Pues si, inevitáblemente el año llega a su fin , es momento de decir adios, arrivederci, tschüss, sayonara y hacer todos los cierres que necesitemos en nuestra vida, continuar con los que no se rigen precisamente por el calendario gregoriano y lo mas importante, prepararnos para dar inicio a nuevas etapas.
Uno de los principales cierres a los que llego es a lo que fué un Ultra mas en mi vida, los que me conocen saben que para mi este evento es mucho más que una carrera en mi calendario, es una carrera que lleva una parte importante de mi ya que estoy involucrado y comprometido de diferentes maneras, y una de las principales es en la producción del video documental de la carrera, el cuál es igual o más difícil como la carrera misma.
Para los que no sepan, la producción de videos es algo que me apasiona y formo parte de una casa productora que, si bien le hace a todo, lo que nos apasiona son los videos deportivos, y justo este evento se ha convertido en la cereza del pastel año tras año. Para crear algo asi se requiere de la colaboración de grandes artistas visuales (Jorge Ozorno, Hugo Damián, Eduardo Badillo y Bertín Garcia) quienes bajo la dirección de Jorge logran una obra maestra que transmite todo lo que los atletas viven (vivimos) durante esos 3 dias.
Y es justo con el lanzamiento de este video que se cierra el ciclo Ultra de cada año, después de meses de entrenamiento, de planear la carrera y todo lo que me corresponde detrás de ella, llega el momento de competir, y a su vez ayudar en lo que se puede para la creación de este documental, que después de varias semanas más, por fin sale a la luz para terminar con todo lo correspondiente a este año, y a su vez, comenzar a planear todo lo nuevo para el siguiente.
Sin mas por el momento, y si es que no lo han visto, quiero compartir con ustedes el video de la edición 2018 del UltraMX515.
Ya pasaron 3 semanas de que se cruzó esa meta, la reseña está lista y aún estoy preparando el video, pero a final de cuentas la carrera ya terminó y es hora de enfocar la mente en lo que sigue… ¿Y que sigue?
Si bien uno de los efectos después de una competencia tan demandante y que te lleva al límite como un Ultra es entrar en un periodo de “depresión”, es totalmente válido y necesario el tomar un periodo de descanso físico y mental para terminar de asimilar la vivencia y realmente darnos el gusto de disfrutar el logro, pero es importante controlar que ese descanso no se convierta en un abandono de uno mismo.
Una persona que se enfrenta a este tipo de retos es muy probablemente alguien con una personalidad tipo A, por lo que el sentido de urgencia y el inminente deseo inmediato de pensar “que sigue?” es inevitable y es justo eso lo que lo lleva a buscar cada vez más, en pocas palabras tendemos a ser personas con un comportamiento adictivo y no es para menos con las altas dosis de adrenalina y endorfinas que nos ganamos después de una severa chinga como un Ultra.
Llevas meses entrenando, rascándole minutos al dia para poder cumplir con tu plan, y una vez que lo logras sueles tener tanto tiempo libre que no sabes ni que hacer con él, y es en este periodo donde tu mente comienza a divagar y puede surgir la famosa depresión post competencia, la cuál, si no es sustituida por un nuevo reto, sin importar el tiempo que tome cumplirlo, te puede llevar al lado obscuro, que es justo el estilo de vida opuesto al que viviste durante meses, ahora te puedes convertir en una persona adicta a los malos hábitos, mala alimentación y sedentarismo extremo.
Suena dramático, pero si vives en este mundo del deporte y te pones a pensar, seguramente hay alguien que conoces que dio este radical cambio en su vida, y después de alguna competencia exigente como un ultramaratón o un ironman se tomaron un periodo de descanso que lleva años y no parece tener fin. Bicicletas llenas de polvo u oxidadas, pantalones de tallas cada vez mas grandes y una continua promesa de que iniciando el próximo mes “regresa” a entrenar son características comunes en atletas con este problema.
Afortunádamente, al dia de hoy, este no es mi caso, todo lo contrario, como lo dije en un post anterior, mi “carrera” de atleta es un plan a largo plazo que apenas comienza, todo lo que he hecho forma parte de una base de preparación para retos mas agresivos que quisiera completar en unos años. Soy consciente de que en ésta época de mi vida, siendo emprendedor con un negocio que me requiere de tiempo completo, una familia con hijos pequeños que requieren mi atencion y un comportamiento obsesivo de participar en todos los proyectos que me son posibles, el tiempo que me queda para ser atleta es únicamente el suficiente para permanecer siendo un entusiasta aprendiz de la resistencia.
Por lo pronto, para 2019 ya tengo un objetivo definido, inscrito ya estoy y le traigo tantas ganas que ni siquiera tuve un periodo de descanso total, quizás me tome unos dias en este fin de año, pero la idea es mantenerme activo para seguir con el “vuelito” que traigo y que sea mas fácil comenzar el entrenamiento para el reto tan demandante que me espera y del que prónto les hablaré.
Me tomó varios años y varios ultras el llevar mi cuerpo y mi mente a este punto en el que realmente disfruto cada instante de algo que en un inicio parecía demandante y es por eso que ahora me siento con la confianza de subir el nivel sin temor de perder el gusto o dañar a mi cuerpo. Lo cuál siempre será mi recomendación #1 como entrenador, haz las cosas por gusto, se trata de disfrutarlo, ten paciencia y aprende de ti mismo.
¿Y tú has vivido alguna depresión post competencia?
Afortunadamente el dia 2 terminó mucho mejor de lo esperado, no, el tiempo no era ni cercano a mi mejor tiempo, pero la diferencia es que terminé entero y con el ánimo hasta el cielo, será que no me excedí en la bici (mas bien me la llevé super relax), que por fin pude ver a mis hijos recibiéndome en la meta o simplemente que he tenido tantas dificultades rondando mi cabeza en los últimos meses que ésto realmente eran como vacaciones para mi. Probablemente la suma de todo.
Terminé la rodada y todavía tuvimos muy buen tiempo para ir a cenar unas gordas y grasosas hamburguesas que se me habían antojado un dia antes, en fin que necesitabac calorias y se iban a digerir sin problema, compramos los víveres para el dia que faltaba y de paso comencé a empacar la bici y lo que pude adelantar, ya que el lunes salíamos a las 6 am y prefería sacrificar un poco de tiempo esta misma noche que después de correr un doble maratón, además como al dia siguiente era la cena de premiación, de por si ya tendría menos tiempo disponible.
En cuanto pude me fuí a dormir, tenía la ventaja que con el cambio de horario tendría una hora mas para dormir y quería aprovecharla, ya que de cualquier manera el arranque es muy temprano y es un dia que requiere tener un poco mas de cabeza desde el inicio.
Suena el despertador y despierto bastante animado, algo muy raro, en todas mis experiencias previas el momento mas dificil del dia 3 es levantarse de la cama y en esta ocasión ni siquiera tengo ganas de seguir durmiendo, mas bien ya me urgía que comenzara la carrera, no se si porque ya quería que terminara todo o porque realmente después de todos estos años mi cuerpo y mente al fin están adquiriendo la madurez para este tipo de pruebas, siempre he dicho que mi “carrera” como atleta de ultradistancia es un plan a largo plazo y hasta ahora todo ha sido aprendizaje y adaptación, amo tanto esto que quiero hacerlo hasta que sea un anciano, así que no tengo prisa, mi prioridad es cuidar mi cuerpo y que mi mente aprenda a disfrutar todo el proceso, y creo que estoy llegando al punto donde podemos subirle 2 rayitas a este desmadre.
Me preparo en chinga y ya que casi todo está listo, oh sorpresa, olvidé mi playera con la que iba a correr, de hecho, no llevaba ninguna playera para correr, afortunádamente mi hermano llevaba la playera de crew que había utilizado el año anterior y me hace el paro, la verdad había pasado por mi mente correr los primeros kilómetros con una playera cualquiera de algodón y cuando comenzara el calor correr sin playera, pero creo que el cuerpo de perro callejero que tengo ahorita no iba a ser atractivo a la vista así que opté por el plan A. ¡Playera Ultra 2017, huaraches y actitud listos, no necesito mas!
¡Estámos listos!
Llegamos a la zona de arranque, siento una mezcla de adrenalina y miedo que me pone chido, esa droga tan adictiva que espero por meses para poder sentir corre por primera vez en mi cuerpo en todo el fin de semana. Me despido de Anahi a quien no veré junto con los chamacos hasta los kilómetros finales de la carrera, me pongo el chip mental de corredor y me voy a la linea de arranque, estoy listo.
Creo que no recuerdo bien el arranque, pero recuerdo perfecto el ir saliendo de Fresnillo, un año antes arranqué a tope y desde los primeros kilómetros iba a la punta, en esta ocasión nuevamente controlo ese ímpetu y dejo que todos los punteros se vayan para poder enfocarme en mi ritmo, afortunádamente me emparejo con Beto y Carlos que traen exactamente el mismo ritmo que yo y nos vamos juntos echando el chisme, que si el ultra, que si el deca, que la bufa, que la fregada, nos vamos casi 21 km juntos y pues al menos a mi se me van en chinga, los siento como si me hubiera echado un 5k color run. Llega el momento en el que me toca mi primer alimento “fuerte” y el estar comiendo me hace perder un poco el ritmo que traía con ellos y me quedó unos metros atrás, me esfuerzo por alcanzarlos nuevamente pero siento que me estoy saliendo de mi zona y prefiero seguirme solo, a final de cuentas esto iba a pasar en algún momento y pues ya puedo irme solo con mis demonios.
Los 3 ultras
Voy poca madre, tanto que no lo puedo creer, me siento tan sobrado que me dan ganas de meterle pero a la vez me controlo porque se que el regreso es donde se pone cabrón y ahi es donde me va a servir ese punch mientras me dure, traía un ritmo para llegar al maratón en 4 horas y aunque estoy chido prefiero bajarle un poco, me voy cotorreando con mi crew que por tramos me empiezan a acompañar, la neta es que en estos 3 dias se la han rifado como los grandes, mis hermanos ya tienen toda la experiencia y me conocen, pero es la primera vez que nos acompaña mi cuñado Edgar y la verdad es que también hizo un trabajo extraordinario, llevaba el control de mi alimentación al pie de la letra y aunque no es corredor pues también se baja por tramos a hacerla de pacer.
