Al fondo del occipital

Pelear conmigo mismo se volvió rutina. Desde afuera seguro parezco calmado, como si entendiera todo, pero por dentro el ruido sube tanto que a veces ya no distingo si lo que escucho es real o solo otro round entre mis versiones.

Casi siempre empieza con una sensación de inferioridad. A veces contra el mundo, a veces contra mí. Miguel Ángel suele ser el que prende la mecha: el emprendedor tenso, serio, inquieto, siempre esperando el siguiente golpe. Si lo pienso bien, es lógico que sea él quien dispara la mayoría de los conflictos. Vive con la espalda contra la pared.

Luego aparece el papá. Ese Mike más blando, más sumiso frente a sus crías. No entra para ganar el pleito, entra porque carga miedos que no venían de fábrica, miedos que nacen con cada hijo y crecen con patrones que uno ni sabe nombrar. Esos miedos se quedan toda la vida, y ese Mike lo sabe.

Hay otro que ni pelea. Solo ve. Cuando el ambiente se tensa, agarra sus cosas y se va a nadar, o a pedalear hasta perderse. Ese es el que usa el cuerpo como escondite, el que se aleja de la gente y de esa incomodidad social que nunca ha sabido manejar. Y aunque parece el más simple, es la válvula que mantiene a los demás en funcionamiento. Sin él esto ya habría explotado.

Sé que hay más habitantes allá adentro, pero son difíciles de identificar. Aunque hay uno… ese es distinto. No sé bien qué es. Vive en el fondo del occipital, cerca del cerebelo, como un espectador de colores raros. Llama la atención sin quererlo. Ese escribe, pinta, baila, se ríe solo. Le gusta divertirse, pero casi nunca puede: siempre está esperando a que los demás se callen para tomar el control aunque sea un rato. Quiere ser el alma de la fiesta pero el resto anda agotado, seco, apático.

No sé si quiero que este comité interno desaparezca. No creo que sea posible. Soy todos ellos, y ellos son yo. A veces uno toma el volante, a veces todos quieren manejar al mismo tiempo. Lo único que realmente deseo es que el control dependa de mí y no de las circunstancias. Tal vez, en una de esas, el fondo del cerebro se convierta por fin en el centro de mando.

Mike
Vida Vltra

Una mente perra

Tantos años escribiendo ideas y cuanta verborrea mi cerebro me exige desahogar y creo que nunca me había podido disociar como para poder verme como hoy por fin puedo hacerlo.

Ha estado cabrón, ha sido una batalla constante entre personalidades y papeles por cumplir que, creo, en el camino fuí perdiendo noción de mi propias convicciones simplemente por no tenerlas claras y dejarme influír por las que me rodeaban y por algún motivo fueron fáciles de adoptar.

Hoy algo ha cambiado, he tomado decisiones, he dicho palabras y he tenido comportamientos que con plena consciencia de la incomodidad que me provoca ejecutarlos, cada que lo hago, siento que recupero una parte de mi .

Y luego, mi mente, esa perra que nunca se detiene, que nunca te permite estar en paz, te hace dudar sobre si el “verdadero” tú es el que está saliendo, o es al que estás encerrando para que ese villano que tanto ha luchado por liberarse, por fin sea el que tome el control.

Si ya sé, la típica historia del villano estándar, demasiado Hollywood en mi cabeza; Mike, date chance, vives en un limbo, en el que al parecer se debe entrar para jugar el juego; ganar dinero, ser “alguien”, existir. Mientras, por dentro intentas descifrar, ¿qué chingados harías de tu vida si sólo pudieras ser? Lo único que hoy suena tentador es poder dormir con la mente en calma, hace tantos años que no he sentido paz mental, que hoy dudo si alguna vez la tuve.

Quizás es consecuencia de vivir entre dosis rigurosas de cafeína por la mañana para terminar de “despertar” y ser productivo, para después entrar en ayuno total de cualquier bebida o alimento estimulante para evitar que mi mente siga rumiando hasta las 2 am, haciendo de ésto un eterno estado de trance, dudo que sea sano, pero es lo que se tiene que hacer para ser como se tiene que ser, funcional y productivo.

