ya las había pedido, de hecho pedí unas para mi y otras para mi esposa, quien caminó con ellas un par de horas y me dijo que luego saldría a probarlas corriendo… ese día nunca llegó.
Pero yo al dia siguiente ya estaba corriendo con mis Lunas, fué una experiencia muy extraña, ya que mas que enfocarme en las sensaciones, estaba distraído por como me veía la gente. Y de cierta manera tratando de “correr bien” para no lastimarme por el prácticamente nulo soporte que llevaba.
Fué un periodo de adaptación de un par de semanas, ya que mas que preocuparme por como corría tenía que estar probando en cada entrenamiento otra forma de ajustar las correas para que no me rosaran entre los dedos. Si me llegaron a lastimar algunas veces porque me quedaban muy flojas o muy apretadas y eso hacía que la fricción me abriera un poco, pero nunca fué algo que me detuviera, de hecho muchas veces no me daba cuenta de la lesión hasta que terminaba de entrenar.
Y en cuanto al impacto, definitivamente sirvió el haber cambiado mi técnica hacia natural running años atrás, ya que de esa manera el aterrizaje a la hora de correr es mucho mas suave y el riesgo de lesión es mínimo. Es cierto que cuando comencé a correr con las Lunas, me volví un poco mas lento ya que por la forma de correr mi zancada se recortó y me costó trabajo incrementar la cadencia, pero creo que ultimamente voy mejorando esa parte.
Al día de hoy ya no corro con otra cosa, y ya me acostumbré a las miradas raras, que se me emparejen o me detengan para preguntarme porqué corro así, un par de veces hasta me han regañado por “andar haciendo eso” y que porqué no cuido mis rodillas. Y pues creo que mi técnica no debe ser tan mala ya que he logrado correr triatlones, Ironman y hasta 60 kilómetros continuos de esta manera sin mayor repercusión que acabar muy cansado. jeje
Definitivamente seguiré corriendo de esta manera, se ha vuelto mi estilo y ahora tocará enfrentar el Ultraman con mis huaraches, no se si sobrevivan los que he usado desde el primer dia ya que llevan como 2000K acumulados, y aunque se siguen viendo como nuevos, vienen muchos entrenamientos muy largos.
Casi a diario escucho comentarios sobre lo difícil que es hacer pruebas de alto rendimiento, ya sean triatlones, maratones, Ironman o Ultradistancias, y aunque es verdad, va mas allá del dia de la competencia.
La prueba en si puede ser muy demandante y generar mucho desgaste, pero ya que analizas todo lo que hubo detrás te das cuenta que lo realmente difícil es la disciplina que hay que llevar durante el entrenamiento para llegar al día de la prueba.
Lo sé porque he vivido ambas caras de la moneda, he tenido temporadas de entrenamiento llevadas al pie de la letra, cuidando mi alimentación, horas de sueño y por supuesto cumpliendo con el programa en todo momento y por el otro lado, como la temporada pasada, entrenando a medias y cuidando poco los aspectos de nutrición.
La diferencia a la hora de la competencia se siente desde el momento en el que arrancas, ya que aunque sabes que tienes una “base” que te va a ayudar a terminar la prueba, por dentro sabes que no estás los suficientemente preparado para rendir al máximo y hacer un buen papel, por el contrario, sabes que va a doler, y que no lo vas a disfrutar como debieras.
Ahora tengo de frente una prueba extrema, y definitivamente quiero ir bien preparado, sintiéndome fuerte en todo momento y sobre todo disfrutando la competencia. Se que será desgastante, pero quiero llegar a la meta sabiendo que lo dí todo y que me dediqué a hacer lo mejor. Esa prueba termina en poco mas de 4 meses, pero empieza desde hoy.
Estoy de vuelta, el programa está listo y comienzo a re adaptarme a las largas horas de entrenamiento. Vuelven esos dias en los que cuando el sol comienza a salir tu ya llevas al menos una hora corriendo o sobre la bicicleta, y a acomodar sesiones de gimnasio en los “tiempos libres”, mi vida se vuelve a medir en minutos por kilometro, cadencia, pulsaciones, brazadas, y elevaciones.
Será un reto mayor, ya que si un Ironman es difícil prepararlo, un ultra, requiere mas esfuerzo y siendo papá todo se complica al doble. Afortunadamente tengo el apoyo de mi familia con el que siempre he contado, y soy muy muy muy afortunado por eso.
Mi motivación principal es sobresalir, ya basta de esos dias de ir a “terminar”, quizás todavía no tengo lo suficiente para ganar, pero ¿porqué no irme preparando para algún día lograrlo?
Dicen que las pruebas de fondo se construyen con los años. así que estoy en el momento ideal para empezar.