Comienzan a pasar los primeros atletas de regreso y veo que los lugares no van como yo esperaba, ni van tan lejos de mi, pero sin duda traen un ritmo impresionanti, ¿como puede alguien correr a ese ritmo después de un maratón? Ya estoy a un par de km del retorno cuando me doy cuenta que unos metros atrás traigo al Roro atacando cual Keniano, el duelo de titanes continúa y se pone cardiaco porque ya solo falta un maratón para definir quien será el ultramamador mas chinguetas de este duo y pues toca sacar el colmillo.
Mi hermano rifándosela con todo y brazo roto.
Veo que Roro también viene fresco y que incluso se quiere echar un sprint para botarme, pero nada de eso, lo agarré del hombro para que me jalara y pués ni me jaló y nomás me la mentó, seguimos hombro con hombro rumbo al primer maratón que ya se alcanza a ver, le digo que se vaya, que le dejo el triunfo del primer maratón y no lo acepta, me dice que nos vamos juntos, de pronto unos metros después vuelve a sprintear y pues como cuando le dije que se fuera no lo aceptó me vuelvo a “colgar” de el, creo que sus palabras fueron “hijo de tu rechingada…” y la neta me cagué de risa y Charlie que en ese momento iba corriendo conmigo también. Al final si llegamos juntos, casi de la mano al primer maratón cuando me dice que el se va detener a cambiarse de tenis, comer y peinarse, porque si de vanidad hablamos absolutamente nadie se la mata.
Roro al ataque
Doy la vuelta en U sin parar y pues como no sé cuanto tiempo piensa detenerse utilizo el “duelo de titanes” como pretexto para apretar un poco más en lo que me alcanza. Le digo que mi crew que mi objetivo es acelerar y seguir así al menos hasta llegar a las 6 horas de carrera, sé que puedo hacerlo sin bronca y mientras mas kilómetros sume en ese tiempo ya el resto será relativamente fácil, mientras pueda caminar podré terminar.
Sigo avanzando, atravieso de vuelta el pueblito que indica que indica el comienzo de esa carretera larga e interminable de regreso a fresnillo, en este tramo logro pasar un par de atletas, sigo sin creer lo bien que me siento y aunque mi ritmo ya no es el mejor sigue siendo bastante aceptable tomado en cuenta que ya vamos en un falso plano y que de repente incluye subidas mas pesadas que conforme aumentan los kilómetros aumentan de inclinación y distancia.
Mi hermana de Pacer
Llegan las 6 horas y realmente no puedo creer lo fuerte y motivado que me siento, me entra un chip muy diferente al que estoy acostumbrado y mi objetivo cambia a no dejar de correr hasta cruzar la meta, mi crew se pone la camiseta y me ayudan para que esto suceda, llevan mi nutrición al tiro, comienzan a poner musica “de mis tiempos” que me tiene prendido por un buen rato, Gaby que tampoco corre mucho se baja un buen rato a correr a mi lado, igual Edgar está super al pendiente de mi alimentación y mi hermano ni se diga, con todo y brazo roto aprovecha cada que puede para correr conmigo y además de grabar y tomar fotos.
Show de disfraces para el cotorreo
Cabe resaltar que como un año atrás llevábamos una botarga de dinosaurio que causó sensación, este año hubo un poco mas de creativdad y llevaban disfraces y máscaras que ayudaban a distraer y tener un gran recuerdo.
Solo faltan 21K
Por fin pasé la marca del medio maratón y casi lloro de felicidad por lo bien que me sentía, un año atrás en ese momento tuve que detenerme por un masaje, y en pocas palabras fué donde la carrera se convirtió en un martirio, sin embargo en esta ocasión pasé la zona de largo, creo que durante unos minutos incluso aceleré el paso, no voy a negar que para estas alturas las piernas ya comenzaban a cansarse y sentía algo de carga en las pantorrillas y t ambos tendonres de aquiles, pero no quiero detenerme, me mentalizo para soportar y empiezo a pedir todo el “chocho” que me pudiera ayudar, no suelo tomar nada fuera de la nutrición normal, pero ahora si le entro al redbull, gel de cafeína y hasta paracetamol, (lo sé, soy todo un junkie), el tiempo me pasa volando, me doy cuenta de esto cuando me dicen que en media hora se van a adelantar para ir a recoger a Anahi y a los niños para terminar todos juntos, y les digo que están locos que es muy pronto, y cual va siendo mi sorpresa que en realidad ya me estaba acercando a Plateros, que es la entrada a Fresnillo.
Como sé que entrando a Fresnillo hay una subida bastante ruda les digo que en ese tramo seguramente voy a caminar y que solo me dejen una botella con electrolitos para que se puedan ir por mi porra que me muero por ver. Nos separamos y veo de frente esa pinche subida que recuerdo con odio. Me decido a no dejarme vencer y voy a subir trotando hasta donde pueda, subo mas de la mitad hasta que las pantorrillas me queman y me pongo un límite de 30 pasos a ritmo rápido para recuperarme, los cuento obsesivamente y comienzo a trotar nuevamente, casi llego a la parte mas alta y las pantorrillas otra vez gritan, camino nuevamente, ahora son 50 pasos hasta llegar a la parte mas alta. Volteo hacia atrás y veo que vengo totalmente solo, nadie viene detrás de mi lo suficientemente cerca como para que pueda alcanzarme en los kilómetros que faltan, muy a lo lejos veo a un atleta delante de mi que va caminando, mas adelante lo alcancé y vi que era Beto, quien venía bien, pero cuando le digo que se pegue conmigo me dice que las piernas ya no le daban más, le dejo la mejor de las vibras y sigo adelante, empieza otra subida, un poco mas leve y es ahi donde escucho gritos de mi porra, ¡ya llegaron!
Aguantando vara
Estamos como a 5 km de la meta, vengo motivado a madres, me emociono de verlos y comienzan a correr conmigo, llegamos por fin a cruzar el puente que indica que ya estamos dentro de la ciudad y que solo un par de kilómetros me separan de la meta, una moto nos empieza a guiar y parar el tráfico, acelero lo mas que puedo, pero las piernas ya no están como para sprintear, asi que me detengo unos segundos para recuperar el ritmo y poder seguir como iba, me imagino la meta y vuelvo a correr, vienen todos conmigo, hay gente en la ciudad que echa porras y carros que pasan por un lado tocan el claxon y gritan para apoyar, me prendo nuevamente y comienzo a acelerar, vengo con el corazón en llamas, quiero gritar, llorar, reirme, de todo, neta que me siento como si estuviera por ganar los juegos olímipicos.
Falta un km cuando veo a lo lejos a otro atleta, lo alcanzo y veo que es Carlos, justo los 2 atletas con los que comencé me los vuelvo a encontrar en la recta final, le digo también que se pegue pero cuando volteo veo que no aceleró, me dice la moto que estamos a nada de llegar, que topando con pared vuelta a la izquierda y ya estaría a 2 cuadras de la meta, me entra un rush, la última reserva que viene de lo mas profundo de mi, me siento increíble y ya la vez siento que ya no puedo mas, creo que por un segundo vi borroso, pero no iba a dejar que esto terminara en drama, asi que acelero, o al menos eso siento, y le digo a mi crew que se adelante ya a la meta a esperarme, traían mascaras y queríamos llegar como si me persiguieran, todo un show para el mame, al final creo que ni salió pero la verdad yo estaba super emocionado de entrar con todos ellos y sobre todo con mis hijos, al pobre de Killian lo traia como balón de americano todo sangoloteado y a Fabianna le digo que ella sea la que tome el listón.
Se acabó
5 metros, 4…3… 2…1… todo ha terminado.
Recuerdo la llegada como en cámara lenta, escucho las porras y los gritos de todos, pero muy lejanos, sin lograr distinguir con claridad nada de lo que dicen, veo a mi hija que también se ve como emocionada y confundida, aunque es la 2a vez que me acompaña en una meta de Ultra, es la primera vez que tiene realmente conciencia de lo que pasa y creo que incluso se espanta de ver mi cara, quizás me veo muy madreado. Me ayudan a cargar a mi hijo y creo que es en ese momento donde tengo ese segundo de profunda paz, ese segundo que tanto había anhelado, en el que todos los problemas desaparecen y prácticamente todo se detiene. Sigo escuchando todo lejano y la vista se me nubla, sigo con una oleada de emociones que terminan cuando sin controlarlo rompo en llanto.
Me siento totalmente devastado y a la vez increíblemente pleno, son estos momentos los que me llenan el alma y me motivan a soportar todo.
Mi todo
Doy un par de pasos, todo comienza a regresar y lo primero que veo es a Anahi, como siempre frente a mi, aguantándome, motivándome y sobre todo amándome como si lo mereciera, la abrazo con toda mi fuerza y vivo ese instante como si fuera el último, estoy muy feliz aunque creo que no puedo transmitirlo, mi cuerpo está en otro plano de energía y quisiera quedarme para siempre en ese lugar.
Completamente vacio y a la vez completamente pleno.
Poco a poco vuelvo en mi, vuelve el sonido, vuelve la vista y vuelve a funcionar mi cuerpo. Me siento como una super estrella, la gente se me acerca y me doy cuenta de lo afortunado que soy y la vibra tan chingona que recibo de tanta gente aún sin conocer a muchos, y sin ninguna razón para merecerlo.
He vivido los 3 dias mas chingones de mi vida, y los he cerrado con broche de oro, rodeado de la gente que mas amo y con un nivel de autorealización para el que no existen palabras con el que lo pueda describir.
Yo sé que esperan la 3a y última parte del resumen del UltraMX de este año, pero este fué un dia tan especial para mi que me estoy tomando el tiempo de transmitir correctamente todas estas sensaciones y como saben, lo bueno tarda un poco mas.
Sin embargo, quiero aprovechar este tiempo en el que mi cabeza logra ordenarse para contestar lo que un par de personas me han preguntado en redes sobre el significado de Vida Ultra, el lema y estilo de vida que he adoptado y que a la vez es una filosofía que me ayuda a mantenerme en acción cada segundo que estoy despierto.
Como lo he explicado en algunos videos que he hecho, Vida Ultra es una actitud de esfuerzo y determinación constante, un compromiso propio que cualquiera puede adoptar, cualquier persona que está dispuesta a enfrentar los sacrificios y vivir una vida totalmente dedicada a actuar para conseguir sus objetivos.