Hoy sigo persiguiendo un reto que está a la vuelta de la esquina, me creo capaz de poder superarlo, pero creo que me aterra un poco la lucha que estoy provocando dentro de mi, yo quería una mente perra y se convirtió en perros luchando por quién es más cabrón, una lucha que va a continuar en cada brazada, pedaleada y zancada, lo sé, puedo sentir que habrá batallas en todas y cada una de ellas.

Y al final, quien va a ganar? Que va a ganar?

Ni yo lo sé.

No sé ni lo que busco, ni porqué lo escribo.

Quizás el vencedor, lo sepa explicar.

MIKE?

#VidaVltra

Me inventé un hábito sin querer

Hace poco me llegó uno de esos recuerdos que aparecen de chispazo en la mente. Un recuerdo que solamente me provocó un esbozo de sonrisa, pero que se quedó latente en mi caché cerebral y conforme fueron pasando los dias, las circunstancias y el interés propio me trajeron de nuevo aqui.

Bueno, no “aqui” tal cual, porque este blog nació muchos años después de ese momento, hablo del aquí como en el papel de “escritor”, aunque en ese momento aún usaba tinta y papel, era mas o menos lo mismo, no podría decir que es un diario, porque si bien me va escribo una vez al mes, pero si podríamos decir que es un estilo de autobiografía en vida.

“¿Y cuál fué ese recuerdo?” Seguramente ya te lo preguntas.

Fué cuando gracias a la hermana mayor de un amigo y su gusto por las lecturas “rebeldes”, en unas fotocopias descubrí a Bukowsky, un autor Alemán-Americano que aún al dia de hoy es señalado por su género y estilo de lectura, hace 2 décadas se imaginarán lo complicado para un joven ignorante, complicado de leer más y también de entender. Eso despertó mi interés hacer unos días de leer de él nuevamente y algo más…

No es mucho lo que recuerdo haber leído de él, pero si me quedó grabado un poema llamado “Don´t try” (lo dejaré al final para que no pongas a trabajar a tu GPT); irónicamente ese poema te dice de manera literal y repetitiva que NO INTENTES ser escritor, pensarlo es casi suicida. Casí en forma de lista menciona todos los motivos por los que el escribir destrozará tu vida y tu alma… y adivinen que hice?

Exacto

No he parado de hacerlo, ha cambiado el método, la tecnología, la motivación y la temática, pero de alguna manera muy dentro de mi se creó casi instantáneamente este hábito que hoy agradezco con todo mi ser, y que casi 25 años después apenas comienzo a entender su valor y lo que ha dejado en mi.

Lo que recuerdo haber entendido en ese momento es que si algún día quería ser escritor (que no quería, pero por si algún día lo quisiera), tendría que comenzar en ese momento por tiempo indefinido, y la verdad me gustó, descubrí que podía hacerlo sin miedo y de cierta forma, fluyen las palabras una vez que empiezo.

Si te quedaste con dudas, o no entendiste la lógica de ese vato aún adolescente, imagínate que yo con esos 3 o 4 renglones que se quedaron en mi mente, comencé un hábito que hoy me permite voltear atrás y tener una mejor perspectiva de cómo se unen los puntos como lo dijo Jobs, pero sobre todo, descubrir que amo mucho más crear que consumir. Y para crear, hay que aprender un chingo y de muchas cosas, y gracias le ha dado sentido a mi vida hasta hoy.

No me dedico a escribir, no tengo un público real ni digital, nadie me presiona, ni espera ver que sale de mi mente. Al inicio la intención era dejar memorias y recuerdos por si algún dia tengo tiempo de re leer, hoy solamente espero que eso no suceda, porque si llega el dia en el que tenga el suficiente tiempo para leer tanta mamada que he escrito, es porque ya se me terminaron las aventuras, y la verdad es que si me gustaría, que algún dia, mucho mas viejo que hoy, sea una de esas aventuras la que me lleve para siempre y esa narración quedé pendiente para la eternidad.

