UltraMX515 2020 Dia 1

Llegó el momento que había estado esperando por semanas, ese que siempre tiene el poder de ponerme los nervios de punta, emocionarme y al mismo tiempo hacer que un ligero terror corra por mis venas. El arranque del Ultraman.

Esta carrera suele comenzar dias antes, con una ceremonia de presentación de atletas, en donde todos nos conocemos y convivimos previo a la carrera, suele generarse un gran ambiente y nuevas amistades surgen. Desafortunadamente en este año eso no sucedió, si coincidí con un par de atletas, Fer y El Capi, en la entrega de kits, y con algunos otros en las entrevistas previas, ya que como saben, yo no solamente participo en el evento como atleta, también formo parte del crew de filmación del video oficial, obviamente no participo activamente durante la carrera, pero trato de apoyar en lo que es posible.

Panal Collective Media crew

El protocolo que mi crew de carrera y yo ya conocemos se llevó a cabo de una manera casi automática y sin mucha presión, llegar al hotel, ir al super a comprar los suministros de los próximos dias, comer, desempacar y preparar el plan de nutrición del dia 1, en realidad ya sabemos bien como llevar a cabo todo, simplemente establecimos el mínimo de nutrición que debía consumir durante el dia y cada cierto tiempo tanto ellos como yo estaríamos en comunicación para asegurarnos que estaba alimentándome bien.

Llegó el momento de ir a dormir, aunque el arranque del primer dia es el que comienza más tarde, en esta ocasión por estar en una locación remota y tener una transición bastante larga, tuvimos que salir un par de horas antes del arranque. Finalmente llegamos y preparamos todo en el carro para que la transición fuera lo mas rápida posible. Contrario a lo sugerido, que era cambiarse al salir de nadar y correr la transición de 1km rumbo a la bici, preferí que mi transición fuera en el auto, de esta manera yo podría tener ese tiempo que tardaría en llegar al carro para calmar las sensaciones post natación, que después de tantas horas pueden ser un poco de mareo, desorientación y a la vez poder secarme para no batallar con la ropa de ciclismo.

Minutos antes del arranque

Incluso, como el clima estaba bastante frio, aproveché para ponerme el wetsuit mientras mis hermanos preparaban la nutrición que comería durante la natación, me sirvió para entrar en calor y para asegurarme que estaba bien puesto, ya me ha pasado que queda algo chueco y creanme que no es nada cómodo nadar 10 Km con una “ligera” molestia que va creciendo con el paso del tiempo. Ya con todo listo, comenzamos a caminar rumbo a la zona de la natación.

La noche estaba en su máximo esplendor, yo como buen habitante de una de las ciudades con mas contaminación lumíninica que existe, estaba enamorado del cielo estrellado, creo que no recuerdo la última vez que había visto un cielo así, y fué el distractor perfecto para lo que estaba por comenzar.

Minutos antes de comenzar tuve tiempo de platicar con buenos amigos, con mi tocayo, Fer, Yosef y varios más, la verdad me sentía demasiado tranquilo, tan tranquilo que cuando me di cuenta de eso el miedo me golpeó como pocas veces, grité a tope, como buscando el eco, rompiendo la calma de ese lugar y buscando la propia. Varios se asustaron pero a la vez creo que entendieron mi sensación, grité un par de veces más y me di cuenta que estábamos a solo unos minutos de arranque. Llegó el momento de embadunarme de antirozaduras en el cuello, ajustarme por última vez el wetsuit, ponerme, gorra, goggles, “despedirme” de mis hermanos y dirigirme a la zona de arranque, el momento había llegado y ya no había marcha atrás.

Llegó el momento

No podía dejar de pensar que llevaba más de 6 meses sin nadar ni un solo metro, me sentía seguro de poder lograrlo, pero a la vez sabía que iba a ser un nado muy cansado y eso era prácticamente inevitable, había llegado el momento de demostrarme que el trabajo de ligas y pesas para nado en seco de los últimos meses lograría ser lo suficientemente efectivo para cumplir con la distancia, no esperaba ningún tiempo, si lograba terminar ya sería considerado una operación exitosa.

Nos formamos para el pase de lista con nuestra respectiva sana distancia y después de unas breves palabras de Van Sanchez, el director de carrera, comenzamos a entrar al agua, en esta ocasión el arranque sería desde adentro. Me habían dicho que esperara un choque térmico fuerte, quizás lo esperaba tanto que en realidad no lo sentí, por el contrario, me sentí muy cómodo e incluso lo disfruté, resulta que extrañaba nadar.

Apenas estaba poniendo en marcha mi reloj cuando comenzó la cuenta regresiva, damn! me caga que eso me pase, y me pasa mas comúnmente de lo que debería, me aseguro de que este seleccionada la modalidad correcta y apenas logro hacerlo cuando suena el disparo de salida. ¡Llegó el momento!

Comienzo a nadar y los primeros cientos de metros me encuentro rodeado de varios más, me siento bien, tranquilo ya que al parecer aún sabía nadar y no quedé automáticamente hasta atrás como esperaba, traía un buen ritmo, aunque sabía que era la adrenalina haciendo de las suyas y que en un rato la realidad iba a llegar de golpe. Llego al retorno muy rápido, o al menos así lo sentí… ¿neta es solo ésto? si no fuera porque regresamos varios juntos juraría que me había equivocado y me había faltado una bolla o algo así, pero no.

1..2…3 vueltas y todo perfecto, tranquilo, relax, muy relax. Había quedado salir en la 4a vuelta, pero me empezó a dar sed, así que hice una salida bastante rápida desde la 3, tome toda el agua que pude y regresé a nadar. En esa salida comencé a temblar de frio, me di cuenta que el aire estaba mucho más frio que el agua y el sol aún no pegaba fuerte, con el agua a esta temperatura y con ese clima en otras ediciones ya se habrían dado casos de hipotermia, pero aquí nada de eso, venía puro atleta guerrero, y desde ahí, ya se veía que el nivel iba a estar fuerte y parejo.

Seguí, vueltas 4, 5 6, 7… todo iba bien, aunque si comencé a sentirme mas lento, lo achaqué al cansancio, aunque me tranquilizaba que seguía viendo a varios a mi alrededor, así que no iba tan pior. Salí ya en la vuelta 7 y aunque ya me sentía un poco cansado, me sentía muchísimo mejor de lo que esperaba, aproveché para comer bien, echarme un bote completo de nutrición y electrolitos, y de vuelta al agua. Cual es mi sorpresa que apenas comienzo a dar la vuelta a la boya, el agua comienza a golpearme en la cara, el viento había aumentado y una corriente en contra que antes no existía se habia desatado con todo, inmediatamente comencé a sentir como me costaba mucho mas avanzar y mantener la dirección ya que te aventaba de lado, al grado que como a la mitad del lago comencé a tocar las plantas del fondo, y para mi sorpresa, un par de brazadas mas adelante encallé cual cachalote; la corriente me había aventado a la orilla y supongo que dejé de orientarme durante un buen rato hasta que me sacó, me costó muchísimo regresar a la ruta y llegar a la boya de regreso, cuando por fín lo logré esperaba que el regreso fuera muy fácil, pero no era así, la corriente era suficiente para hacerte sufrir de ida pero el regreso no era nomás dejarte ir, tenias que seguir nadando y pues ahora si ya me estaba cansando y desesperando.

Cuando todavía iba entero

Termino por fín la vuelta 9 y en el fondo de mi corazón esperaba que me hubiera confundido y que en realidad ya hubiera terminado, me detengo a preguntar y me dicen que nel, que me falta la última, fue en ese momento en el que vi que ya varios estaban saliendo y aunque no era el último, el lago ya comenzaba a verse vacio. Me faltaba otra tortura de 500 m. de corriente en contra, pero bueno, ya solo eran 500, puro trámite.

Por fin terminé, salí sintiéndome mejor de lo que esperaba, pero el cuello si se me había rozado bastante y quemaba brutal, ni modo, gajes del oficio, apenas me quito el wetsuit decido ponerme los tenis y salir rumbo al carro que estaba a 1km de ahí, para ahi hacer mi transición, mientras en el camino iba comiendo, secándome y orientándome, me ha pasado que después de nadar 10K sales medio apendejado y no es nada agradable en la bici, así que prefiero que se me pase mientras voy a transición, y funcionó bien, cuando llego al carro ya me siento recuperado, me cambio rápido y salgo a madres en bici… not.

La verdad es que como saben no soy muy buen nadador, y cuando llevaba mas de 6 meses sin tocar el agua, pues peor, los brazos y los hombros si terminaron mas puteados de lo que esperaba y no lograba acomodarme en la bici, las piernas iban bien, pero me faltaba agarrar ritmo. 10..20 kilómetros y nada, seguía medio guango y el viento en contra no ayudaba, ni hablar, si asi va a ser todo el camino, pues a apretar lo mas que se pueda, creo que fué hasta después del km 50 donde sentí que reviví, justo subiendo vetagrande, esa subida que es la antesala a la bufa y que era el punto de retorno, ahí fue donde el cuerpo siento que agarró la onda de donde estaba y ya sabe que este cabrón no se va a rajar, así que puso de su parte y nos conectamos para empezar un regreso mucho mas rápido y cómodo. Me sentía muy muy chingón, por fin las piernas se soltaron y aunque el cuello seguía quemando por la rozada y la mezcla de sudor con bloqueador escurriendo de mi cabeza, pues no me quedó de otra mas que aguantarme y aprovechar que las piernas ya andaban finas.

Cerrando fuerte

Cuando menos me di cuenta ya estaba subiendo el puente que te lleva a Fresnillo, ya era puro trámite lo que faltaba, todavía traía power y aunque sabía que desde la natación mi tiempo era terrible y difícilmente podría recuperar en los días que seguían, quería disfrutar al máximo el tener la dicha de estar ahí, sentirme tan afortunado de poder sentir esos dolores que el esfuerzo propio genera, poder estar haciendo lo que tanto me apasiona, y aunque me faltaba una parte muy importante de mi crew, venían conmigo 2 de las personas mas importantes de mi vida, a pesar de la situación y del cansancio que bien saben que este compromiso representa, una vez mas venían cuidándome la espalda (literal) y rifándose como nunca haciendo entre los 2 el trabajo que normalmente hacen 4.