Siendo totalmente honesto, aunque siempre trato de cuidar mi alimentación, la verdad es que nunca me he limitado en cuanto al tipo de alimentos que ingiero y nunca he hecho una dieta. Digo que me cuido porque no tomo refrescos y evito la comida muy grasosa, sin embargo tengo una debilidad muy grande por el pan, todo tipo de pan, no discrimino, y cuando se trata de desaparecer un delicioso bife siempre estoy listo para enfrentar el reto.
Así que ahora que estoy comenzando mi preparación para el siguiente reto, que es el Ultraman, decidí que voy a hacer las cosas bien y apegarme al entrenamiento, hacerme un check up y cuidar mi alimentación. Y es precisamente en este último punto donde decidí “resetearme” de toxinas, grasas y demás chatarra que haya en mi cuerpo para empezar de cero.
Tome la decisión de probar con 3 dias de Reset Juice, sentí que 1 dia era muy poco y quizás no iba a sentir nada, y después iba a decidir si lo expandía a 5 o hasta 7 dias. Ahora les digo que para mi 3 dias fueron suficientes, quizás en otra ocasión aguante más, pero por ahora si tuve bastantes sensaciones que me convencieron de que mi cuerpo sintió una mejora.
¿Porqué Reset Juice y no jugos hechos en casa?
Al buscar información sobre jugoterapia, descubrí un término que no conocía ,”prensados en frio”, que es precisamente lo que ofrece Reset. Resulta que un jugo exprimido en extractor o con maquinas está expuesto a fuentes de calor por el simple hecho de que la extracción se hace por un movimiento mecánico, esto ocasiona que el jugo, en el momento justo en el que está siendo exprimido, comience a oxidarse, lo cuál hace que su vida sea muy corta y sus propiedades y nutrientes se reduzcan casi al 50% en un instante.
En cambio con el método que utilizan para prensar en frio, el jugo sale y se mantiene casi como si siguiera dentro de la fruta e incluso hace que dure mas tiempo. Al grado que un jugo de Reset puede durar hasta 3 dias sin perder propiedades o sabor, y bueno, creo que todos hemos tomado un jugo de naranja que lleva mas de dos horas exprimido y no sabe igual que recién salido de la máquina.
Entonces llegaron mis jugos a The Triathlon Store, era el kit Endurance, que está diseñado para deportistas, ya que te da nutrientes para rendir mas y además te incluye 2 leches (de almendra y de nuez) que sirven como un sustituto de proteína, así que llegó el momento de empezar.
DIA 1
Todo inició con el jugo UNBEETABLE, un jugo rojo concentrado debido al betabel que trae como base, combinado con manzana, pepino y apio. Soy fan del jugo de naranja con betabel, así que no le tenía miedo al sabor, no podía ser tan malo. Solo me tomó un sorbo saber que ese sería mi favorito. ¡Sabía delicioso!
Fue avanzando el dia y en intervalos de 2 a 3 horas tocaba probar un jugo nuevo, todos me iban gustando. Algunos mas dulces como el Greenergy y otros un poco mas condimentados como el Pinebliss, que por el jengibre que contiene te da un sabor algo picoso que si te saca de onda, no te lo esperas, pero nada de que preocuparse.
A lo que mas le tenía miedo era a los jugos verdes ya que regularmente saben a puro apio y perejil y la verdad no me encantan, y en el Kit Endurance vienen 2, y no solo no saben feos, sino que saben muy bien, podría tomarlo cualquier dia sin problema.
El dia fue avanzando y quizás el primer efecto que sentí fue la abstinencia de la cafeína, no es que tome demasiado, pero si rigurosamente 2 tazas al dia y generalmente bien cargado, todavía no eran las 5 de la tarde y me empezó a dar mucho sueño, incluso me costaba trabajo concentrarme para trabajar, generalmente me encuentras haciendo varias cosas a la vez, y en esta ocasión me costaba concentrarme en una sola, ya pasará, pensé…
Lo interesante es que hambre como tal nunca tuve, de repente eran ratos de ansiedad por comer, pero ya que me concentraba en las sensaciones me di cuenta que no era realmente hambre, simplemente el hecho de saber que no había comido nada solido en todo el dia.
Ese dia si terminé muy agotado, simplemente sin pila, aunque sabía que tenía la nutrición que mi cuerpo requería me faltaba la cafeína y azucar que acostumbro comer por las tardes. Sin embargo aunque creí que no iba a poder dormir por el hambre, nunca la tuve y dormí sin problemas.