Ultra puede ser cualquiera que va mas allá del esfuerzo que entra dentro de lo común, alguien que no tiene que esperar a que alguien mas lo vea y que sin tener que rendir cuentas, cumple y sobrepasa sus propios compromisos y expectativas por el simple deseo de hacer lo correcto en todo momento y con una máxima calidad moral y una actitud inquebrantable.
Una Vida Ultra va mas allá del deporte y las pruebas extremas, porque tan Ultra es un atleta, como lo ese ese padre que cría y está presente en la vida de sus hijos aunque tenga que dividirse en 10 para lograrlo, Ultra es el universitario que sacrifica fiestas y reuniones con el afán de desarrollar su propio negocio aunque eso signifique pasar muchas noches trabajando, encerrado en una habitación, Ultra puedes ser tú que aunque pasas la mayor parte de tu vida dentro de una oficina, todos los dias y sin importar la hora dedicas tiempo al ejercicio y cuidar su salud.
Eres Ultra cuando sin importar la edad te atreves a probar cosas diferentes y sirves de inspiración a desconocidos por el simple hecho de no quedarte con las ganas. Una Vida Ultra es eso, una vida dedicada a dar más, mucho más de lo que puedes dar, sabes que tu vida es breve y cada segundo cuenta. Y estás dispuesto a seguir avanzando, seguir construyendo, seguir soportando los golpes y las caídas, cuando tienes un sueño tan grande que solo tu entiendes y nada ni nadie puede convencerte de abandonarlo.
Si eres así, terco, tenáz e inquebrantable, sufres del mismo mal que yo y puedes decirle al mundo con orgullo que vives un vida diferente, vives una #VidaUltra
La noche pasó demasiado rápido, entre el tiempo que a veces toma preparar todo para el siguiente dia, masaje de recuperación, bañarse, cenar y revisar que nada haga falta a veces se te va el tiempo hasta casi media noche, o al menos a mi me pasa. Afortunádamente el cansancio del 1er dia, especialmente por la natación, me permite dormir profundamente una vez que logro conciliar el sueño.
Sonó el despertador y estuve seriamente tentado a aplicar el famoso “5 min más”, y aunque sabía que tenía otras 2 alarmas programadas y que no había prisa, decido encender la luz y sentarme para evitar sorpresas.
En realidad ya no hay mucho que hacer, todo había quedado listo una noche antes y solamente es cuestión de subir las cosas al auto y salir, así que mientras mi hermano se baña, me aseguro que todo esté ok y nos preparamos para salir.
Aunque en esta ocasión no iban mis hijos a verme al arranque, de todos modos no quepo en la camioneta asi que una vez mas me tengo que ir rodando a la zona de arranque, son solo un par de km, pero ahora ya con menos adrenalina y un poco de cansancio acumulado, (además de saber la mega chinga que venía), voy con un poco de frio y un toque de miedo del chido, de ese que te hace tener los pies en la tierra y te dice que aunque ya te la sabes, todo puede pasar y te debes poner chingón para que no la cagues.
Llego a la zona de arranque y ya están la mayoría de los atletas, veo a algunos con mucha energia, a otros algo nerviosos y yo pues… lo importante es que tengo salud.
Llega el momento de juntarnos todos detrás del arco de arranque, solo faltan un par de minutos y trato de concentrarme, se que tengo un dia muy largo y no hay prisa pero realmente deseo conectar mi cuerpo con el cerebro porque parece que cada uno ha estado trabajando por su lado hasta el momento, si les funcionó trabajar así un dia antes pero en este dia es escencial que todo esté en orden si no quiero sufrir mas de lo necesario.
Como si todo hubiera pasado en cámara rápida, cuando menos me doy cuenta ya comenzó el dia 2 y doy las primeras pedaleadas. Si les soy honesto, en este momento ya no recuerdo bien que pasó antes, no recuerdo cuando me despedí de mi familia, podría inventar que nos abrazamos e hicimos una porra, pero la neta cualquier historia que diga podría ser verdad y no podría desmentirla. Solo sé que los primeros kilómetros para salir de Fresnillo fueron mucho mas intensos que en años anteriores, se supone que era un arranque controlado hasta el km 10 aproximadamente, pero eso de controlado no tenía nada, en menos de 5 min recuerdo haber visto el velocimetro a 36 km/h y el grupo rápidamente se desvanecía.
Iba en el grupo frontal junto con otros 3 o 4 cuando de pronto empezaron a acelerar, preferí apegarme a mi estrategia y no dejarme llevar, me quedé sólo con Valenti quien me preguntó si mas adelante antes de “soltarnos” en la carreteria nos reagruparían, creo que el estaba respetando la indicación de iniciar lento y en grupo, pero en cuanto le dije que lo mas seguro es que los de adelante ya estaban buscando fugarse, de solo 2 pedaleadas arrancó y me dejó solo en medio de la nada. Volteaba hacia atrás y si veía luces pero ya estaban bastante lejanas, y adelante veía como el grupo de ataque se alejaba rápidamente.
Libertad total amaneciendo sobre la bici
Aún estaba totalmente obscuro y la luz que llevaba apenas y me ayudaba a ver el camino, afortunadamente ya íbamos en una zona libre de tránsito y con una carretera con asfalto en buenas condiciones, así que solo tenía que seguir con el ritmo cómodo que llevaba y ver como se iban acomodando las cosas. Comenzaba el amanecer y fué justo en ese momento donde los carros de los crews comenzaban a pasar buscando a sus atletas y y el mio no tardó en llegar, ya iba mucho mas tranquilo y disfrutando mucho este momento, viendo el amanecer, con el aire frio pero que se sentia y olía increíblemente puro (esto se valora mucho cuando vives en la ciudad en la que yo vivo) y con una vibra poca madre. Me atrevo a decir que estos 15-20 minutos fueron los mejores del día y que son estas sensaciones las que quedan perfectamente grabadas en tu memoria.
Unos minutos mas adelante pasamos por una zona que estaban reparando y fueron un par de kilómetros bastante molestos, con terracería y piedras que no te dejaban ni pensar por la vibración que llevas y que además te obligan a ir cuidando cada metro que avanzas para minimizar el riesgo de ponchar, me desesperó un poco esta parte y en su momento se me hizo eterna, la verdad es que preferí ir despacio para no jugármela con alguna ponchadura o caída.
Por fin salimos de esa zona y de ahi al kilómetro 120 aprox, siempre todo es perfecto, lo sabía y lo estaba disfrutando, durante un par de km pude ir platicado con Victor y llevábamos un ritmo bastante cómodo pero a la vez ibamos ganando posiciones, sabía que el venía con un objetivo competitivo y que en cualquier momento aceleraría, mi estrategía seguía siendo basarme en las sensaciones y controlar el ritmo al menos hasta comenzar el camino que me llevaría de regreso a Zacatecas.
Hubo un tramo que fué algo lento y hasta cierto punto molesto ya que nos topamos con una peregrinación, que en algunos tramos te obligaba a bajar el ritmo drásticamente para poder esquivarlos ya que ocupaban el ancho del camino, y como muchos iban en bicicleta, había algunos que se echaban carreritas, que en principio era divertido, pero después de que uno casi provoca un accidente, prefería alejarme lo mas posible y evitar arriesgarme.
Por fin después de algunas horas logré llegar al primer checkpoint, el cuál tenía que aprovechar para comer y mentalizarme, ya que a partir de ese momento comenzaba un falso plano que prácticamente no terminaría hasta comenzar el ascenso a la Bufa por 2a ocasión, paré unos 5 minutos, comí lo mejor que pude, descansé un poco las piernas y arranqué esta sección que es 100% mental, con subida constante que no permite descansar prácticamente las piernas y una recta interminable en la que no hay mayor vista que el asfalto y los carros que te pasan a toda velocidad.
Afortundamente en este tramo me alcanzó el Roro y pudimos platicar un rato, me contó todo sobre su caída un dia antes y comenzamos a debatir temas de interés sobre el futuro de la nación… naaa la neta platicamos pura tontería y pues al menos a mi me sirvió para distraerme. Noté que el traía un buen ritmo y que además venía con buena motivación, así que le di chance de que se adelantara (la neta venía valiendo madres) para que ya cada quien agarrara su ritmo. Y así me seguí, ocasionalmente me iba topando con varios compañeros y ayudaba a hacer que este tramo se fuera mas fácil, quería reservar las piernas para la subida a la bufa, pero creo que fué un error porque de cualquier manera ya me estaba cansando y ahora el daño sería doble, había perdido tiempo y de cualquier manera me iba a costar subir si seguía así.
¡Por fin llegó la desviación que me llevaría a Vetagrande! Sabía que venía una megachinga, pero nada me dá mas felicidad que dejar esa carretera atrás, aprieto el paso para acercarme lo mas posible al inicio de la bufa y hago una última parada para conectar el garmin a la pila, comer nuevamente y echarme un redbull para despertarme, la neta es que hasta sueño me estaba dando y si necesitaba un punch que me ayudara, En menos de 5 minutos ya estaba nuevamente subiendo, me sentía bien así que apreté el paso una vez mas, no me importaba quemarme las piernas, iba a subir lo mas rápido que pudiera aunque tuviera que regresar con las piernas reventadas.
Sufriendo para llegar
La llegada al primer puerto ocurrió sin bronca y relativamente rápido, o al menos asi la sentí, en este tramo nuevamente vi a muchos bajar, así que sabía que si apretaba en el regreso podría alcanzar al menos a un par y eso me motivó, faltaban menos de 500m para llegar al 2o puerto, checkpoint y retorno cuando sentí que las piernas perdieron todo su punch, ya no traía fuerza y prácticamente iba pedaleando con el cuerpo entero para poder mover la bici, quería llegar rápido pero me estaba constando un chingo, por fin llegué al mirador que está a metros del retorno cuando veo a Roro bajando y me grita, “allá arriba están tus mujeres” aunque ya lo sabía, el saber que ya estaba a unos cuantos metros de ver a Anahi y a mis hijos me dió el kickstart que necesitaba, lo malo es que solo duró unos segundos porque justo llegando me encuentro con un autobus de pasajeros queriendo dar vuelta en “U” en una carretera de 2 carriles, sus movimientos de giro literalmente eran de 30 cm, perdí casi 5 min ahi, de plano tengo que comenzar a echarle aguas al camión y fungir de “viene viene” para que pudiera dejarme pasar, en una de esas aparece caminando por un costado Carlos Peña que estaba del otro lado esperando igual que yo, pasa enojado y mentando madres, con justa razón, la neta que con o sin competencia, fué una maniobra tonta la que estaba haciendo…
La mejor porra del mundo (y yo tragando para variar)
Por fin logro pasar y veo a todos, esperándome, doy la vuelta rápido y me detengo a saludar, me emociona ver a todos y mientras como algo lo mas rápido posible, aunque sabía que con todo el tiempo que perdí con el tema del autobus, alcanzar a alguien en la distancia que queda ya es muy difícil, pero no me voy a quedar con las ganas de intentarlo.