Con todo esto en mi cabeza me empecé a emocionar, entré a Fresnillo con toda la energía y una alegría que no podía ocultar, me encontré a Fer, el juez de la etapa de ciclismo, a 1 Km de la meta y sabía que ya no faltaba nada así que empecé a meterle con todo, tengo el compromiso propio de dejarlo todo en cada día que viva, porque ahora más que nunca tengo esa consciencia de que nada es seguro, y si mañana por algo, no terminaba, quería estar seguro que en esta rodada no iba a quedar nada a medias.

Di la última vuelta, la que te lleva a la meta y ufff, me sentí como si fuera mi primer ultra, mejor aún yo creo, no cabe duda que la perspectiva de lo que realmente vale y da valor a tu vida te abre los ojos y te permite valorar cada pequeño logro.

Por fin entro a la explanada donde estaba la meta, emoción total, un rush de energía indescriptible y una felicidad que no podia controlar.

En ese instante no había mañana, no había dia 2, se había logrado el reto del dia y me di el lujo de disfrutar esa enorme satisfacción.

Disfrutando al 1000

Aunque en la realidad, esto apenas había comenzado… se acercaba el dia que más disfruto, pero también donde la estrategia es clave.

Vida Ultra

UltraMX 2020 Prefacio

Incluir el número 2020 en cualquier historia, anécdota o noticia, desde hoy ya sabemos que va a implicar alguna particularidad fuera de lo “normal”, y ésta carrera no será la excepción.

Desde muchos meses antes, a todos los que finalmente logramos participar en el evento nos implicó cambios en nuestra vida que afectaron de alguna manera nuestra preparación, a unos en mayor medida que a otros, en mi caso, mi vida se puso y continúa totalmente de cabeza. Hablar de la falta de entrenamiento por el encierro y la falta de alberca o lugares para entenar de manera”normal” es un punto que, aunque es importante, es el que menos me preocupaba en realidad. Mis negocios, como los de la gran mayoría han sido fuertemente golpeados por esta situación, el stress y el constante cansancio que me ha generado era lo que realmente llegó a hacer que por mi mente pasara la duda sobre si participar en el UltraMX, si se llegaba a hacer, o no.

Siempre he dicho y cada año lo reafirmo, este evento es un objetivo que he decidido dejar fijo en mi calendario, no solamente por el cariño que le tengo, la historia que se ha construido y mi participación indirecta en él, también me es importante por salud, la física obviamente, pero sobre todo la mental. Quizás no he logrado desarrollar la habilidad de desahogar el stress de una manera sana y constante o la resiliencia para aguantar las presiones diarias de mi vida como una persona normal, he aceptado que soy como una olla de alta presión que a lo largo del año va acumulando pensamientos, ideas y energía negativa, y que solamente en una carrera de este tipo puedo realmente desahogar, poner en orden mis pensamientos, dejar fluir la creatividad y reforzar la autoconfianza.

Así que, aunque en el fondo mi cuerpo y mi mente me pedian que la carrera se cancelara, yo sabía que necesitaba que de alguna manera u otra se hiciera, necesitaba saber que el levantarme por las mañanas a entrenar, aunque fuera apenas lo minimo suficiente, tenía un objetivo y de esta manera continuaría activo. Debo decir que a principios de la pandemia suspendí casi por completo el ejercicio y esto me hizo subir rápidamente casi 10 kilos de peso, que al dia de hoy no logro perder completamente, por lo que cuando confirmaron la ejecución de la carrera unos 3 o 4 meses antes de la fecha, y aunque mi mente no estaba pasando por su mejor momento y mi cuerpo había perdido casi todo lo que le había costado años construir, para mi fué una motivación más para seguir adelante.

No sabía si para esas fechas las pandemia iba a continuar, la situación económica en la que me encontraría y prácticamente ninguno de los proyectos que me han costado años de desarrollo sabía si seguirían vivos, bueno, sin ser dramático, ni siquiera sabría si yo mismo seguiría aqui. Pero justo esa situación, ese despertar de saber que hoy estamos aqui y mañana “quien sabe” me hizo comprometerme nuevamente con este ultra proyecto en todos los aspectos, como lo he venido haciendo los últimos 5 años. Quería demostrarme a mi y a los que me quieren, que aún cuando las cosas parecen no tener salida y la situación está de la chingada, siempre hay algo que hace que valga la pena seguir luchando, seguir construyendo y esforzándose por salirte de todos los estándares y límites mentales.

Sabía que mi entrenamiento era pobre, pero tendría que echar mano de la experiencia y de la memoria muscular. Sabía que ya no tendría donde nadar, asi que los ejercicios de fuerza serían los que me ayudarian en ese aspecto. Sabía que mi familia no podría ser mi crew como lo ha sido cada año, por lo que no habria nadie de mi núcleo esperándome en la meta, afortunadamente, más adelante y sin ninguna insistencia mis hermanos Charlie y Gaby, como siempre, decidieron acompañarme (mil gracias con todo mi corazón).

Faltaban aún algunos meses para estar de nuevo ahi, en esa linea de arranque, y aunque nada, absolutamente nada era seguro a la distancia, sabía que lo único que tenía que enfocarme cada dia, era justo en “el hoy”. Tanto en el trabajo, en la familia, en la salud y el entrenamiento, si algo se “derrumbaba” el pilar que tenía que seguir firme era yo, porque esa meta ya estaba firmemente grabada en mi mente, y aunque fuera algo simbólico, sabía que aferrarme a eso, me ayudaría a esforzarme porque todo lo demás funcionara, para poder llegar.

El tiempo según la teoría, es relativo, y lo pude confirmar ya que por un lado este año se me ha hecho eterno, pero por otro lado, pasó volando y el tiempo de preparación terminó.

24 horas antes del arranque, llegó el momento de viajar a Fresnillo.

Continuará…

La magia no existe

Decir que la magia no existe puede ser una frase ridícula, obvia para algunos y como un cristal rompiéndose en pedazos para otros, en especial para aquellos que todavía tienen la esperanza de que un búho entre por la ventana con una carta de aceptación al colegio de sus sueños.

No quiero sonar aguafiestas, saben que siempre hablo desde mi experiencia y trato de ser lo mas neutral posible, sin embargo, cada día veo más gente atribuyendo el éxito y la vida de sus sueños a la magia, al pensamiento positivo, la ley de la atracción o como diría Odyn Dupeyron, al “pensamiento mágico pendejo”, lo veo tanto que me parece imperativo compartir que al menos en mi experiencia, toda esta magia solamente funciona cuando la combinas con los polvos de “pártete la madre trabajando”.

No voy a negar que yo también he pensado y meditado queriendo atraer todo el bienestar y abundancia que quiero para mi y para mi familia, pero en realidad no hay ninguna magia en eso, el tener una actitud positiva es clave para que todo el empeño y trabajo que dedicas para alcanzar tus metas no parezca tan difícil como realmente es, para que mantengas la motivación de seguir luchando y mantengas la cabeza fría y la determinación de continuar cuando las cosas no vayan bien, el cuál en un inicio puede ser un periodo bastante largo y repetitivo, porque inevitablemente la cagas y mucho.

Cada día y año que pasa me doy cuenta que pienso y me comporto cada vez más como mucha gente que desde hace años o décadas admiraba y los veía como aburridos, aquellos que yo veía como gente que se había vuelto exitosa “únicamente” porque la pasaban trabajando día y noche, porque no tuvieron el talento, el carisma, los contactos o la inteligencia de hacerlo con mas calma y glamour. El cual hoy alcanzo a percibir como una máscara más en esta vida que te exige aparentar cuando tu realidad no es lo suficientemente atractiva para el resto del mundo, lo cuál aplica para el 99.99% de la población humana.

A todos nos gusta compartir lo positivo, las grandes experiencias, éxitos, viajes alrededor del mundo, las medallas y los premios que nuestro trabajo y esfuerzo nos van dejando en el camino, sin embargo aún hay mucha gente que no se da cuenta que por cada logro y por cada foto que se publica hay otras 100 que no existen, simplemente porque la vida diaria y el tiempo que pasas en los momentos complicados del trabajo y sacando adelante tu vida no suele ser muy atractivo.

¿Entonces vivimos en una farsa? Únicamente di decides engañarte a ti mismo.

La verdad, por difícil que parezca, es que todos creemos lo que queremos creer, es bien chingón soñar que nuestro golpe de suerte llegará, que si nos concentramos y enfocamos en lo que queremos de alguna manera aparecerá algún dia frente a nosotros, que las cosas se acomodarán y que nuestro destino exitoso se materializará de forma mágica.

Queremos creer que los “influencers” de moda, tuvieron suerte, que no que pasaron meses o años estudiando y aprendiendo el uso de las redes sociales, algoritmos o incluso como editar una fotografía o un video. Es verdaderamente motivante ver que hoy existen cientos de “entrepreneurs” que crecieron de manera instantánea, pero cuando te acercas y platicas con cada uno de ellos te das cuenta que esa instante duró entre 5 y 10 años, en los que muchas noches seguramente no durmió, que estuvo a punto o incluso lo perdió todo, que fué inocente y estafado, y todo esto mientras daba una cara lo mas alegre y positiva posible ante un mundo que es rápido para juzgar y no perdona nada.

Aqui dejo en evidencia que he estado en ambos lados, he sido aquel que se siente omnipotente y triunfador donde otros no lo han hecho porque les faltó visión, así como un dia descubrí esa sensación de ahogo que dura semanas sin razón médica, es solamente la manifestación del pánico de ver como todo sale mal.

Recientemente recibí un comentario muy alentador, una felicitación con una frase que me puso a pensar: “…ya se que eres modesto y de los que relativiza el éxito, pero puedes sentirte bien orgulloso…”. Relativizar el éxito… ¿qué es eso?

Tuve que detenerme mucho a analizar que tanto existía dentro de esa frase, y la verdad creo que es algo que si hago, y en general muchos, al menos en mi país solemos hacerlo. Creemos que el éxito es casualidad, suerte, magia, mientras que el fracaso es por falta de capacidad. Es un mal cultural, crecemos creyéndolo y nos lo repetimos hasta que lo aceptamos; el que tiene el carro, el viaje y las propiedades tuvo suerte o es corrupto, mientras que es bien aceptado ser “pobre pero honrado”, donde la única pobreza es la que existe en esa forma de pensar.