#VidaUltra

Ahi va el poema. 📖

ASI QUE QUIERES SER ESCRITOR…EH?

si no brota de ti a borbotones
a pesar de todo,
ni lo intentes.
a menos que te salga por voluntad propia
del corazón y la mente y la boca
y las entrañas,
ni lo intentes.
si tienes que permanecer horas sentado
mirando la pantalla del ordenador
o encorvado sobe la
máquina de escribir
en busca de palabras,
ni lo intentes.
si lo haces por el dinero o
la fama,
ni lo intentes.
si lo haces porque quieres
mujeres en la cama
ni lo intentes.
si tienes que sentarte y
rehacerlo una y otra vez,
ni lo intentes.
si sólo pensar en ello ya te cuesta trabajo,
ni lo intentes.
si quieres escribir como algún
otro,
olvídalo.
si tienes que esperar a que salga de ti
con un rugido,
entonces espera tranquilo.
si no llega a salir de ti con un rugido,
dedícate a otra cosa.
si primero se lo tienes que leer a tu esposa
o a tu novia o tu novio
a tus padres o quienquiera que sea,
no estás preparado.
no seas como tantos otros escritores,
no seas como tantos miles de
personas que se llaman escritores,
no seas soso, aburrido y
pretencioso, no te dejes consumir por el
narcisismo.
las bibliotecas del mundo
se han dormido de
aburrimiento
con los de tu calaña.
no lo empeores.
ni lo intentes.
a menos que te salga
del alma como un cohete,
a menos que creas que la inactividad
te llevaría a la locura o
al suicidio o al asesinato,
ni lo intentes.
a menos que el sol en tu interior te
abrase las entrañas,
ni lo intentes.
cuando de veras sea la hora,
y si estás entre los escogidos,
cobrará vida por
si mismo y seguirá cobrándola
hasta que mueras o muera
en ti.
no hay otra manera.
ni la hubo nunca.

Crash mental

Estoy saturado, mi cerebro no detiene sus revoluciones, a veces estoy tan cansado mentalmente que el ejercicio apenas y logra darme equilibrio, mas no rendimiento. Siento que vivo una excusa tras otra del porqué no me pongo al dia en nada; de porqué una eventualidad tras otra hacen que cada dia, cada semana y cada mes sea una aventura, pero no de las chidas, son de esas aventuras que a veces golpean la cartera, otras te patean el ego y las mas rudas buscan fracturarte la esperanza.

Me re-leo y me digo, que dramático eres Mike, y la neta creo que si, me lo han dicho una que otra vez; quizás si exagero y reacciono de “más” en situaciones de esas en las que tienes que aplicar todo lo que sabes sobre resiliencia y frustración, pero, la neta, después de ya tantos años seguidos en que la vida adulta, el sat y un desfile de putazitos físico-emocionales me han curtido, creo que es válido un desahogo de vez en cuando.

Desde un inicio he sabido las consecuencias de cada una de las elecciones que voy tomando y de las responsabilidades que estúpidamente me voy creando con la esperanza de que “es temporal en lo que jala”, y pues creo que a estas alturas te puedes dar cuenta de que éste, tu escritor favorito, vive atrapado en eternas chambas temporales autogeneradas y autoimpuestas, pequeñas bolas de nieve que crecen mientras intento empujarlas cuesta arriba, a la inalcanzable cima del éxito.

He dejado de hacer muchas cosas y he sacrificado demasiado en esa persecución, y aunque muchas veces hay señales que me dicen, bájale un poco, las deudas y los niños que crecen y comen cada día más, no me dejan mucha opción en realidad.

Todos los dias es una reinvención, si no es que ya cambió una red social, hay nuevas marcas, otras que desaparecen, proyectos que surgen de la nada y con urgencia mientras que los más planeados, se quedan estancados. Irónicamente me bombardean decenas de reels, tiktoks, shorts y cuánto estilo de contenido existe para decirme que éste estilo de vida no es lo mas sano, pero quizás debería hacer un tiktok de vuelta explicando que si no vivo así, nadie me va a salvar, porque a nadie le importa un carajo lo que pasa más allá de lo que les pasa a si mismos.