Me despido de todos y comienzo a bajar lo mas rápido que puedo, a la vez no puedo evitar ser el doble de precavido tomando la experiencia del dia anterior del Roro, pero estoy recién comido, recargado por ver a mi familia y dopado con redbull, así que vengo bajando como gringo en rave con la euforia a tope. Nuevamente se me pasa en chinga y cuando menos me doy cuenta ya estoy cruzando la caseta y sintiéndome a toda madre.
No es justo poner una cervecera en el camino…
No puedo dejar de ver el velocímetro y traigo un ritmazo, si lo logro mantener durante 40Km mas habré recuperado mucho de lo que perdí en la mañana, cada vez me siento mas cerca de Fresnillo, estoy a unos 20 km cuando comienzo a sentirme nuevamente muy lento y pesado, supongo que se me “acabó el gansito” y pues ya solo me enfoco en avanzar lo mejor que puedo, ya después de llegar a la meta mi crew me confesó que notaron que el tubular trasero se bajó un poco, seguramente ponché y se auto selló, pero con la pérdida de presión de aire la carga para mis piernas fue demasiada, no quisieron avisarme ya que faltaba poca distancia y la llanta no estaba “tan baja”, pero definitivamente hubiera sido mejor inflar rápidamente, ni hablar, el hubiera no existe.
Llego a Fresnillo y comienzo a rodear el club que alberga la meta, solo un par de km me separan de terminar la etapa de la bici, a pesar de todo me siento bien, muy contento y entero, incluso pensé que preferiría correr el doble maratón de una vez para ya acabar con todo.
‘Lo logramos una vez mas!
Llego a la recta de meta y nuevamente a lo lejos escucho las porras de todos y veo a mi crew esperandome. Se logró el dia 2 y todo estuvo increíble!
Definitivamente no fué mi mejor tiempo pero nada se compara con la sensación de llegar sintiéndote entero y disfrutando cada momento, conviviendo con los demás atletas, con Anahi, mis hermanos, mi cuñado y por supuesto mis hijos.
Amor Ultra
Hasta este dia este Ultra ha sido una gozada, solo me resta esperar que el dia 3 pudiera terminar aunque sea ligeramente similar, lo malo es que nunca he tenido un buen doble maratón, así que me queda la incertidumbre de si en realidad este ultra podría realmente terminar siendo perfecto.
Duelo de titanes
Mi crew me deja en la zona de recuperación esperando el masaje mientras ellos regresan al hotel a descansar y poder mas tarde salir a cenar y comprar los víveres que hagan falta para terminar la aventura.
Mi idea en este momento es que ya solo falta 1 maratón, porque el primero de los 84 sale sin bronca, el reto es el de regreso, a final de cuentas, como siempre digo, un maratón solamente se corre después de otro maratón o no se corre…
Despúes de mucho ajetreo desde el previo a la llegada y hasta este momento, antes del amanecer por fin vamos rumbo al parque Los Jales, donde se lleva a cabo la etapa de la natación. Este año soy tan afortunado de llevar una porra gigantesca que ni siquiera quepo en la camioneta y tengo que irme pedaleando un par de kilómetros para llegar, los cuales me sirven para comenzar a mentalizarme, calmar los nervios y decidirme a disfrutar lo que está por comenzar.
Llegamos a la zona de transición y en menos de 2 minutos todo está listo, siento que algo estoy haciendo mal, que algo estoy olvidando, no puede ser que todo esté ya listo tan fácil. Pienso, reviso y vuelvo a revisar, efectivamente todo está en órden, así que dejo la bicicleta, y comienzo a ponerme el wetsuit, nuevamente en 2 min estoy listo, enfundado como chorizo y sin ningún pendiente mas que iniciar la carrera. Lo malo es que falta mas de media hora para que esto pase y eso es demasiado tiempo para pensar…
Muriendo de miedo antes de comenzar
Creo que por primera vez en la vida me empiezo a poner nervioso antes de la carrera, trato de distraerme platicando con quien puedo, foto por aquí y por allá, bromeando con los conocidos, despidiéndome de Anahi y mi hermana, y creo que si llegué a decirles que no sabía que me pasaba, pero que me estaba cagando de miedo. No había ninguna razón ni es algo normal en mi, pero creo que en el fondo sé que en esta ocasión no voy preparado como debería y sabiendo que todo puede pasar y que de cualquier manera me va a doler probablemente sea mi inconsciente y mi cuerpo pidiéndome detener la masacre antes de comenzar.
Por fin nos llaman a la linea de arranque, 3 MINUTOS! Grita Van por el altavoz y ahora me estaba orinando del miedo, pero decido aguantar ya que eso me iba a ayudar a calentarme en cuanto entrara al agua. Bromeo con todos los atletas que estamos en la linea de arranque si hacemos un acuerdo de dejarlo en un 70.3, todos están de acuerdo, creo que a final de cuentas no era el único nervioso.
¡1 MINUTO! (grita Van) y creo que grito por dentro, pero bueno, ya estoy ahi y tengo 10 largos kilómetros nadando por delante para calmarme y encontrar la paz. Dejo que todas las emociones que existen tomen mi cuerpo y acepto que se viene una chinga sabrosa así que me resigno, respiro profundo y mientras trato de encontrar un pensamiento positivo que me calme de pronto suena la alarma que indica el arranque y mas bien me encuentro en cuestión de segundos dando un clavado al agúa helada que en mi cara se siente como una cachetada y me despierta de golpe, ahi estaba lo que necesitaba, ese fué el instante que dio comienzo al Ultra para mi.
Ya son 5 Ultras con este super crew!
No sé porqué pero siempre, por alguna extraña razón termino arrancando al frente de todos, en esta ocasión estaba decidido en entrar último al agua para no tener noción de cuantos me pasaban, quería nadar tranquilo y sin presiones, sin embargo, otra vez, no se cómo terminé al frente siendo de los primeros en entrar y me sentía como un pobre charal nadando entre salmones gigantes que me pasaban a toda velocidad, pensaba cómo chingados iba a lograr sobrevivir esta vez la natación. Definitivamente mi cabeza estaba donde no debía.
Coffee time
Creo que unos 5 minutos después comenzó a calmarse todo y pude agarrar ritmo, se calmó el frio y pude sacar mi primer reserva de agua caliente que llevaba en la vejiga, se sintió de maravilla y me ayudó a terminar de calmar la mente. Para este momento los nadadores mas rápidos comenzaban a alejarse de mi y cada que volteaba a ver la boya hacia adelante podia notar como me iba quedando, todavía habia muchos otros a mis costados por lo que al menos las primeras vueltas iba a ir acompañado.
Terminé la 3er vuelta y salí a comer por primera vez, afortunadamente me esperaba un buen tarro con café caliente ya que aunque aun me sentía bien y sin problemas de frio, sabía que entre mas tiempo y mejor ayudara a mantener mi temperatura corporal, mejor rendiría, además como en esta ocasión la ruta había aumentado 1 vuelta mas, aunque fuera corta, implicaba tener que mantener un mejor ritmo y administración de la energía. Todo fué muy bien hasta la vuelta 10, que fué la última en que salí, en esa última salida la temperatura de mi cuerpo ya comenzaba a bajar, así que sabía que tenía que apretar para lograr terminar lo antes posible, vuelta 11 sin problema, vuelta 12, ya comenzaba a sentirme cansado y frio, última vuelta, no sé si por factor psicológico o real, comencé a sentir frio y mucha desesperación por salir, así que traté de nadar lo mas rápido posible para salir de ahí, en el camino de regreso puder ver que todavía había varios más nadando, lo cual me hizo sentir un poco mejor que a pesar de todo, no iba a ser el último.
Por fin terminé, en el instante todo estaba perfecto, pero fué cuestión de que me quitara el wetsuit y comencé a sentir mucho frio, Anahi tuvo que ayudarme para poder cambiarme lo mas rápido posible, a final de cuentas lo que mas quería ya era subirme a la bici y salir a recuperar lo mas que pudiera de tiempo durante la sección de ciclismo que venía.
Me subo a la bici, comienzo a pedalear y me doy cuenta que a pesar de la temblorina me siento bien, asi que arranco a tope tratando de subir mi ritmo cardiaco lo más que se pueda para avisarle a mi cuerpo que le toca una chinga de aquellas y que más le vale ponerse a nivel. Salgo del parque lo que viene siendo “a madres”, paso junto a la camioneta de mi crew y les grito que ya nos vamos. Justo cuando voy saliendo del parque veo una ambulancia, jamás me imaginé que era la que estaba atendiendo a César que tuvo problemas terminando la natación, simplemente paso de lado y salgo del parque donde me esperaba una motocicleta para guiarme, aprovecho este primer par de kilometros para acomodarme en la bici, soltar las piernas y verificar que la computadora de la bici estuviera en midiendo todo correctamente, justo en este momento me doy cuenta que no detuve el monitor al terminar la natacion y pues ahora tendré un regristro inexacto, da igual, de por si hace mucho que dejé de prestarle atención a estos detalles.
Me encuentro ya en la carretera que me llevará a Zacatecas y me siento de maravilla, sé que me estoy arriesgando y puedo “quemarme”, aunque no me importa mucho el tiempo final, tampoco quiero consentirme, así que mientras pueda trataré de ir al mayor ritmo posible.