Hoy sigo aprendiendo mucho, sigo viviendo esa lucha entre perseguir el éxito sin perder el pie del piso, sigo buscando ganar amor propio sin necesitar la aprobación de un tercero, busco aceptar lo que se ganó con esfuerzo en lugar de pelearme con él y cada vez decido escuchar menos esas creencias pobres de que el ego es malo, cuando en realidad es totalmente humano, en resumen me tocó crecer en una sociedad a la que le falta mucho darse cuenta del gran valor que tiene.

Mi intención no es desanimarte, todo lo contrario, quiero que sepas que si decides arriesgarte tarde o temprano valdrá la pena, pero debes tener claro que va a requerir un esfuerzo sobrehumano, algo que aún no conoces y que posiblemente te haga descubrir sentimientos y una fuerza diferentes dentro de ti que no sabías que tenías. Entre mas rápido lo aceptes mas fácil podrás evolucionar y aprender a seguir avanzando cuando las cosas se ponen rudas.

Entiende que no tienes que convencer a nadie, ni a tus colaboradores, tu familia y mucho menos tus amigos (muchos de ellos desaparecerán de tu vida), es tu sueño, es tu ambición y debes de ser capaz de defenderlo cuando corresponde y adaptarte rápidamente cuando haga falta, pero nunca puedes dejar de escuchar lo que pasa a tu alrededor, sean cosas positivas o negativas, debes estar pendiente de todo lo que pasa es clave para entender como actuar y aislarte es un lujo que dificilmente podrás recuperar.

Si quieres creer en la magia, está perfecto, pero recuerda que hasta el hechicero más poderoso dedica su vida a perfeccionar cada uno de sus hechizos.

Mike

Vida Ultra

Sé tu propio mentor

Vivimos una época muy difícil. Ya sé que los gurús y la gente de generaciones anteriores siempre dicen que cada ciertos años se repite la misma frase y siempre todo termina acomodándose para tener unos años más de tranquilidad y crecimiento, en donde la mayoría de la gente vuelve a “dormirse” hasta que la próxima crisis económica, social o cultural detona y el ciclo vuelve a comenzar.

No soy ni muy joven ni muy viejo, pero si lo suficientemente experimentado para decirte que he vivido y enfrentado buenos putazos de la vida. Y no, no he sufrido hambre, siempre he vivido bajo un techo, he tenido a mis padres, a mi familia y a mi pareja a mi lado apoyándome, he sido bendecido con muchas, muchísimas cosas positivas, pero eso no me deja exento de ser un humano que toma decisiones un poco pendejas de vez en cuando, como todos.

¿Que soy? ¿Quien soy? ¿Que hago? En realidad me genera mucho stress responder esas preguntas, desde que era muy joven siempre he querido ser muchas cosas, me molestaba que desde pequeño tenía que decidir que quería ser de grande, y así como recuerdo desear con muchas ganas ser inventor, también quería tocar la guitarra, ser ciclista profesional de BMX, escribir libros y ser director de cine. Creo que hasta ahora ninguno de mis sueños se hicieron realidad de una manera explicita, pero a excepción del área musical en la que siempre he sido un fracaso total, en las otras de una manera u otra he tenido mis momentos, y algunos todavía tengo tiempo de hacerlos realidad.

¿Estoy atravesando otra crisis existencial? Pues no lo sé, pero como lo he dicho en otras publicaciones y en algunos videos, todo esto que escribo de vez en cuando no es otra cosa que una autobiografía que, si puedo, leeré en algún momento cuando llegue a viejo para recordar y revivir mis aventuras, por si uno que otro de los que me leen les sirven mis debrayes y por otro lado, para mis hijos, para que puedan ver que su padre siempre ha estado loco, siempre ha sido un ser humano que la caga y que tienen permiso de perseguir sus sueños, tropezarse y levantarse una y otra vez. Pero sobre todo, quiero que sepan una lección muy importante que hoy tengo plenamente clara.

Focalicen y mantengan el propósito de siempre trabajar en crear y perfeccionar 3 herramientas indispensables, herramientas que son armas y a la vez escudos que los ayudarán en esta vida, son el autoconocimiento, la autosanación y la automotivación.

Autoconocimiento de saber lo que realmente quieres hacer con cada segundo de tu vida, es triste, es cruel y muy frustrante el tener que decidir desde una corta edad lo que uno tiene hacer durante el tiempo que te queda de vida, ese es el “deber ser”, pero solo si lo permites. Nadie puede obligarte a elegir algo cuando no estás list@, y siempre puedes cambiar de opinión, pero debes tener claro que cada cambio implica un riesgo y no hay mayor pérdida en cada riesgo que el tiempo perdido. Intenta, ajusta, falla, reconstruye, destruye y reinventa, pero siempre con un objetivo mayor en mente, no desperdicies tiempo valioso “viendo que pasa”, si vas a cagarla, que sea persiguiendo un sueño tan grande que te aterre y que nadie más se atreva a perseguir. Si un dia te descubres improvisando en la vida, despierta, enfócate nuevamente en tu objetivo y persíguelo. Conoce tus gustos, tus límites y tus miedos. Solo así sabrás, cuando y a quien pedir ayuda.

La autosanación es una herramienta de supervivencia, no es un lujo, es una verdadera necesidad en este mundo y su vida tan acelerada. Siempre debes de dar un voto de confianza a la gente, aunque no lo parezca sigue existiendo y existirá siempre gente buena que valga la pena conocer, pero para llegar a ellos tienes que conocer decenas o cientos que te harán daño, a veces sin intención, pero pueden ser daños que si no logras sanar tu mism@, nadie lo podrá hace por ti. Quisiera decirte que es cuestión de suerte, que hay gente que nunca la pasa mal, pero no es asi. No vivas espantado, pero tampoco seas incaut@ si te conoces, si sabes quien eres, lo que vales y como sanar, la vida es una buena aventura que vale la pena disfrutar.

Motívate a ti mism@, nadie lo va a poder hacer por ti, tienes que vivir profundamente enamorad@ de tus ideales, del proceso y con la vista fija en tu objetivo. Si es un sueño grande, como debe de ser, te van a decir loc@, que no es posible, que no te desgastes, van a decirte que necesitas descansar, que no todo en la vida es trabajo y que estás tan obsesionad@ que estás abandonando a los que te quieren. Si tu sueño es tan grande, tienes que ser lo suficientemente egoísta para perseguirlo, es TU vida, es TU sueño y es TU sacrificio. Cuando tienes bien definido hacia donde vas y como quieres lograrlo, la gente correcta aparece a tu lado y juntos descubren como avanzar a la par, pero jamás te permitas frenarte porque los sueños de otros no son tan grandes como los tuyos.

No sé como decir esto de una manera agradable, pero entre mas grandes son tus ambiciones mas solitario es el camino, es por eso que tienes que poner en una balanza tus prioridades, es válido tener una vida tranquila sin la angustia de perseguir algo que quizás nunca alcances, puedes dormir en paz todas las noches sin preocupaciones, pero tus expectativas deben ir acordes a eso, es posible que tengas suerte, pero nunca vivas esperando algo por lo que no has trabajado, porque incluso si llega, probablemente igual de fácil se irá.

En mi caso puedo decirte que la sensación de nunca poder llegar a donde sueño me mantiene vivo, luchando, y es lo que me mueve todos los dias, pero a la vez tienes en tu cabeza y en tu estómago esa sensación de que eres responsable de todo, eres la última linea de defensa, no tienes esas deliciosas excusas para salir del problema, no hay ningún jefe al cual culpar, no puedes culpar al gobierno, ni a tus socios, familia, pareja o amigos. Cuando triunfas, es un gozo compartir el logro y el crédito con todos los que te ayudaron a llegar ahí, pero si fracasas, fracasas en soledad, todos pueden rehacer su vida desde cero mientras te culpan, pero solamente tú tienes que levantarte desde el plano negativo, destruído pero sin oportunidad de lamentarte, depende que tan grande la hayas cagado es que tan profundo es el agujero del que debes salir.

Suena terriblemente dramático, pero es más dramático vivir sin la conciencia de lo que sucede a tu alrededor y solamente reaccionando sin un plan definido.

Quizás exagero, quizás he hecho todo mas grande de lo que en realidad ha sido. Pero si lo que escribo te ayuda en algo, todo este caos que vive en mi mente, ha valido la pena.

Mike

#VidaUltra

Dia 3: Valió la pena

El ciclismo es un deporte engañoso, ya que al ser de bajo impacto para el cuerpo, el cansancio que puede generar a nivel muscular puede ser fácilmente subestimado, con un baño de agua fria, un ligero masaje y una buena comida la sensación de recuperación es inmediata y el enfrentar el doble maratón que falta, por momentos no suena tan difícil. A mi particularmente me ha tocado de todo y así como he tenido dobles maratones de la muerte, he tenido otros mas llevaderos, pero éste en particular me inspiraba algo mas que respeto, me daba un pinche miedo que por ratos me generaba micro ataques de pánico solo de pensar en el.

Me ha costado muchos años y un esfuerzo constante el llegar a ser el deportista promedio que hoy soy, quizás al principio me frustraba el ver como otras personas con la 4ta parte del esfuerzo que yo hacía lograba los mismos resultados y con solo un poco más de constancia me terminaban dejando atrás, no sabía si era la genética, algún tema físico, psicológico o simplemente como me lo habían dicho siempre, no había nacido para ser deportista, afortunadamente encontré este mundo en el que sigo siendo malón, pero a pesar de que parece lo contrario, lo disfruto mucho más y he llegado a tener dias buenos con resultados no tan de la chingada, ahora realmente deseaba que este dia que faltaba por competir, fuera uno de esos dias buenos.