Leer, escribir o hacer cualquier actividad ociosa y que no tenga una remuneración inmediata o medible se han vuelto productos de super lujo para mi, no recuerdo la última vez que pude hacerlo sin interrupciones o que realmente pude planearlo. Así como este post, que surgió realmente ya de una necesidad de escribir sobre esto, aún cuando en el fondo de mi mente se repiten pensamientos que me invitan a dejar de hacerlo de una vez por todas, dejar de pagar esta página y dejarla desaparecer con cada una de sus letras.

Los gurús de negocios y de las rutinas me dirán que el problema soy yo, que soy desordenado y cuanta mamada exista para hacerme sentir que soy el culpable de mi propia desgracia, y tienen razón, me digo, mientras los escucho haciendo siempre otra cosa a la vez. Manejo camino a la escuela y leo decenas de correos y what´s entre semáforo y semáforo y a la vez voy resolviendo las aventuras con las que mis hijos me sorprendan, a veces es una actividad escolar de esas que duran 20 minutos pero te rompen e inutilizan la mañana, otras, se ponen mas creativos y deciden darse un chingadazo o tener fiebres repentinas de 40° y hacer la aventura mas emocionante.

¿Es queja? no lo sé, la neta.

¿Desahogo? Es lo que parece, pero yo no lo siento así. A veces me cuesta trabajo distinguir si estoy cansado, enojado o triste, explicar lo que siento al escribir, es tarea aún mas dificil.

Si, parece que navego con bandera de pendejo, o que me tiro al piso, pero no, creo que a lo que estoy llegando es a un nivel de hartazgo y valemadrismo que ante la sociedad y el mundo podría parecer mi carta de renuncia a sus reglas e ideologías, pero ya paso los 40 y esas ideas 2mileras de hackear al sistema y despertar a los demás de una aparente Matrix, ya quedaron atrás, ahi guardadas junto con el X Box, los títulos de universidad y maestría, ahi abajito de la lista de negocios que he emprendido y he fracasado, adentro de la caja esa que apenas y cierra, llena de pendientes propios y de los que otros esperan de mi.

Que sigue? No tengo ni puta idea y la verdad me viene valiendo 3 kilos…

Entender al mundo? Ya no, gracias.

Aqui sigo por si a alguien le interesa entenderme a mi.

#VidaVltra

El valor de la incomodidad: ¿Cómo crecer en los días difíciles?


¿Qué haces cuando la chispa se apaga? Esa es la pregunta que no me deja en paz últimamente. La vida no se detiene, y aquí estamos, tú y yo, en un punto donde las cosas no se sienten como antes. Esto no es un mensaje motivacional ni un cuento para hacerte sentir bien. Es una invitación a incomodarte, porque en esa incomodidad es donde pasan las cosas que realmente valen la pena.

Cuando empecé este camino, lo hice porque necesitaba algo que me sacudiera, algo que me quitara la comodidad y me enfrentara a lo que de verdad importa. Y lo encontré: en los kilómetros interminables, en los días en los que el cuerpo ya no daba, y en las veces que dudé si esto tenía sentido.

Hoy, después de tantos años y tantas metas cumplidas, vuelvo a sentir esa incomodidad. Pero esta vez, no es el reto físico lo que me llama; es la necesidad de reconectar, de darle un nuevo sentido a lo que hago y a por qué lo hago. Porque al final, lo que más pesa no es lo que los demás esperan de ti, sino lo que tú decides esperar de ti mismo y ésto lo convierte es el punto perfecto para decidir: ¿te quedas ahí o vuelves a moverte?


A veces pienso haber caído en la idea equivocada del éxito. Nadie te dice que hay días en los que todo se siente vacío, que la motivación no siempre está y que a veces solo sigues porque tienes que hacerlo. Pero ahí, en esos días de mierda, es donde realmente creces. No por lo que logras, sino por lo que decides no dejar.