Antes de subirme a la bici noté que Alex Rangel quien quedó en 3er lugar en la 1er edicion del UltraMX515 se encontraba a solo un par de minutos de salir detrás de mi, me imagino que tuvo un mal dia en la natación pero que apenas se suba a la bici vendrá a una velocidad de motocicleta, por lo que mi primer parámetro y mi primer motivación para mantener el mejor ritmo posible es tratar de sacar la mayor distancia antes de que me alcance. Desafortunadamente este parámetro no duró mucho, creo que todavía no llegaba ni al km 20 y me pasó cual “poste”, ni hablar, no sabía ni en que posición estaba ni quien estaba delante o detrás de mi, asi que lo único que quería era llegar lo mas pronto posible a Vetagrande y comenzar a subir la bufa, ya que ahí es el único lugar donde te puedes dar una idea del lugar en el que vas y que tanto te van sacando los punteros. Un año atrás, recuerdo que yo llevaba apenas 1km de subida cuando los primeros lugares iban de bajada, asi que si lograba replicar ese mismo escenario querrá decir que no voy tan mal.
Me encuentro cerca de la desviación que me llevaría a esta zona de vetagrande cuando de repente veo que justo está pasando el tren, y el cruzar las vias es parte de la ruta, me enoja no saber cuanto tiempo tendré que esperar, además de que tengo que ir esquivando el tráfico que se formó en la autopista por esta situación, de pronto escucho una patrulla que me comienza a llamar, es la policia Federal que viene en mi ayuda y me comienza a abrir paso entre el tráfico, me hace un paro enorme ya que a pesar de que iba en bicicleta había algunos carros y camiones que me cerraban el paso intencionalmente, como si les diera coraje que yo pudiera pasar y ellos no, justo la patrulla me lleva hasta las vias del tren y logramos llegar justo cuando acaba de pasar el último vagón, perfecto!
Comienza la subida
En unos minutos ya me encuentro subiendo Vetagrande, voy totalmente solo asi que espero ver quienes bajan primero, estoy consciente de que por la diferencia de tiempo en la natación realmente no podre ver a los punteros, pero la esperanza muere al último, al primero que veo es a Ramiro, quien el año pasado ganó el 2o dia y es un gran cicilista, asi que me imaginó que el va al menos en las primeras 5 posiciones, ya con esto me doy una idea de lo que me falta y pues no me queda mas que apretar tratando de subir lo mejor posible.
Bajo un piñón, aprieto el paso y comienzo a pedalear lo mejor que puedo. Voy subiendo sin problema, las piernas me reclaman pero estoy decidido a no aflojar. Llego al 1er puerto y me siento perfecto, es apenas en este punto donde pasan casi una decena de atletas bajando, quiere decir que estoy a menos de 5 Km de ellos y hay posibilidad de recortar tiempo. Una vez mas aprieto el paso, me paro en los pedales y trato de subir lo que falta lo mas pronto posible, por fin llego a la Bufa y mientras yo subo al retorno le pido a mi crew que me preparen algo de comida para poder parar un par de minutos antes de bajar, justo estoy dando una mordida a mi sandwich cuando veo que otros atletas me comienzan a alcanzar, entre ellos mi amigo el Roro con quien traía un duelo personal, asi que me meto el sandwich completo y de 2 tragos me lo paso casi sin masticar, la carrera acababa de comenzar.
Comienzo a bajar sin tocar los frenos, trato de ir lo mas rápido que puedo sin arriesgar demasiado el salir volando en una curva, cada recta la aprovecho en las aerobarras y pedealeando a tope, es la primera vez que puedo probar el usar un lenticular en esas condiciones y voy extasiado con lo estable que me siento, eso sin contar con la ligereza de manejo que tiene esta bicicleta, llego de regreso a la autopista y volteo hacia arriba tratando de darme una idea de si alguien se acercaba, pero al parecer no, asi que me enfoco en lo que viene y pedaleo a tope tratando de hacer que el regreso sea lo mas ágil posible. Cuando menos me doy cuenta ya estoy de vuelta en la autopista que me llevaría a fresnillo y menos de 30Km me separan de la meta, me siento increíble, volteo y no logro ver a nadie que venga detrás de mi, me imagino ya en la meta bromeando con el Roro sobre como logré ganarle, al menos en el dia 1.
Estoy ya entrando a Fresnillo, contento, entero y disfrutando el momento, voy platicando con el oficial de la moto que me va guiando a la meta, recibo felicitaciones de su parte y me cuenta que el esperaba que sus hijos vinieran a ver a dia siguiente a los atletas porque no logra que hagan ejercicio, en serio, estos pequeños instantes son los que me hacen el dia y hacen que todas estas horas de cansancio valgan la pena. Me despido de el mientras me desvío a la meta, a lo lejos logro escuchar que ya esperan mi llegada y me emociono. ¡Lo logré! Dia 1 a la bolsa, con una natación que me pareció eterna y nervios que parecían que me harían desertar en algún momento, ya no existían mas, estaba cruzando la meta.
¡Lo logramos!
Viene mi hija y me emociona muchísimo verla y sobre todo la manera en la que me mira, yo sé que ella aún no entiende y hasta hoy para ella yo gané, esa es mi mayor motivación como papá. Creo que esperaba este momento de poder verla en la meta desde hace años, y para mi suerte en esta ocasión toca por partida doble ya que ahora son mis dos chamacos los que me reciben.
Risas, bromas y fotos con todo mi crew, gracias a ellos se tuvo este primer logro, sabemos que vienen los dias mas difíciles pero en este momento estamos contentos y lo disfrutamos.
Pasamos a la zona de recuperación, saludo a muchos otros atletas que llegaron antes de mi, incluso tengo el honor de firmar playeras de varios niños, nuevamente, estos momentos son los que me nutren el alma.
Disfrutando los pequeños logros
Pasan los minutos y comienzan a llegar varios atletas, pero ninguno es Roro, se me hace raro ya que estaba solo unos minutos detrás de mi. Desafortunadamente llega el momento en el que tenemos que volver al hotel y sigue sin llegar, me imagino que ponchó y perdió tiempo, asi que me voy esperando hablar con el mas tarde. Un par de horas despues veo la tabla de resultados y veo que si logró llegar, bastante tiempo después pero a tiempo, todo está ok, sigue el duelo de titanes.
Fué hasta la mañana siguiente donde en un chat el Roro me comenta que bajando de la bufa, chocó con un carro de frente que venía en sentido contrario, afortunadamente alcazó a medio frenar y esquivar ligeramente el carro, por lo cual el resultado no fué catastrófico, pero si lo suficientemente fuerte para destrozar la bici y causarle algunas heridas y raspones, pero como buen guerrero con una 2a bici y a pesar de las heridas, emprendió el regreso y logró salvar el dia. Roro, si lees esto, tienes todo mi respeto, son este tipo de actitudes guerreras las que hacen que hacen que estos eventos estén llenos de historias de vida únicas.
Ahora toca enfrentar un día bastante complicado, en el que nada está escrito y todo puede pasar, los nervios del dia anterior comienzan a convertirse en determinación, sé que sin importar lo bien preparado que uno venga, para todos, este es un dia que incluye mucho dolor y olas de emociones encontradas a lo largo del dia. Me mentalizo para iniciar con la mejor actitud, y disfrutar el dia pase lo que pase.
Nuevas experiencias, nuevas sensaciones y nuevos logros.
Los recuerdos apenas están tomando su lugar, fueron días muy intensos con muchas emociones que es difícil catalogar, quisiera poder transmitir cada minuto de la competencia, pero aún es imposible ubicarlos en el momento exacto.
Fue un viaje que comenzó mucho mas ajetreado de lo normal, ya que en lugar de ir simplemente a competir como cualquier atleta, en esta ocasión se convirtió en una operación logística mas complicada por el simple hecho de llevar a mis hijos y todo el cargamento que esta operación implica, los que tienen y han viajado con hijos pequeños entenderán. Además de venir de una semana muy ajetreada y que se mantendría igual los dias previos a la competencia por cuestiones de trabajo pendiente y de actividades extra que tenía que atender en Fresnillo. En pocas palabras, los 3 dias de competencia iban a ser la parte “sencilla” del viaje.
El super crew, único e irremplazable.
Un dia antes de la carrera llegaron mis hermanos y mi cuñado, quienes serían mi crew durante el Ultra, mientras que Anahi y mis hijos serían quienes me recibirían en las 3 metas, lo cual me motivaba a dar lo mejor de mi para hacerlos esperar lo menos posible, así como poder pasar un poco de tiempo con ellos entre un dia y otro.
Asistimos a la junta previa en la que pudimos revisar los ligeros cambios que hubo a la ruta, así como conocer mejor a todos los atletas que participarían y ver un par de conferencias de Rafa Jaime y Valenti que participarían en la carrera. Me daba mucho gusto el ver lo que este evento ha crecido en tan solo 3 años y ver tantas y tantas caras conocidas y muchos Ultrahermanos que han nacido de esta Ohana e incluso de otras, algunos venían para competir nuevamente y otros como crews de algún atleta nuevo en la distancia.
La bici, el equipo y todo estaba listo. Una tarde antes de arrancar pude recorrer un par de kilómetros en la ciudad para asegurar que todo estaba en orden con la bici, e incluso pude ir a Los Jales, el parque donde se realiza la etapa de natación, donde encontré a Judith, Van y varios voluntarios locales que estaban realizando los últimos ajustes para el arranque de la mañana siguiente.
El avión listo para volar
Motivación a tope con esta obra de arte hecha por Anahi
Por la noche, tuve una pequeña reunión con el crew, planeando la logística, responsabilidades y alimentación de los siguientes días, siendo la 5a vez que estamos en una competencia de este tipo, todo fue relativamente fácil y rápido. Llegó el momento de tratar de dormir lo mejor que los nervios y la anticipación lo permitieran. Afortunadamente este primer arranque sería hasta las 8 de la mañana, por lo que tendríamos un poco mas de oportunidad para conciliar el sueño y no tener que madrugar.
Si, se que he tenido este blog abandonado, de por si nunca he sido muy regular, sin embargo, normalmente tengo borradores incompletos que demuestran mi interés en dedicar unos minutos a vaciar la mente en estas lineas, aunque ahora, ni siquiera eso, siendo honesto no habia pasado por mi cabeza ni siquiera la intención, casi podría decir que había olvidado que existía. Y pues te advierto que este post no es nada parecido a lo que estás acostumbrado a leer, asi que si quieres ahorrarte un par de minutos valiosos en la vida, puedes cortarle aqui, no me enojo, lo prometo.