Había estado estudiando la altimetría unos dias antes de comenzar y la verdad no sabía que esperar, es cierto que los números y las gráficas no mienten, pero ya me han tocado otras rutas en las que me preparo para lo peor y a la mera hora no suelo pasarla tan mal, y he tenido otras donde todo lo contrario y siempre se me termina el gansito antes de tiempo y termino sufriendo. En este caso, en papel, no se veía taaaan dificil, pero como sabía que el dia 2 de la bici comenzaba justo en la ruta donde ibamos a correr el dia 3 presté atención a los primeros 40 kilómetros, y para mi sorpresa, esa ruta que era rápida y divertida en bici, no parecía que fuera a ser nada amigable corriendo, prácticamente no existía ni un solo tramo plano, o eran subidas largas de baja pendiente, o eran alguas cortas que se veian rompepiernas, y pues los que corremos sabemos que hay bajadas que si son demasiado empinadas dejan de ser agradables y también había bastantes de esas.

Así que después de una buena recuperación, comer bien y un buen masaje de mi masajista personal (mi mamá) traté de dormirme lo mas temprano posible para darle chance al cuerpo y a las piernas de amanecer lo mejor posible. Creo que si dormí de corrido, pero cuando desperté para revisar la hora, fué justo cuando sonó el despertador, la noche se me había hecho demasiado corta y no quedaba mas que esperar un dia bastante largo.

Listos para la última etapa

Salimos con menos stress ese dia, todavía todos un poco cansados nos subimos al carro rumbo a la zona de arranque, llegamos y al parecer ya todos los competidores estaban ahi, faltaban 15 min para el arranque y hubo todavía un ligero retraso, asi que tocó esperar como media hora para el disparo de salida, una espera que se me hacia eterna, no porque precisamente quisiera ya correr, pero tampoco quería seguir con esa ansia, ya sabía que me tocaba una buena chinga, y entre mas pronto comenzara mas pronto terminaría.

Nótese el grito cuando comenzo la cuenta regresiva

Por fin comenzó la cuenta regresiva, lo malo de ésta es que no hay “choque” que te haga entrar en el mood, es decir, en la natación que también me genera stress, al menos cuando entras al agúa, esa sensación hace que tu mente cambie de chip y te ponga en modo de competencia, aqui no hay eso, una vez que comienza la carrera, solo comienzas a correr a un ritmo tan guango y con una mezcla de sueño, cansancio, euforia y hambre (en mi caso) que no sabes ni que sentir, solo te dejas llevar lo mejor que puedes pero nunca sabes si lo mejor es suficiente.

Siempre me pasa que empiezo demasiado “rápido”, en realidad trato de no hacerlo, voy al ritmo mas cómodo que tengo, pero a excepción de Jorge que después de 2 km de trote se arrancó como Kipchoge, me quedé durante varios kilómetros en el primer grupo, siempre me pasa y tarde o temprano termino tronándome antes de tiempo y quiero evitarlo, así que bajo ligeramente el ritmo para despegarme y ellos se puedan ir, pero vuelvo a alcanzarlos y aunque no me termina de gustar la idea, me siento bien y me quedo ahi varios kilómetros mas hasta que ellos aprietan y yo me aferro a mi ritmo para no cagarla.

El amanecer tardó mas de lo que esperaba, sentía que llevaba horas corriendo y el sol nomás no salía con todo, no sé precisamente porque quería que fuera de día si al final de cuentas lo que tarde o temprano iba a terminar evitando era el sol y el calor, pero no se si nuevamente era por tener esa “prisa” de que el dia pasara rápido y poder evitar el sufrimiento si era posible.

Poco a poco empezaba a clarear y la vista se fué poniendo mas chula, las montañas a mi lado derecho eran un bello distractor que una vez mas se adornaba con las nubes esponjosas que siempre aparecen en esa zona, trato de no ver el reloj y como en otras ocasiones, no me quiero fijar en tiempo ni en distancia al menos hasta llegar al retorno, pero no puedo evitarlo, fué todo lo contrario, me la pasaba viendo el reloj cada 5 min y hoy creo que eso fué algo de lo que me afectó ese dia, realmente no me podía conectar con mis sensaciones, o al menos me desconcentraba a cada rato y éste al ser un dia tan mental estaba desperdiciando energía valiosa. Mi primer objetivo era llegar a la marca de los 42K, la cuál estaba alrededor de mi kilómetro 35, con eso me estaría dando una idea de cuanto tiempo me faltaría para llegar al retorno y el tiempo para el primer maratón, generalmente mi objetivo es hacer los 60K en máximo 6 horas, de esa manera tener 6 horas para los 24 restantes lo hace un mero trámite y hasta caminando salen, pero tomando en cuenta la altimetría este año me dí el tiempo de 50K en las 6 horas, de esa manera los correría mas tranquilo y aún así con un buen colchón para el resto. Cuando llegué al retorno me di cuenta que veníamos bastantes muy juntos, lo cuál no sabía si era bueno o malo, pero al menos estábamos casi todos en un tramo de 3 kilómetros esparcidos, aquí es justo después del primer maratón, donde se empieza a poner cabrón y donde las cosas empiezan a cambiar, llegué al 42 sintiéndome todavía bastante bien y con energía hasta para bromear, veía el reloj y tenía muy buen tiempo de sobra para llegar al km 50 en el objetivo que me había puesto y parecía que el día iba a ser bueno y sin complicaciones.

No hay foto que le haga justicia a la vista en la vida real
Father & son

Si llegué al km 50 notando que ya las piernas me empezaban a pesar y mi zancada se recortaba, es una sensación que conozco, pero generalmente no me ocurre hasta después de correr 60K, lo cual no era un buen indicador tomando en cuenta que todavía faltaba bastante y venía un tramo con unas subidas perras, muy perras. Mi crew venía con todo el ánimo, poniendo buenas rolas, se turnaban para bajar a correr conmigo y aunque esto siempre me genera mucho conflicto mental decidí dejarlos que ellos solos se decidieran y organizaran y traté de no influir en su logística.

Desde que arranqué, el estómago me había estado molestando, no tenía una sensación clara de que era lo que tenía, simplemente lo sentía raro y aunque no tenía ganas de ir al baño ni de vomitar ni nada, simplemente ya me estaba desesperando y eso estaba jugando tambien con mi cabeza. Hubo un momento en el que de plano ya me desesperó y decidí hacer una parada técnica, era la primera vez en la vida que tenía que “dejar ir” lo que me molestaba en plena carrera y vaya que es incómodo, pero definitivamente me ayudó al menos a tener una molestia y un pedo mental menos rondando mi cabeza.

Ultra couple en acción

Sabía que me esperaba una subida interminable, así que no dejaba de preguntar a mi crew por la altimetría y calcular en que punto íbamos, sabía que eran casi 10K en ascenso y que una vez pasando eso todo sería mas “fácil” así que ese era mi objetivo, coronar ese puerto y ya después dejarme ir como gorda en tobogán, apreté y apreté hasta llegar al anhelado punto, que era por el km 70, ya después de eso ya “solo” faltaban 14, no era nada… si como no.

Cuando empecé a descender me comenzaron a doler los muslos, las nalgas y el pecho, si el pecho, como nunca me había pasado, era un dolor muscular de cansancio y de tanto zangoloteo que no había experimentado antes, si me dejaba ir las piernas no respondían y se me iban como muñeco de trapo y sentía que en una de esas podía apoyar mal y lastimarme o caerme, y si controlaba el descenso venía este dolor que eran como agujas, no era otra cosa que las roturas de las fibras musculares, algo normal, pero que se sentía de la chingada, no me gusta tomar analgésicos ni medicamentos en general, pero si en ese momento hubiera tenido a la mano yo creo que me hubiera metido de todo, hasta terminar como en Requiém por un sueño.

Esos 15 K se me hicieron realmente eternos, veía Fresnillo a la distancia y por mas que avanzaba no lograba llegar, además de todo, la lluvia amenazaba con dejarse venir, el cielo estaba ya totalmente nublado y cada vez mas gris, para como me sentía, no sabía si la lluvia me ayudaría o me jodería mas, así que ya me urgía llegar para no investigarlo. Por fin llegamos al punto donde arrancamos, lo cuál indicaba que estábamos como a 7 kilómetros de la meta, ya no era nada, pero a la vez todavía sentía que faltaba una eternidad. Fué en ese tramo donde varios me alcanzaron y me dejaron atrás, trataba de irme con ellos a su ritmo pero simplemente las piernas ya no me daban, intentaba intercalar caminata con trote, pero ya tampoco era opción, cada que me detenía y volvía a arrancar las piernas me dolían aún mas y era mas fácil aguantar el dolor una vez que llevaba un par de minutos “corriendo”, pero mi ritmo era realmente patético, no era caminar, no era correr, nomás avanzaba pero no se como se podría llamar a eso.

6 ultras y me sigue acompañando

Por fin entramos a Frensillo, 4k me separaban de la meta, me quedaba casi hora y media para llegar en tiempo, pero ya no podía confiarme, podía tener tiempo de sobra o podía no lograrlo, no me iba a permitir no terminar después de tal tortura pero para mi sorpresa, había mas subidas, ni siquiera sabia que existían, solamente las había pasado en carro o en bici y pues así ni te das cuenta que existen, pero cuando ya estás destrozado por fuera y por dentro se sienten como montañas.

El cielo estaba cada vez mas negro y ya no faltaba mucho para que comenzara a llover, sabía que la cuesta que veía al frente era la última, así que comencé a darlo todo para poder correr y llegar ya a la meta, las gotas comenzaban a caer y fué justo en ese momento donde comencé a pensar en mis hijos, que ya me esperaban en la meta y mi objetivo era que todos cruzáramos caminando, al ritmo de Killian, el más pequeño, había imaginado tantas veces ese momento y no lo iba a arruinar por mi debilidad, así que con un verdadero dolor que no conocía que podía sentir comencé a correr y a subir esa cuesta, iba cegado, no podía ya detenerme porque sabía que si lo hacía no podría volver a correr, mis hermanos ya se habían adelantado a la meta y venía Anahi a mi lado y mis papas atrás de mi, ahora me decían que le bajara, al parecer ya no me veía bien y pues faltaban todavía un par de kilómetros y les preocupaba que me tronara antes de tiempo.