Si algo de esto te suena familiar, entonces quédate, nuevos retos y nuevos caminos inciertos comienzan y estarán a la vista de todos. No te prometo respuestas fáciles ni soluciones rápidas. Pero te puedo decir esto: si sigues avanzando, aunque no tengas claro el destino, vas a encontrar algo que valga la pena.


Este no es un lugar cómodo. No más. Es un espacio para pensar, para cuestionarte y, con suerte, para que encuentres algo que te impulse a seguir adelante. Si te hace ruido, bien; si te incomoda, mejor.

Vida Vltra

¿Escribiendo a la fuerza?

Creo que nunca lo había compartido, pero en mi navegador siempre tengo una pestaña abierta con un post de este blog listo para que yo simplemente me decida y comience a escribir.

Esto no quiere decir que suceda seguido.

Es como un fantasma que me persigue y me avisa de su presencia en cada pantalla que abro, en mi laptop, en la tablet o en el cel, siempre aparece para recordarme que alguna vez me prometí mantener vivo el hábito de escribir regularmente, aunque ya ni siquiera sea con papel y tinta, que parecería más fácil de hacer, pero creo que la paz mental y el tiempo libre que necesito para que las ideas fluyan en papel, lo veo más cercano al límite de lo imposible que otra cosa, y no es imposible, pero tampoco mi prioridad y es por eso que mantengo este espacio vivo aunque sea más como contarle mis historias al vacío sentado en la cima de una montaña. Palabras que se las lleva el viento, ni un Shakespeare ni un Cervantes, mucho menos Benedetti, mas bien como narrador en 1a persona de un personaje caótico… o cuenta cuentos quizás.

Y aqui estoy, sin saber que escribir, pero al menos con una verdad confesa. Que éste texto no estaba planeado, nunca lo está, además como extra te cuento también que cada año que tengo que decidir si mantener vivo este espacio o dejarlo ir suelo elegir lo primero, evidentemente nunca me he atrevido a hacerlo permanentemente y termino regresando de vez en cuando.

Cada año me siento más cerca de esa esa decisión de soltarlo, pero entre tanto caos y desesperanza que hay hoy en el mundo, no está de más un vacio en donde poder venir a gritar las ideas para que el viento (digital) se las lleve.

Y al final, ni suelto, ni agarro, ni cambio nada. Sigo repitiendo patrones y berrinches provocados por la frustración de darle vueltas a lo mismo, de ver el monitor cómo regularmente aparece una hoja en blanco esperando a que la inspiración llegue, y una vez que sucede, después de una breve satisfacción, la espera comienza nuevamente y la duda sobre si continuará se sigue perpetuando.

Mike

Vida Ultra

Nunca quise que fuera así

Me he convertido en lo que juré nunca ser.

Ok, exagero. Suena a frase de villano de película palomera, y si, soy tetísimo. También acepto que he atravesado unos meses bastante duros e introspectivos que además de dudas existenciales me han desbloqueado recuerdos de mi joven yo, lleno de ideales y propuestas de cómo hacer las cosas de manera diferente.

Y no es que lo que soy hoy lo considere un fracaso, creo que todo lo contrario, y es por eso que me pareció un tema interesante para compartirles.

Siempre creí tener muchas respuestas a problemas del futuro, suena ridículo pero no creo ser el único que en algún momento supuso saber cómo iba a educar a sus hijos mejor que nadie antes de tenerlos o sabría cómo dirigir exitosamente un negocio antes de siquiera comenzar a planearlo.

Creí que a mi edad actual ya tendría mi vida “asegurada” y estaría comenzando a planear mi retiro (hasta me doy ternurita) y disfrutando un poco más la vida después de haber trabajado hasta el cansancio para vivir holgadamente. ¿Cansancio? Ptm, si tan solo ese Mike hubiera sabido que nunca en su perra vida había conocido el cansancio, no lo hubiera menospreciado tan estúpidamente.

¿Ahora entiendes porqué me convertí en lo que juré nunca ser? No seas mamón, 9 de cada 10 dias me siento perdido y el que falta, estoy tan cansado que apenas puedo funcionar. Retiro? Solo tengo 3 sílabas al respecto: Ja, ja y ja.