DIA 2
Tocaba salir a correr y generalmente lo hago en ayunas, así que no tuve mayor problema. Simplemente tomé agua antes de salir y al regresar la leche Vitality Milk, hecha a base de nuez, semillas de hemp, vainilla y agave. Esta ya la había probado antes y la verdad es que esperaba con ansias que llegara el momento de tomarla, me encanta, podría vivir de eso, es un sabor similiar al agua de horchata, pero totalmente natural, y dulce pero sin empalagar. Eso lo tomé como mi proteína post entrenamiento, y una hora después mi desayuno, un jugo unbeetable mas.
El dia transcurrió ya muy cercano a lo normal, seguí sin sentir hambre y creo que hasta fuí mas productivo, ya que el poder estar tomando jugos todo el día me permitío trabajar de manera continua. Se que tampoco es bueno estar tanto tiempo sentado, pero en esta ocasión me ayudó a bajar la lista de pendientes.
Nuevamente entrada la tarde empezó el efecto psicológico, puedo jurar que olía a pizza en el trabajo, todos me veían raro, pero quizás el no comer nada agudizó mi olfato y podía oler la comida a metros de distancia.
Otro efecto muy interesante es que de repente si tenía antojos, pero contrario a lo que yo creería, se me antojaban cosas sanas, como una pechuga asada con brocolí, o un sandwich integral con queso panela.
DIA 3
En esta ocasión repartí la Vitality Milk en 2 porciones una antes y otra después del gym, y creo que funcionó bien, al entrenar me sentí bien, con energía, aunque si fué una sensación extraña ya que me sentía un poco mas ligero, es absurdo pensar en el peso ya que aunque si bajé, no fué nada significativo, terminé mi entreanamiento sin contratiempos, pero creo que si tenía la energía justa, ya que saliendo del gimnasio me dió un ataque de hambre y sentí un bajón de energía.
Comencé la toma de jugos y creo que fueron demasiado pronto uno de otro, ya que se terminaron muy rápido, regularmente me duraban perfecto hasta la hora de dormir, y en esta ocasión a las 5 de la tarde me estaba tomando el último. Pero fué un dia que transcurrió ya muy normal, ya no existió el hambre y creo que mi cuerpo ya se acostumbró a no funcionar con cafeína porque ya no me siento cansado ni con sueño.
Como dije al principio, estuve tentado a comprar el kit por otros 3 dias, pero el fin de semana se acerca y voy a subir el volumen de entrenamiento y no quiero arriesgar mi rendimiento, y tampoco quiero iniciar algo que no voy a terminar, soy demasiado necio en ese aspecto y prefiero no verme en ese dilema.
Esta desintoxicación fué algo totalmente nuevo para mi, me siento muy satisfecho de haberlo hecho y definitivamente creo que es algo muy sano que se debe hacer al menos un par de veces al año para limpiar el organismo que, aunque no nos guste, está saturado de químicos, conservadores y muchas sustancias que nos hacen daño y que a veces nuestro hígado no se da abasto para eliminar sin un poco de ayuda.
Ahora toca seguir con el plan de entrenamiento, cuidar la nutrición y seguir construyendo ese Ultra.
Antes que nada quiero dejar claro que no soy elite ni de la manera mas remota posible, y difícilmente creo que llegue a serlo. Soy un simple mortal, que un día por azar o destino decidió probar que era el triatlón, y desde esa primera vez quedó enganchado volviéndolo su estilo de vida en toda la extensión de la palabra.
¿Porqué este blog?
No hay una razón y objetivo principal, simplemente por el placer de escribir y transmitir mis experiencias como atleta y mi vida en general, ya que mis retos personales y mi trabajo me han convertido en un sujeto de pruebas de muchos accesorios para este deporte, calzado, ropa, nutrición, gadgets, etc. Y que mejor que transmitir mis impresiones de cada uno y servir de ayuda para los que quieren iniciarse o quieren probar cosas diferentes.
Creo que ya es demasiada introducción, ya nos iremos conociendo mejor con el tiempo. Por ahora vamos dándole al objetivo en puerta que es el Ultraman de Florida a celebrarse en Febrero de 2015.
¿Y que es un Ultraman? Es una prueba de Triatlón de ultradistancia por etapas, la cual consta de 10 K de natación y 140K en bicicletas en la etapa 1, seguidos de 280K de bicicleta en la segunda etapa y terminar con 84 K corriendo.
Si, suena díficil, pero es realizable, el verdadero reto es apegarse y cumplir con el entrenamiento. Haciendo eso, la prueba no debe ser mayor problema. Y ese es mi compromiso, y otra de las razones de este blog, el poder llevar un seguimiento real del entrenamiento que recién está empezando.
El primer paso para que esto sea un éxito es iniciar de cero y por eso lo quise llevar a su máxima expresión, desde limpiar mi cuerpo de toxinas para empezar con una nueva y mejor alimentación que me ayude a rendir y mantenerme fuerte en los meses que vienen.