Ahora que he regresado y he visto “donde me quedé”, puedo decirles que no puedo mas que confirmar que la vida es algo tan variable y que pasa tan rápido que si no reaccionas a tiempo, se te va para siempre. ¿Porqué lo digo?
Simplemente porque les puedo asegurar que hoy soy una persona totalmente diferente a la que escribió aqui hace meses, mi vida aunque parece la misma ha cambiado drásticamente y he aprendido mas en este corto tiempo que en los últimos 5 años. Mucho es nuevo, se acerca la llegada de un nuevo miembro de la familia, la cantidad de trabajo se ha triplicado, he tenido que enfrentar nuevas dificultades y aunque el deporte es mi vida y mi pasión, hay dias que mi cuerpo libra una batalla interna, por un lado me pide salir a entrenar para liberar el stress y por otro apenas y tengo energía para un dia “normal”.
Será que la edad ya comienza a ser un factor, pues si bien aún me siento joven, pues ya no soy un adolescente, o que quizás este estilo de vida retador que decidí enfrentar me está poniendo realmente a prueba, no lo sé.
Lo que si sé con certeza es que nada en la vida es permanente, todo son ciclos y mientras tengas una estrategia definida y te apegues a ella, en algún momento todo se acomodará, dará la vuelta y todo este trabajo dará frutos y la balanza estará nuevamente a mi favor y de todos aquellos que han aguantado a mi lado.
Sin embargo, nada se ha detenido, sigo soñando en grande y sigo apegado a mis planes, puedo decir que en esta ocasión no tengo ni la mas remota idea de como los puntos se conectarán para que todo suceda como me gustaría y mucho menos puedo imaginar el resultado final, pero si algo he aprendido de grandes personas de las que me he rodeado, de exitosos autores que he leido y de exitosos empresarios que admiro, es que cuando mas dificil se ve todo, es cuando mas fuerte debes aferrarte y aguantar.
No se como voy a lograr el resultado que quiero este año en el Ultra en el que nuevamente participaré en Octubre, ni mucho menos en otras ideas locas que estoy imaginando y bueno, mucho menos puedo imaginarme como será mi vida con un hijo mas. Pero así es esto, hay que seguir soñando, actuando y perseverando.
Para terminar quiero agradecerte. Si, a ti que me has leído, visto o seguido durante todos estos años. Si de alguna manera he logrado tener un impacto positivo en tu vida, me siento honrado y espero poder seguir haciéndolo durante mucho tiempo mas. De nuevo, mil gracias.
Prometo escribir mas continuamente y dejarte saber como se van acomodando las cosas.
Si, el diá 2 fue complicado, pero en definitiva, una de las cosas que mas disfruto en la vida es andar en bicicleta, así que no importa el dolor, el sufrimiento o el cansancio que me genere, siempre deja una sonrisa en mi cara y una satisfacción gigantesca el terminar una rodada.
Esta no fue la excepción, dolió y tuvo un final algo dramático, sin embargo al llegar a la meta fué como si nada hubiera pasado, la adrenalina y las endorfinas me inundaron una vez mas y a pesar del cansancio me sentía vivo y decidido a terminar un ultra mas con la mejor actitud.
Después de una merecida cena con mi crew pasamos a la parte mas dolorosa, el masaje. Este dia lo necesitaba, mi cuerpo gritaba por relajar el cuello que sentía hecho nudos. Mi mamá siempre me ha ayudado en eso y sabe lo que debe hacer, aunque sea muy doloroso se que lo hace porque me quiere, por lo que sabía que me esperaba uno de los masajes mas dolorosos de mi vida…y así fue.
Mi cuello y mi espalda estaban contracturados como nunca lo habían estado, el simple hecho de tocarme me generaba un dolor agonizante y cada que se enfocaba en “deshacer un nudo” tenía que concentrarme para no gritar y no llorar (mas de lo que ya lo hacía), hasta que poco a poco sentí como todo volvía a su lugar y logré relajarme. Fué en ese momento que creció nuevamente mi confianza y supe que aunque el dia 3 iba a ser difícil como siempre, el cuello no iba a influir para nada.
Como el preparar todo para el dia 3 es relativamente mas sencillo, rápidamente quedó todo listo, logré conciliar el sueño rápidamente sabiendo que dentro de 24 horas todo habría terminado.
Dia 3
Una vez mas me desperté antes de que el despertador sonara, me sentía descansado y emocionado de lo que venía. Creo que me conozco bien corriendo largas distancias y en esta ocasión quería que fuera diferente, quería disfrutarlo durante todo el trayecto y controlarme para poder “correr” los 84 km. Sabía que el reto iba a ser grande, pero estaba decidido a dar lo mejor de mi, arriesgarlo todo hasta que el cuerpo no diera mas.
Llegué a la zona de arranque y ya había un par de atletas calentando, sabía que tendría mucho tiempo para calentar durante la carrera, así que solo caminé por la zona, saludando a otros atletas y esperando el momento del arranque. Como siempre, este momento llegó muy rápidamente, cuando menos me di cuenta ya estabamos a 3 minutos en el arco de salida, y fué todo muy acelerado, faltaba menos de 1 minuto y había atletas que aún no llegaban. El conteo comenzó y de pronto ya estábamos todos ahi, 3, 2 1. Arranca el doble maratón.
Apenas arrancamos me di cuenta de lo bien que me sentía, las piernas sueltas, el ritmo cómodo y la mente en calma. Llegamos al 1er kilómetro y me di cuenta que iba con el grupo puntero, lo cual nunca había pasado y me dio miedo así que bajé un poco el ritmo, pero en realidad mi ritmo cómodo era al que iba.
No quería estar al frente, quería que alguien “atacara” y poder dejar de preocuparme por el ritmo, sabía que no era el mas rápido y el hecho de estar en esa posición era preocupante porque significaba que podía estarme “quemando” demasiado pronto, pero cada que bajaba el ritmo me sentía incómodo y automáticamente volvía al ritmo que traía. Cuando menos me di cuenta llegué al km 5 y al mirar atrás vi que me había separado de todos, afortunadamente comenzaron algunas subidas y creí que ahí es donde las cosas iban a volver a la normalidad y me pasarían pero no fué así. Seguía al frente y me comencé a estresar porque también comenzó a darme sed y mi crew lo veía a lo lejos sobre la carretera, sabía que en un par de km me alcanzarían y ya no se separarían de mi por el resto del dia, sin embargo en ese momento, sentía que la velocidad que llevaba y la falta de alimento eran una mala combinación.
Llegué al km.7 aproximadamente y entramos a Plateros, lo último de “civilización” durante los próximos 70 kilómetros, jamás había estado al frente y no había nadie que me guiara, fué entonces que una moto me alcanzó y me dirigió…hacia donde no era, llevaba aprox. 200 m en la dirección equivocada cuando me di cuenta, y fué justo en ese momento que mi crew me alcanzó y me avisó que iba mal, 2 atletas mas iban siguiéndome y al ver que regresé también lo hicieron, el grupo me había pasado y ellos iban en la dirección correcta. Si bien sabía que no iba a ganar y no quería estar hasta adelante, esta no había sido una forma agradable en la que mi deseo se cumplió. “Cuidado con lo que pides” pensé.
En fin, por fín volví al camino correcto y creo que me pasaron como 10 corredores. Me enfoqué en mantener el paso cómodo que traía y dejar de lado la frustración que traía, me tomó unos cuantos minutos pero poco a poco lo fuí logrando. Incluso recuperé algunos lugares, pero eso ya no importaba, mi objetivo a partir de este momento era mantener un ritmo constante y correr durante el resto de la carrera. Sabía los detalles de esa carretera y lo importante de controlarme durante el primer maratón, el cuál es muy engañoso ya que es cuesta abajo y con un clima bastante agradable. Así que lo único que tenía que hacer era disfrutar el paisaje, el tiempo con mi familia que iba a mi lado y absorber cada sensación que la experiencia me daba.
Durante el trayecto tuve la oportunidad de platicar y conocer mejor a otros atletas, algunos me dejaron atrás en una sola pasada, y otros estuvimos alcanzándonos por ocasiones. Incluso tuve la compañía de Van, el director de la carrera por un par de kilómetros y tuve la oportunidad de agradecerle por tan magnífico evento.
El tiempo se me pasó muy rápido y cuando menos me di cuenta estábamos llegando a “La Salada” un muy pequeño pueblito el cual hay que atravesar antes de llegar al retorno del maratón. Hasta ese momento no había visto mi reloj en ningún momento, no sabía el tiempo, ni la distancia, ni el ritmo, había llegado ahí con puras sensaciones y así quería mantenerlo todo el dia si era posible.
Según recordaba, una vez atravesando el pueblo estábamos solo a un par de kilómetros del retorno, pero en esta ocasión ese retorno se me hizo eterno, fué mucho mas largo de lo que recordaba y comencé a desesperarme un poco. Me seguía sintiendo excelente, pero sabía que una vez llegando al km 42 el camino seria cuesta arriba y ya quería poder cambiar mi estado mental sabiendo que ya “iba de regreso”. Por fín ví a lo lejos el retorno y mi cuerpo y mi mente se tranquilizaron, había logrado llegar al maratón sintiéndome perfecto, a un ritmo constante, siguiendo la estrategia y con la confianza de que al menos podría mantenerme así durante otros 21 Km.
El mejor equipo
En este momento fué cuando mi crew comenzó a acompañarme en algunos tramos, la verdad me es muy difícil el aceptar que corran a mi lado, se que lo hacen con toda la intención de apoyarme y compartir la experiencia conmigo, pero en el fondo me hace sentir culpable, siento que ellos no tienen porque sufrir el cansancio y exponerse al calor tan duro que hay. En otros eventos siempre les he pedido que se suban para no causarles molestias, pero en esta ocasión decidí agradecer la compañía, disfrutar y tratar de vivir la experiencia lo mejor posible.
Siempre hay tiempo para divertirse
La pequeña pero constante cuesta y el cansancio me hicieron bajar un poco el ritmo, sin embargo me mantenía constante, el regreso a La Salada en esta ocasión lo sentí rápido y una vez que logré atravesar el pueblo supe que durante los próximos 30 km no vería mas que una carretera interminable y que mi mente y yo deberíamos estar totalmente conectados así que me propuse disfrutarlo.