Y ni que décir del ser papá; entre colegiaturas, dentistas y cuidar que mis hijos no se maten entre ellos o a si mismos, difícilmente tengo tiempo de sobra para actividades extracurriculares padre e hijo o para sentarme con ellos frente a la chimenea y hablar profundamente de la vida y sus viscicitudes… y después sentirme un padre erudito al explicarles el significado de viscicitud.

Nel, vivo a prisa, no hay tiempo suficiente, no hay trabajo que alcance y estoy totalmente seguro que no tengo chimenea, si existiera el premio al papá del año, pues estaría mas o menos igual que en el triatlón, con medalla de participación y pues solo esperando no ser el peor.

Y que hago al respecto? Pues lo único que se me pudo ocurrir, escribirlo. Ya estoy haciendo lo que creo que tengo que hacer, ya fué pensado, planeado y está siendo ejecutado. Funcionará? Cambiará algo? No lo se, nadie podria saberlo, solamente sé que seguir cambiando siempre ha sido mi mejor estrategia.

#vidavltra

#dieontheline

Feliz de vez en cuando

Por un lado pareciera que el tiempo no pasa, las rutinas se repiten semana a semana y por más que uno quiera variarle, dificilmente nos encontramos haciendo cosas nuevas, pero apenas te detienes a pensar en la última vez que…, cachas que otra vez te encontraste con un recuerdo que tiene ya bastantes años y ni sentiste en que momento pasaron, parece que fueron hace unos meses apenas.

El pedo, y lo que me hizo poner el hamster a correr y lo que me trajo de nuevo a escribir, es el pedo existencial que uno empieza a atravesar, ya sea por un brote de creatividad o por un desbordamiento de ideas que uno cree estúpidas durante tanto tiempo que prefiere mantenerlas guardadas o lo más seguro, por la pura edad y esos primeros acercamientos con la muerte.

Y no hablo de acercamientos paranormales, hablo de esos acercamientos que no puedo explicar, pero que si los has vivido, entiendes perfectamente de lo que hablo. Cuestionamientos, dudas, no sabes ni siquiera como llamarlo, porque por primera vez en la vida no buscas respuestas, tampoco buscas preguntas, pero sabes que buscas algo que vive entre esas dos, no te deja dormir, y cuando estás despierto ronda tus pensamientos decenas, cientos de veces al dia.

Tiene sentido? Pues al final, que lo tiene? Somos tan grandes como nuestros sueños y a la vez tan insignificantes en el universo, que darle sentido a la propia existencia puede ser tan simple que te despierte desde el primer minuto o tan confuso que nunca te deje salir de tus propios pensamientos.

No soy el mas estudiado, no he viajado mucho realmente, me encanta leer pero cada dia me es mas complicado, amo escribir, pero estoy igual de oxidado y corto de ideas, y pues, la verdad, creo que no he vivido o mejor dicho, disfrutado tanto la vida como me hubiera gustado y entre más me descubro atrapado entre las horas, los dias y los meses solo pienso que que pinche desperdicio de vida morir asi.

Ya no sé ni en que creer, ya no entiendo ni un carajo. No sé ni quien puso las reglas, porqué, ni para quien, no se ni cuales son, pero que putiza me andan metiendo, y ya no se si vale la pena seguir metiendo las manos o nomás ponerse flojito y seguirte convenciendo de lo bonita que es la vida…ahí de vez en cuando.

#VidaUltra

Burnout

Burnout, crisis, agotamiento, los 40, mi compromiso personal de ser un papá presente en la vida de mis hijos, la mezcla de todo eso (o más bien el exceso de todo eso), un par de decisiones pendejas en el pasado y una pandemia, me tienen, como a muchos al límite de la supervivencia diaria.

Si tu eres don(ña) chingón(a) y has llegado hasta aqui al 100%, muchas feliciades, neta te mando bendiciones y te deseo que te dure esa buena racha mucho tiempo más.