Por fin terminó la cuesta, ya solo 1 km me separaba de la meta, pero fué justo ese momento donde la tormenta se dejó venir con todo, esa recta en la que un dia antes se veía la meta a lo lejos ahora no se veía nada, sabia que estaba ahi pero la lluvia hacia que todo se sintiera mas lejano y el tiempo pasara en cámara lenta, recuerdo ese tramo con mucho ruido y a la vez mucho coraje de saber que me tardé demasiado y que mis hijos ya no podrían cruzar la meta conmigo con esa lluvia tan fuerte, no pasó ni un minuto y se comenzó a formar un rio en la avenida en la que iba corriendo, traía una ampolla desde kilómetros atrás y recuerdo que en ese momento fué en el único momento en el que me dolío…la lluvia, mis hijos, el dolor, el tiempo, todo se empezó a juntar en mi cabeza, ya no podía, en serio ya no podía, nunca me había sentido así, estaba realmente colapsando y apenas alcanzaba a ver la meta, aún faltaban algunos cientos de metros y mi cuerpo ya estaba por apagarse, eso no me podía estar pasando, no tan cerca…

Veía 2 dinosaurios, jajaja, si, mis hermanos esperándome en la meta con los disfraces, estaba tan madreado que no me causaba gracia, pero eso significaba que ya no faltaba nada, ya estaba ahi, solo tenía que resistir un minuto mas, quizás menos, pero definitivamente fué el minuto mas largo de mi vida. Discutía con Anahi sobre los niños, la lluvia, el cruzar la meta, al punto en el que la desesperé y empezó a gritar a mis suegros que le dieran a Killian, no ibamos a cruzar como lo imaginé, pero al menos si ibamos a cruzar todos.

Como pude cargué a Killian y le dí la mano a mi hija, siendo honesto no se si recuerdo el cruzar la meta o es un recuerdo creado por el video que vi despúes, pero si recuerdo que mis piernas ya no aguantaban, apenas crucé mi cuerpo ya no pudo sostenerme más, los siguientes minutos son recuerdos muy borrosos, así como esos que tienes en la peor borrachera de tu vida, así los recuerdo yo, mucho ruido, gente preguntándome si estaba bien, un segundo estaba tirado en el piso y al siguiente sentado en una silla sintiéndome hecho pedazos, no se cuanto tiempo pasé, ni a donde me fuí, pero les puedo asegurar que mi cerebro, ahi no estaba.

Se logró

Me sentía “bien”, es decir, no tenía fuerza ni energía en ese instante para demostrarlo, pero estaba satisfecho de haberlo logrado, conforme volvía en mi, recuerdo gente que no conocía queriendo darme refresco y comida como para reanimarme, no me entraba ni tenía fuerza o ganas para rechazarlo, estaba inerte, era un momento que quería disfrutar pero en mi viaje notaba todo el caos que se estaba viviendo, los cientos de personas que había de pronto ya estaban todos metidos en un par de carpas de 3×6 tratando de esconderse de la lluvia, la avenida ya era un rio y todos, atletas, crews y organizadores estaban con los pies empapados, yo seguía viajando, pero poco a poco regresaba.

Lo primero que recuerdo cuando reaccioné fue tener a Fabianna, mi hija, a mi lado mirándome fijamente, parecía espantada de verme en ese estado, pero a la vez asomaba una ligera sonrisa, no pude mas que abrazarla y soltarme a llorar como pocas veces he llorado en la vida, no sé si hago lo correcto ni estoy seguro de estar dando el ejemplo de la manera apropiada, pero todo lo que hago es para ellos y el tenerla a mi lado en ese preciso instante me hacía sentir que todo valía la pena. Esto era mas que una simple carrera, era una reafirmación más de que a la vida hay que exprimirle todo, toda la energía del cuerpo, toda la determinación de la mente, todo el miedo, el dolor y las lágrimas, solo tenemos una vida, un cuerpo y una oportunidad para acabártelo haciendo cosas chingonas, y en ese momento sabía que había logrado ir un poco más allá de mis límites una vez más.

Esto hace que todo valga la pena

Y así una vez más, se logró el objetivo.

Con este son 5.

Vida Ultra

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-Durante 5 años he contado con el apoyo y compañía de mi familia para poder continuar con este estilo de vida y en mi persecución por muchos sueños mucho mas grandes que hay en la lista.

Carlos, Gaby, los amo más de lo que puedan imaginarse, son mucho más que mis hermanos, son parte de mi.

A mis padres, sin ustedes y ese ejemplo de vida que siempre me han dado definitivamente no tendría la dedicación y perseverancia para poder enfrentar la vida y retos como éste, gracias por darme tanto que no se si algún dia encontraré la manera de devolverles al menos un poco.

Anahi, una vez más estuviste ahi para mi y creo que nunca encontraré la manera de transmitirte el agradecimiento y el amor que tengo por ti. No importa que tan lejos decida ir en cada locura, siempre sigues corriendo a mi lado.

Fabianna, Killian, todo lo que hago siempre es pensando en ustedes.

Algún dia me voy a detener, será el dia que deje de respirar. ¡Vamos por mas aventuras!

Dia 2: El verdadero Ultra comienza

El riesgo de que algo salga mal en una competencia de este tipo es mucho mas alto que en cualquier otra, son tan pocos competidores, tantas horas en la ruta y tantos factores externos que no se pueden controlar que en culquier momento algo puede fallar en la estrategia o en el equipo y dejarte fuera, sin embargo, el dia 1 tiene pocas probabilidades de que sea el dia en el que la historia se acabe, tiene que pasar algo extremo y ser un novato, como me pasó hace algunos años, pero suponiendo que todo sale como debe ser, sin averías ni fallas, el dia 1 es simple trámite y el dia 2 es donde el riesgo se incrementa exponencialmente y es donde el Ultra realmente comienza.

Es un dia con el que tengo una relación de amor/odio que fluctua a lo largo del dia, por un lado tienes lo chingón que es poder andar en bici, disfrutar las vistas, el viento en la cara, sentir el trabajo en tus piernas y ese ritmo hipnótico que da el pedealeo en combinación con los sonidos que genera tu bici, pura chulada, pero por otro vienen ratos donde el cansancio te incomoda cada vez más en partes del cuerpo que ni siquiera entiendes porqué, las subidas que comienzas disfrutando se vuelven cada vez mas desgastantes y el viento fresco del amanecer cuando menos lo sientes se convierte en una bruma cálida que a veces ni la velocidad logra disipar del todo, en fin es un dia en el que realmente tienes que tenerle cierto amor a la bicicleta para poder superar, en mi caso todo salió bien, pero fácil no fué.

Amaneciendo en la carretera

Arrancamos todavía con el cielo totalmente oscuro y un clima fresco, pero realmente no era frio, podria decir que era el clima perfecto para entrar en calor, ni lo suficientemente frio como para tener que llevar nada extra mas que un rompevientos, ni lo demasiado caliente como para estár muriendo de calor a los pocos minutos de arrancar, que es algo que me pasa muy comunmente, mi termostato está descompuesto y suelo acalorarme muy fácilmente. Los primeros kilómetros de este dia son algo que disfruto muchísimo, ya que al ser un arranque controlado podemos ir platicando, bromeando y de cierta manera vamos disipando el stress del arranque. Lo mejor de todo en en este dia, es el poder ver el amanecer en una carretera con un paisaje espectacular en el que en la cercanía ves un tramo semidesértico pero al fondo las montañas visten el escenario, y si tienes suerte las nubes “pachoncitas” que no se porqué pero se ven muy diferentes en esta region, complementan la foto, te distraen por algunos minutos de lo que estás y lo que te espera.

Una vez que agarre ritmo, amaneció completamente y entré en calor, hice un parada express para quitarme la chamarra que traía y cambiar botellas de hidratación, esa parte de la ruta, aunque son puros columpios, tiende a ser demasiado rápido ya que las bajadas te ayudan a recortar las subidas y así prácticamente son casi 100 km, por lo que quería utilizar eso a mi favor, sin embargo no pasaron ni 5 minutos de que hice esa parada cuando entramos en una tremenda neblina en la que por tramos era difícil ver mas allá de 10 metros, por lo que la estrategia de meterle ya no era tan factible, ahora era dificil el leer las subidas, no sabías si alguna se acercaba hasta que prácticamente ya estabas en ella, y en las bajadas era dificil “dejarte ir” con confianza, al no poder ver nada al frente era inseguro el no saber si podía aparecer de pronto algun hoyo en el camino o algún carro en sentido contrario, de igual manera la visión iba algo limitada, era imposible usar lentes, estos se empañaban totalmente con la humedad que había y al quitártelos el viento frio hacía que los ojos se resecaran y ardían. Y pues ni que decir de ir totalmente empapado por ir practicamente atravesando una nube, así pasamos aproximadamente una hora, en ese tramo no hubo prácticamente acción, puro pedaleo constante y un rato de plática con Samy, la hoy campeona femenil, que me alcanzó y nos fuimos juntos unos minutos mientras ambos crews nos escoltaban.

Para cuando la neblina terminó ya estábamos cerca de Jerez, el único pueblo que ibamos a cruzar en la ruta, es un tramo corto pero en el que tienes que estar atento para no perderte, son prácticamente 10 min antes de volver a tomar la carretera, que te llevará al retorno en donde la verdadera chinga comienza, como ya sé lo que me espera trato de disfrutar lo mas que se puede ese tramo, trato de no exigirle de mas a las piernas y terminar de “fusionarme” con la bici, si, suena medio fumado el conectarte con cosas materiales, pero en ese momento éramos mi bici y yo los que ibamos a colaborar para sacar el dia, así que me dí a la tarea de hacerme consciente del momento, sentir el pedaleo, la forma en la que los guantes se adhieren a las barras, ese sonido delicioso e hipnotizante de las ruedas cortando el aire, e incluso sentir como el pulso pasa por mi frente y roza con el casco en ciertos momentos, toda una onda zen al pedaleo.

Tanto mi crew como yo hasta ese dia creo que hemos llevado una mañana tranquila, llevamos ya 100 km y faltan un poco más para llegar al retorno, sé que nos esperan poco mas de 100 km de subida, primero un falso plano con viento en contra que por ratos se vuelve aburrido, para terminar rematando en la bufa, una vez más.