“Brothers, what we do in life… echoes in eternity.”
Llegué al km 60 y me seguía sintiendo bien, las piernas ya comenzaban a pesarme y para esas alturas ya varios me habían pasado, sin embargo eso nunca me importó, solo tenía que seguir adelante.
Faltando solo medio maratón para terminar tomé una decisión que hoy estoy seguro que me afectó, fué el detenerme para poder comer algo con calma, recibir un rápido masaje en las piernas y mojarme la cabeza con agua helada porque el calor ya lo sentía bastante fuerte. Fueron 5 min que en realidad me ayudaron y disfruté demasiado, sin embargo la sensación duró muy poco, no pasaron mas de 2 kilómetros cuando las piernas comenzaron a sentirse muy pesadas y el ritmo al que yo corría era el mismo al que mi crew caminaba a mi lado.
Ya había vivido esta experiencia el año pasado y sabía que cuanto mas rápido terminara sería mejor, así que me propuse correr estos últimos kilómetros en método “Galloway”, por lo que comence a correr 5 min por uno de descanso. Y funcionó bien durante un rato, sin embargo la sensación en las piernas se volvía cada vez mas pesada, fué ahi donde tomé una terrible decisión.
Siempre, sin importar la distancia he corrido con licras de compresión, y esta vez así era, así que decidí probar algo diferente (regla #1: nunca pruebes nada en competencia) bueno pues como si fuera un novato decidí quitarme las licras pensando que eso iba a liberar mi zancada y poder correr mejor los pocos kilómetros que faltaban. La libertad duró solo unos minutos, muy rápidamente comencé a sentir una incomodidad nueva en la entrepierna, y me di cuenta que me estaba rozando. Para cuando decidí aplicarme Skin Strong, fué demasiado tarde, el ardor fué espantoso, como una patada…en la entrepierna precisamente. Durante un buen rato no pude correr, ni caminar sin que sintiera toda “esa zona” arder.
Lo había hecho tan bien durante casi 70 km y fué ahí donde perdí el control y la concentración, comencé a gritar y mentar madres. Si, sabía que había sido mi error, pero en ese momento ya solo quería terminar, era un dolor terrible y desafortunadamente sabía que solo se agravaría, así que me agarré…la entrepierna (en sentido figurado, creo) y me armé de valor para comenzar a “correr”.
Mis hermanos
Creo que fue lo mejor, a pesar del ardor que sentí al principio, una vez que me aguanté y comencé a correr pude sentir como el Skin Strong hacía efecto y el dolor se volvía mas soportable, así que tenía que seguir para ya poder terminar con la tortura.
Por fin volvimos a ver civilización, estábamos de vuelta en Fresnillo, aprox. 5 km me separaban de la meta, pero eso incluía 2 subidas de casi 500 m. imposibles de correr a esas alturas, así que lo tomé con calma y comencé a caminar la primera subida. Me costó mucho trabajo, pero ya faltaba menos, después de caminar-trotar el descenso, llegamos a la siguiente, fué ahí donde me encontré a una amiga, Andrea, quien venía corriendo desde la meta para recibir a los atletas que venían entrando. Después de contarle mi desventura, después de burlarse de mi, decidió ayudarme y se sumó a mi hermano como pacer para llegar al final.
Creo que en ese momento mis ánimos y los de mi crew después de 3 dias de carrera y de verme sufrir los últimos kilómetros ya estaban alterados, estába a solo 3 kilómetros o menos y la desesperación por llegar comenzaba a sentirse en todos nosotros. En ese momento no estábamos seguros de cuanto faltaba, debido a la distancia adicional que corrí en el inicio, fué cuando empezamos a “calcular” que se empezó a sentir esa tensión por terminar. Mi hermano se aventó conmigo esos últimos kilómetros dentro de la ciudad mientras que Andrea me ayudaba a mantener el paso, sabía que estaba cerca y aún había bastante tiempo para ese último km que calculábamos que faltaba, pero la incertidumbre de no estar seguro me hizo apretar el ritmo para poder por fin terminar con esto.
Por fin dimos la última vuelta y pude ver el lugar de la meta a lo lejos, mi familia se adelantó para poder correr todos lo últimos metros juntos.
Había una motivación muy especial para nosotros que casi nadie sabia, pero para mi esposa Anahi y para mi lo era todo, y es que apenas un par de semanas atrás nos habíamos enterado que nuevamente seremos padres y así como mi hija había cruzado sus primeras metas antes de nacer, en esta ocasión el nuevo integrante de la familia llegaría con nosotros por primera vez.
Por fin llegamos al hotel, la meta estaba a solo unos pasos, los gritos, el vitoreo, los aplausos se escuchaban y se sentían en lo mas profundo de mi alma. Estaba agotado, creo que por primera vez en una carrera llegaba a la meta y no sentía esa adrenalina que hace que el cansancio desaparezca, lo había dado todo y esto me hacia sentir una satisfacción única, no tenía energía para gritar, mucho menos para una llegada triunfal, el sosiego me inundó, pude sentir lo humano y frágil que soy mientras cruzaba la meta y agradecía a la vida la oportunidad de haberlo logrado.
Así como en las películas, todo pasaba para mi en cámara lenta, estoy seguro que solo fueron unos cuantos segundos, pero me sentí en profunda paz. Tuve que pasar por todos los estados de ánimo y experimentar una vez mas todas las sensaciones posibles para tener lo que tanto anhelaba, un instante de nirvana.
Escuchaba el bullicio, sentía que la gente se acercaba a mi y quería realmente darme la oportunidad de sentir este momento, tan vulnerable y tan poderoso a la vez, sabiéndome con la capacidad de poder lograr cualquier cosa que cruce mi imaginación y al mismo tiempo consciente de que soy tan pequeño en el universo.
El momento pasó, pude reaccionar y abrazar a mi familia. Lo habíamos logrado una vez mas, en especial ellos, habían logrado llevarme una vez mas a culminar este reto. Siempre lo he remarcado y quiero que quien lea esto y quiera hacer una competencia de este tipo este consciente de que lo mas importante para poder lograrlo es el equipo que te asiste, la confianza en ellos determinará la dificultad con la que enfrentes la prueba.
Una vez mas me di cuenta de lo afortunado que soy, de la familia que tengo y del apoyo y cariño que recibo y que no siento merecer.
Mil graciasAnahi, a ti hija y al(a) nuev@ miembro de la familia por existir, porque solo por eso son mi mas grande motor y motivación.
Amis padres y a mis hermanos, porque aunque siento que muchas veces no entienden el estilo de vida que elegí, siempre siguen a mi lado sin dudarlo y me ayudan a esforzarme por ser un mejor ser humano todos los dias.
¡Lo logramos!
A todo mi equipo, el Tristaff, porque sin su compromiso y el esfuerzo que dejan cada día en este proyecto que sigue creciendo, solo seguiría siendo un sueño.
A todos los que han confiado en mi, a Carlos que confío en que si tenía solución y al fin me enseño a nadar, a las marcas que me han apoyado, no tengo palabras para agradecer el respaldo en este loco que lo único que sabe hacer es disfrutar un estilo de vida medido en kilómetros, ritmo cardiaco y gotas de sudor. CUBE, CEP, Fabiola´s Energy, Aftershokz, Luna Sandals, Skin Strong, un millón de gracias!
Si no me creen lo maravilloso que fue este evento, no dejen de ver el video hecho por Helioz Studio, es lo mejor que verán en mucho tiempo, se los aseguro.
El terminar el dia 1 sintiéndome tan bien y con tiempo de sobra hizo que mi confianza creciera para poder arriesgar un poco mas al dia siguiente. Tuve la oportunidad de cenar con mi crew con toda la calma del mundo y preparar todo para el dia siguiente y todavía ir a dormir temprano para recuperarnos de la desmañanada que nos había tocado esta primera etapa.
Una de las mayores ventajas en comparación con la mayoría de los eventos de este tipo en el mundo es que todo termina e inicia al dia siguiente en el mismo lugar, por lo que te evitas el tener que transportarte a los puntos de arranque y puedes aprovechar mejor el tiempo y dejar todo listo con menos riesgo de contratiempos. Mi familia me hizo el paro y fueron a comprar lo que ellos comerían durante el trayecto y a cargar gasolina mientras yo preparaba todas mis botellas de alimento que utilizo en la bicicleta. La verdad es que he aprendido a ser muy práctico en este aspecto y prácticamente mi alimentación durante este tipo de pruebas es líquida, todo lo tengo preparado en las ánforas y cada cierto tiempo voy agregando cápsulas de sal o de antifatigue para ayudar a retrasar el cansancio, y, para tener alimento sólido en el estómago y engañar al hambre voy comiendo barritas de Fabiola´s Energy que aportan energía sin alterar el índice glucémico de mi alimentación para evitar los “bajones” que algunos alimentos azucarados provocan.
En fin, la noche llegó y me fuí a dormir con ganas de arrancar ya el 2o dia, presentía que sería uno ¡muy bueno!
Dia 2
A pesar de haber programado mas de 5 alarmas para evitar quedarnos dormidos no hubo ni siquiera necesidad de escuchar la primera, 10 min antes de que sonara ya estaba despierto y preparándome, pude hacerlo con mucha tranquilidad y aún media hora antes del arranque ya estaba listo. Aproveché para revisar otra vez que todo estuviera en orden, la bicicleta a punto, que no faltara nada y pues al parecer ya estaba listo, así que me dirigí a la zona de arranque donde ya había algunos otros atletas. Pasaron muy rápidamente los minutos y cuando menos me di cuenta Van, el director del evento gritó que estábamos a solo 1 min de comenzar.
Es increíble todo lo que pasa en ese minuto antes de arrancar si prestas atención a tu alrededor, algunos bromean, otros revisan su bicicleta una y otra vez, algunos otros respiran profundamente y se les nota el nerviosismo y alguno por ahí reza en silencio mientras la cuenta regresiva comienza.
Los primeros kilómetros mientras se sale de la ciudad son controlados a baja velocidad, son minutos perfectos para calentar y hacerle saber a tu cuerpo que mas le vale que ni se queje de los dolorcitos que quedan del dia anterior, porque ni se imagina lo que le espera, y así por arte de magia una vez mas mi bici y yó nos volvemos uno mismo y comenzamos la aventura.