Pero si no, si eres de los que, como yo, a estas alturas del año y de la vida ya sientes que no la libras, quiero decirte que no estás sol@, de hecho la gran mayoría de la gente está igual y las razones economicas, sociales y políticas para que este putazo nos esté pegando a todos, sobran y por mucho, pero ese es tema de otro blog.

¿Consejos?, si supiera como ayudarte lo haría, lo mejor que puedo decirte es: Muévete, sigue intentando, sigue reinventándote, sigue arriesgando, de la manera que más se te haga atractiva, pero siempre en movimiento.

Quedarte esperando a que las cosas vuelvan a ser como ántes, no solo es un desperdicio de tiempo, es estúpido, y creer que las oportunidades aparecen frente a ti viendo tik-tok, solamente te alejan más de cualquier sueño que persigas.

Cuando persigues un sueño, no hay cansancio que te detenga, no hay dolor que te aparte la vista de esa meta, a veces vas fácil y de bajada, a veces vas cuesta arriba con un obstáculo tras otro, parece que el universo conspira en tu contra, intentando desmotivarte, pero para ti, la motivación dejó de ser un interruptor hace tiempo. Plantear metas, definir prioridades y tener disciplina comienzan a ser tus pilares.

En todos lados se habla de generaciones, de boomers, millenials, centennials y cuanta clasificación nueva se inventa cada dia, pero entre mas pasan los años, entre trabajo con más gente y entre más fracasos sociales acumulo, más confirmo que la diferencia mas grande existe entre los que nunca dejan de aprender por si mismos y entre los que esperan; esperan que alguien mas les enseñe, esperan que alguien les ayude a resolver incluso a detectar todos sus problemas y el más triste, los que esperan un golpe de suerte sin saber siquiera detectarlo aún teniéndolo enfrente.

No estoy confundido, entiendo que las oportunidades son muy dispares para todos, y que mi camino ha sido infinitamente mas fácil que el de la mayoría en este país, pero eso no quiere decir que el juego sea mas sencillo, emprender, tarde o temprano, se vuelve una chinga de magnitudes titánicas, si tienes suerte con un crecimiento lento, que te aterriza, que te pone los pies en la tierra todos los dias y a la par te ayuda a mantener tu estabilidad emocional. Cualquier otro escenario, seguramente provocará rachas de mucho desgaste, todo tipo de desgaste, pero es justo ahi en el que la cultura de chingarle hace la diferencia.

Yo tambíen fuí godín y de los más bulleados, esos tetos de ingeniería que la mayoría no saben cómo, pero de alguna manera hablan con las máquinas y se siente cómodas entre ellas, de esos introvertidos que nunca supieron realmente socializar y que toda interacción humana fuera de su círculo cercano y extremadamente pequeño, suele requerir un esfuerzo consciente para parecer un poco mas normal.

Hoy agradezco esa personalidad, porque me ha llevado a aprender una infinidad de habilidades, me ha llevado a descubrir que pagando el precio correspondiente de tiempo, cansancio y humildad, los pequeños logros diarios, se convierten en una fuente de energía inagotable.

Me he rendido y muchas veces. He sido tan cobarde que algunas veces me he enfocado únicamente en lo que puedo controlar, he sido tan mediocre que me he dado el lujo de hacer lo mínimo requerido y he sido tan soberbio para ignorar los consejos de otros mas experimentados, pensando que yo no soy tan pendejo como para también caer ahi.

Y a todo esto, ¿hay moraleja?

No sabría decirte, creo que aún no llego ni a medio camino. Pero si algo he aprendido y puedo compartir es que no existe mayor agonía que usar de trampolin los logros del pasado, ese pasado queda cada vez mas lejos y algún dia el trampolín ya no te traerá hasta tu presente.

Planea, pero no demasiado y no tan lejos, metas cortas y enfocadas te llevan más rápido, mas lejos y si hay que hacer ajustes, es mucho mas rápido.

Y si el rio de mierda ya te llega hasta el cuello, muévete, lo tienes que atravesar, no aprender a vivir ahi.