Llegamos al retorno y hago una parada de 5 min, la única planeada en el dia para rellenar botellas comer bien, ir al baño y relajar un poco las piernas, creo que por primera vez coincidimos varios atletas ahí además de Van y Damián, mientras estoy ahi retornan también como 5 atletas que no se detienen, espero poder alcanzarlos mas adelante, pero prefiero comer bien para no después pasarla mal mas adelante en la ruta, o peor aún, en la subida de la bufa.

Parada técnica antes de lo bueno

Una vez que termino de abastecerme tomo la bici y arranco de nuevo, incluso recuerdo haber pedido un sandwich más “para llevar” no recuerdo si me salté alguna comida o calculé mal, pero tenía hambre y eso no era bueno y pues preferí llevar el tanque lleno.

Los siguientes 100K fueron tal cual los recordaba, interminables, falso plano, subidas leves que no te dejan agarrar ritmo y bajadas con un ligero viento en contra que ni siquiera puedes aprovechar, no hay de otra mas que pedalear, pedealear, pedalear y tratar de hacerte el rato lo mas ameno posible.

Algo que nunca me había pasado y que no se si en esta ocasión tenía que ver por llevar una rueda diferente por el hecho de que la que utilizo regularmente se había dañado el dia anterior, la cabeza que nomás buscaba como chingar o nomás porque soy un ser mas sensible y en contacto con mi entorno (esa mamada que jajaja), pero sentía todas las vibraciones del camino que no es un asfalto que podamos decir “liso”, entonces por ratos lo utilizaba a mi favor para ir buscando el “caminito” mas liso y distraerme, pero también habia tramos donde ya me desesperaba el sentir la vibración y hasta me forzaba a meterle un poco mas para ya salir de ahi.

Casi 3 horas después ya estaba prácticamente llegando a la bufa ¡por fin!, aprovecho para hacer una parada rápida, comer algo y nuevamente cambiar botellas y descansar un poco las piernas, en realidad me siento excelente, incluso me doy cuenta de que me excedí con eso de llevármela tranquila y le pude meter más, cuando veo a mi crew como llevan tantas horas detrás de mi hay veces que quisiera ya cortarle para que puedan descansar, la verdad soy afortunado de que me sigan acompañando en estas aventuras y no se si un dia me manden a volar y todo cambie, pero por ahora, ya estaba ahí y pues ahora el reto era subir la bufa lo mejor posible para todos dar por terminada la etapa, se que es dificil mejorar el dia 1 ya que traes prácticamente 200k encima, pero al menos la actitud seguía chingona.

Comienzo a subir y lo único que me molesta es el calor, para ser preciso la forma en la que el sol me está quemando, cometí el error de no ponerme bloqueador y nadie me obligó como regularmente pasa, así que para ese momento ya traigo la piel tostada y arde el brazo y la pierna que quedan del lado del sol, trato de mojarme para refrescar pero la sensación de descanso dura 1 segundo, así que mejor no desperdicio agua y me enfoco en tratar de subir mas rápido para al menos en cada vuelta ir cambiando el lugar donde el sol me pegue y tener un rostizado parejo, cual pollo.

Subo un buen rato y no veo a nadie, lo cual quiere decir que no voy tan atrás y a la vez que la mayoría van muy compactos, comienzo a ver a la mayoría en el último kilómetro de la subida, prácticamente vienen todos retornando, pero también todos se ven enteros, puras máquinas pedaleando otra máquina, no creo que ninguno de ellos baje el ritmo en los 60Km que faltan, así que igual pienso apretar para tratar de mantenerme o incluso bajar algún minuto si es posible.

Subiendo La Bufa…una vez más

Una vez en el retorno trato de bajar lo mas rápido posible, pero también tengo el recuerdo de mi amigo Roro que un año atrás chocó de frente con un auto que venía en sentido contrario y auque afortunadamente lo controló para no dañar mas que la bici (lloro en silencio), a én no le paso nada grave, bajo con un poco mas de precaución, viene conmigo toda la familia y no vale la pena arriesgar de más por 1 min de diferencia.

Una vez abajo ya no hay de otra mas que darle hasta que truenen las piernas, y le doy con todo lo que me guardé, me siento fenomenal y traigo una velocidad y ritmo buenazos, en esa recta que une Zacateca con Fresnillo es prácticamente plana y creo que hasta el viento ayuda, así que exprimo cada watt que mis piernas puedan generar, voy de maravilla, sin complicaciones, llego por fin hasta el puente que nos desvía a Fresnillo y puedo ya sentir que todo terminó por ese dia, aprox. 15 km me separan de la meta, no alcanzo a ver a nadie a lo lejos asi que supongo que ya es dificil alcanzar a alguien más, así que lo único que queda es pedalear hasta que no quede nada… y pues ahora si, se me acabó el gansito.

A casi nada de la meta, prácticamente ya entrando a la ciudad, justo antes de dar la vuelta en el tunel que me lleva hacia el centro de la ciudad y la meta, siento como me da un bajón durísimo, creo que le metí fuerte al final y a la vez me relajé demasiado al llegar que mi cuerpo pensó que ya había terminado y todo el power que traía se me vá en un segundo. Prefiero para 1 minuto y pedir una bomba de calorias, cucharada de Nutella, Coca Cola, Red Bull y un sandwich para llevar comiendo fueron mis indicaciones, me sentí cual piloto de F1, con una parada en pits, bajaron en chinga a darme todo y de vuelta al pedaleo, me faltaban como 6 km y pues nomás estaba esperando que pegara la tacha para ya cerrar como venía.

Justo en este momento me encuentro a Fer, el mero mero en la logística de la carrera y Juez de ciclismo, se me empareja en la moto y justo coincidió en que me vió en el peor momento, cuando no traía nada de power, justo en esos momentos de flaqueza en las que dices tonterias y pues donde le avisé que ya no regresaba, que ese era mi último año…3 doritos despúes, toda la bomba de azucar que me metí hizo efecto y cual gringo en rave, con el rush a todo me paré en pedales y comencé a cerrar lo mejor que podía, había algunos puentes y tráfico que me cortaban el ritmo pero ya no quería sentir que aflojaba, me urgía llegar y solo pensaba en cruzar la meta.

Por fin llegué a la última avenida, 1km me separaba de la meta que la veía nuevamente a lo lejos, me siento a toda madre y en el trayecto ya se comienza a escuchar el audio, se oyen porras y la gente del camellón grita para apoyar, me faltan mis hijos, me hubiera encantado verlos, en la meta, pero en esta ocasión no se pudo, de cualquier manera me siento contento de haberlo logrado una vez más, por fin terminó el dia 2…

…pero la historia no termina aqui…

Dia 2 en la bolsa

Este año además de venir como atleta, por 1a vez venía también en papel de entrenador de 2 atletas, Jorge y Eduardo. Jorge que venía con un objetivo muy agresivo y competitivo ya había llegado mas de una hora atrás y ya estaba prácticamente recuperado, masajeado y solamente esperándonos, sin embargo Eduardo aún venía detrás de mi y aunque aun faltaba tiempo quería estar seguro de que llegar en tiempo y sano.

Aprovechamos el tiempo que estuvimos ahi para recuperarnos, mi crew aprovechó para estirar las piernas después de todo un dia en el carro y pues seguir recibiendo a los demás atletas que venían detrás de mi, todos se veía que llegaban bastante bien y sin complicaciones, sin embargo los minutos pasaban y no teníamos noticias de Eduardo, me comienzo a estresar un poco ya que faltan menos de 10 minutos y por más que pregunto nadie me sabe decir a que distancia está de la meta, así que estoy con el jesús en la boca.

Se ve que viene un atleta a lo lejos, empiezan a decir que es el último ya que solo faltan 5 minutos, espero que sea Eduardo, pero conforme se acerca veo que no, es Daniel quien con un gran cierre entra con unos minutos todavía de sobra.

Como ya no hay noticias de nadie más, anuncian que la meta está por cerrarse, no sé ni que pensar, la última vez que vi a Eduardo fue subiendo la bufa y no iba tan atrás, tendría que haber aflojado demasiado el ritmo para que no le diera tiempo de regresar.

Faltando 1 minuto para el cierre se oye a lo lejos bullicio anunciando que viene un atleta más, literalmente el segundero va en cuenta regresiva y todavía no alcanzo a ver quien es, en eso veo como se levanta en pedales y alcanzo a distinguir el uniforme, ES EDUARDO!, viene sprinteando con todo, y como a 200m de la meta veo como la bici da un giro brusco, parecía que se iba a caer, pero al parecer por venir con todo no alcanzó a ver un hoyo en el piso y creo que hasta rompió su rueda en ese momento.

Faltan solo unos segundos y por fin llega, no puedo describir la emoción que me dió ese momento, solo estoy seguro que me emocioné mas que de mi propia llegada, los 3 miembros del equipo ya estábamos ahi y teníamos 2/3 partes terminadas, aún faltaba el 3 er dia y el mas dificil, pero en ese momento, en ese instante, sentí mucha felicidad y me sentía un poco mas tranquilo y satisfecho de mi papel de entrenador.

El team está completo OHANA

Después de tanta euforia, llegó el momento de ir a descansar, creo que en un segundo se notó como todos, atletas, organizadores y crews, queriamos lo mismo, comer y descansar, y prácticamente en unos minutos ya todos íbamos a eso.

Comer, y tratar de descansar lo mejor que se pudiera, aunque fuera una ruta nueva, sabía que nos esperaba una chinga descomunal al dia siguiente y nadie se iría sin sufrirla aunque fuera un poquito.

El pequeño Ultra

Vida Ultra

ULTRAMX515 Dia 1: esto apenas comienza

Pues ya estaba aquí y todo habia comenzado, lo primero que pasó por mi mente al meterme al agua fué que no sentí ningún choque térmico como regularmente ocurría, el agua podía considerarse apenas fria. En esta carrera nunca he tenido problemas de hipotermia ni me ha afectado, sin embargo siempre suele sentirse una baja temperatura, y ahora, después de casi terminar la 1er vuelta tenía la certeza de que en esta ocasión no habría problemas para nadie por este factor, efectivamente así fue.