Dan el silbatazo de arranque y de pronto voy en punta, no me gusta estar en esta posición ya que puedo “atascarme” y quemarme demasiado pronto, este es un dia con una ruta extremadamente larga y que se va haciendo mas difícil conforme pasan los kilómetros, así que bajo el ritmo y espero que algunos me pasen para evaluar si trato de mantener su ritmo o mejor me apego a mi estrategia. Creo que durante los primeros 50 kilómetros vamos a un ritmo parecido, los veo unos 100 metros adelante de mi constantemente así que pienso que mientras mantenga ese ritmo tendré oportunidad de mejorar mi lugar.
Disfrutando los primeros kilómetros
Llegamos a una zona en donde la carretera estaba en reparación y la sensación de la vibración es horrible, decido bajar el ritmo esperando poder salir pronto de ahi, fueron casi 500 m de piedras y tierra suelta que me hicieron romper el ritmo, solo una persona me rebasa en ese tramo, pero al salir en una de las pendientes veo que los punteros se habían separado ya demasiado, apenas y logro verlos un instante antes de desaparecer en la cima de uno de las tantas colinas que pasamos. Decido no agobiarme y mantener mi paso, la estrategia lo es todo y es ahí donde comienzo a disfrutar como niño la pedaleada, puedo sentir la velocidad, me conecto al máximo con mi CUBE y llevo un ritmo increíble. En esta ocasión decidí no ver ninguna información de rendimiento, todo va a “feeling”, nada de velocidades, watts ni cadencia. Solo sé como me debo de sentir en una zona aeróbica y así me mantengo, en todo este tramo voy de cerca con otros 2 atletas, que nos pasamos cada cierto tiempo, me es muy cómodo ese ritmo así que me mantengo y además se hace ameno el paseo cada que nos rebasamos.
Al fin llegamos a la zona que yo recordaba con terror, ese “falso plano” del km 100 al 200 en que yo solo veía una elevación constante de 1% a 2% que además tenía viento en contra que me desesperó y me hizo soltar mas mentadas de las que suelo decir en un dia normal. En ese momento no sabía en que kilómetro iba, y solo me guiaba por mi memoria y por el mapa, que solo trazaba una linea recta interminable. Antes de comenzar este trayecto me despido del Piojo, que me adelanta mientras decido detenerme unos minutos a comer algo y cambiar mis botellas.
Yo creo que era tan feo el recuerdo que tenía de este trayecto y era tanta la predisposición que traía que conforme avanzaba comenzó a ser mas llevadero, si me sentía mucho mas lento que cuando llegué ahi, pero definitivamente no tanto como lo recordaba, disfrutaba mucho cada que llegaba a algun puente o colina donde tenía que subir mas porque sabía que eso implicaba poder acelerar un poco en el descenso, eso liberó mi mente y realmente disfrutaba la ruta con todo y la carga que representaba.
Olvidé mencionar en la primera parte que en esta ocasión hubo una “conexión” con la naturaleza algo extraña. Mientras nadaba podía ver en ocasiones un brillo azul sobre mi cuando respiraba, pensaba que era algún reflejo en los goggles o algo así, sin embargo después mi familia me comentó que cada que salía de nadar habia una libélula que “salía” junto conmigo y que me seguía mientras nadaba, ellos dicen que me iba cuidando, quizás si, quizás no, pero era una anécdota chida.
En este dia durante la bici nuevamente tuve un acompañante bastante peculiar. Mientras iba en esta ruta larga y desgastante de pronto sentí algo raro, como si alguien me viera, si, lo sé, es una tontería pero lo sentí, cuando de pronto mientras giraba la cabeza para descansar el cuello vi una sombra negra sobre mi hombro derecho. No sé porque no me espanté, lo que hubiera sido una reacción normal de ver que tienes algo enorme sobre ti, volteé despacio para ver que era y pude ver que era un saltamontes enorme, “si tengo consciencia” pensé en el momento y no sé porqué pero me daba gusto de traer ese acompañante.
Acompañante
Les hice señas a mi crew para que se me emparejaran y pudieran verlo, al principio no entendían lo que les decía porque trataba de no hacer movimientos bruscos ni levantarme de las aerobarras para no ahuyentarlo, hasta que pude rotar un poco y pudieron verlo, se sorprendieron igual que yo, me gritaban que era enorme y que ahorita veían como me lo quitaban. “No! Dejenmelo” les grité mientras se estiraban y trataban de fotografiarlo, yo hice lo mismo con la cámara que llevo en la bicicleta y si logré captarlo. No sé que tan común sea esto, pero traté de tomarlo como una señal positiva y un buen augurio de la naturaleza para mi, Algo extraño la verdad, quizás no era el perico que acompañaba al ciclista Scarponi, pero “al menos tengo mi propia mascota” pensé. Me acompaño durante un par de kilómetros hasta que de pronto desapareció.
Mi conciencia
Cuando menos me di cuenta ya estaba saliendo de esa zona que tanto temía, y en esta ocasión la había disfrutado y hasta recuerdo haber pensado que pude haberle metido mas. Cuando comenzó el trayecto de nuevo para llegar a La Bufa, aceleré esperando recuperar algunos minutos, me sentía muy bien para subir y sabía que una vez coronando esa montaña el día estaba en la bolsa.
Detalle de los organizadores
Comencé el ascenso y aunque las piernas estaban algo cansadas traía buen ritmo, solo debía mantenerlo hasta llegar al retorno. Llegó un punto en el que llevaba mas de la mitad del ascenso y solo había visto a 3 atletas de regreso, así que me motivaba saber que no iba tan atrás y que todavía tenía oportunidad de recuperar lugares, al fín había logrado llegar a la bufa y rápidamente regresé a un mirador que el dia anterior había aprovechado para comer, ahí fue donde me detuve pronto para comer algo y comenzar el descenso y el regreso a la meta.
Fue en este descenso donde en un instante sentí lo que mas adelante se convertiría en una de las experiencias mas frustrantes de mi vida. Y es que si bien es de bajada, el asfalto es bastante feo en su mayor parte, especialmente casi llegando de nuevo a la carretera donde se vuelve algo “rugoso” y la bicicleta vibra bastante, fue en un pequeño salto de esos donde pude sentir que el cuello ya estaba cansado, lo sentía muy rigido pero ya faltaban menos de 50 km para terminar.
Regresamos al fin a la autopista que te lleva de vuelta a fresnillo, ya no había mas, solo seguir el camino hasta cruzar la meta, mis piernas y mi ánimo estaban al 100% me sentía entero y llevaba un ritmo y velocidad que me daban confianza de aún recuperar algún lugar o 2 según mis cálculos conforme a lo que vi en la bufa.
Pasaban los kilómetros y me seguía sintiendo fuerte, veía como la distancia se acortaba, 50 km, 40, km, 30, km, 20km, fué ahí donde alcancé a ver un vehículo a lo lejos, estaba muy cerca de alcanzar al próximo y mientras mantuviera el ritmo que llevaba lo iba a lograr, pero fué casi faltando 15 km donde viví algo nuevo que me llenó de frustración y algo de miedo. Fué cuestión de saltar un pequeño borde en el camino para que mi cuello dijera “ya no más”, así de simple, mi cuello ya no pudo soportar mi cabeza, tenía que hacer un esfuerzo gigantesco para poder levantar la cabeza un par de segundos antes de que esta se “cayera” nuevamente y mi visión solo pudiera abarcar hasta la llanta delantera.
Este fenómeno se llama Shermers neck y es extremadamente raro, de hecho solamente ciclistas de ultradistancia lo llegan a vivir, sin embargo no suele presentarse hasta después de varios cientos de kilómetros, en mi caso el problema fue que me arriesgué a tener una posición en las aerobarras demasiado agresiva y pasé la mayor parte del dia en ellas. En ese momento entré en pánico, me detuve y le pedí a mi crew que me ayudaran con un masaje rápido en el cuello, fué hasta que me tocaron que pude sentir la contractura que venía desde los hombres y sentía como una descarga eléctrica en toda la zona con solo tocarme. Así como en la vida, decidí que lo mejor era seguir avanzando y terminar de una vez por todas. No podía mantener ninguna posición, asi que les pedí que manejaran lo mas cercano a mi y que me alertaran si veían algo en el camino que debiera evitar, yo simplemente pedaleaba viendo la linea del acotamiento y cada cierto tiempo me concentraba para levantar la vista unos segundos y ver lo que venía.
Definitivamente esto mató mi animo y aunque las piernas y el resto del cuerpo tenían todo para poder cerrar fuerte solo podía rodar a una velocidad segura en la que si algo se presentaba en el camino tuviera tiempo de reaccionar, fué en este momento en el que me arrepentí de haber dejado de practicar yoga este año, esto es simple falta de elasticidad.
Al fin estaba de vuelta en fresnillo, menos de 5 km me separaban de terminar con esta sensación tan desgastante, justo entrando a la ciudad un agente de tránsito comenzó a guiarme rumbo a la meta, y contrario al dia anterior en el que iba cerrando con todo, en esta ocasión tenía que cuidarme de todos los topes y hoyos del camino.
Creo que todos hemos pasado por esa sensación donde al saber que estás por llegar tu cuerpo comienza a somatizar e incluso exagerar cualquier molestia que traigas, y eso fué lo que sentí justo al entrar al estacionamiento del hotel donde estaba la meta. Menos de 20 metros me separaban del final y comenzaron a sentirse eternos, creo que por un instante comencé a ver borroso y sudar frio, “solo falta que me desmaye cruzando la meta” fué lo que pensé.
Con dolor, pero lo había logrado, un dia perfecto había dado un giro inesperado y terminado como una experiencia realmente agonizante. Me detuve, tuve que pedir que me ayudaran a bajar de la bici mientras al fin podía descansar el cuello. Tenía que mantenerme completamente erguido para no parecer pollo con el pescuezo roto.
A pesar de todo había logrado recuperar una posición, aunque en ese momento era lo último que me importaba, solo quería llegar al cuarto lo antes posible y poder recostarme. Mi familia como siempre, al pie del cañón me ayudó a llegar y después de cenar pude recibir el masaje mas doloroso de mi vida de parte de mi masajista personal, mi mamá, pero no importaba el dolor, solo pensaba en que tenía una noche para recuperarme lo mas que se pudiera, porque un doble maratón me esperaba por la mañana.