Mike

Vida Ultra

#sofcknultra

Re start

Hace mucho tiempo que no estoy por aquí, sin temor a equivocarme, estoy seguro que ésta ha sido la pausa mas larga en este blog desde hace poco mas de 10 años que inició. Existe un borrador que nunca se terminó de escribir, su título era “Pausa” y comencé a escribirlo en Enero 2022 y se quedó inconcluso después de 2 meses de intentar encontrar la inspiración una y otra vez.

Y en lugar de iniciar este nuevo texto, pensé retomar el anterior, pero no tiene caso, ni la situación es la misma, ni yo soy el mismo.

¿Drama? Si hubo algo de eso durante este tiempo, no lo voy a negar, fué mucho menos de lo que en algún momento llegué a imaginar, pero de que hubo y sigue habiendo días que podrían perfectamente crear el guión de un capítulo de la Rosa de Gudadalupe, neta que si, se los juro que a mis 40 aún hay novela que contar.

¿Lágrimas? Si, la neta también, un chingo. No puedo decir que tengo traumas machistas porque me prohibían llorar de niño o algo de ese estilo, sin embargo, a pesar de recordar haber sido un niño/adolescente chillón, durante casi 2 décadas dificilmente recuerdo haberme dado la oportunidad de sucumbir a mis emociones, no recuerdo llorar sin la necesidad de recorrer cientos de kilometros para tener la excusas del dolor o del cansancio, y mucho menos hacerlo frente a familia, amigos o mis propios hijos, quienes ahora saben que su papá puede parecer un super héroe para ellos, pero también es un humano que a veces necesita desahogarse, así como ellos lo hacen.

Mi vida ha cambiado tanto en tan poco, que hoy me es imposible verme en fotos de instagram de hace un par de años y sentir que no es la misma persona que soy hoy. La mayoría de mis pasiones, mis prioridades y mi compromiso con la vida que sueño tener siguen intactos, pero hubo un par de decisiones que con plena conciencia decidí tomar, a pesar de la enorme incertidumbre que me quitaba el sueño por no saber si hacía o no lo correcto, y hoy, a pesar de seguir en medio del torbellino, puedo confirmar que ver hacia dentro de mi por primera vez en mucho tiempo, ha hecho que mi forma de vivir haya cambiado drásticamente, por fortuna, para bien.

Tuve que romper muchas cosas, más de las que hubiera querido y algunas incluso que ni siquiera había considerado que tuvieran que romperse, relaciones personales, sociedades y algunas amistades que resultaron no ser tan reales, pero que al final siempre dejan un buen recuerdo y aprendizaje.

Aprendí que decir NO de vez en cuando es un buen ejercicio para conocer mejor tu entorno.

Aprendí que aunque aún tengo mucho que apender como padre, tengo una relación más fuerte y sana con mis hijos.

Aprendí que a la gente culera hay que decirle directamente con todas sus letras, que son culeras, antes de alejarse de ellas, neta el mundo sería mejor si todos lo hiciéramos.

Si bien siempre he valorado el uso de mi tiempo, aprendí a ser mas estricto con quien lo comparto y a desperdiciar el menos posible.

Aprendí que amarse a uno mismo debería ser la lección mas importante que uno deberá recibir en la niñez y que nunca es tarde para aprender.

Aprendí que durante años he entrenado mi cuerpo y mi mente para lograr conquistar retos que alguna vez creí imposibles, pero que entrenar las emociones requiere un grado de compromiso y constancia brutalmente mayor.

¿Quien soy hoy?

Ni idea, creo que estoy en ese proceso de autodescubrimiento, lo chingón es que cada dia me siento mas cómodo con esa sensación de curiosidad, de seguir experimentando, arriesgando y expresándome. Si, suena a speech barato del coach de vida de tu preferencia, pero creo que cada dia le encuentro mas sentido a eso de “disfrutar las pequeñas cosas de la vida” porque a veces esas pequeñas cosas, son lo único que te queda y con eso tienes que reconstruirte las veces que sea necesario.

Mike

La Vida Ultra no se crea ni se destruye, solo te transforma.