Mi plan fué salir cada 4 vueltas, es decir, solamente saldría 2 veces a comer e hidratarme, la 1a vez la sentí relativamente rápido y aunque no tenía hambre ni sed, cumplí con el plan para no comenzar a alterar la estrategia, para cuando estaba por la 7a vuelta, una antes de salir, ya empezaba a tener hambre, así que sabía que esta siguiente salida era clave y tenía que salir y alimentarme bien para no tener problemas más adelante. La etapa de la natación pasó sin ninguna relevancia, era simplemente tema de nadar, mantenerse constante y disfrutar, incluso en las últimas vueltas, ya teniendo el sol sobre nosotros, sentía que el neopreno se calentaba y me empezó a dar mucho calor,

Por fin salí del agua, fuí a transición y para mi sorpresa, aunque todavía había bicis, si eran menos de las que esperaba, no había salido tan mal en tiempo, me dijeron que la mayoría traíamos un nivel bastante promedio y parejo y a excepción de los punteros que ya llevaban mas de una hora en la bicicleta, los que no tenemos branquias ni escamas salimos bastante parejos, pero aún así, fuí de los últimos del grupo.

La transición fué rápida, tardé mas secándome para poder cambiarme de ropa que en lo demás, tan pronto como pude tomé mi bici y salí con el objetivo de recuperar al menos una posición, me sentía fuerte y sabía que en este dia es una bici muy rápida y relativamente sencilla, así que si me iba a arriesgar hoy era el dia. La emoción pasó muy pronto, todavía no llevaba ni 10K cuando mi tubular trasero explotó, literal.

Me dió un poco de coraje, pero traté de tomarlo con calma, por la forma en la que tronó era seguro que la pinchadura era muy grande y no había forma de que se fuera a sellar solo con el líquido que traía, asi que directamente procedimos al cambio de rueda, mi primer error fué no prestarle atención a las ruedas de refacción que traía y venían desinfladas, lo que debió ser un cambio rápido nos tomó poco mas de 5 minutos, incluso creo que alguien me pasó en ese momento, ni hablar, había que subirse y seguirle dando.

Realmente no recuerdo mucho de la ruta ese dia, quería simplemente llegar al retorno lo mas pronto posible, así que estaba enfocado en eso y me la llevé rápido y sin paradas adicionales ni complicaciones, cuando me di cuenta ya estaba casi coronando la bufa, y aunque si me di cuenta que muchos, los mejores nadadores, ya iban de regreso cuando yo apenas iba subiendo aún así iba con ganas de hacer chillar las piernas. Había pasado por demasiadas cosas este año para poder estár aqui y venía a divertirme, disfrutarlo y convertir cualquier coraje que pudiera tener en watts.

Mi crew venía super animado, poniendo buenas rolas en la subida y echando cotorreo, yo como me sentía super fresco sentí que subí bastante rápido y sin sufrir, o al menos era un sufrimiento “rico”.

Mi hermano es el único que ha sido mi crew en los 6 Ultras en los que he participado

El regreso de igual manera fué rápido y sin complicaciones, nutrición, hidratación y todo como estaba planeado, no recuerdo haber pasado a nadie, y para ese momento creo que ya me valía madres el lugar, el chip había cambiado, estaba ahi, haciendo lo que mas me gusta, rodeado de toda mi familia y conviviendo con la comunidad mas chingona de atletas que puedo conocer, uno nunca sabe si esto se puede repetir, así que preferí enfocarme en eso positivo y de paso, hacer un Ultra.

OHANA

Llegamos a Fresnillo, lo rodeamos para llegar a la recta final, a lo lejos pude ver la meta, va a sonar romántico y ridículo, pero sentí “chido”, no se como explicarlo, pero no se sentía como cuando llegas a alguna meta X de una carrera, me sentía en paz, como hace mucho, muchísimo no me sentía, y eso lo vale todo.

Casual disfrutando la estirada

Tuve tiempo de convivir con los demás atletas, tomar un masaje de recuperación y regresar con calma al hotel para cenar y preparar todo para el dia siguiente, creo que tanto para mi familia como para mi habia sido un día muy relajado y a la vez sabíamos que esta tranqulidad había terminado y ahora si , por más relax que quisiera irme y mas zen que pudiera estar, los dos dias siguientes me esperaban tremendas putizas que aunque las disfruto mucho y ya las conozco, no dejan de imponerme bastante respeto.

Tocaba descansar, porque el ultra estaba por comenzar.

#VidaUltra

No dejes nada

Expresarte y llegar a miles de personas nunca había sido tan fácil.

Hace siglos era exclusivo de filósofos y emperadores, después grandes literatos y poetas, pasando por científicos, empresarios, caudillos, hasta llegar a nuestros dias donde todos, literalmente, podemos compartir nuestras ideas por medio del canal, medio de expresión y estilo que mas nos guste y ser visto por miles, quizás millones.

Es tanto y tan fácil que se ha diluído, hoy se ha vuelto extremadamente sencillo decir, sin hacer, y el mérito no siempre lo tiene quien lo merece.

Siendo honesto, no se donde estoy parado, porque son tantas cosas las que me he propuesto y he logrado que por momentos el ego se me infla y me hace sentir una persona de acción, no hablo de un agente secreto luchando para salvar el mundo, sino de alguien que cuando se ha determinado a actuar para conseguir algo lo ha logrado.

Pero es justo después de ese ego inflado que me hace sentir poderoso, cuando pienso en todo lo que he dejado de hacer, en todos los planes que tengo y de los dias, meses o años que éstos permanecen en un “bucket list”, ahi me doy cuenta que sigo siendo tan normal y tan limitado como todos los seres vivos, porque ni tú, yo o las personas mas poderosas que dirigen este planeta, podemos comprar tiempo, todos tenemos el mismo y cada quien saber como lo aprovecha. Muchos, la gran mayoría dirá que si no vas a ser el mejor en algo, no lo hagas, y es justo esa forma de pensar la que los mantiene inactivos, esperando un momento perfecto que nunca llegará, pero que siempre será la justficación perfecta para vivir (y morir) esperando.

Es entonces donde entra la razón en mi y me dice que si, que todo se puede, pero con calma y a su tiempo, y es en esa eterna lucha entre mi cerebro y mis emociones en la que vivo cada segundo de mi existencia. En la que por instantes me pregunto si realmente algún dia valdrá la pena o quizás debería tomarme la vida con mas calma. Y siempre, de una manera u otra, termino llegando a la misma reflexión.

¡Este cuerpo lo tienes prestado y la vida se va en chinga, acábatelos!

A mi me sirve, una y otra vez, a veces mas de una vez al dia, sin importar lo que esté haciendo, me entra esa sensación de urgencia y actúo sobre mis planes, tan ambiciosos y fuera de la realidad que es posible que nunca se logren, pero si llego a la mitad aún así estaré mucho mejor y más satisfecho de lo que estoy hoy.

No soy literato, ni filósofo, pero si alguien que piensa y actúa. Si algo puedo compartir de lo que he aprendido es que no dejes nada, sin miedo acábate la vida, exprime tu cuerpo, llévate a donde solo tus ambiciones te pueden llevar, quizas te exijas tanto que dures menos tiempo que los cautelosos, pero te puedo asegurar que vivirás más, mucho mas.

Mike

#VidaUltra

ULTRAMX355 Dia 3

Ya pasó prácticamente un mes, el trabajo, las ocupaciones diarias y proyectos nuevos que me absorben no me habían permitido darme el tiempo de redactar estas lineas. Para mi lo mas importante era transmitir la escencia del Ultra, lo cuál pude hacer en el post anterior, el hecho de contar mi historia y como viví el dia de cierre de esta competencia habla más de mi y pues al final no es tan importante. Tanto así que solo 2 personas me han preguntado por esta publicación, así que por respeto a ustedes que me leen y para dar por terminada esta reseña, vamos a ello.

El dia 3 generalmente suele ser un día que me inspira mucho respeto, creo que es el dia en donde mas gente he visto sufrir y quebrarse, donde mas lágrimas se generan y ¿porqué no decirlo? donde muchos se lesionan, en el afán de terminar la competencia y superar el reto deciden llevar su cuerpo mas allá del dolor sin importar que conscientemente sepamos que esto implicará faltarnos un poco el respeto por unos segundos de ego incontrolable.

El hecho de saber que correría 30 km menos de lo “normal” me hacía sentir un poco mas seguro y con la confianza de arriesgarlo todo, nadie lo sabía, pero unas semanas antes en un entrenamiento pisé la rama de un árbol y eso me generó una lesión de fascitis/tendón de aquiles que aunque era mínima y no me afectaba hasta el momento a la hora de correr, mi cuerpo se encargaba de recordarme ese malestar ocasionalmente, quizás para pedirme que no lo hiciera sufrir, pobre iluso.

Adicional a esto tenía encima la presion de saber que el calor, la humedad y yo no somos precisamente buenos amigos, digamos que sabemos que nos caemos mal pero nos hemos aprendido a tolerar, y pues ya después de 2 dias de estar viéndonos frente a frente, sabía que hoy no habría tregua, era todo o nada y con esa actitud salí a a linea de arranque. Confieso que tenía miedo, mucho mas del normal, no se si sea cuestión psicológica o mi cuerpo realmente tiene un problema térmico pero nada me hace sufrir más que el calor húmedo y sabía que estaba a punto de meterme al mismísimo temazcal del infierno.

Llegó la hora del arranque y todos seguiamos entre pláticas fotos y risas nerviosas, cada minuto era valioso para mi, entre mas pudiera ganarle al sol y al calor menos sería la tortura, no veía la hora en la que se diera el disparo de salida y esos pocos minutos de retraso se me hicieron eternos.

Por fin, arrancamos, no llevaba ni 100 metros cuando podía sentir que el aire que se supone que te da de frente en una carrera y te refresca no existía, Cozumel ya estaba poniéndose cachondito y eso que los rayos del sol apenas y se veían entre las calles del centro de la ciudad.

Arrancando

¿Mi estrategia? -No te midas en el arranque y chíngate todo lo que traigas-

Jamás recomendaría esto y yo mismo jamás lo haría en otras circunstancias, sé que siempre me funciona bien ir de menos a más, sin embargo sabía que el enfrentarme al calor era inevitable y en esta ocasión mi enfoque era en avanzar lo más que se pudiera hasta que el sol hiciera de las suyas. Si arrancaba lento de igual manera el sol me iba a joder y estaría mas lejos del final, así que si podía aguantar al menos 25 km a un ritmo 2-3 fuerte y con un buen tiempo, ya los otros 25 los podría sacar aunque fuera arrastrándome, no era la intención pero prefería dejar ese colchón.

Arranqué en un ritmo que yo sentía cómodo pero mas rápido de lo que lo haría en circunstancias normales, tan así que delante de mi solamente iba Luis, quien era un gran corredor y quedó en 2 lugar general y a mi lado a Jorge, quien fué el campeón indiscutible de la competencia, ya el poder ir a su ritmo sintiéndome “cómodo” me daba confianza y solo esperaba poder aguantar así al menos 2 vueltas.

La primera sin problema se pudo, incluso se me hizo muy rápida, sin embargo apenas comenzaba la segunda cuando el calor ya empezaba a subir y el sol ya comenzaba a subir y a pegar de mi lado derecho, recuerdo perfectamente como lo sentía cada que me daba de lleno y no había un edificio o palmera que ayudara a dar sombra.

A pesar de la incomodidad, la 2a vuelta aún así se logró sin mayor dificultad y de ir en 2o ya había perdido unos 3 lugares, lo cuál creo que era un buen indicador de que todos aún íbamos “parejos”.

Muriendo de calor

Apenas comenzaba la 3a vuelta cuando ya jalar aire me costaba trabajo, esa sensación de querer respirar profundo y sentir caliente el aire que entra a tus pulmones me desagrada mucho y en este momento ya era constante. Fué en este momento en el que comencé a enfriarme en cada abastecimiento, no podía permitirme llegar al golpe de calor, así que desde el 1er abastecimiento me dí un baño completo de agua helada, hidratación a full, hielos en la gorra y a darle hasta el siguiente. A esa hora del dia todavía la brisa en conjunto con la ropa mojada ayudaba a refrescar y duraba al menos un par de minutos con la sensación de frio, si lograba mantener esta sensacion de puesto en puesto no sería tan dificil la carrera como imaginé al principio.

Todavía esa 3er ida la pude sacar relativamente bien, sin embargo fué en retorno donde sentí el primer bajón, el calor y el cansancio se juntaron en un mismo momento y después del baño de agua helada me costó trabajo volver a correr y tuve que caminar por primera vez, fueron solo un par de minutos pero suficiente para que mas competidores comenzaran a pasarme. Al menos había logrado mantenerme en “mood competencia” durante 30 Km. ya los 20 que faltaban serían en piloto automático y hasta donde diera el cuerpo.

Siempre hay tiemo para bailar thriller a pesar del cansancio

El regreso de esa 3a vuelta fué dificil, el calor ya me estaba tratando muy mal y además comenzaba a sentir dolor en el tendón de aquiles, no lo había sentido hasta ese momento, pero creo que el hecho de estarme mojando tanto hizo que me ampollara y eso a su vez me hizo correr apoyando mal para compenar la incomodidad, y si le sumamos que ya venía medio tocado de ese pie, pues fué una receta para el caos que ni mandada a hacer.

A pesar de que ya venía medio madreado todavía llegue al retorno para comenzar la última vuelta con bastante actitud para pasarla bien, si de por si ya estaba sufriendo lo menos que podía hacer era poner buena cara, darme el lujo de sufrir en serio y disfrutar cada punzada de dolor, cada respiro de aire caliente y cada segundo de masoquismo puro y legítimo. Una dosis más de #VidaUltra a este cuerpo magullado.

Esta última vuelta fué una verdadera gozada, si, sufrí un chingo, cada paso me dolía mas el tendón, el sol estaba en su punto mas alto y no había ninguna sombra en la cual esconderse ni un segundo de él y aunque de piernas y de condición todavía tenía para continuar por horas, la insolación ya hacía que la cabeza me comenzara a traicionar, sabía que era imposible desertar ya que de hacerlo, de cualquiera manera tenía que cumplir con toda la ruta caminando para llegar a la meta, así que solo era cuestión de si seguir intentando correr, aunque sea por tramos, o definitivamente tiraba la toalla y caminaba los últimos kilómetros. Al final pude continuar caminando y corriendo intermitentemente, en ocasiones platicando con otros atletas y buscando siempre el próximo abastecimiento para poder refrescarme un poco y seguir avanzando.

Por fin estaba a menos de 1km de la meta, el dolor del tendón ya era molesto, pero y no importaba, aunque fué en ese momento que voltee a ver mi pie y mi tobillo ya estaba muy inflamado, el dolor no era tanto para como se veía, pero ya sabía que solo venía un periodo de recuperación, este Ultra ya lo tenía en la bolsa.

Pude trotar los últimos metros e incluso bajar el ritmo ya que venía solo unos metros atras de Lore y la ventaja de estos Ultras es que cada uno de nosotros puede tener una entrada triunfal individual y hasta con música personalizada, y quería que ella tuviera la suya sin prisas.

Por fin llegué a la meta y creo que nunca había disfrutado tanto un cruce, era una sensación rara, porque todavía tenía energía para continuar mucho más tiempo, pero al mismo tiempo estaba destrozado, tomé el listón y lo disfruté como pocas cosas se difrutan en la vida.

Fué raro, porque en lugar de que la música sonara, todos guardaron silencio, no sabía que pasaba, como si mi llegada les hubiera dado hueva o me estuvieran haciendo la ley del hielo. Ya después se acercó Van a darme el teléfono y era Anahi, que en esta ocasión, por primera vez, no pudo acompañarme, encontró la manera de estar ,como siempre, a mi lado en la meta. Neta que no sé que hice bien en otra vida para merecérmela. (Si estás leyendo esto, te amo un chingo).

Another one bites the dust

Después de hablar con ella y con mis hijos, por fin me doy cuenta de que una vez más se logró el objetivo, terminar una carrera que moría de ganas por hacer y que a pesar de que estuve a punto de ni siquiera arrancarla, el universo me dió la oportunidad de, nuevamente, tener 3 dias para vaciarme totalmente de cualquier excusa que tuviera y llenarme de esa energía pura que solo el esfuerzo físico y el amor por hacer lo que te apasiona te puede dar.

#VidaUltra

Mike

UltraMX355 dia 2.5

“I get by with a little help from my friends…” -Lenon-

Suelo escribir y leer muchas reseñas relacionadas con el triatlón, además de que es algo que disfruto, es inevitable por obvias razones. Algo que comunmente noto es que muchos de los atletas van(mos) tan metidos en lo nuestro y quizás por el saber que estás pagando por algo, no notas la enorme cantidad de trabajo y esfuerzo que hay detrás de cada evento, por pequeño o grande que sea.

Por suerte (y por metiche) he tenido la gran fortuna de conocer todo lo que hay detrás de la organización de algunos eventos, principalmente en los de la marca UltraMX, desde el 1er año, un evento que nació como un gigantesco sueño en la cabeza de 2 chamacos (con todo respeto) y que con puras ganas y una pasión desmedida por este hermoso deporte han logrado escalar a lo que hoy ya es un evento conocido internacionalmente.

Gracias a esto me he vuelto muy sensible de poder observar y entender el trabajo que cada una de las personas que hacen que a nosotros como atletas no nos falte nada, he podido entender que siempre, sin importar el tamaño del evento habrá errores, porque hay seres humanos tan imperfectos como uno mismo y que habrá “milagros” realizados por el staff y los voluntarios para satisfacer nuestros berriches que generalmente serán ignorados y pasados por alto.

Este UltraM355 no fué la excepción, tuve la suerte de que nuevamente me permitieran involucrarme un poco detrás de bastidores y al día de hoy no dejo de estar sorprendido del gran trabajo, casi sobre humano, que realizó todo el staff para sacar adelante este evento con todo tipo de recursos extremadamente limitados, en el que las responsabilidades eran cruzadas ya que todos hacían mas del 300% de tus actividades por el puro compromiso de hacer que nuestra experiencia como atletas fuera excepcional.

Quiero agradecer a Susy que con sus manos mágicas durante 3 dias se dividió en 100 para atender los calambres, contracturas y achaques de mas de 20 atletas para poder tener un 100% de finishers. Ustedes quizás no lo notan, pero estoy seguro que muy pocos podrian aguantar a mas tantos atletas cansados y quejumbrosos 3 dias seguidos, eso requiere talento y Susy lo tiene.

Erik Vidal, Juanito Project, y Eduardo Badillo que aunque sé que tenían responsabilidades específicas, dieron mucho más, durmiendo muy pocas horas al dia para garantizar que toda la logística, toma de tiempos, abastecimientos, apoyo en ruta, fotos, video, special needs y 100 cosas mas salieran como se esperaba, y en la gran mayoría, lograron mucho más.

Los voluntarios son piezas clave que pocos valoran y que sin su apoyo prácticamente ningún evento existiría, niños y adultos que aguantan muchas horas bajo el sol, siempre con una sonrisa y la actitud al 100% y un compromiso total para que los atletas no desfallezcamos en el intento, Quiero dar un agradecimiento especial a Oswaldo, Vadí y Sam, quienes durante los 3 dias mostraron una disposición tal que hoy estoy seguro que sin ellos no hubiera podido terminar, mas allá del agua helada y hielos que siempre tenían listos para mis empapadas constantes para calmar el calor, eran sus palabras de ánimo y sus miradas de admiración las que no me permitián defraudarlos, se la super rifaron.

Y quienes al final lograron armar toda esta orquesta para que nos tocara el mejor son, Van Sanchez, Cesar Lopez y Judith Rojas, los directores de carrera, esos “chamacos” soñadores que siguen rompiendo esquemas y demostrando que no hay herramienta mas grande ni recurso mas efectivo que el amor desmedido por lo que haces. Son dignos de admiración, ya quisiéramos muchos emprendedores tener ese nivel de talento y sobre todo, haberlo desarollado a esa corta edad.

Creo que cualquier reconocimiento que se pueda hacer a todo este equipo se queda corto, pero si tu formas parte de él y lees esto quiero agradecerte por brindarme una de las mejores experiencias de mi vida, lleno de recuerdos que dificilmente serán reemplazados, ya que ayudaste a crear la 1a generación de atletas UltraMX355, y no importa lo que pase más adelante, esto ya hizo historia.

¡Gracias!

MIKE

#VidaUltra